U2
HISTORIA
Nuestro
viaje comienza en la República de Irlanda, un pequeño país europeo situado al
oeste delas Islas Británicas, pobre y olvidado por el resto del mundo, a no ser
por los tremendos atentados terroristas y poetas famosos.
En
el terreno de la música contemporánea, sin embargo, Irlanda se ha podido
defender bastante bien, produciendo una serie de extraños artistas que se
distinguen por su originalidad, por no seguir ninguna norma preescrita en la
industria de la música, por poseer una personalidad enigmática e incluso
rasgos fisonómicos un tanto peculiares, o por ser muy buenos, o por tener todo
esto junto. Se puede citar a Van Morrison, surgido desde fines de los sesentas;
Elvis Costello con sus típicas gafas de contador público y sus melodías
descuadradas; Mike Oldfield, el virtuo so guitarrista especializado en crear atmósferas
fantasmales; Bob Geldof, el héroe de los conciertos benéficos y sus Boomtown
Rats. El New Age corre a cargo de Enya, quizá la mejor tecladista femenina del
momento, mientras que la controversial Sinéad O'Connor lucha por reconquistar
el lugar que tenía antes de que la gente se hartara de sus berrinches; más
recientemente surgieron los Cranberries, a quienes muchos consideran grupo 'Pop'
(pero muy buen pop). Incluso tienen un cantautor: Chris de Burgh, el romántico
trovador de la hermosa voz que junto a raíz de haber aceptado el comercialismo
len tamente va descuidando la calidad que poseían sus primeras grabaciones.
Pero
ninguna de estas figuras son tan extrañas, originales, peculiares y enigmáticas
como la banda dublinesa U2, ni han significado una explosión de innovación en
el te rreno del rock a nivel mundial, capaz de ser comparada con los Beatles
(ahora sí en calidad, no sólo en ventas). Y a mediados de 1978, cuando los
alumnos del Mount Temple Comprehensive High School escuchaban la primera
presentación en vivo de cuatro de sus compañeros de escuela, no se pudieron
imaginar que se empezaba a escribir una página esencial en la historia del
rock, ni que esos torpes y desafinados jovencitos serían nombrados años después
por los expertos como "la mejor banda de la década de los ochenta".
EL
INICIO DEL FUEGO INOLVIDABLE.
En
octubre de 1976, un jovencito de apenas 15 años llamado Larry Mullen puso un
anuncio en el periódico mural de su escuela convocando a muchachos de su edad
para formar un grupo musical. Desde los 10 años se había aficionado a tocar la
batería, y a instancias de sus padres se decidi ó a formar un grupo, pues como
le decían, "tamborileando solo en casa jamás podría llegar a nada".
Durante
la mañana del sábado siguiente, el pequeño Larry se dedicó a seleccionar a
su futura banda de entre la considerable cantidad de chicos interesados en su
anuncio y que habían llenado la cocina de su casa. Escogió a tres de ellos:
David Evans, que podía tocar la guitarra; Paul Hewson, quien según recuerda
Larry "trató de tocar la guitarra pero no pudo muy bien; después quiso
cantar y tampoco pudo muy bien. Pero tenía una personalidad tan carismática
que lo acepté y de inmediato tomó el liderazgo. Yo fui el líder de la banda sólo
los primeros cinco minutos".
Por
último se integró al grupo un alocado jovencito con copete de grandes rizos
rubios y vestido con una larga gabardina y botas hasta las rodillas. Adam
Clayton tenía ya algo de experiencia como bajista en grupillos locals y hablaba
con los términos de todo un experto, lo cual impactó a los demás, aunque poco
después se darían cuenta que en realidad no sabía nada de música. Adam fue
el único que a partir de ese día vio la banda como su futuro y soñaba que serían
"más grandes que los Beatles", a diferencia de los otros tres chicos,
para quienes formar el grupo significaba, según palabras de David, "hacer
algo divertido los miércoles en la noche".
Pero
formar la banda fue lo más fácil del asunto. Descubrieron que ninguno de los
cua tro sabía tocar más allá de tres acordes para siquiera aprender temas de
otros grupos, pues en toda su joven vida habían compuesto una sola canción.
