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LA OTRA CAMPAÑA
La Rebatinga y sus Riesgos
Jorge Luis Muñoz

Inició formalmente la rebatinga con cada jugador mostrando sus mejores cartas. Es desde luego un juego de dos, ya que el PRI solamente está a lo que los dos jugadores muestren para poder decidir la manera de hacerse al lado que mejor le convenga. Al respecto se puede adelantar que al PRI desgarrado que dejó Madrazo le va a costar trabajo ubicarse, salvo a la profa Elba, quién está jugando la doble carta del PRI y la de su partido, algo le puede resultar por ahí para jugar algún papel relevante en la actual rebatinga.
El fraude ya es un hecho. Por más que lo ha tratado de ocultar el IFE, por doquier brota información que lo documenta. Felipillo está atrapado, no puede aceptar la repetición del proceso (porque quedaría fuera) ni mucho menos puede aceptar que perdió. Por ello se ha proclamado virtual presidente de México, pese a que le retiraron el prematuro reconocimiento del triunfo electoral los gobiernos que madrugaron apoyando el fraude. Le queda a felipillo el recurso del conteo voto por voto y casilla por casilla, con la esperanza de que sus operadores puedan sacarse de la manga un recuento amañado, tal cual lo hicieron durante el proceso.
Con felipillo la cosa es clara, si se hunde desaparece sin pena ni gloria, si lo dan como triunfador los que nos hundimos somos todos. Seguirá el saqueo de los dineros públicos por parte de los cuates y los capitales foráneos, el desempleo aumentará y con él la delincuencia, el campo acabará de hundirse y finalmente seremos una colonia descolorida del imperio decadente y en picada de los Estados Unidos. O sea, acabaremos como colonia de cuarta de una potencia de segunda.
Con quien ya no es tan claro el asunto es con el Peje, ya que se adivina que ganó y difícilmente se va a quedar con os brazos cruzados. Sin embargo no da color, solo machaca socarronamente que se va a someter al fallo del tribunal siempre y cuando se cuente voto por voto. Fuera de ese recurso legal no se perciben otros movimientos. Es cierto que la movilización callejera tiene espantados a los panistas y hasta a los gringos, no tanto porque no tengan con que combatirla, sino porque en las actuales condiciones de pobreza y desempleo puede resultar la chispa que incendie al país. Ya en la reunión del pasado domingo nueve, en el zócalo, se dejaron oír estribillos como “si no hay solución habrá revolución” y otras alusiones que, si bien venían de grupos como el PCM, la gente las recibió bien, las apoyó y hasta las coreó. El fantasma de la revolución de 1910 está permeando al actual conflicto poselectoral.
El verdadero poder del Peje reside en los gobiernos perredistas estatales y del D. F., quienes de acuerdo con el antecedente revolucionario (un gobernador, Carranza en Coahuila, desconoció al gobierno de Huerta) podrían desconocer a felipillo si se le reconociera el triunfo electoral sin un conteo diáfano de los votos. Ahí empezaría la debacle de la república. Nada para espantarse, eso difícilmente podrá ocurrir, ya que los perredistas que alcanzaron huesos no le van a entrar tan fácil a un movimiento que les haría perder su auto nuevo, sus vacaciones en Cancún y todos esas cosas “re bonitas” que da el poder. No obstante con un gobernador aventado bastaría y eso es lo que el Peje blande, pero eso en realidad solamente abonaría algo al verdadero riesgo, qué es que el aparato que había logrado controlar a la república está quebrado, se mueve en una crisis irreversible de la que seguramente ya no saldrá. O sea, la verdadera crisis es el quiebre del PRI, lo que dificulta el control de la gente y de pequeños líderes que de pronto van a sentir que tienen el poder suficiente para disputar la presidencia, las gubernaturas y el dinero público a cualquiera, llámese felipillo, Peje, Madrazo o quién sea. Eso es estar en la antesala de la revolución y no el enojo de la gente, ese será solo un ingrediente más, como lo es el desempleo y otras lacras sociales.
El paquetito del Tribunal Electoral no es para tomarlo a la ligera, debe dejar contentos a todos o cargarse al más débil. Por lo pronto, La Otra Campaña que no quería saber nada del Peje ya le entró a denunciar el fraude, con ellos, se incorporan todos los grupos armados a la lucha poselectoral.


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Actualización al 15 de mayo de 2006

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