Capitulo 7

 

Conversaban muy amistosamente, parec�a que se conociesen desde siempre, pero al mismo tiempo eran tan distintas; Kristin: risue�a, divertida, alegre, le gustaba hacer su trabajo, cuidar de que nunca le faltase nada a los suyos y amar y ser amada; Pepi: alegre, divertida, risue�a, simp�tica, enamorada de su trabajo y misteriosa, eso era lo que la hac�a tan distinta a Kristin, el misterio que ten�a Pepi en su mirada y en su persona, toda ella era un misterio por descubrir.

 

-Creo que subir� a darme una ducha, necesito relajarme, esta noche ha sido un desastre. Lamento mucho en el estado en el que esta mi marido y me da mucha verg�enza que lo hayas visto as�, de veras lo siento- Kristin estaba apenada por la conducta de su marido y trataba de disculparse con Pepi.

-No te preocupes y menos a�n debes sentir verg�enza, si temes que escriba sobre esta noche, te recuerdo que dije que empezar�a ha escribir ma�ana, pero parece ser que ma�ana ser� d�a de resaca y mejor lo dejare para el siguiente d�a- la tranquiliz� dici�ndole esas palabras.-Una cosa antes de que te vayas Kristin.

-�Tu dir�s?- le pregunt� mientras se levantaba de la silla, estaban sentadas en lo que los americanos sol�an llamar la barra de la cocina.

-Me das tu permiso para ba�arme en la piscina, me gustar�a mucho nadar un rato- Pepi se levanto de la silla, esperaba que le contestara que no, pero se equivoc�.

-Pues claro mujer, puedes ba�arte cuando quieras y adem�s para eso esta la piscina. Yo apenas la uso y Kevin tampoco suele ba�arse mucho, solo la usamos cuando vienen los dem�s. Por el estado del agua no te preocupes, esta muy bien cuidada. Ahora si que me marcho, estoy que me caigo del sue�o y del cansancio. Hasta ma�ana y que descanses- fue lo �ltimo que le dijo y se march� de la cocina.

 

Despu�s de dejar los vasos en el fregadero, sali� por la puerta de la cocina , esa misma que cruz� cuando todos estaban en la cocina terminando de recoger, atraves� el jard�n y llego a la casa de la piscina, apenas encendi� la luz ya que la luz de la luna entraba por la ventana del peque�o sal�n, luego entr� en la habitaci�n y comenz� a desnudarse; primero se quit� los zapatos, descalza se acerc� al espejo del tocador y se quit� la flor del pelo, cogi� una de las toallitas desmaquilladoras y se quit� el poco maquillaje que se hab�a puesto, cuando acab� se quit� el nudo del vestido que ten�a justo detr�s del cuello desat�ndoselo y agarrando el vestido se lo fue bajando hasta que se lo quit�, luego termino con sus braguitas brasile�as dejando todo sobre la silla. Entr� en el cuarto de ba�o y busc� un albornoz, localiz� uno dentro del armario de las toallas, pero le estaba enorme, le sobraban mangas y casi al abroch�rselo le dio dos vueltas al cintur�n, no cab�a duda ese albornoz era de �l, antes de salir del cuarto de ba�o cogi� una toalla para el pelo y sali� del cuarto de ba�o y de la casa.

 

La luna se reflejaba en el agua de la piscina d�ndole al agua un color plateado, se acerc� a una de las hamacas, dej� la toalla del pelo sobre ella y se acerc� a las escaleras de la piscina, mir� a su alrededor por si hubiera alguien que pudiese verla pero no vio a nadie o al menos eso pens� ella.

-Bueno, al parecer no hay nadie que pueda verme- volvi� a mirar al frente y toco el agua con un pie.

 

Pero alguien la observaba detr�s de una enorme ventana, si era �l, se hab�a levantado para ir al lavabo ,pero se par� en seco cuando la vio caminar por el �rea de la piscina y envuelta en su albornoz. La borrachera al parecer se le hab�a pasado un poco ya que hab�an pasado unas tres horas y hab�a ido al lavabo un mont�n de veces y el alcohol empezaba a desaparecer poco a poco. Decidi� coger una silla y sentarse frente al ventanal y quedarse all� observ�ndola mientras ella se ba�aba.

 

Pepi baj� un escal�n de las peque�as escaleras, moj�ndose ambos pies, empez� a desanudarse el albornoz y muy despacio lo dejo caer tras de si en el filo de la piscina, despu�s fue andando poco a poco hasta entrar en el agua y se zambull�, nadando debajo del agua, empez� a nadar un par de largos y luego par� se agarr� al filo de la piscina, puso sus brazos en cruz dejando caer su cara sobre ellos y cerr� los ojos.

 

�l la observaba sin pesta�ear.