Apenas poseían el equipo esencial: una batería, un bajo sin amplificador, una
guitarra eléctrica prestada y un amplificador prestado. Como después Adam
adquiriría ese mismo amplificador, ninguno de los otros tres se atrevía a
contradecirlo en nada, y esa fue una de las razones más poderosas para que
tomaran la música más en serio.
En
ese entonces soplaban vientos de cambio en Irlanda, o al menos en su capital. La
preparatoria a la que asistían estos aspirantes a músicos, el Mount Temple
Comprehen sive, fue la primera con grupos mixtos y con un sistema de enseñanza
a base de estimu lar la vocación de cada alumno sin rígidas disciplinas. Los
chicos recibieron un enorme apoyo por parte de sus maestros de música, los
cuales pacientemente les enseñaron lo más elemental.
Había
llegado el momento de darle un nombre a la banda. Adam recuerda: "Primero
nos llamamos Feedback. A la banda se le adicionó Dik, el hermano de David,
quien después nos dejó para tocar guitarra con los Virgin Prunes. Así que
primero fuimos Feedback cuando él entró; después nos llamamos The Hype, con
Dik todavía en la banda. La tocada de despedida (de The Hype) fue medio
bizarra. La primera mitad del show fue The Hype, y después de 20 minutos, Dik
dejó el escenario, y en ese momento nos convertimos en U2". Como ya todos
saben, U2 es el nombre del avión-espía nortea mericano que en los años 60 se
hizo famoso por haber caído en Rusia.
Por
aquel tiempo también surgieron los cómicos sobrenombres por los que todo el
mundo conoce a los integrantes de U2 hoy en día; ellos argumentan que cambiaron
su nombre porque no tuvieron opción de escogerlo cuando eran bebés. Paul
Hewson se autonombró Bono Vox, mote que sacó del anuncio publicitario de una
tienda de artículos de asistencia para el oído. El ni siquiera sabía que Bono
Vox significa "Buena Voz" en latín; de eso se enteró años después,
cuando ya se había quitado el "Vox". No pudo haber escogido otro
nombre más apropiado y tan lleno de buenos presagios para su principal
cualidad, que es precisamente, la buena voz.
Por
su parte David, mejor conocido como The Edge, nos explica: "The Edge es el
borde entre algo y nada. Yo no soy particularmente une persona irritable (edgy),
de modo que es algo gracioso". Adam y Larry optaron por sus nombre de pila
tal cual. Después Larry tuvo que añadir el "Jr." al fina de su
apellido por una poderosa razón: su padre, quien también se llama Lawrence
Mullen, equivocadamente recibía las horrendas declaracio nes de impuestos
destinadas a su cada vez más próspero hijo.
La
primera presentación del grupo fue, como es de suponer, frente a sus propios
com pañeros en el Mount Temple a mediados de 1978, en un concierto inolvidable
para ellos. A fines de ese mismo año participaron en un concurso de Pop-Rock
llamado Guiness and Harp, en la ciudad de Limerick. Fueron los únicos
concursantes que aparte de tocas sus propias creaciones eran novatos (y Bono tenía
laringitis). Esto los desanimó mucho a lo largo del evento, por lo que se
llevaron la sorpresa de su vida cuando resultaron ser los ganadores. Hasta la
fecha, ninguno de los cuatro ha podido explicarse cómo pudieron haber ganado.
El
premio consistió en cinco mil libras y un contrato con la CBS irlandesa para
grabar un disco sencillo; como dice Adam, "un contrato de la chin...".
Así surgió, en septiembre de 1979, la primera producción discográfica del
grupo, un sencillo grabado muy rústica mente y que lleva por nombre
"U2/3", que incluyó tres temas: "Out of Control",
"Boy-Girl" y "Stories for Boys". Este disco es actualmente
una joya de colección difícilmente conseguible.
Por
insistencia del bajista Adam, el grupo por fin accedió a tener un manager, y el
mismo Adam se encargó de encontrarlo: Paul McGuiness, quien ya tenía cierto
prestigio como productor de cine. Aunque los chicos aún eran insufribles,
McGuiness supo ver el potencial comercial y que podrían llegar a ser una gran
banda, que sólo necesitaban a la persona indicada para enseñarles el camino,
por lo que aceptó convertirse en su manager.
