ANTROPOLOGÍA EN XOCHIMILCO
Jorge Luis Muñoz Hernández
LAS BODAS DE XOCHI
El relato de esta costumbre xochimilca es de Yeni, una
muchacha de Santa Cruz Acalpixca, a quien corresponde el mérito
de difundir las costumbres de su pueblo. No narramos aquí el
discurrir de una boda, sino lo que sucede antes y después de la
misma, que es donde los xochimilcas son singulares.
El Pedimento
Una vez que los novios han establecido un compromiso, la
familia del novio acude a pie a casa de la novia (si es en el
mismo pueblo o en uno cercano), llevando fruta bellamente presentada,
galletas, botellas de licor, el anillo de compromiso, rompope y una
vela blanca con flores blancas y un moño también blanco.
El novio en medio de sus padres encabeza a la comitiva y es recibido
por la novia acompañada de sus padres.
Ya en la puerta de entrada de la casa de la novia, se hace el
preliminar de la visita explicando el motivo de la misma. Cumplida esa
formalidad, se hace pasar a los visitantes y generalmente se acuerda
que el gasto de la boda civil corra a cargo de la familia de la novia y
que la boda eclesiástica sea sufragada por la familia del novio.
Acuerdo también importante al que se llega es el de quien
consigue a los padrinos y para que. Puede haber padrinos para todo:
para el vino, para el conjunto, para los recuerdos, etc.
Una vez establecidos los acuerdos se entregan los regalos que se llevan
a la familia de la novia. Después de esa suerte de ceremonia,
generalmente se invita a comer a los visitantes. Normalmente la familia
de la novia está advertida de la visita y prepara muy buenas
viandas para lucirse ante la familia del novio.
La saludada
Una vez que se ha realizado la boda eclesiástica,
ahora la familia de la novia visita la casa del novio (en donde
generalmente residen los recién casados) también a pie y
en medio de una gran algarabía. Tal visita se hace al día
siguiente de la boda o inmediatamente al regreso de la luna de miel de
los novios, en caso de que hayan salido la noche de bodas.
La visita a los recién casados se acompaña de una escoba
y un mechudo vestidos de novios, los cuales se hacen bailar simulando a
los recién casados. Para tales efectos la procesión se
hace acompañar de un conjunto norteño o alguna banda la
cual anima el trayecto a la casa del novio y acompaña a estos
durante su visita. Para “la saludada” se llevan enseres y equipo para
la novia; tales como estufa, muebles, licuadora y lo más que
pueda la familia de la novia.
La novia espera, ya en casa del matrimonio, con una vela blanca igual a
la que le llevó el novio cuando el pedimento. Una vez que son
recibidos los visitantes, los novios bailan con la escoba y el mechudo
rematando el ambiente festivo de la visita.
Las fiestas de las bodas terminan con “la saludada”, en donde
después de recibir los regalos para la novia, se come y se bebe
redundando el compromiso que se adquiere de familia a familia.
Como puede observarse, los casamientos en Xochimilco son compromisos en
los que intervienen las familias y no se limitan a acuerdos de
individuos egoístas. Es ante todo, un acto en el que se hace
intervenir a la colectividad mediante las familias involucradas y los
padrinazgos. Desde el pedimento se hace público y extremadamente
notorio ante la comunidad un compromiso que ya todo mundo sabe, por lo
que tanto, tanto el pedimento como la saludada no son otra cosa que la
formalización pública del compromiso que han establecido
los novios entre si y con sus familias. El pedimento y la saludada son
parte de la vida de la comunidad, son sus formas de interacción
y regulación de relaciones. Son la expresión de una
comunidad viva que no ha podido ser disgregada por los embates del
consumismo y del individualismo egoísta. (colaboró para
la realización de esta nota: Yeni Sosa Espinosa)
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