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UNIVERSIDAD YACAMBÚ
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Introducción |
El material Bibliográfico, desde sus comienzos hasta hoy día, ha
contribuido a
enriquecer y alterar nuestro mundo a través de una comunicación escrita. Su importancia estriba en que ofrece una perspectiva histórica, estética
y sociológica; además de poseer un alto grado de autenticidad y de evidencia
documental. El valor informativo de su contenido puede ser incalculable para los
investigadores, instituciones, incluso un valor social y personal.
Al momento de establecer y mantener colecciones de material bibliográfico, las
bibliotecas y archivos deben entender el valor y la importancia de este recurso,
así como los diversos factores que afectan la conservación y preservación de
éstos materiales. Varios de los factores a considerar son el cuido, la
organización, descripción de los materiales, el acceso, la seguridad, la
determinación de su valor, la implantación de sistemas automatizados, las
exhibiciones, las políticas de administración y uso, las reproducciones, las
copias y muchos otros factores. Debido a los atributos de este recurso, su
particular sensitividad y delicadeza, se ha considerado importante el estudio de
las prácticas de conservación y preservación.
Como propósitos de este estudio se utilizaron
datos bibliográficos donde se recopilaron características que identifican y
enmarcan el material donde es necesaria la restauración y conservación del
mismo.
Las prácticas actuales de conservación y preservación aplicadas al material
bibliográfico, fueron evaluadas en relación con las recomendaciones hechas por
profesionales especializados en la conservación y preservación del material.
Los libros, parte
integral de nuestra vida diaria que hasta que se desintegren en nuestras manos,
rara vez pensamos en ellos como perecederos. No obstante, los bibliotecarios
gastan miles de bolívares cada año en reparaciones, encuadernaciones, y en
adquisiciones para reemplazar volúmenes dañados en colecciones generales.
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Capitulo1: 1.1Planteamiento del Problema |
Muchos de nuestros repositorios, archivos, centros de información, museos y
bibliotecas cuentan con recursos bibliográficos. En ellos se reseñan
eventos históricos, personajes, regiones, entre otros. La información contenida en estos
recursos es de incalculable valor. Es por esto que es de suma importancia
mantener este material en su forma más original posible. Forma parte de la
responsabilidad institucional velar por la conservación y preservación del
acervo que tienen a su cargo.
Es por esto que es de gran importancia conocer cuales son las medidas utilizadas
para la conservación y preservación del material bibliográfico en las
bibliotecas y archivos. Asegurar el cuido del material que se posee,
velando que éste no pierda la información, no sufra deterioro
prematuro por el mal uso y por la falta de controles.
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1.2 Justificación de la Investigación |
El material o fondo Bibliográfico seleccionado para el desarrollo de este
estudio, poseen gran valor para el estudiantado, el profesorado, el investigador
y el público general. El contenido que poseen son parte de nuestra historia y
cultura, además de que representan un caudal de información.
Actualmente existen pocas investigaciones que describa las medidas utilizadas para
la conservación y preservación del material bibliográfico en las bibliotecas y
archivos. La importancia del material bibliográfico merece que se
describan y se ejecuten prácticas adecuadas para su conservación y preservación.
El interés de esta investigación es que los hallazgos de este estudio puedan ser
útiles para identificar los factores que afectan comúnmente a éstos materiales y
también para estimular el cumplimiento de prácticas adecuadas, según las
recomendaciones de las organizaciones especializadas en el área de la
conservación y la preservación. Con los resultados de este estudio se pretende
servir de motivación para la ejecución de prácticas adecuadas que velen por unas
condiciones óptimas del material.
El estudio de la conservación y preservación del material
bibliográficos en cualquier institución, pública o privada, es de gran importancia
ya que parte de su historia es protegida para el disfrute de futuras
generaciones. La responsabilidad de los bibliotecarios, documentalistas como
custodios de estos materiales, hace que la injerencia de este profesional en
este tema sea sumamente necesaria. Igualmente importante es su contribución al
momento de promover, planificar y ejecutar un plan global para el cuido del
material que se posee.
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1.3 Objetivos de la Investigación: |
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Objetivos Generales |
Diseñar un plan sobre proceso de conservación y restauración documental que favorezca la prevención de deterioro o desastres sobre materiales bibliográficos.
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Objetivos Específicos |
C Caracterizar las prácticas de conservación y preservación que se realizan en materiales bibliográficos ( Bibliotecas, archivos, centros de documentación, entre otros ).
- Analizar estándares para la conservación y preservación de fondos Bibliográfico, que se aplican en colecciones de archivos y bibliotecas a nivel internacional y nacional.
- Valorar el cumplimiento de los estándares de conservación y preservación del material como alternativa para la preservación durabilidad, existencia y permanencia de los materiales bibliográfico.
- Diseñar un plan que favorezca la prevención de desastres sobre el material bibliográfico.
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1.4 Alcance de la Investigación |
La importancia y el alcance de este estudio estriba en el estímulo que provee el manejo
adecuado del material bibliográficos, y conocer la herramientas adecuadas
para el cuido, conservación y restauración del mismo.
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Capitulo2: Marco Teórico |
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2.1.- Antecedentes |
Los hombres han luchado siempre contra el tiempo y el olvido que borra su historia, su pasado: los ladrillos de Ebla, los papiros de la maravillosa Biblioteca de Alejandría en Egipto, los pergaminos miniados de los frailes de Montecasino, las cartas de la Casa Real de los Saboya, todo se corrompe, se deshace y pierde su color, se convierte en polvo.
La necesidad de conservar la memoria escrita ha obligado a los hombres a utilizar diferentes soportes que han estado en correspondencia con el nivel de desarrollo alcanzado. Los principales elementos utilizados como soporte para la escritura se encuentran:
La Piedra fue utilizada en las primeras civilizaciones para hacer las representaciones primitivas. Su uso ha sido como elemento ornamental hasta nuestro días.
Luego el Barro fue utilizado
desde el siglo XIX A.C en forma de tabletas en las que se escribía mediante un
punzón. Después se cocían para permitir un mayor durabilidad de la escritura. Se
han encontrado auténticas bibliotecas en las que se colocaban las tabletas unas
frente a otras. Es el primer precedente del libro moderno.
Los soportes metálicos ( los metales ) han sido muy utilizados para registrar documentos importantes que pudieran ser conservados mucho tiempo. Se grababa la escritura mediante un punzón de hierro. La ley de las “Doce Tablas”, en Roma, fue realizada en este soporte en el año 450 A.C.
La Madera fue usada de la misma manera que las tabletas de barro salvo que estas eran recubiertas por una capa de cera en la que se escribía con un estilete. Además, el texto podía ser borrado para volver a escribir. Se usó para grabar las leyes de la antigüedad y para los anales de los pontífices, los cuales fueron recubierto con un material blanco por el que recibieron el nombre de álbum. Estas tablas fueron unidas con cuerdas aproximándose más al concepto de libro.
El mismo uso se dio al marfil, recubriéndolo de cera o, en algunos casos, escribiendo directamente sobre él. Su uso fue habitual hasta le generalización del papel.
El Papiro desde el año 3500 A.C se usó esta planta para elaborar el soporte del mismo nombre. El material se obtenía del tronco de las plantas en finas capas, que después se unían con harina de almidón obteniéndose un material con unas cualidades para la escritura muy buenas. Su uso se centró en Egipto, donde la planta crecía con facilidad a orillas del Nilo, aunque también tuvo popularidad en Grecia. Fue un elemento que jugó un papel muy importante en la civilización y la cultura.
