ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Laura Luvina Muñoz Zempualtecatl
Al
regreso de
Chalma
Recordar ¿Has recordado alguna vez? es bello recordar
y más cuando el recuerdo mismo tiene la capacidad de no
permanecer igual. Un recuerdo que no pertenece al tiempo, así me
parece la peregrinación a Chalma, la que se lleva acabo en otro
tiempo que no es impuesto, porque esta peregrinación de Chalma,
la del 24 de agosto en Xochimilco, se impone a toda actividad
conocida y normal.
Unos días antes de la última semana de agosto comienza el
movimiento de los chalmeros, comienza otro tiempo; anuncios aparecen
para hacer saber de las actividades en torno de esta
peregrinación. Los cohetes son la señal de que ahí
está la chalmeada del 24 de agosto: Mixquic, la Magdalena,
Tepetlapa, Culhuacan, Santiago T., Xaltocan, etc. están
presentes. La referencia es la misa, En Santiago es a las doce, en
otros pueblos es a la hora que cada peregrinación elige.
Después es seguir hasta la capilla de Chalmita a la salida de
Santiago, lugar donde los chalmeros se detienen a persignarse
para después seguir su camino hacia El Señor de Chalma.
En La misa, el cura bendice a los chalmeros, los cuales suelen dedicar
paliacates a los santos de su parroquia, los cuales lucen las prendas
como milagros, son paliacates nuevos, especialmente comprados para la
ocasión y para ofrendárselos a los santos. El mayordomo y
los representares de mayordomos están presentes en las misas, se
toman fotografías en los atrios. Los que se van a caballo
esperan con el estandarte afuera.
Dos grupos van rumbo Chalma los de a pie y los de a caballo, al frente
marchan los que se van caminando y los de caballo atrás,
todos, con la fe y la voluntad por delante. Algunas peregrinaciones son
despedidas con una banda de viento.
Muchos chalmeros llevan a sus santitos a chalma, los de a pie los
llevan a cuestas. Muchas veces son urnas inmensas o cristos que pesan,
pero la fe y la voluntad les dan fuerza. Un cristo toma vida en la
espalda de un chalmero, nichos que llevan niños dios, reciben
adioses y bendiciones de los que los despiden y recibirán en la
encontrada de una semana después.
Chalmita uno de los últimos puntos para despedirse, rumbo al
otro tiempo, para llegar al Ajusco en donde comienza el primer
día de la peregrinación. Ahí los chalmeros
descansan, los estandartes quedan en la casa que el mayordomo consigue,
mientras todos se van comer. Por la noche se hacen rosarios donde dan
atole y tamales. el día 25 salen de Ajusco como a las 3 de la
mañana para ir rumbo a Agua de Cadena que es otro lugar de
descanso, es un llano muy grande donde suele hacer mucho frió,
por lo que el café no falta. Una olla de barro que parece
que nunca se apaga, siempre está lista para los chalmeros que
desean reconfortarse, también venden comida y alquilan
cabañitas para quedarse, estas son de madera. También hay
caballerizas para los que llevan caballos.
Después de agua de cadena salen rumbo a Santa Martha,
ahí descansan también mientras el mayordomo junto
con los organizadores dan de comer. No todos se quedan en Santa
Martha algunos se van Ocuila para después llegar al
ahuhuete en donde la mayoría de las peregrinaciones se
reúnen para bajar a chalma. Como se ve, no todos llegan el mismo
día, varian de entre dos y tres días
para llegar a Chalma; pero algunos tan solo hacen un día, que es
el caso de la peregrinación de Mixquic, la cual sale de
madrugada a caballo hasta llegar a chalma. Esta peregrinación
hace una fiesta nocturna en Agua de Cadena, la cual aparece
impresionante y fantasmagórica ante los ojos de los que la
conocen.
Pero esto apenas una parte del recorrido para llegar a
Chalma, un recorrido de lo más placentero porque es un camino
construido a base de fé, de sacrificio y que no a perdido fuerza
alguna .