LA OTRA CAMPAÑA
El Tamaño de AMLO
Jorge Luis Muñoz
El proceso electoral ha concluido (y que conste que esto lo escribo apenas el pasado lunes 29), tenemos ya fraude, tenemos ya presidente y habrá premios para todos. A los jodidos se les van a dar gallinas, vacas, becas y dineros porque una presidencia cuesta y felipillo se la compró un tanto cara, pero PEMEX y la CFE bien lo valen. La oposición tiene ya sus curules, sus gobiernos (los que le tocan) y sus accesos a los dineros públicos por vía de los programas sociales y demás. Martita Fox ya puede dormir tranquila con la espalda cubierta y Fox ya puede retorcerse tranquilo el bigote: misión cumplida, entrega un México en paz, progresando y aquí no ha pasado nada.
¿Bueno y el Peje? El Peje bien, todo bien, un tanto amnésico desconociendo las instituciones que ha jurado defender y esperando el milagro de una convención que lo erigirá como Juárez remix 2006. El Peje en su papel, al igual que jelipillo y Fox. O sea todo en su lugar.
Solo falta el cerrojazo que habrá de medir la estatura del Peje. Tal cerrojazo promete, ya que la utilería es escasa y el personal también. Otra vez la duda que hemos planteado reiteradamente en esta columna ¿Qué va ha hacer el Peje? O sea, qué va ha hacer ahora que se quede solo. ¿Conseguirá una bandera de medio uso para tirarse desde la punta de un bolillo ofrendando su sacrificio a la nación? ¿Comprará en Xochi alguna carreta usada (un tanto escasas) para lanzarse como Juárez hacia Paso del Norte? (de ser así yo me apunto a acompañarlo, ya que de seguro pasa por la cueva del tabaco que está en mi tierra y sirve que por ahí voy a saludar a mi gente). ¿Continuará gritando ¡Fraude, fraude, fraude!? ¿Le entrará a los trancazos en serio? De ser así con quién: Con marcos para que agarre éste su segundo aire, con el EPR o con alguna de las escisiones de las escisiones que se escindieron de alguno de los grupos guerrilleros de moda? ¿Peleará con lo huesos de los legisladores perredistas? Como siempre, hay más preguntas que respuestas.
Es indudable que el peje se quedará solo, los perredistas no arriesgarán sus flamantes huesos por pelear por AMLO y aunque lo quisieran hacer la lógica indica que es mejor sacar dinerito del gobierno que andar de jodido por ahí. Con dinero se pueden armar plantones, marchas, dar casa a pobretones, chambitas pedorras a lambiscones y en fin, desde el poder se pueden hacer mil monerías. ¿Y la gente? Bien también.
AMLO tendrá que echarle todo el coco que tiene para mantener vivo el movimiento, va a tener que echarse en brazos de los mismos sinvergüenzas que lo postularon, los cuales van a explotarlo hasta que ya no sirva, o hasta que le ofrezcan los festejos del centenario del triunfo de la democracia (o sea, de Fox).
Claro, también puede ponerse a leer todos los números atrasados de “El Ahuejote” y consultar esta columna para que sepa que hacer. O sea, puede ponerse a reconstruir la vida colectiva, cultivar la autonomía de las comunidades creando las condiciones materiales de subsistencia de la gente para que por ella sola aprenda a forjarse destinos con mejores alucines que nos inventan los magos del capital. Claro, esto daría cierta estatura apostólica al Peje, ya que implicaría que se retirara de los corruptos del PRD (lo cual está en chino) y aprovechando lo que le queda de prestigio político, llamar a una gran movilización en pro de la construcción pacífica de la autonomía ciudadana.
Pero como esta columna alucina, no es médicamente prescribible lo que aconseja, así que el Peje puede optar por algo más realista como formar un gobierno en rebeldía a la vez que se deja utilizar por la canalla perredista, o bien puede inventarse algo como lo que hizo en tabasco, un éxodo a algún lugar simbólico, un ayuno con asesoría del orejón innombrable o algo de lo que suele ocurrírsele para darnos gratas sorpresas.
Lo cierto es que con el Peje está latente la descomposición del control de la gente, AMLO puede ser el inicio de la revolución que requiere el capital foráneo o bien el renacimiento de la esperanza de muchos, todo depende de su estatura.