Pergamino, aunque ya se usaba
en la antigüedad, fueron los reyes de Pérgamo quienes en 150 A.C. mejoraron y
popularizaron su uso. Superó al papiro por ser más fácil de elaborar y presentar
más calidad. Se obtenía a partir de la piel de cabras o terneros. Se utilizó
hasta los siglos XI-XII.
Las hojas de papel originarias se obtenían de pasta de trapos y fibras de origen
vegetal. Ha sido el material más utilizado desde su aparición. Las primeras
hojas de papel presentaban una calidad muy buena que ha permitido que numerosos
documento manuscritos se conservan actualmente. Sin embargo esto no ocurre hoy
en día ya que se utilizan materiales más económicos que no durarán mucho.
También conseguimos los elementos que sustentan sobre ese soporte la escritura:
La tinta: Es toda sustancia
que permite escribir, imprimir y colorear mediante técnicas e instrumentos
adecuados.
Las tintas se componen de una serie de elemento que permiten que cumplan su
función. Los pigmentos son las partículas que dan color a la tinta. El
disolvente es el medio en el que se disuelve el pigmento y el aglutinante es el
material que une los pigmentos entre sí y con el soporte. Además de estos
componentes básicos, las tintas, pueden incorporar otros secundarios que las dan
diferentes características.
En función del uso las tintas se dividen en tres grandes grupos:
¨ Tintas caligráficas: Utilizadas para la escritura manual.
¨ Tintas de imprimir: Utilizadas para las diferentes técnicas de impresión
(litografía, linotipia, off-set)
¨ Tintas pictóricas: Son propias de las creaciones artísticas.
La Tinta Caligráfica:
Existen varios tipos de tintas caligráficas, aunque la más antigua es la de
carbón. Sus características son que no daña el papel aunque se puede borrar por
roce o abrasión. Estas tintas se componen de suspensión de carbón en agua con
cola. Cuando el aglutinante envejece empieza a perder su capacidad de adhesión.
El tono se vuelve bronceado con el tiempo.
Otro tipo de tintas caligráficas son las metaloácidas, muy utilizadas en los
manuscritos y que tienen una larga duración. Estas obtienen su coloración
gracias a un metal. Las más utilizadas son las ferrogálicas que se componían de
sulfato ferroso. Fueron inventadas con intención de sustituir a las de carbón.
Tiene un color negro muy intenso que hace que se pueda confundir con las de
carbón pero con el paso del tiempo se va volviendo marrón. Tiene el gran
inconveniente de que provoca daños en el papel por corrosión.
La Tinta de Imprenta:
Se fabrican con hollín o carbón diluidos en aceite de linaza. Las tintas se
oxidaban con el oxígeno del aire durante su secado, consiguiendo bastante
durabilidad. Esta característica se ha perdido con las imprentas modernas en las
que se busca una mayor rapidez de secado sin tener en cuenta la durabilidad. Así
las tintas actuales están compuestas por una serie de aditivos que varían su
apariencia y durabilidad.
Toda la documentación escrita sobre soporte orgánico es un patrimonio documental
bibliográfico. Cuando la documentación está escrita sobre soporte inorgánico
entraría dentro del campo de la arqueología. Es producto de las actividades
administrativas de diversas instituciones, tiene una finalidad probatoria, son
únicos y se conservan en archivos. Las bibliotecas acogen los fondos
bibliográficos y su origen se hace manualmente en la actividad creativa e
intelectual del hombre, su fin es la publicación, son múltiples y se conservan
en las bibliotecas.
Un país con vestigios
históricos de prestigio, que conserva un patrimonio bibliográfico y documental
único en el mundo, porque posee documentos que penetran toda la historia humana
no puede dejar de dedicarse a la conservación o la restauración.
Y no tendría sentido alguno un Proyecto que tenga como objetivo la conservación
de los Bienes Culturales si no dedicara particular atención a la protección,
restauración y rentabilización del patrimonio bibliográfico y documental.
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2.2 Definiciones de
Términos |
A continuación se presentan las definiciones que contribuyen a ofrecer una mejor
comprensión de la lectura de esta investigación.
* Conservación
- comprende los planes y prácticas específicas, relativos a la
protección de los materiales de archivos y bibliotecas frente al deterioro,
daños y abandono, incluyendo los métodos y técnicas desarrollados por el
personal técnico. Es el cuido deliberado, planificado o pensado en el que se
preserva, se guarda o protege un objeto manteniéndolo en un estado seguro.
Abarca tres funciones: el examen, la preservación y la restauración.
* Restauración
- comprende las técnicas y conocimientos utilizados por el
personal técnico responsable de reparar los daños causados por el uso, el tiempo
y otros factores en los materiales de archivos y bibliotecas. Es la acción
tomada para retornar un artefacto deteriorado o dañado a lo más cercano de su
estado original, diseño, color y función con el mínimo sacrificio posible de su
integridad histórica y estética.
* Preservación
- comprende todas las actividades económicas y administrativas,
que incluyen el depósito y la instalación de los materiales, la formación del
personal, los planes de acción, los métodos y técnicas referentes a la
preservación de los materiales de archivos y bibliotecas y la información
contenida en los mismos. Es la acción tomada para retardar o prevenir el
deterioro o daño en una propiedad cultural por el control de su ambiente y/o
tratamiento de su estructura de forma que lo mantenga en un estado estable.
*
Examen - Es el procedimiento preliminar efectuado para determinar la
estructura original y los materiales que componen un artefacto, la extensión de
su deterioro, su alteración y pérdida.
*
Condiciones ambientales - Son todos los
factores relacionados con la temperatura, humedad, luz, los contaminantes
atmosféricos, el polvo y los factores biológicos.
*
Condiciones de almacenaje - Se refiere a
todo aquel equipo o material en el que el material bibliográfico es guardado, el
área en que se encuentra y la manera en que se exhibe. Algunos de estos equipos
y materiales lo son: archivos, anaqueles, sobres, carpetas, cajas, álbumes,
entre otros.
*
Adiestramiento- Acción y efecto de hacer diestro, enseñar, instruir.
*
Estándares- Normas que deben
seguirse o a las que deben ajustarse las tareas o actividades. Organizaciones
especializadas y reconocidas mundialmente regularizan y publican estas normas.
*
Política - Directrices que rigen la actuación de una entidad en un asunto o
campo determinado.
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Desastre- Situación que afecta de forma directa la seguridad y existencia del
material de una colección. Pueden ser fuegos, inundaciones, terremotos,
huracanes, tormentas u otros.
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2.3. Referencias Bibliográficas |
Las bibliotecas y archivos pueden poseer diversas cantidades
de material bibliográficos en forma heterogénea. Independientemente de la
variedad de su contenido, forman parte de la responsabilidad del bibliotecólogo
o archivero. Dureau (1987,7) entiende que el propósito y función de una
biblioteca es coleccionar, organizar, preservar y poner al alcance del público
sus materiales. Tomando en cuenta lo anterior, el autor añade que no basta que
los bibliotecólogos estén conscientes de su responsabilidad en la conservación
del material bibliográfico que administran. Tal conciencia debe conllevar iniciativas de
trabajo para preservar y mantener colecciones de bibliotecas (Dureau 1987, 8).