Todo
lo anterior suena muy sencillo, pero no lo fue. Desde la formación del grupo ya
habían pasado tres años que fueron muy duros, tanto en lo personal como en lo
profe sional. Y todavía faltaba más: en diciembre de 1979 la banda viajó por
primera vez a Londres para tocar en pequeños clubes y bares; es ya famosa una
actuación que tuvieron en "Anchor" por su audiencia de nueve
personas. En el caso de U2, en lugar de de sanimarse por estos fracasos,
parieciera que reforzaran unos lazos que entretanto ya eran de estrecha amistad.
Era una especie de cordón mágico que hasta la fecha los ha mantenido juntos,
en ocasiones incluso en contra de su voluntad. Por esas fechas Bono declaró:
"Siento que estamos destinados a ser una gran banda. Existe una cierta química
que fue especial en los Rolling Stones, en The Who y los Beatles, y pienso que
también hay algo especial de U2". Una comparación que en su tiempo habrá
causado hilarantes risas; hoy en día nadie, ni el crítico más miserable, se
atreve siquiera a dudarlo.
Tras
muchos ires y venires, U2 por fin consigue un contrato con la compañía
disquera Island Records, que además de permitirle ingresos económicos más
decentes, también le concedió completa libertad creativa. Es así como en 1980
sale a la venta el primer Long Play del cuarteto: "Boy". Bajo la sabia
producción de Steve Lillywhite, la banda logra interpretar once excelentes
temas, de los que sobresalen "I will follow", "Out of
control", "A day without me" y "The Electric Co."
El
disco fue un tremendo éxito a nivel nacional, a la vez que U2 se embarcó en
una gira por la Gran Bretaña y viajaron a Bélgica y Holanda para sus primeras
presentaciones en Europa. Inmediatamente siguió un pequeño tour por la costa
este de Norteamérica. La revista irlandesa de rock "Hot Press" les
concedió nueve primeros lugares en diversas categorías, basadas en los gustos
del público.
Este
explosivo éxito se debió más que nada al especial clima de las canciones, muy
alejadas de las estructuras básicas y trilla das de la música en auge por
entonces; en adelante, esta originalidad va a ser la prin cipal característica
del grupo. Sin embargo, este primer choque con la fama provocó una crisis
interna en el grupo que estuvo a punto de separarlos. No obstante lograron
sobrellevar el mal momento, y junto con un par de cachetadas del estricto
McGuiness, el grupo siguió adelante.
OCTOBER.
Durante
el verno de 1981, el cuarteto se recluyó en los estudios Windmill Lane de
Dublin para sacar su segundo disco de larga duración. "October" salió
a la venta precisamente en octubre y a la primera semana de su lanzamiento
alcanzó el puesto once de los charts ingleses. Al mes obtuvo el Disco de Plata
por sus ventas.
Y
después nada. El disco no pudo superar las 250 mil copias.
Muchos
piensan que el disco fue grabado muy apresuradamente, y en eso hay algo de
verdad. Durante la grabación, Bono perdió el cuaderno que contenía todas las
letras de las canciones (se sospecha que fue robo), y se vio forzado a
improvisarlas. Bono co menta: "Recuerdo la presión con la que fue hecho
'October'; todavía me veo escri biendo textos frente al micrófono, y a 50
libras la hora eso es una presión considerable. Lillywhite sólamente andaba
detrás de nosotros en el estudio, pero hizo su trabajo muy bien. Y lo irónico
de 'October' es que tiene cierta atmósfera de paz, aún cuando fue grabado bajo
esa presión".
Otros
opinan que el álbum no tuvo éxito por las duras críticas que recibieron por
parte de la prensa, pues por primera vez mostraron el fervor religioso y el
compromiso político que los distinguiría en el futuro, y que por supuesto no
eran habituales en las bandas del momento. Aunq ue musicalmente U2 tenía una
tendencia hacia el New Wave, no se podía encasillar al grupo dentro de esa
ideología, y por primera vez lograron desaco modar al periodismo.