 

-�Pero que estoy haciendo?, esto es impropio de ti Kevin- se dec�a a si mismo.-Pero es que no puedo evitarlo, desde que la mire a los ojos, es como si estuviera hechizado, su forma de comportarse es.....no sabr�a como explicarlo, pero tiene algo que me hace pensar, ella ha despertado algo en mi que no se como definirlo, es m�s es el mismo sentimiento que sent�a y que siento hac�a mi padre, aunque �l ya no este aqu�. �Padre!- exclam� en voz baja.-Ay�dame a entender esto que estoy sintiendo- dijo mirando al cielo a trav�s del ventanal.

 

Pepi volvi� a nadar, pero esta vez lo hizo de espaldas, quer�a ver la luna, sentir el reflejo en su rostro, lleg� a las escaleras y se qued� varios minutos boca arriba contemplando la luna, no paraba de mirarla. � �Gracias pap�!- exclam�, puso sus dedos en los labios y se dio un beso que luego soplo hac�a el cielo estrellado y en ese momento una estrella parpadeo m�s que ninguna otra, un escalofr�o le recorri� todo el cuerpo y sali� del agua, cogiendo el albornoz al mismo tiempo, se lo puso en seguida at�ndose el cintur�n. Se acerc� a la hamaca y empez� a secarse el pelo, mientras el segu�a observ�ndola, no pod�a apartar la mirada de esa mujer, era algo inexplicable, se levant� de la silla y se acerco a la manilla de la puerta la agarr� para abrirla, pero se contuvo. Ella se alejo de la piscina, iba caminando por las baldosas ya que no quer�a pisar el c�sped con los pies mojados para no llen�rselos de tierra, lleg� a la casa y se fue directa al dormitorio, se quit� la toalla del pelo y se tir� en la cama qued�ndose dormida casi al momento, esta bocabajo con la cabeza doblada hac�a la derecha, el pelo le tapaba, no se le v�a cara, as� se qued� profundamente dormida con el albornoz de �l.

 

Kevin no tubo fuerzas para resistirse, no pod�a contenerse las ganas de verla y gir� la manilla de la puerta, estaba decidido a salir.

 

-No, no puedes ir, ella esta prohibida para ti- se dec�a a si mismo. �Pero tengo que ir, porque si no voy me volver� loco- Y sali� de la habitaci�n, atraves� el jard�n, estaba frente a la puerta y se gir� d�ndole la espalda.-No, no puedes entrar- mir� al cielo y pregunt�.-�Qu� hago?- en ese momento una estrella parpade� sin cesar y se gir� volviendo a tener la puerta frente a �l, acerc� su mano a la manilla y se dio cuenta de que no estaba bien cerrada, con mucho cuidado la fue abriendo poco a poco y entr� sin hacer ruido ya que estaba descalzo, fue directamente a la habitaci�n, la puerta estaba abierta y se quedo apoyado en el quicio de la puerta mientras la miraba como dorm�a, minutos despu�s se acerc� a la cama, se agach� justo al lado de la mesita de noche y con sumo cuidado le retir� el pelo de la cara.

 

 

Kristin estaba desayunando sola, muy tranquila, pero su mirada ten�a algo muy distinto, era un tanto rara y eso a AJ no se le pas� por alto y se dio cuenta de que algo raro pasaba con Kristin, prefiri� callarse la boca y averiguar por su cuenta que era lo que le pasaba a Kristin.

 

-Os he llamado porque hoy Pepi no va ha empezara trabajar como dijo ayer, as� que si quer�is pod�is invitarla a conocer la ciudad �qu� os parece la idea?- Kristin trataba de que se llevaran a Pepi y as� de esa manera poder dejar solo a su marido, ella lo hab�a visto por la ventana esa noche caminando hac�a la casa de la piscina y decidi� poner las cosas en su sitio ya estaba harta de esa casa y de su marido.

 

-�En serio!- exclamaron los tres a coro.

 

Kristin sonri� de alegr�a la saber que hab�a conseguido su prop�sito, sobre todo por AJ, ella sab�a que �l intu�a algo y ante la posibilidad de llevarse a Pepi no se iba a negar y la dejar�a a un lado, as� de ese modo no la seguir�a.

 

Howie, AJ y Nick se despidieron de ella y salieron de la casa para ir a la casita de la piscina y buscar a Pepi. Tan pronto ella abri� la puerta se encontr� con esa agradable sorpresa, Nick esta dando saltos de alegr�a mientras le dec�a que se arreglara que iban a llevarla a dar un paseo para ense�arles la ciudad. Pepi se arreglo, se hab�a puesto unos pantalones vaqueros de color azul deste�ido, una blusa negra de gasa que terminaba en pico y las mangas anchas que tambi�n acababan en forma de pico, al ser transparente debajo llevaba un sujetador de color blanco ya que era la prenda que iba a conjunto con la blusa de gasa, los zapatos que hab�a escogido eran de color negro, con un adorno de color blanco como si fuese una hebilla; el pelo lo llevaba recogido por una cola alta, pero no se maquillo, tan solo un poco de brillo en los labios y la raya del ojo.

 

Por Pepi Richardson

Hosted by www.Geocities.ws

1