Parte de estas iniciativas son las pautas que se establezcan para la
preservación técnica y los procesos de conservación. Debe ser una preocupación
constante tomar en cuenta los nuevos métodos, materiales y procesos que surgen
de las innovaciones científicas y técnicas.
Para entender cabalmente los problemas de preservación y conservación, cualquier
bibliotecólogo responsable en esta área debe tener conocimientos de las bases
científicas, técnicas y de los materiales involucrados. Por otro lado, se debe
poseer conocimiento del origen e historia de los materiales bibliográficos (Dureau 1987, 19).
Como ya se ha mencionado, la responsabilidad de preservar o conservar materiales
de biblioteca reside en el bibliotecólogo, ya que este debe garantizar que los
materiales bibliográficos sean protegidos del daño físico mientras estén en el
depósito, utilizándose, y cuando se encuentran en tránsito.
Sin embargo, la instrumentación de los métodos técnicos de preservación y
conservación es labor de los científicos y los conservadores. Por lo tanto, es
esencial que los bibliotecólogos, los científicos y los conservadores
interactúen estrechamente y decidan conjuntamente acerca de métodos,
tratamientos, materiales a usarse y las técnicas para aplicar a ciertos objetos
específicos (Dureau 1987,21). Sin duda, los métodos de tratamiento deben ser
realizados bajo el control y asesoría de expertos técnicos calificados. Se debe
considerar, que los adelantos técnicos y científicos en preservación y
conservación no son inmediatamente utilizables.
Para Dureau el material bibliográfico no almacenadas en condiciones óptimas se degradarán y
obligarán al bibliotecólogo a realizar programas regulares de recopilado antes de
que el daño físico o químico se extienda. Por esto es importante la revisión
periódica de las condiciones del material bibliográfico almacenado (1987, 79). De
igual forma las colecciones de archivos tienen iguales responsabilidades hacia
el material coleccionado, ya que el deterioro ocurre no importando la
institución que lo albergue.
Según Patterson los bibliotecólogos se enfrentan a la encomienda de llevar a
cabo prácticas que prolonguen la vida útil de nuestras fuentes bibliográficas (1979, 1116).
Patterson (1979, 1117) recomienda la creación de un comité de conservación que
incorpore a todo el personal que tenga unas responsabilidades potenciales
relacionadas a la conservación. El rol del comité sería evaluar dichas
recomendaciones a la luz de la misión de la institución y adquirir respaldo
económico para que se puedan llevar a cabo. El autor establece diez
responsabilidades a ese comité. Primero, examinar el ambiente físico del lugar y
hacer recomendaciones para el mejoramiento de las condiciones ambientales.
Segundo, preparar un plan de desastres que cubra los incidentes antes y después
del desastre. Tercero, examinar el manejo, encuadernación y prácticas de
procesamiento y hacer recomendaciones a tono con los principios de conservación.
Cuarto, tener acceso a expertos profesionales de la conservación. Quinto, hacer
recomendaciones de tratamientos físicos a los materiales. Sexto, desarrollar un
sistema integrado de restauración, guardar en sobres, descarte o cambio de
formato. Séptimo, identificar posibles fuentes de ingresos económicos para los
programas de conservación. Octavo, establecer un banco de información de
conservación para uso interno y externo. Noveno, explorar la posibilidad de
esfuerzos cooperativos en conservación. Décimo, el comité deberá dividir las
responsabilidades anteriores y escudriñar el funcionamiento de cada una.
Research Library Group (1986, 124) recomienda hacer un análisis de costo para
asegurar el equilibrio en los programas de preservación a corto y largo plazo.
Es importante documentar los gastos en todos los equipos, materiales, personal,
y otros, de tal forma que sea posible utilizar luego esa información para
futuros presupuestos. La rama administrativa es el elemento de mayor importancia
en la planificación de programas de preservación. Para el autor, la cooperación
y el apoyo administrativo se traduce en un programa exitoso. El único
impedimento reconocido para la conservación es la falta de fondos y la confusión
relacionada a la estructura filosófica de la conservación (1979, 2).
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Capitulo3: Marco Metodológico |
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3.1.- Naturaleza del Problema: |
Considerando la naturaleza de esta investigación, se seleccionó el método de
estudio de casos que se pueden observar en cualquier centro de documentación o
bibliotecas. Y la descripción teórica para el desarrollo del estudio. Se
seleccionaron éstos métodos ya que se entendió que a través de los mismos se
podía adquirir el conocimiento de conservación y preservación
para el material bibliográfico. Los método de estudio ofrece varias ventajas. Primero, tenemos
la oportunidad de llevar a cabo una observación detallada sobre el asunto
investigado en un contexto y ambiente real. Segundo, los hallazgos de este
esfuerzo investigativo pueden redundar en un beneficio directo en instituciones
o estudiantes que tengan como objetivo este estudio, ya que las mismas podrían aprovechar
recomendaciones específicas en el área de conservación y preservación.
Por otro lado, como complemento al método de un estudio descriptivo. El mismo fue de utilidad en la elaboración de estrategias. Este enfoque
permitió desarrollar el perfil para la observación de las condiciones
ambientales, de almacenaje y físicas del material bibliográfico.
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3.2.- Tipo de Investigación: |
La Investigación es de
tipo descriptiva, cuyo propósito es estudiar los problemas
planteados a nivel teórico, la información básicamente se trabajo
sobre materiales
impresos, audiovisuales y/o electrónico, reasaltando así las
características principales del problema planteado.
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3.3.- El diseño de la Investigación: |
Es el diseño básico de las investigaciones documentales, ya que a través de la revisión del material documental de manera sistemática, rigurosa y profunda se llega al análisis de diferentes fenómenos u a la determinación de la relación entre variable.
Entre el material documental se encuentran:
Los libros, documentos legales, informes estadísticos, anuarios, prensa, revista, folleto, material cartográfico, entre otros.
| 3.4 Métodos, Técnicas e instrumentos utilizados |
La técnica utilizada para el desarrollo de la investigación fue la descripción
de los factores estudiados sobre material Bibliográfico, cuyo propósito es
estudiar los problemas planteados a nivel teórico. La información básicamente
fue obtenida sobre materiales impresos, audiovisuales y/o electrónico. Para esto
diseñe cinco instrumentos como acopio de la información requerida.
1. Plantilla sobre Condiciones Físicas: Este instrumento nos facilitó la descripción de las
condiciones físicas del material bibliográfico que se observan en muchos casos. El uso continuado y la mala utilización, son causa de deterioro importante
en los libros. Son debidas también a adornos metálicos, costuras, ataduras,
cierres, bollones.
Los efectos son varios como la rotura de las hojas, aparición de manchas de
grasa, desprendimiento de los bordes de las hojas, rotura de la tapa por
desgaste o por fotocopias.
2. Plantilla sobre Condiciones Ambientales: Con este instrumento se pudo evaluar condiciones de
temperatura y humedad relativa en los depósitos que albergan el material
bibliográfico bajo estudio. Además, se describió el
mantenimiento o limpieza de los depósitos, los daños causados por los agentes
biológicos y lumínicos. Los niveles de contaminación ambiental están relacionadas con el microclima que rodea al documento. Las más habituales
son las relacionadas con la humedad, la temperatura y la luz.
Humedad/Temperatura: Son dos factores indivisibles que influyen recíprocamente.
