
El reloj despertador de su tel�fono m�vil son�, se levant� y empez� a arreglarse. Sac� del closet un vestido muy entallado que casi parec�a una segunda piel, de color violeta con un peque�o tono plateado si lo mirabas a contraluz, era corto, por encima de la rodilla y atado al cuello, con un escote de pico un poco pronunciado. La espalda la ten�a completamente descubierta , se puso una flor del mismo color del vestido pero un poco m�s claro en su melena rizada que la llevaba suelta. Luego abri� su neceser de maquillaje. Se puso el maquillaje del mismo ton� que ten�a su piel, se puso una sombra de ojos de color lila claro, parec�a m�s un tono color lavanda claro, luego se hizo la raya de los ojos de color negro (eso le hac�a los ojos m�s grandes, aunque a ella no le hac�a falta, los ten�a preciosos) el rimel, los coloretes muy natural y se pint� los labios de un color lila permanente, m�s bien le daba un toque de brillo. Cogi� un peque�o tarrito de brillantina transparente (purpurina) y se puso un poco en los labios y en el escote; luego cogi� sus zapatos que eran del mismo color del vestido, se los puso y empez� a atarse las cintas alrededor de la pierna, el tac�n era un poco alto ya que a ella le gustaban y le daban un toque de elegancia que la hac�a parecer especial.
-Bueno Pepi ya est�s lista- se dijo a si misma mientras se miraba al espejo.-Y por �ltimo un poco de mi perfume favorito �Amarige de Givenghi�.
Sali� de la casa de la piscina y se dirigi� hac�a la casa Richardson, se detuvo a mitad de camino y volvi� sus pasos hac�a la casa de la piscina, volviendo a entrar en ella.
-Se me olvidaba el chal, porque luego quiz�s haga un poco de fr�o- lo sac� del closet, sali� nuevamente del cuarto y de la casa.
Volvi� nuevamente hac�a la casa Richardson y entr� por la puerta de la cocina. All� estaban las chicas que se encargaban de todas las tareas de la casa.
-�Buenas noches se�orita! �Usted no deber�a de haberse ido con los se�ores?- le pregunt� mientras terminaba de recoger y de preparar la lista de la compra de ma�ana.
-�Qu� se han ido!- exclam� Pepi extra�ada.
-Salieron hace unos veinte minutos. El se�or le dijo a la se�ora que usted tendr�a que ir sola ya que es nueva en la ciudad y era la �nica manera de que usted supiera desenvolverse en esta ciudad tan grande. Tenga- le dijo y le dio un papel, era una chica de unos 25 o 30 a�os.
-�Qu� es esto?- pregunt� Pepi.
-Supongo que es la direcci�n en donde la est�n esperando- le contest� la chica.
-�Podr�as llamarme a un taxi?- pregunt� de nuevo.
La chica llam� y a los pocos minutos lleg� el taxi. Con un poco de verg�enza pidi� algo de d�lares a la chica para poder pagar el taxi, ya que solo llevaba en su cartera las tarjetas de cr�dito y con ellas no podr�a pagar el taxi.
Sali� de la cocina y se dirigi� a la puerta de entrada, all� la esperaba el taxi. El chico saco la cabeza por la ventanilla para ver si hab�a alguien y se qued� asombrado cuando la vio aparecer.
-�Madre m�a!- exclam�.-Pero.... eso si que es una belleza de mujer- dijo en voz baja, luego bajo del taxi y le abri� la puerta para que ella entrase en el.
-Gracias- le contest� y entr� en el taxi.
-�Buenas noches!- exclam� para saludarla -�usted dir� a donde quiere que la lleve?- le pregunt� el chico.
-Sabe donde esta el restaurante �La Leyenda�- le contest� sin mirar la hoja de papel donde estaba escrito el nombre del restaurante.
-S�, esta en el otro lado de la ciudad justamente en el muelle del puerto, es un barco flotante- el taxista puso en marcha el auto y emprendieron el camino al restaurante.
Mientras que en otro lado de la ciudad estaban apunto de llegar al restaurante Kristin y Kevin. Todos estaban esper�ndolos a ellos, pero Kristin quiso darle la sorpresa a su marido antes de entrar al restaurante, Kevin par� el coche y se la qued� mirando muy serio. Raras veces se le hab�a visto tan enojado y menos de esa manera.