Y
hay quienes creen que en realidad el grupo, simple y sencillamente, ya no quería
salir adelante. Las tensiones habían seguido desde el primer elepé, debido más
que nada a la educación religiosa de los chicos, que en ese entonces, ya
contaban con edades que fluctuaban entre los 18 y los 20 años; siendo tan jóvenes
y relativamente inocentes, no se podían adaptar al desquiciante mundo del rock.
Tenían un complejo de culpa por no consumir drogas, e incluso pensaron probar
algunas para no parecer demasiado raros. Bono adquirió el vicio del alcohol,
que afortunadamente dejó al madurar un poco más, pero la sensación de que el
rock era algo trivial y lleno de basura siguió durante un buen tiempo.
"October",
que en un principo iba a llamarse "Scarlet", es bastante parecido al
primer disco, con la diferencia del "estreno" de The Edge en los
teclados, lo cual les dio una nueva perspectiva sonora. Sobresalen la oda
religiosa "Gloria" (nada que ver con la Gloria de Van Morrison y su
homónimo Jim), "I Threw a Brick Through a Window",
"Rejoice" y la canción que le da nombre al elepé. El tiempo hizo
justicia a esta producción, pues en la actualidad este disco sí se vende.
WAR.
Y
continuaron adelante. Después de efectuar giras y editar sencillos con bastante
éxito, en marzo de 1982 sale a la venta "War", el tercer álbum del
grupo. Si con "October" todavía hubo dudas en la capacidad musical
del cuarteto, este acetato se encargó de disiparlas. Inmediatamente alcanzó
los primeros lugares en las listas europeas y les abrió completamente el
mercado estadounidense, y de la gira correspondiente hablaremos más tarde por
ser éste un punto clave en la carrera de U2.
La
caracterísitca fundamental de "War" tiene bastante qué ver con el título.
1982 fue un año de sangrientas contiendas bélicas en todo el mundo, como la
invasión de las Malvinas por los ingleses, la de Afghanistan por los rusos y la
de El Salvador por parte de los americanos, aparte de que la carrera
armamentista estaba en su punto máximo. U2 denunció este clima de hostilidad
con letras inteligentes y sin favoritismos por tal o cual partido, mezclando de
vez en cuando ese fervor religioso tan suyo, sin abogar por el catolicismo ni
alguna otra religión específica, sino con metáforas a menudo no muy fáciles
de comprender.
Todos
los temas incluidos en "War" son excelentes y están perfectamente
ordenados dándoles continuidad al disco de principio a fin. Hay canciones que
merecen especial atención: "Sunday Bloody Sunday", tema con el que
abre el elepé, está interpretada a manera de marcha militar y nos habla de una
Irlanda dividida por divergencias religio sas y azotada por sangrientos
atentados en contra de la población civil por parte de terroristas, mostrándose
U2 nuevamente sin preferencia por ningún bando. La melodía pone de manifiesto
al cien por ciento las cualidades interpretativas de cada uno de los integrantes
del grupo y quizá por eso "Sunday Bloody Sunday" es uno de los temas
prefe ridos por los seguidores de U2.
"Seconds",
en donde The Edge asume la primera voz, es una clara advertencia ante la
escalada nuclear, mientras que en "New Year's Day" Bono se inspira en
Lech Walesa, en ese entonces separado de su esposa por encontrarse en exilio y
toca la crisis socio- política en Polonia.
En
"War" Bono tocó algunas guitarras mientras que varios invitados
incrementaron la perspectiva sonora del grupo con violines, trompetas y coros
femeninos. Pero lo más significativo fue que en unos tiempos en que la música
pop con sintetizadores y cajas de ritmos dominaban el escenario musical (debido
en parte a que mediante nuevas tecno logías el precio de éstos habían
bajado), U2 se mantuvo firme al esquema tradicional del rock. "War"
confirmó a The Edge como uno de los mejores guitarristas del mundo, con la única
cualidad de la originalidad. Hay cientos de guitarristas más veloces y
virtuosos que él, pero eldudiendo los caminos ya recorridos, The Edge se
convirtió en el gran innovador que los demás quisieron pero no pudieron llegar
a ser.
