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LA OTRA CAMPAÑA
Orgía de Acarreos en el PRD
Jorge Luis Muñoz

Flaco favor le hace el PRD al peje. En la elección interna del PRD que se realizará el 22 del presente, se erigirá un monumento más al acarreo tipo priísta. Eufemísticamente se llama “facilitación” al acarreo descarado que se hace. A cada votante se le da un papelito con los nombres que debe tachar, aún así muchos votantes andan preguntando por los candidatos que deben elegir, para lo cual, en cada casilla se siembra a un “asesor” que indica abiertamente por quien se debe votar. A lo largo y ancho del país se repite la misma receta, situación que la legitima ante los ojos de nuestros políticos. La complicidad y el silencio social acaban dándole estatuto cuasi legal.
Desde luego nunca faltan los ingenuos que deciden postularse por la libre o que cándidamente aceptan candidaturas suplentes, esperando “un no se que” que los haga salir electos, cuando en realidad ya las tribus cochupearon para unificar los criterios de voto de los acarreados. El mecanismo del cochupo es simple, se negocian candidaturas a cambio de direcciones, subdirecciones y puestos menores. Se regatea hasta el puesto más ínfimo. Los resultados nunca son satisfactorios para todos, ya que los “triunfadores” jamás cumplen sus promesas, lo que da pie a nuevos ciclos de protestas y negociaciones en donde se re-reparten los huesos. Vienen entonces las tomas de la delegación, los cierres de calles, los secuestros de funcionarios y todo el montaje priísta camuflado de una “lucha por la democracia” y por “defender los derechos del pueblo”.
Ahora mismo tengo frente a mí un pequeño volante en donde se dice pretender resarcir la dignidad y defender a la ciudadanía ofendida de Xochimilco. Desde luego ni todas las dignidades ni todos los ciudadanos seremos resarcidos. Los firmantes son nuestros neocaciques y autoimpuestos gobernantes indispensables. Nuestros funcionarios y exfuncionarios han demostrado congruencia intachable con los principios salinistas de gobierno. Todos ellos dedicados a administrar la delegación tal y cual mandan los señores del poder; es decir, mucha administración y nada de que el poulacho aprenda a valerse por el mismo (nada de autonomías, nada de que la gente cree sus propios empleos fuera de la tutela del sistema, nada de policías comunitarias como las que andan inventando en Guerrero, nada de nada fuera de ir a votar y ya).
Pero no todo es malo, estos compañeros han “repartido”, han dado dinero y hueso a otros más pequeños y más mediocres que ellos, eso que ni que, pero no se trataba se hacerle el juego a Salinas, no se trataba solamente de administrarle bien la delegación. Se trataba de organizar a la gente, pero no para acarrearla a votar, sino para que poco a poco se fuese haciendo cargo de su propia vida, de sus propios problemas sin por ello quitarle las obligaciones al gobierno. Se trataba de generar nuevas ideas sobre organización, intentar posibilidades de acción ciudadana, de educación, de deporte y de convivencia ciudadana. Por el contrario, todo lo que se logró fue renovar las modalidades de acarreo priísta, las canalladas del cochupo y la mentalidad priísta.
Estas prácticas de acarreo han corrompido incluso a los jóvenes, algunos de ellos ni siquiera hablan, agachan la cabeza como avergonzados. Son compañeros que alguna vez tuvieron arrestos de rebeldía, pero que ahora se han vendido por el dinerillo que les dan y que les permite vivir sin trabajar demasiado. Nada que recriminarles a ellos, hay muchas formas de conseguir empleo antes que decidir irse de mojados. Son jóvenes y tiempo tendrán de revertir sus corruptelillas.
Dentro de todo ese cochinero hay que admitir que para que haya grillos transa debe haber una mentalidad que los sostenga. Eso es lo que hay que cambiar, cambiar la forma de hacer política, construir una nueva mentalidad, ayudar a que surja un nuevo ciudadano. Por desgracia la legislación del PRD no contempla sanciones para quienes no cumplan lo que prometen. Ahí hace falta la mano del peje, se ve difícil que lo haga, pero la esperanza debe morir al último; en tanto, a buscarle fuera del cochupo.
(Esta columna se publica simultáneamente en Enlace Latinoamericano, por lo que las correrías de nuestros grillos autóctonos se conocen ya en todo el mundo)

Principios de enero de 2006


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Actualización al 15 de mayo de 2006

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