Cuanto más alta es la humedad, más baja debe ser la temperatura. Altas
temperaturas y excesiva humedad deterioran de una forma muy rápida el papel.
Producen descomposición por hidrólisis, facilitan la aparición de ácidos,
reblandece los aprestos y da lugar a la aparición de factores bióticos. Poca
humedad / temperatura produce fragilidad, envejecimiento y resquebrajamiento del
papel. Las alteraciones bruscas someten al papel a altas tensiones de
contracción y dilatación.
Luz: Si su intensidad está controlada no provocan daños e, incluso, puede llegar
a ser beneficiosa debido a que puede actuar como germicida sobre determinados
microorganismos e insectos. Su exceso causa deterioro en las partes que están
expuestas a las radiaciones. Entre las más perniciosas están las ultravioletas
que producirán el descoloramiento de las tintas y reacciones fotomecánicas y de
oxidación. La luz artificial también provoca daños. La más perjudicial es la luz
fluorescente.
3. Plantilla sobre Condiciones de Almacenaje: A través de este instrumento se pudo recopilar la
información observada sobre la condición de anaqueles, armarios, cajas, sobres y
demás material utilizado para el almacenamiento del material Bibliográfico.
La instalación del material
bibliográfico se hace principalmente en estanterías, aunque también existen
otros tipos de instalaciones que dependen del tipo de documento a guardar.
Dentro de las estanterías están los contenedores de documentos que pueden ser de
varios tipos.
Estanterías:
Su uso es relativamente reciente ya que antes se la documentación se guardaba en
armarios. Dentro de las estanterías nos vamos a encontrar con varios tipos de
los que depende su utilización en función de factores relacionados con la
documentación. Existen estanterías incorporadas al cuerpo del edificio que
dependen de los pilares. Las más comunes son las independientes que deben ir
sujetas al suelo. Dentro de estas están las de madera, utilizadas antiguamente y
que solo se conservan si tiene algún valor. Además deben ir tratadas con
productos ignífugos e insecticidas. Las más utilizadas son las metálicas que, a
su vez se dividen en dos tipos: tradicionales y compactas. La utilización de
cada uno de ellos será en función de las necesidades. Las compactas ofrecen una
mayor densidad pero son más caras.
El fondo de la estantería debe estar abierto para permitir una mayor aireación.
Los pasillos tienen una gran importancia debido a que por ellos se transporta la
documentación.
El sistema denso permite más capacidad y seguridad sino entra polvo, pero, por el
contrario, no tiene una ventilación correcta. Su localización será en plantas
bajas o semi sótanos y colocadas sobre pilares. Se deslizan sobre rieles, mediante sistemas eléctricos o manuales y en dirección frontal o lateral.
Archivadores y Planeros:
Se recurre a estos instrumento cuando la documentación no es de un tamaño
estándar. Pueden ser verticales u horizontales. El sistema vertical es el más
moderno. Su utilización es generalizada en los estudios de los arquitectos para
guardar sus planos. De cara a la conservación presentan varios problemas debido
al sistema de sustentación.
El sistema horizontal ha sido el más utilizado. Consiste en un módulo metálico
de cajones superpuestos en el que se guardan un numero determinado de planos.
Los inconvenientes que presenta es que los planos se colocan unos sobre otros
por lo que cada vez que se busca uno hay que remover todos. Cuando los planos
son de un tamaño más grande de lo habitual y no existen muebles para su
conservación o no son rentables hay que optar por medidas más drásticas como el
cortado, enrollado o doblado.
Contenedores
Los documentos de archivo, excepto los libros, son guardados en contenedores
específicos como los legajos, cajas o paquetes.
Los paquetes son una cubierta de papel con una cinta que sirve para enrollar la
documentación. Sus cualidades de conservación son escasas.
El legajo ha sido durante siglos la unidad Archivística de conservación. Son dos
tapas de cartón unidas a una cinta. No evitan el roce ni el polvo aunque han
conservado documentación durante siglos. Están en retroceso frente a la caja.
Las cajas están hechas de cartón. Desde el descubrimiento de la acidez se ha
buscado que el cartón sea neutro. Son proclives al desgastamiento por roce. Sus
dimensiones son estándar (34x26x15). También se utilizan cajas de plástico.
4. Plantilla sobre Condiciones Biológicas:
Por medio de este instrumento se pudo evaluar los factores biológicos que constituyen un serio problema de cara a la conservación
de documentos. Entre estos están los roedores, insectos, microorganismos y
algunas plantas. Su aparición depende en gran medida de la localización del
archivo, los documentos que se guarden en él y la función que ejerzan sus
encargados.
« Los roedores han sido y son unos habitantes muy comunes de los archivos y
bibliotecas. Provocan la destrucción del material aunque no se alimentan
directamente del papel sino que pueden ocasionar la aparición de fenómenos
químicos. En la actualidad se combaten con relativa facilidad.
« Los insectos forman una familia muy numerosa, en torno a las 100
especies. Son causantes de infestaciones de gran importancia. Se pueden dividir
en dos clases, regulares y ocasionales en función de su aparición. Por la clase
de daños que causan existen dos tipos, celulósicos y xilófagos si comen papel o
madera. Los insectos atraviesan tres estadios de desarrollo: embrionario,
larvario e insecto. La etapa más perjudicial es la larvaria. La aparición de
estos insectos se ve favorecida por ambientes cálidos, húmedos y oscuros.
Ejemplos de estos insectos son las cucarachas que se alimentan de papel, cartón
y telas y dejan manchas en los documentos causadas por los excrementos. El
“pececillo de plata” es otro insecto que aparece en archivos y bibliotecas. Su
ambiente idóneo se caracteriza por una alta humedad. Se alimenta de engrudos,
cola y gelatina fotográfica. Pone sus huevos en las hendiduras y irregularidades
de las encuadernaciones. Forman agujeros irregulares. El gusano del libro vive
en zonas húmedas y cálidas en las que son un verdadero azote. Cuando las
condiciones no son favorables permanece inactivo. Los daños que causa son
superficiales ya que no taladra el papel. EL piojo del libro o carcoma también
es un insecto perjudicial que causa el reblandecimiento del papel y en algunos
casos la desintegración.
« Los microorganismos ocupan otro apartado dentro de las causas externas
biológicas. Son los hongos y las bacterias y suponen la infección del archivo.
Los más perjudiciales son los aspergillus. Las bacterias son unicelulares y
forman la escala más pequeña del mundo animal. Se multiplican rápidamente y su
forma de espora les permite reproducirse en condiciones no adecuadas. Cabe
destacarse el moteado o foxing que causa manchas en los documentos. Los daños
que causan los microorganismos son el reblandecimiento, el aspecto algodonoso,
pigmentaciones de diversos colores y alteraciones en la estructura química del
papel.
5. Plantilla sobre Condiciones catastróficas: Se determino
sobre esta plantilla que suelen estar producidas por inundaciones, incendios, terremotos y guerras.
Revisten mucha gravedad porque suponen la destrucción masiva de documentos.
Además al ser ocasionales, no se conocen los mejores métodos para solucionarlas.
Inundaciones:
A partir de las inundaciones del Arno en Florencia y las del País Vasco o
Valencia se han empezado a adoptar planes de emergencia. Los efectos que
producen son variados y muy graves. Corrimiento de tintas, apelmazamiento de
hojas, rotura, pérdida de sustancias encolantes, desteñido de las pieles de las
encuadernaciones, manchas de barro o de cualquier otro producto y aparición de
hongos.
