ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Laura L. Muñoz Zempualtecatl
Chalma II
El camino Chalma es uno y aún así no es igual
para todos los peregrinos de Xochimilco. Me platicó uno de
ellos: “Me perdí en el camino junto con mi hijo y otros
señores. De pronto vimos a un hombre acostado al lado del
camino, de momento pensé que estaba muerto ó que era un
trampa. Desvanecí mis dudas al responder el hombre a mi pregunta
sobre si iba por buen camino, porque se río y me dijo que
sí, cuando no era verdad. Esto lo supe adelante, porque otro
hombre me salio de entre los árboles y al preguntarle por
el camino a Chalma me dijo que iba mal; era un hombre al que
nunca le vi hablar, ni boca alguna y sin embargo hablaba y me
guió hasta la carretera que da con las lagunas de Zempoala, para
luego desaparecer entre los árboles. Con su guía
reencontramos el camino”.
“El peso del cuerpo y las riendas de los caballos se aligeran
cuando sabes que chalma esta a unos cuantos metros de ti y que tu fe,
tu cansancio, tu devoción son recompensados cuando puedes ver de
frente al Señor de Chalma y decirle: “mira aquí estoy,
estoy por ti”. Porque cuando se llega a Chalma después de
dos y medio días de camino lo primero es ver a Señor de
Chalma. Hay que dejar los estandartes en la iglesia de chalmita y
escuchar la misa, para luego descansar y darle un merecido reposo al
cuerpo; igual hay que dejar descansar a los caballos. Después
del frió, los calambres y la lluvia, que en el camino te
acosaron, el descanso es la verdadera recompensa del Señor de
Chalma.”
“Chalma es como un ojo de agua, como el centro de un arroyo que
se convierte en río con un caudal con retorno, así es
Chalma y esta a merced de los peregrinos porque ellos son los que
la han mantenido viva. Después encontrarse con el
Señor de Chalma los peregrinos, después de
descansar se organizan según lo que quieran hacer en los
días que están ahí, algunos se van a
Malinalco, otros están por ahí brindando como buen
bohemio por a haber llegado, unos más se entregan al
sueño.”
“Pero no es todo lo que se puede hacer en Chalma, puedes ir a los
balnearios, a los toros, a la fiesta que es el 28 de agosto,
También se puede ir al partido de fútbol entre
Xochimilco y Chalma (que por lo regular pierde Xochimilco ), en el
atrio puedes oír bandas, mariachis, tríos y de todos los
géneros musicales. El día de la fiesta y un día
antes puedes disfrutar el castillo, que es enorme y lleno
de color. El castillo se quema en el atrio y todo se llena de gente
para disfrutar el espectáculo de luces que ilumina la noche de
la fiesta patronal de Chalma (San Agustín). Tres días
duran las fiestas del 26 al 28 agosto. Durante esos días se
rompe toda normatividad para entrar al tiempo y vida de los
santos, de los dioses. Tiempo que se funde con el de los
hombres porque solo así podrían subsistir esos puestos
que acordonan la iglesia del señor de chalma, sulen ser
más visibles los techos de estos, que la iglesia.”
“Chalma es lugar de muchos contrastes, un espacio lleno de bullicio y
muchísima gente, el acoso de los vendedores de guayabas y de
imágenes es inevitable; un solo lugar para descansar es
difícil encontrar. Puedes alejarte un momento de la iglesia y
encontrarte en un río ancho, de agua clara y muy
fría pero no importa, porque disfrutan tanto los caballos como
su jinete; aquí solo hombres tienen cabida.”
“Todo en Chalma está tan fuera de la cotidianidad, que aun
la comida no escapa a esto, porque en Chalma la comida es inagotable,
ahí es seguro que de hambre no te mueres, claro siempre y cuando
sepas el lugar donde se concentra la peregrinación en la que
vas. Puedes comer, chicharrón en chile verde, carnitas,
tortas, café, agua de sabor, pollo frito, y un largo etc.
Durante los tres días que estás allá, esta comida
es posible gracias a las personas que se anotan con el mayordomo de la
peregrinación para dar de comer ya sea en Chalma o en los
lugares donde se descansa, Santa Martha ó Ajusco. Una familia
por día da de comer, y si no, en las fondas no falta un rico
tlacoyo que puede consolarte. Pero a veces son tan grandes las penas
ó el gusto de estar en Chalma, que un buen tequila ayuda
mejor que un tlacoyo.”
Chalma le dice adiós a la peregrinación de xochimilco el
día 29 de agosto por la mañana y comienza el retorno que
fluye a la encontrada de Santiago en el último día de
agosto, esa excepcional y espontánea fiesta que nadie organiza y
que muchos quieren usufructuar.