ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Laura Luvina Muñoz Z.
Mujeres y Hombres de
Maíz
Vamos a beber...el que tenga que y
que el que no, también.
De su mano caen una a una las semillas del maíz, caen
de la mano del hombre y de la mujer que esperan una buena cosecha a
pesar de que sus dioses ya no están más en sus vidas.
Xilonen señora de la mazorca y Cintéotl dios del
maíz que alguna vez estuvieron en los tiempos antiguos y que
aseguraban el cultivo de maíz, se perdieron con la llegada de
los nuevos dioses para dar paso a los hombres y mujeres de
maíz mortales. Enrique Florescano nos dice ”Los mitos
más antiguos de mesoamérica narran que el mundo que hoy
habitamos fue creado por los dioses del maíz, quienes al mismo
tiempo crearon a los seres humanos y les dieron alimento para
sustentarlos”
En el mundo existen varios herederos de las cualidades de los dioses
del maíz, estas consistían en controlar las aguas,
los rayos, ahuyentar los malos aires, etc. Xochimilco alberga a muchos
de los herederos de esos dioses. Hombres y mujeres mortales de
maíz han sobrevivido a siglos a conquistas, a desastres
naturales y ahora a la globalización. Estos herederos han
tenido que ajustarse a los tiempos, han ajustado sus cualidades a las
condiciones que imperan en la sementera de flores; se enfrentan
al hecho actual de que la tierra para cultivo del maíz cada vez
es menos, se la ha comido la urbanización. Los terrenos de
cultivo son vendidos a extranjeros y fuereños que en nada se
interesan por continuar cultivando. La importación de
maíz extranjero ha minado también a los hombres y mujeres
nacidos de esa planta.
Las mujeres de maíz conocen los secretos de la técnica
para hacer tortillas y preparar platillos derivados del maíz.
Son portadoras de la tradición del maíz como sustento de
la vida, son el alma que se trasmite a todo lo que hacen: tortillas,
quesadillas, atoles, sopas, tamales, guisados, y todo el arte del
maíz. Son el depósito de la cultura del maíz en la
que habrán de abrevar las nuevas generaciones.
Para hacer tortillas las mujeres de Xochimilco y sus pueblos
originarios se pintan solas: tortillas grandes, bien cocidas, con buen
maíz: azules, blancas, rosas se pueden encontrar en pueblos como
Santiago Tepalcatlalpan o en los mercados de la demarcación. Las
tortillas se transforman en quesadillas de pollo, de chicharrón,
de cuitlacoche (cuando es temporada), de hongos o de quelite entre
muchas otras más. Otras mujeres de maíz hacen tamales,
tlacoyos (que son unas tortillas gorditas y aplastadas rellenas de
fríjol, haba o requesón) y gorditas de chicharrón.
Las hay que venden elotes cocidos o en brasas, mujeres de
maíz que han convertido la cualidad en producto, vestidas
con delantal, con su pelo recogido en trenzas o corto, con zapatos
bajos y las manos impregnadas de maíz molido con el
aroma de la brisa mas fresca.
El hombre de maíz es quien se encarga de que la cosecha salga
bien, limpia el terreno, lo barbecha, lo abona (esto depende) y luego
es la siembra y la resiembra porque las tuzas o las ardillas suelen
comerse las semillas. En su momento viene la escarda (es como si se
barbechara) y luego viene el montón (con el azadón se le
hecha tierra al pie de la planta del maíz), a este montón
se le puede echar abono natural o químico según se
acostumbre; se pueden echar entre mata y mata semillas de fríjol
o calabaza y a cuidarla. No tarda la pizca de elote tierno, pero
depende para lo que se quiera el maíz, si es para masa,
será un elote que ya no es tierno, las jornadas de un trabajo
así es sumamente cansado y ha llegado a ser poco
gratificante.
Muchos siembran para consumo propio como para no olvidar que son
hombres y mujeres de maíz. Mas allá del hecho de saber
trabajar el maíz, aquí sigue presente el ciclo
agrícola que los xochimilcas llevaban y que a pesar de haberse
mezclado con la cultura mexica y la española ha persistido a lo
largo de todos estos siglos. El ciclo agrícola de
maíz va de la mano de las fiestas en xochimilco y sus Pueblos
originarios, existe una relación con la naturaleza y una
infinidad de simbolizaciones con el cultivo del maíz; existe la
feria del maíz y la tortilla, una fiesta que coincide con
el inicio de la siembra que, aunque comercial, ayuda a recordar a
hombres y mujeres de maíz su origen.