Daños similares, aunque siempre referidos a un menor numero documental pueden
ocasionar cualquier tipo de inundación interior del archivo o próxima a él.
Incendios:
Es y ha sido considerado como el enemigo principal de los archivos. Durante
siglos estuvo prohibido su uso dentro de las bibliotecas. Se produce por la
combustión de tres elementos: combustible, carburante y punto de ignición. Los
dos primeros elementos son inevitables por lo que hay que preocuparse de él
último. Existen tres tipos de fuegos: los producidos por elemento sólidos, por
elementos líquidos y por elementos eléctrico y cables. El primero y el último
son los más importantes de cara a la conservación porque son elementos presentes
en los depósitos. Los daños causados por el fuego pueden ser la destrucción
parcial o total del documento, a los que hay que sumar los que causa el producto
extintor que, en caso de grandes incendios, tiene que ser el agua.
Técnicas utilizados para la restauración y conservación del Material o fondo
bibliográfico:
Nunca se puede generalizar ni establecer principios inamovibles sobre las
técnicas de restauración, pues cada
documento, según sus circunstancias específicas y según sea su problemática
particular, necesita un tratamiento u otro.
Por otro lado, tampoco se podría hablar de un método científico y técnico si no
existiese un modelo teórico
con una metodología que agrupe y coordine todas las fases aplicables a la
restauración de una obra. Este
modelo es el llamado proceso de restauración, y constituye un tratamiento ideal,
porque describe todos los
pasos posibles en un orden determinado de forma que los productos y métodos
aplicados en una fase no
interfieran a los aplicados antes o después.
Tomando como base el esquema teórico, y con vistas a un prototipo de supuesta
restauración, las fases a
seguir son:
a. Control.
b. Análisis y diagnóstico.
c. Fotografía.
d. Protección del documento.
e. Desinsectación, desinfección, esterilización.
f. Limpieza.
g. Desacidificación .
h. Consolidación.
i. Reparación de cortes y desgarros.
j. Reintegración del soporte.
k. Reintegración de los elementos sustentados.
l. Secado y alisado.
m. Laminación.
n. Montaje y encapsulado
a.
Control:
A este apartado pertenecen todas las gestiones de carácter burocrático que
genera la restauración. Una vez que es admitida la obra, esta se inscribirá en
un libro de registro, anotando los datos que se consideren necesarios para su
identificación (fecha de ingreso, procedencia, autor del documento, fecha del
documento,
dimensiones, las técnicas y materiales de los que consta y características
particulares). Cuando la obra esté
registrada, se abrirá un expediente en el que se incluirán dos fichas:
· Una contendrá los datos de identificación física y documental.
· Otra donde se anotarán los trabajos de restauración que se vayan realizando.
b.
Análisis y diagnóstico:
Antes de empezar cualquier tratamiento, es necesario realizar una valoración de
la obra y una apreciación
exacta de las alteraciones que sufre. Sabemos que la restauración conlleva una
gran responsabilidad y unos
riesgos que deben ser controlados, y es por esto que el proceso de restauración
se inicia con un diagnóstico
previo según un planteamiento analítico. Este análisis comprende:
1. Identificación de los valores documentales.
2. Determinación del momento histórico en que se realizó el documento y las
posibles adiciones.
3. El análisis supone un reconocimiento de las modificaciones que haya
experimentado
el documento.
4. Es necesario realizar la identificación de las características y propiedades
de los
materiales del documento.
5. Un análisis estructural de los documentos que constituyen la unidad del
conjunto.
Este análisis requiere unas pruebas físicas, entre las que estarían la
resistencia, la solubilidad de las tintas,
estabilidad de la luz, envejecimiento acelerado. También requiere unas pruebas
químicas, como el Ph, los análisis
de adhesivos, análisis de tintas, análisis de fibras. También constaría de unas
pruebas biológicas y ver el índice de
contaminación biológica en el documento.
Realizadas estas pruebas, se está en condiciones de emitir un diagnóstico del
estado de conservación,
determinando las causas que motivaron la alteración y los efectos o daños
físicos y funcionales. Una vez
realizado este diagnóstico, se determinará el tratamiento a seguir.
c. Fotografía
Forma parte del informe iniciado en la fase de control como testimonio del
estado de conservación o en la
evolución durante el proceso restaurador y el resultado final. Además sirve como
réplica de seguridad y es
necesaria porque toda manipulación restauradora implica un riesgo, y puede
ocurrir un accidente imprevisto, y
la fotografía nos permitirá conocer el aspecto general y detallado de la obra
antes de la restauración.
También puede ser testimonio del estado de conservación y desde este punto de vista
responde a una doble
actuación:
I. Completa la réplica de seguridad como testimonio del deterioro que presenta
la obra.
II. Sirve de referencia de los trabajos realizados. Se trata de obtener los
aspectos que atañen a la
integridad física y funcional del documento y reunir la máxima documentación.
La fotografía también. sirve como método de investigación, ya que mediante técnicas
fotográficas podemos conocer
mejor las causas de alteración:
a. Microfotografía: descubre aspectos que no son visibles directa/, y que
requieren el
aumento de tamaño de las partes afectadas.
b. Macrofotografía: se aplica a favorecer la visión, obteniendo copias de
aumento para
una mejor interpretación.
A estas fotografías, hechas con luz natural o artificial, hay que añadir otras
hechas con radiaciones lumínicas,
que completan aspectos que no son visibles con la iluminación convencional
(fotografías con infrarrojos o con
radiación ultravioleta). Sirve como medio docente, y sirve de respaldo en el
tratamiento restaurador que se exponga sobre el documento.
d. Protección del documento
Durante las fases del proceso de restauración, pueden darse situaciones de
riesgo para el documento, y por
ello hay que protegerlo de estos daños potenciales. En el taller de
restauración, los accidentes se suelen
producir en los tiempos de espera entre una fase y otra desde que se ingresa el
documento hasta que se entrega ya restaurado. Puede ocurrir que se produzcan
manchas, arrugas, desgarros y hasta pérdidas.
Para evitar este riesgo, hay que disponer de los correspondientes, armarios,
archivadores o estanterías para que la documentación pueda permanecer con
holgura, y se descarten los accidentes por negligencia en el
almacenamiento.
A un nivel individual, es conveniente que los libros y la documentación suelta
se guarden en estuches, cajas o
carpetas, que actúen como recipientes durante el almacenamiento y como
protección en el transporte.
Puede haber tratamientos gaseosos, el documento tendrá que protegerse
dependiendo del tipo de incidencia
que tenga el gas sobre el documento. Si el tratamiento se realiza en una cámara
de gas donde no se producen
fuertes corrientes, la protección se reduce a la forma de instalar la
documentación en los estantes con el fin de
evitar el daño.
Si el gas se aplica directa/ como en un tratamiento de limpieza de polvo, el
documento debe protegerse con
una malla que puede ser una gasa de tela o una rejilla de material plástico.
La protección de un documento en un tratamiento con baño: los tratamientos por
baño son los que tienen más peligro de accidente, ya que el documento se va a someter a un medio para el
cual, en principio, no está
preparado. Esto puede dar lugar a situaciones imprevisibles como corrimiento de
tintas, desgarros o
transformaciones. Por todo esto, antes de proceder al baño se deben realizar
unas pruebas de estabilidad del
soporte de las tintas. Si estas pruebas son positivas, la protección del papel
se hace necesaria.
