ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Laura Luvina Muñoz Z.
LOS TOROS
( Abusados
caporales, cuando el jinete pida puertas..... ¡ puertas! )
Arenga anterior a la salida del toro
Los toros en Xochimilco y sus pueblos originarios son
la sal y la pimienta de las fiestas.
Llevar a cabo unos toros no es tarea fácil, se necesita de un
gran número de personas dispuestas a participar en el evento.
Una función de los organizadores de los toros es reunir la
aportación económica de más o menos 25
personas. Esa gente conforma el grupo de organizadores y personas que
cooperan para la ganadería, el arillo y lo que haga falta para
los toros. También una sola persona puede echarse el compromiso
del arillo, del sonido o de atender el puesto de cerveza, infaltable en
la fiesta de los toros. Organizar los juegos que se realizan dentro del
arillo tampoco es fácil, En primer lugar hay que tener fondos
para premiar a los ganadores.
Los toros son un espacio de reciprocidad un factor integrador que a
perdurado en Xochimilco y sus pueblos originarios. Sin embargo
tal reciprocidad lo es de niveles: uno es la cooperación
personal que lleva al prestigio y que la gente sabe reconocer. Otro
nivel es la reciprocidad colectiva mediante la cual se suelen dar
promesas de llevar toros de pueblo a pueblo.
A los ojos de los organizadores los toros comienzan meses antes; esto
no es percibido sino hasta que se tienen que hacer carteles o mantas y
colocarlas en las calles principales del pueblo donde se
llevarán acabo los toros. Cuando no hay propaganda impresa la
gente la hace de promotor involuntario, pues si uno ve a los chavos con
sombrero, botas, cinturones hilados o pitiados se sabe que: ó
hay banda ó toros. Normalmente los toros se hacen en la fiesta
patronal, el día de la virgen de Guadalupe (12 de
diciembre) ó en la santa cruz (3 de mayo).
Quienes participan en los toros no son ajenos al desarrollo de la
fiesta. Un personaje importante de la fiesta de los toros es el
animador, quien suele ser persona que ha montado o lleva un rato
ya en el negocio, debe saberse la oración del jinete, hacer
recordatorios de los jaripeos siguientes de los montadores más
destacados, mencionar los accidentes que por mala suerte han sufrido
los montadores y en que paro el accidente. Los animadores recriminan a
las palomillas por no ponerse abusadas y poner en riesgo la vida del
montador y suelen ser intermediarios del bullicio cuando este se
impone, deben saber de lo que hablan. Saben que la vida y la muerte
bailan en el mismo espacio. Cuando no hay animador la fiesta se pone
seca y hay que disfrutarla por instinto.
El arillo es una estructura metálica (o de madera sino alcanza
el presupuesto), cuenta con un cajón en donde los toros se
mantienen de alguna manera quietos para que los monten; el cajón
normalmente tiene impreso el nombre de la ganadería. Los
montadores traen sus propias grapas y las cuerdas con las que se
sujetan a los toros. Es parte del arillo un corral en el que
están los toros amarrados y este tiene un pasillo que conecta al
arillo con el corral.
Los montadores asisten al corral a ver a los toros, acompañados
de su palomilla. Suelen tomar un buen trago de tequila antes de la
monta, sus espuelas tienen que estar bien sujetas y su fe bien
depositada en la continuidad de su vida, en las manos, en sus piernas y
en su Dios.
La palomilla es muy importante, de ella depende muchas veces la vida
del montador, pueden ser 10 personas más o menos. La palomilla
ayuda a su montador a colocar las grapas a detener al toro cuando se
acaba la monta; ellos acaban el trabajo del montador.
Los toros son herencia de la época de la colonia, la
gente de Xochimilco los supo adaptar a su forma de vida y
pensamiento, aunque existe una marcada influencia del estado de
Morelos. Tal influencia no es casual debido a la cercanía
geográfica, las relaciones económicas, sociales y
culturales que desde la época precolombina han unido a
Xochimilco con Morelos.
Definir que los toros son un espectáculo seria
bastante llano y equivocado, los toros son el motivo de una
movilización colectiva y autónoma, son fiesta.
Cuando hablamos de toros en Xochimilco y en sus 14 pueblos pareciera
que se habla de lo mismo, más el desarrollo económico,
demográfico y de urbanización a lo largo del tiempo
hicieron evolucionar a la fiesta de los toros. Existe una notable
diferencia de cómo se presentan los toros en Xochimilco y en sus
pueblos. Mientras en Xochimilco los toros se realizan en un lugar ya
fijo, en donde se controla la entrada y se tiene que pagar por ver, en
los pueblos los toros se realizan al aire libre y no hay que pagar.
La fiesta de los toros en Xochimilco es un evento profesional en donde
se despliega todo un aparato publicitario. La plaza no esta la
vista pero a pesar de esto las emociones de los toros
suelen traspasar los muros de cemento, la alegría del
publico, los nervios del montador y la música de la banda hacen
sentir todo lo que está adentro. En la plaza un asiento de
cemento te recibe, el gusto, la emoción y la
angustia hacen aguantar esos duros lugares. La mera
acción esta cerca del arillo respirando el aliento del
toro.
En la mayoría de los pueblos los toros se llevan acabo al aire
libre en un algún baldío lo suficientemente grande para
albergar la fiesta. Ahí no se tiene que pagar. Los
espontáneos pueden morir o conocer el triunfo con
aplausos ó una diana en el mejor de los casos. La música
puede estar presente o no, puede haber o no animador, pero a veces ni
falta hace. La gente la hace de anunciador colectivo, las gradas son
los arillos que siempre están ocupados por la gente que asiste.
Para los que gustan de emociones fuerte el interior del arillo es
irresistible; la gente a veces esta más adentro que afuera de
este y por eso pasan accidentes. Las palomillas están dentro con
su montador, uno que otro borrachín animado por el vino
está en el ruedo y la suele hacer de payaso, la espera entre
monta y monta la mayoría de las veces es larga y el montador cae
muy rápido. Los toros en los pueblos por eso terminan muy tarde,
la noche rápidamente los alcanza y terminan por desesperar a la
gente provocando sus silbidos.
Pero no en todos los toros de los pueblos pasa esto, los toros
acaban en los pueblos cuando se acaba la luz, además no
siempre hay baile como en los que se paga por ver.
Muchas veces la presentación de los toros depende en gran medida
de los organizadores, cuando se tiene ya un prestigio de buenos toros,
seguro que habrá animador y que habrá posiblemente montas
muy buenas. San Andrés, San Francisco y San Mateo, entre otros
pueblos, tienen fama de realizar buenas fiestas de toros con buen
ganado y buenos jinetes.
Cuando los toros ya no se reconozcan como parte de la vida de los
xochimilcas, como parte de alguna fiesta patronal, se volverán
actos indiferentes, comerciales, en los que se consumirá
diversión impuesta.