Hago un comentario en la lista de correos de Enlace Latinoamericano y recibo lindezas como respuesta. Hoy como nunca vale aquello de que el ciego es el que no quiere ver. Se omite la autora de la respuesta por mero pudor.
La izquierda al servicio de la derecha
que tantas estupideces delirantes estas diciendo?
seria mejor que te pongas a leer un poco de marxismo, mano
no seas tan ignorante y superficial
Jorge Luis Muñoz <[email protected]> escribió:
Durante muchos años la izquierda operó al servicio de la
burguesía en tanto que nunca abandonó el marco de definición de la
misma (no podía, ya que la cultura, la estructura, la sociedad, etc.
la definía precisamente la burguesía). Ciertamente que la intención
manifiesta de la izquierda iba en sentido contrario, pero jamás rebasó
el hecho de ser la conciencia de la derecha, la que decía lo que
había que hacer mientras que la derecha era la que ejecutaba lo que le
daba su real gana.
Lo más que hacía la izquierda era construir grandes y
pequeñas conspiraciones como la leninista que llevó al poder a los
bolcheviques. Pocos fueron como Nestor Mackno (no soy anarco, aclaro)
quienes realmente fueron más allá de la conspiración, la
proclama y la protesta callejera para construir algo distinto al mundo
que la burguesía había inventado.
Muchos puristas izquierdosos no entienden esto y se instalan en la
levitación revolucionaria pura, no entienden que el Peje pese a su
populismo abre algunas posibilidades que habría que estar atento
por si pueden aprovecharse, lo cual no significa apoyarlo
electoralmente o convertirse en su aliado.
Marcos quiso jugar con el Peje para sacarle sopa, para presionarlo
cual es du deber, pero el Peje no suelta, envalentonado con los
contingente que reunió en tierras panistas. De cualquier forma ya
el Peje fue claro durante el mitin del día de su desafuero cuando
dijo que le valía gorro la multitud que lo aclamaba, que había que
entenderse con los ricachos (eufemísticamente dijo " todos los
sectores...")
Reconstruir a la izquierda no significa instalarse en el purismo,
significa actuar coherentemente en búsqueda de oportunidades que
instauren un mundo nuevo. A veces los planes son a corto plazo, a
veces no se puede sino a largo plazo, pero lo que nunca debe volver a
ocurrir es moverse en la lógica de la conspiración que fue la
fuente de los fracasos de la izquierda y lo que llevó a la corrupción
del PRD.
Confiar en que el peje recule de su populismo y se vaya contra la
corrupción del PRD no es sino lo único que nos queda ante hechos
consumados como lo es el gran apoyo popular que tiene AMLO. Quizá
más que confiar habría que desear, presionar y no por ello ceder,
pactar o cochupear.
Confiar, desear o presionar para que cambie el peje no debe desviarnos
de la meta que es reconstruir a la izquierda. Confiar, desear o
presionar es reconocer que grandes sectores del pueblo están con el
Peje y que solo una voz divina está contra el pueblo. El pueblo
nunca se equivoca y no lo hace porque la equivocación no existe sino
en nuestros pequeños delirios.
Nuestra formación tlatoánica admite a un Peje, al fin y al cabo hay
más siglos que Pejes.
Salud
Jorge Luis Muñoz