Aunque el papel es un soporte que responde bien ante los líquidos que se
utilizan en la restauración, estos
líquidos pueden modificar las características de consistencia, y así líquidos
utilizados para el baño como
disolventes orgánicos endurecen el papel; sin embargo, el agua lo reblandece,
llegando a producir situaciones
extremas de debilidad y agrietamiento.
Para que estos deterioros no lleguen a ser un daño serio, es preciso que el
documento se proteja. Los
materiales que se emplean con este fin pueden ser láminas de tipo flexible
rígido, y también pueden ser permeables
o impermeables. Las más generalizadas son las de tipo flexible permeable, y la
de mejor facilidad de uso. Este
tipo se llama tejido no tejido, y está formado por fibras sintéticas.
También puede usarse un tejido de grasa, que tiene que estar siempre lavado para que
no sea este el que produzca
las manchas. También se suelen usar rejillas metálicas inoxidable, láminas de
acetato de celulosa.
Hay que tener en cuenta las medidas de protección de tintas o elementos
sustentados. Hay que hacer
pruebas de estabilidad, y si se puede dar el caso de un desprendimiento o de una
dispersión de las tintas, se
puede renunciar al tratamiento, o bien usar unos protectores de tinta o
fijativos. Estos fijativos pueden tener
efectos secundarios, como puede ser el cambio de textura en algunos dibujos, o también ocasionar brillos y
provocar algún cambio en el color que desvirtúe la apariencia original del
documento. Estos fijativos deberán
ser eficaces, inocuos y reversibles.
Como se trata de un elemento extraño a la originalidad del documento, debe
aplicarse con discreción, y hay
que dejar testimonio de su uso en el proceso de restauración. Su aplicación
puede ser local, mediante un
pincel, o puede darse pulverizándolo sobre toda la superficie. Algunos ejemplo
de fijativos son la gelatina de
laboratorio o nylon soluble o cetatos de celulosa diluidos. Se suele usar
también
muy a menudo el lápiz graso para
cubrir finos trazos y posterior/ eliminarlo con el borrado.
e. Desinsectación, desinfección y esterilización
Haciendo un poco de historia, hay que decir que desde la adopción de materiales
orgánicos como soportes de la escritura, las especies bibliófagas constituyen el
factor degradatorio considerado como uno de los más
perjudiciales para el Patrimonio Cultural.
En los primitivos archivos se introducía la documentación en recipientes que
tenían una finalidad protectora,
que se reforzaba con impregnaciones balsámicas que tenían efectos repelentes
para las especies
amenazadoras.
A partir del siglo XIX, los investigadores han desarrollado el estudio de
técnicas y productos sanitarios.
Actual/ existe una amplia gama de productos que cubren desde la generalidad a la
particularidad en el ataque.
De los medios o procedimientos contra las especies biológicas, destacamos los
medios químicos, y en ellos
los bactericidas, fungicidas, insecticidas y raticidas. Estos productos químicos
tienen varias formas, y se
clasifican en venenos por ingestión, por contacto o por inhalación. Los venenos
por inhalación o por ingestión
tienen una acción individual, mientras que los de contacto afectan a la
comunidad.
Dada la peligrosidad que conllevan, deben ser manipulados por personal
específico. Otro tipo de medios serán los de carácter físico. Entre estos están,
aparte de los vistos en el tema, los rayos gamma o los rayos X que tienen una
acción bactericida, pero son los de aplicación compleja por su acción
degradatoria en la celulosa.
Otro medio físico son las descargas eléctricas de alta frecuencia, que tienen un
poder desinfectante y
desinsectación, pero que son peligrosas, porque se corre el riesgo de inflamar
el papel.
Otros medios para atacar a las especies son los medios biológicos. Muchas
especies bibliófagas son
antagónicas de otras especies no bibliófagas, por las cuales son atacadas y
destruidas. Así, por ejemplo ciertas arañas, hormigas y hongos atacan al
pececillo de plata, o las avispas a las cucarachas. Estas técnicas no están muy
desarrolladas (en archivos y bibliotecas), y se da el problema de erradicar a
los depredadores, por lo que no son muy recomendables.
f. Limpieza
La limpieza se hace para suprimir la suciedad o aditamentos que desvirtúan el
aspecto o la integridad original
de la obra. Durante siglos, la limpieza ha sido la actividad restauradora más
habitual, e incluso la única.
Prueba de ello es el gran número de recetas y procedimientos que se han
heredado. Estos procedimientos,
junto a los más recientes, se agrupan según su actuación en cuatro apartados:
1. limpieza mecánica .
2. aplicación de disolventes .
3. lavado
4. blanqueado
Antes de ver estos tipos de lavado, hay que ver los tipos de manchas:
Manchas de partículas sólidas: producidas por la contaminación y el uso.
Son fáciles de distinguir, son superficiales y se manifiestan por una de las
caras del papel. Se eliminan con la limpieza mecánica.
Manchas de sustancias grasas: son uniformes y con límites poco definidos.
Se manifiestan por las dos caras, y se suelen eliminar con disolventes o
mediante el blanqueo.
Manchas producidas por suspensiones o disoluciones acuosas: como por
ejemplo las que producen las tintas, los tampones o la humedad. Entre estas
últimas, distinguimos las que son producidas por agua o por una sustancia
tintórea. En ambos casos, el tratamiento es el lavado.
Manchas por oxidación: se producen por los elementos metálicos de la
propia celulosa o de otras sustancias como las pigmentaciones
microbiológicas (actividad de hongos o bacterias). Este tipo de manchas no
son solubles ni dispersables: el único tratamiento es con limpieza mecánica.
1.
Tratamientos de las manchas
limpieza mecánica: se realiza con elementos secos. Elimina sustancias sólidas.
Los métodos más usados son:
la cámara o mesa de limpieza, o también vitrina: se utilizan para extraer el polvo
por medio de dispositivos
de succión.
métodos abrasivos: dentro de estos están la goma de borrar, que es uno de los
mejores medios para
eliminar la suciedad superficial. El polvo de greda, que es un polvo suave de
tacto y con partículas
diminutas, que también sirve para eliminar manchas superficiales. Igual están los
raspadores y lijas.
2.
Aplicación de disolventes: También llamada limpieza en seco. Se utiliza para
eliminar
manchas producidas por sustancias no acuosas. El disolvente, al aplicarlo, se
volatiliza
rápidamente, proporcionando una sequedad que hay que vigilar porque puede llegar a
deshidratar
el papel. También hay que poner especial atención a la hora de aplicarlo, porque el
disolvente es
tóxico, inflamable y puede ser incompatible con otras sustancias. Los
disolventes pueden ser
aplicados localmente con pinceles o por baño. Igual se aplica en forma de pasta,
mezclados con
polvos de talco o greda.
3.
Lavado: es el tratamiento idóneo para eliminar manchas producidas por elementos
en
suspensión o disolución acuosa. En cuanto a las aguas, no son muy recomendables
las aguas
destiladas ni las desionizadas, porque se produce un efecto químico, y es que el
líquido
sustrae los iones al papel para recuperar los que fueron quitados al agua en el
proceso de
desionización. Esto debilita y desequilibra la composición del papel. Las aguas
más
adecuadas para el baño son las aguas duras que tienen predominio de calcio. La
duración del
baño dependerá de la calidad del soporte. La temperatura del líquido será la del
ambiente, y
nunca menor a 15 grados centígrados. La acción del agua se puede reforzar con el
uso de
detergentes o agentes coloidales.
