ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Laura Muñoz Zempualtecatl
Xochimilco
desconocido
Xochimilco no es solo el recuerdo de chinampas claras y llenas de vida,
ni de campos que se perdían al caer el sol, ni de manantiales de
agua cristalina. No es solo el lugar de fiestas tradicionales con
reminiscencias prehispánicas que año con año se
llevan a cabo (algunas, siglo a siglo). Xochimilco ya no es solo de los
xochimilcas, su territorio se está fragmentando desde el centro
hasta su periferia, algunas chinampas se llenaron de casas y los campos
que alguna vez fueron para sembradíos de maíz, ahora son
para vivienda ó para grandes centros comerciales.
La ola migratoria de las personas que actualmente llegan a la ciudad de
México en busca de una mejor vida, invade el sur del D. F. El
sur es todavía una zona atractiva ya que no está,
tan saturada como el norte de la ciudad; esto a propiciado una
proliferación de asentamientos en tierras que eran de cultivo
ó de reserva ecológica.
La migración desaforada hacia Xochimilco se abrió al
final de la década de los ochenta, cuando el periférico
fue ampliado y fueron drenadas amplias zonas lacustres para conectar, a
través de esta vía rápida, a los asentamientos de
chalco con la ciudad, así fue como se comenzó la
creación del barrio 18.
En Xochimilco existen asentamientos irregulares como el
recientemente desalojado Amalacachico. Es lamentable que se haya
conocido a ese asentamiento por el conflicto que generó y no se
le haya conocido en otro contexto: en el cultural, en las
relaciones sociales que se construían al interior o en la
historia de la realización de su iglesia. La historia de los
asentamientos es la de su irregularidad y no la de su
constitución social.
Los asentamientos de Xochimilco, están formados por gente de
Veracruz, de Guerrero, de Puebla, de Hidalgo, Morelos y de casi todos
los estados de la república. Muchos de ellos tienen más
de 20 años de existencia y aún así la ley los ha
proscrito. Un asentamiento no cuenta con agua entubada, luz,
pavimentación, servicio de recolección de basura, ni
teléfono; el riesgo es lo único seguro: riesgo de robo
ó de desalojo. Esas carencias son el motor de una
dinámica colectiva en la que la unión es indispensable.
Territorialmente son muy definidos por su situación irregular.
Pasa mucho tiempo antes de que se les integre socialmente y se les
invite a participar en las fiestas patronales ó cualquier evento
de los pueblos, esto propicia un cierto aislamiento que le permite al
asentamiento una dinámica propia, y hace que las relaciones a su
interior sean más estrechas.
Un asentamiento ya establecido es capaz de organizar su propia fiesta
patronal y extender sus relaciones con otras comunidades, es decir es
capaz de generar una subcultura dentro de una cultura como la
xochimilca, ejemplos de ello son las Malvinas y San Isidro,
asentamientos que recrean ya sea las costumbres que tienen en su
entorno ó simplemente crean nuevas costumbres. Poco es lo que se
sabe de los asentamientos en xochimilco, se les conoce tan solo
por el numero de familias que hay, el tipo de construcción, los
servicios que existen, el territorio que ocupan y los daños que
han causado.
Los asentamientos no se asumen como generadores de algún tipo de
organización civil, ó como generadores de cultura, no son
considerados espacios culturales ni multiculturales capaces, sino se
les toma como un colectivo de humanos desprotegidos, y se les utiliza
para fines que en su mayoría son políticos. Son usados
como ajonjolí de todas las campañas.
Los asentamientos no solamente son viviendas, cuentan en su
mayoría con una iglesia o capilla y esta no es solo un espacio
para rezar y oír misa; es un punto de reunión y de
convivencia. Cuentan la mayoría con calles sin asfaltar y varios
terrenos baldíos que son ideales para jugar una cascarita,
tienen vestigios de plantas y animales estaban allí antes de su
creación, cuentan también con nuevas leyendas que crecen
con la gente, cuentan con apagones porque el trasformador se
quemó, porque eran muchos los colgados, y tendrán que
reinventar la vida sin luz al menos por esa semana; cuentan
también con relaciones tormentosas entre vecinos y amistades
largas, con matrimonios y generaciones del propio asentamiento. Y de
todo eso, muy poco es lo que sabemos.
No solo en Xochimilco están las chinampas turísticas que
iniciaron su auge por el año de 19l0, ni solo están las
fiestas más tradicionales del D. F. Los asentamientos
ahora contribuyen a la historia del Xochimilco que alguna vez fue
el oasis de la ciudad de México.