-�Y eso es una sorpresa!- exclam� �Jam�s pens� en que una desconocida escribiera sobre m�, de sobra sabes que no me gusta para nada esa idea y lo que m�s me ha dolido ha sido que me has mentido, adem�s sabes que odio la mentira y te juro que no me esperaba eso de ti- no la miraba simplemente miraba hac�a delante, no se esperaba eso de su esposa.
-Pero..... cari�o......, no es para que te enojes, quer�a regalarte algo original por tu cumplea�os y como faltan tres meses, pens� que te gustar�a ya que lo tendr�as para ese tiempo. Pero no te preocupes hablar� con la chica que ha enviado la editorial y le dir� que no estas de acuerdo con la idea �Te parece bien?- le contest� ella un poco enfadada.
-No, no te molestes ella misma se ira, de eso me encargo yo. Ten- le dijo d�ndole las llaves del coche.- Tu estacionas el coche, yo mejor entro y me pido una copa, porque ya esta noche me la has estropeado- sali� del coche dando un portazo.
Kristin se sent� al volante y estaciono el coche, mientras Kevin entraba en el restaurante y se encontraba con el resto que los estaban esperando a �l y a Kristin.
-�Al fin lleg�is!- exclam� AJ.-�Y Kristin?- pregunto al no verla entrara detr�s de �l.
-Est� estacionando el coche, hemos tenido una peque�a discusi�n- le contesto Kevin, luego se acerc� a la barra.-Camarero- dijo levantando un poco la mano. -p�ngame un martini seco, por favor.
-Pero.....eso no puede ser cierto, si os llev�is muy bien �o no?- dijo su primo Brian.
-Eso pensaba yo, pero me ha mentido. Acaba de decirme que la persona que vive en la casa de la piscina es una chica que ha enviado una editorial para que escriba un libro sobre mi y encima para rematar la jugada va ha estar tres meses en mi casa. Pero eso no es todo, seg�n me ha dicho Kristin es un regalo para mi cumplea�os y os digo como le he dicho a ella, a esa chica no le va ha dar tiempo a escribir ni tan solo el primer capitulo ya que se ira antes de lo que ella se imagina- estaba tan seguro de sus palabras que no present�a que todo iba a ser al contrario.
En ese momento lleg� el metre donde estaban todos y los llevo a la mesa que ya estaba preparada. Kevin decidi� sentarse dando la espalda a la entrada, no quer�a ver a la chica que pretend�a escribir un libro sobre �l, estaba molesto por eso y prefer�a no verle la cara, aunque eso ser�a totalmente imposible ya que esa noche solo tendr�a ojos para ella. Kristin llego cuando el metre se marchaba de la mesa y ordeno que pusieran otro cubierto, que estaba esperando a otra persona.
Kristin le explico al metre como era la chica y le dijo que en cuanto llegara la llevara a la mesa donde la estaban todos, luego Kristin se acerc� a la mesa y se sent� al lado de Leighanne, quer�a ver la reacci�n de su marido desde otro lado cuando viera cara a cara a la chica que se iba a quedar en la casa de la piscina por tres largos meses.
Kevin ten�a enfrente de �l a Howie y AJ, uno de los camareros hab�a colocado un cubierto justo en medio de los dos, Brian y su esposa estaban colocados al lado de Kevin y Nick estaba a la derecha de �l. Otro camarero les entrego a cada uno las cartas para que eligieran lo que deseaban cenar.
Cinco minutos m�s tarde el taxi lleg� al restaurante, el taxista se bajo y le abri� la puerta para que bajase, le dio la mano y ella la acepto, ayud�ndola as� a salir del taxi.
-�Cu�nto le debo?- le pregunt� mientras abr�a su cartera.
-Para usted el viaje a sido gratis se�orita y por favor si usted tiene que volver a tomar un taxi aqu� le dejo mi tarjeta- le contesto d�ndole una peque�a tarjeta con los datos del conductor y el n�mero de su veh�culo.-Yo la llev� a donde quiera y cuando usted lo desee, que no le importe la hora, usted me llama y yo estar� a su servicio encantado.
-Muchas gracias- le contest� estrech�ndole la mano.-Es usted muy amble, lo tendr� en cuenta. Ahora debo entrar por que seguro que me est�n esperando.
Por Pepi Richardson