4. Blanqueamiento: cuando las manchas no desaparecen con ninguno de los tres
procedimientos anteriores, se utiliza el blanqueamiento. El blanqueamiento es el
proceso
químico que tiene como fin eliminar el color de la mancha. Lo que hace el
decolorar los
elementos que lo componen hasta tomar un color blanco.
Durante bastante tiempo, se ha usado este tratamiento en procesos restauradores
que pretendían
recuperar la apariencia estética de la obra, pero se observó que el papel
blanqueado perdía
consistencia, llegando a extremos de desintegración, sobre todo en el caso de
papeles modernos. Los
productos blanqueantes producen la oxidación de la celulosa, que supone la
ruptura de la estructura
molecular del papel. El uso de estos productos debe limitarse a casos muy
concretos y un bajo control
riguroso. Se puede aplicar de manera general o local, siendo preferible la
última. Después del
tratamiento de blanqueo hay que realizar un tratamiento neutralizador con un
producto anticloro. Se
suele aplicar un producto desacidificador que dote al papel de una reserva
alcalina. Los blanqueantes
más utilizados son el hipoclorito sódico y el hipoclorito cálcico.
g. Desacidificación
Es un método incorporado a la restauración en las últimas décadas. Es un
tratamiento poco
espectacular, pero de gran trascendencia para la conservación del papel.
Consiste en la eliminación de
la actividad de que ha sido motivada por factores intrínsecos o
extrínsecos. La acidez
provoca la ruptura de las cadenas moleculares desequilibrando la estructura del
papel, y pudiendo
llegar a desintegrarlo. La degradación por la acidez se manifiesta al adquirir
el papel un tono
amarillento acompañado de una fragilidad que lo acaba convirtiendo en quebradizo
y de difícil
manejo.
La desacidificación no corrige deterioros, sino lo que hace es eliminar su
causa. Los desacidificadores
pueden ser líquidos y gaseosos. Los líquidos son más efectivos, y los gaseosos
permiten tratar la
documentación en masa. Esto les resta efectividad a los gaseosos.
h.
Consolidación:
Es la operación que restablece en el papel la consistencia perdida. Sin ella,
los documentos se vuelven
frágiles, su conservación peligra y la fragilidad impide su manejo. Los
consolidantes son sustancias
adherentes o pegamentosas que logran mantener unidas las fibras y demás
elementos del papel. El
método puede hacerse mediante un proceso químico con agua para potenciar la
unión natural de las
fibras celulósicas. También existe el proceso de consolidación con sustancias encolantes o adhesivas de
origen natural, como la cola de pescado o el almidón, o con sustancias
sintéticas.
i. Reparación de cortes y desgarros Se pueden cometer errores, realizando reparaciones caseras, utilizando cintas autoadhesivas que provocan manchas y deformaciones por su mala calidad. Para los cortes, lo más adecuado es aplicar adhesivo a la pestaña que haya dejado la rotura. Si no existe pestaña, lo que se hace es colocar una tira de papel fino o tisú superpuesto a la rotura para unirla, esta tira se pega con el adhesivo, y una vez que está seco se retira el tisú sobrante intentando que quede uniforme.
j.
Reintegración del soporte
Se trata de reponer el papel en los orificios, en los rotos o mutilaciones.
Puede hacerse de manera
manual o mecánica:
En la Reintegración Manual, hay a su vez varias modalidades:
Injerto punteado con alfiler: se hace una pestaña con los bordes, como sellos
de correos, se aplica el pegamento y se une al papel injertado. Esto se hace en
papeles finos.
Injerto por hendidura: se hace una hendidura en el lugar donde va a ser
repuesto el papel, desfibrando del contorno y pegándolo.
Injerto con pasta de papel: esta modalidad se hace para los orificios
pequeños, y se aplica con una jeringuilla o un pincel la pasta de papel y se
extiende con una espátula termoestática que alisa y seca a la vez.
En la Reintegración mecánica se hace por medio de una máquina que funciona
instalando el
documento sobre una rejilla, a través de la cual se hace pasar por una pasta de
papel que quedará
tapando los huecos del documento.
k. Reintegración de los elementos sustentados o tintas
Si se trata de reconstruir grafías es necesario estar muy bien documentado. La
reconstrucción que se
haga ha de utilizar tintas con colores distintos a los originales, para que se
sepa que no es original. Tb.
se puede hacer sobre una hoja transparente que tenga las mismas dimensiones que
el documento. También se puede añadir una réplica, e incorporarla como un apéndice al documento
original. De otra manera,
cuando las tintas o los textos están empalidecidos y son de difícil lectura, lo
que no se debe hacer es la
utilización de reactivos químicos para mejorar la lectura, porque estos
reactivos avivan la tinta de
manera momentánea, pero a la larga provocan su oxidación. Para la lectura de
textos empalidecidos lo
mejor es el uso de lámparas de rayos ultravioletas.
l. Secado y alisado
Cuando un papel se moja aumenta el volumen, debido a la hinchazón de sus fibras.
Si no se seca
conveniente/ pueden producirse deformaciones, para que el papel llegue a tener
sus primitivas
dimensiones, la desaparición del agua o secado a de ser lenta, y así las fibras
se acomodan libre/ al
volver a su estado original. El secado o alisado puede ser de manera natural,
siendo esta la más
recomendable. Se inicia con el aireado, se deposita el documento sobre una
superficie lisa y se espera
a que se seque. Después se coloca entre dos soportes flexibles para someterlo a
un suave alisado. Este
proceso se puede favorecer con la inclusión de láminas de material absorbente.
también se puede hacer
mecánica/ en cámaras de vacío o con prensa hidráulica.
m. Laminación
Se hace para aumentar la resistencia de los soportes. Se aplica a la superficie
del papel una hoja de
refuerzo para hacerlo más resistente y funcional. Es un método curativo, y no
debe ser usado de forma
masiva e indiscriminada. Sólo debe aplicarse a aquellas obras que hayan sido
dañadas por causa de
fuego o de insectos o microorganismos, que hagan que su estado de conservación
sea tan friable que
no pueda corregirse con ningún tratamiento de consolidación. Tb. se hace de
manera manual o
mecánica. Esta última con máquinas laminadoras o prensas que transmiten calor
por presión,
reblandeciendo la capa adhesiva utilizada, que queda fusionada al papel cuando
se enfría.
Encuadernación
Hay que hablar de tres categorías:
I. Los libros que tengan encuadernación insustituible por sus valores
documentales o
artísticos: son las encuadernaciones antiguas o valiosas. La intervención se
centrará
en recuperar al máximo la utilidad de los materiales presentes y en reintegrar
las
zonas perdidas.
II. Libros que carecen de encuadernación porque se ha perdido: antes de iniciar
cualquier restauración habrá de conocerse las características del libro, y si el
valor de
la obra reside en el contenido, la restauración se realiza añadiendo una
encuadernación nueva de tipo funcional. El problema se plantea cuando nos consta
que la encuadernación primitiva tenía valor singular, en cuyo caso se realizará
una
replica.
III. Libros modernos con una encuadernación inservible, debido a la mala calidad
de los
materiales: la sustitución es fácil con una nueva encuadernación funcional.
n. Montaje y encapsulado
Se trata de dotar al documento de unos medios que e protejan en el uso o en el
almacenamiento. El
montaje se refiere a la confección de una carpeta formada por dos cartones
unidos por un lado, a
modo de díptico. El encapsulado consiste en instalar el documento sin adhesivo
alguno dentro de una
bolsa plana, transparente y de cierre hermético.
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Capitulo4: Presentación de los resultados |
Beneficios directos: Los libros y documentos tienen un valor patrimonial
notable; el poder retardar la degradación físico-química (debida a la alteración
del papel provocado por los agentes atmosféricos, por la humedad, etc.) y la
degradación aún más destructiva, la biológica (ocasionada por mohos, insectos,
etc.), es indispensable para mantener el valor patrimonial en sí mismo.
Beneficios indirectos: las metodologías estudiadas tienen como consecuencia
inmediata la elaboración de papeles más resistentes a estos agentes
destructores: por ejemplo, el introducir en la pasta de celulosa sustancias
fungicidas puede crear un papel más resistente al crecimiento de hongos. O bien:
la industria de las materias plásticas puede estudiar un sistema para colocar
finísimas películas de polímeros transparentes, no fotosensibles, que permitan
poder recubrir las superficies de documentos particularmente dañados para que no
se conviertan en polvo.
Beneficios secundarios: son los más importantes desde el punto de vista
socioeconómico. Pueden expresarse con poquísimas palabras: la sociedad civil, no
sólo el estudioso, tiene la necesidad de conservar los "papeles" que dan
testimonio de los acontecimientos del propio pasado.
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Capitulo5: Análisis de los Resultados |
El resultado de esta investigación denota que existe interés institucional
por la conservación y preservación del material bibliográfico, pero este no se
traduce en una política y acciones concretas. Este estudio demuestra la
importancia y necesidad de planificar y ejecutar un plan global de conservación
y preservación. El que no se ofrezcan unos cuidados planificados y pensados
redundará en el deterioro y en la disminución de la vida útil del material
bibliográfico original. Estos descuidos aumentan los costos y
en la pérdida de información de nuestro legado histórico. El que no se ejecuten
las recomendaciones para el cuidado del material bibliográfico podría señalar un
problema de prioridades institucionales. Queda claro que las buenas intenciones
no se transforman en prácticas adecuadas de conservación y preservación. La
institución, bibliotecas o centros de documentación tiene que invertir en el adiestramiento del personal, compra de
equipo apropiado, contrato de servicios de conservadores y preservadores,
controles ambientales, condiciones adecuadas de almacenaje, programas a largo y
corto plazo de conservación y preservación, entre otras. Esto facilitará el
trabajo de los directores y el personal que labora diariamente con este
material. En fin, no bastan las buenas intenciones para la realización de
prácticas adecuadas de conservación y preservación, se necesita acción y
ejecución.
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Conclusiones |
Las Bibliotecas o centros de documentación deberá contar con un Programa de Conservación y Preservación de materiales que, estableciendo prioridades, que asegure un entorno adecuado de conservación y se integre en los programas nacionales para la conservación y la restauración.
Las Bibliotecas o Centros de documentación deben contar con un Plan de Emergencia y Seguridad que abarque catástrofes grandes y pequeñas. Deberá hacerlo de acuerdo con y la Institución e integrarse en el Plan General de Seguridad.
Las Bibliotecas o centros de documentación deberán participar en los planes de preservación nacionales, regionales y locales mediante programas cooperativos. Digitalización para acceso.
Las Bibliotecas o centros de documentación o centros de documentación deberán contar con las garantías adecuadas contra pérdidas, mutilaciones y robos y ejercer el control adecuado sobre el préstamo, con el fin de reducir las pérdidas y los daños.
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Recomendaciones |
1. Desarrollar un programa de conservación y preservación. Este programa deberá estar sustentado por las metas y objetivos de cualquier institución. En el momento de su creación debe haber representación de empleados relacionados al área, conservadores y personal del área administrativa.
2. Crear una política para la conservación y preservación del material
bibliográfico. Con esta política se determinarán unas metas y objetivos para la
conservación y preservación. Esta velará por el
cumplimiento de los estándares de conservación y preservación y normalizará el
manejo de los materiales.
3. Seguir las recomendaciones de los estándares internacionales para la
conservación y preservación del material bibliográfico.
4. Revisar la literatura reciente sobre el tema de la conservación y
preservación.
5. Mantener el respaldo institucional para el apoyo a los planes que realice el
programa de conservación y preservación.
6. Crear un plan de desastres que considere las medidas a tomar antes, en y
después del desastre.
7. Contratar los servicios de un conservador para ofrecer tratamientos
individualizados a aquellos materiales que el programa de conservación y
preservación hayan determinado prioritarios.
8. Ofrecer adiestramientos, seminarios y talleres de conservación y preservación
al personal por profesionales expertos en la conservación y preservación.
9. Incluir al personal en la planificación de programas contra robo,
mutilaciones y vandalismo.
10. Mantener unas condiciones ambientales controladas de acuerdo a las
recomendaciones de los estándares internacionales.
11. Mejorar las condiciones de almacenaje si así lo requiere el área. Eliminar
aquellos materiales que afecten la estabilidad física-química dentro de los
depósitos o áreas de almacenaje. Colocar filtros de luz ultravioleta en las
luces y ventanas, tener un sistema de aire acondicionado que responda a los
niveles de temperatura y humedad relativa recomendadas y de circulación de aire,
tener deshumidificadores en las áreas donde no los tienen, velar por un
mantenimiento continuo, examinar periódicamente los sistemas de seguridad contra
robos e incendios, no alojar material donde corra peligro de inundación, tener
purificadores de aire que eliminen los contaminantes ambientales que contribuyan
al deterioro del material bibliográfico.
12. Mantener contactos con suplidores, asociaciones profesionales y
organizaciones relacionadas a la conservación y preservación del material
bibliográfico.
13. Desarrollar contactos con otras instituciones educativas que tengan
material bibliográfico, de forma que se establezcan acuerdos cooperativos.
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Bibliografía |
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- Ramírez, Tulio (sf) Cómo Hacer un Proyecto de Investigación [Datos no publicados] Autor.
- Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Vicerrectorado de
Investigación y Postgrado. (1998).
Manual de Trabajo de Grado de Especialización y maestría y Tesos Doctórales.
Caracas: Autor
- Eco Umberto (1992) Cómo se hace una Tesis. México: Editorial Gedisa.
- Núñez Tenorio, JR (1977)Introducción a la Ciencia. Caracas: Vadell Hermanos
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-Dureau, Jeanne-Marie y D.W.G. Clements. Principios para la preservación y
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Biblioteca Nacional y Servicios de Bibliotecas, 1987.
-[Folleto Fundación Luis Muñoz Marín. Trujillo Alto, P.R.: Fundación Luis Muñoz
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-Gaylord Bros. Preservation Pathfinder No. 3: Archival Storage of Photographs.
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conservación de materiales de bibliotecas. Venezuela: Instituto Autónomo
Biblioteca Nacional y Servicios de Bibliotecas, 1987.
-Patterson, Robert H. "Organizing for Conservation: A Model Charge to a
Conservation Committee." Library Journal, (May 15, 1979): 1116-1119.
-Preservation Planning Program: Resource Notebook. Washington, D.C.:
Association of Research Libraries Office of Management Studies, 1987.