A
pesar de todo lo anterior, "War" tiene un gran 'pero': Steve
Lillywhite estuvo nueva mente a cargo de la producción. Teniendo buenas
canciones distribuidas en una conti nuidad casi perfecta, e interpretadas por
unos músicos que entretanto ya distaban bastante de ser esos niños que no sabían
tocar tres acordes juntos, Lillywhite "les quedó chiquito". El se
concentró demasiado en captar la energía primitiva del grupo permi tiendo que
la ambientación fuera casi idéntica a las anteriores producciones, siendo que
la calidad de la música ya no era apropiada para utilizarse en un marco basado
en el New Wave con el que crecieron, sino algo más maduro y profundo. Era obvio
que necesitaban urgentemente a un productor que supiera guiar las inquietudes
musicales del cuarteto hacia un cuadro más exigente. Más tarde encontrarían a
la pareja de músicos que sabría exprimir el todavía algo oculto pero latente
genio musical del grupo, la pareja mágico que tiempo después lo convertiría
en leyenda. Pero antes veremos lo que sucedió bajo un cielo color rojo sange.
LIVE,
UNDER A BLOOD RED SKY.
El
éxito de un grupo puede medirse mediante las ventas de sus discos. En el caso
del rock hay otra manera igualmente eficaz: registrando el auge que se tienen en
el mer cado negro. Con U2 el problema era un poco grave. Cuando
"October" salió a la venta, es decir el segundo acetato, ya existían
once elepés piratas, y después de "War" se perdió la cuenta. Se
trataba de grabaciones muy mal hechas durante las presentacio nes en vivo, las
cuales ya empezaban a ser legendarias.
Para
no ver mermadas las ganancias del grupo por esta situación, Paul McGuiness y
sus protegidos decidieron sacar un mini-elepé con ocho canciones en vivo. Su título:
"Under a Blood Red Sky", nombre que se sacó de una estrofa de
"New Year's Day". Se supone que esta grabación se realizó durante el
concierto de Red Rocks, cerca de Denver, Colorado, durante la triunfal gira de
"War" por Norteamérica, aunque en realidad úni camente dos canciones
fueron tomadas de dicha presentación: "Gloria" y "Party
Girl"; las demás grabaciones provienen de la gira del mismo nombre en
Alemania.
Se
hace alusión a este histórico concierto en Red Rocks porque aquí se filmó el
primer video "oficial" de larga durdación del grupo, el cual se llamó
"Live at Red Rocks". Este concierto se efectuó en un anfiteatro al
aire libre; el clima quiso pasarle una mala ju gada a Bono y compañía con una
lluvia torrencial que jamás cesó del todo, pero esto únicamente sirvió para
darle el efecto correcto al concierto, lográndose una ambientación única que
no poseían los videos de la época.
Por
primera vez se pone de manifiesto a nivel masivo la tremenda energía que emana
del grupo como un todo, pero sobre todo queda en evidencia la magistral
capacidad interpretativa de Bono. Después de tanto años de foguearse en
incontables presenta ciones, saca a lucir toda la experiencia adquirida en el
manejo de la audiencia y efec túa actos entre acrobáticos y mortales a lo
largo tanto del concierto como del anfitea tro y del público.
Desde
entonces Bono ha puesto no pocas veces su integridad física en peligro, y una
pequeña hojeada al Bono de hoy muestra innumerables cicatrices causadas por su
imprudencia: ha trepado altísimos techos de anfiteatros y ha dejado caerse de
los escenarios para "estar con su público"; se ha resbalado, caído,
rasguñado; ha sido gol peado por hombres y jaloneado por fanáticos frenéticos.
Las súplicas de sus compañeros no consiguieron disuadirlo hasta que ocurrió
algo más serio: a mediados de 1987 Bono se dislocó el brazo izquierdo durante
un concierto en Washington, y parece que eso consiguió apaciguarlo un poco.
THE
UNFORGETTABLE FIRE.
Tras
el brillante triunfo tanto del disco como de la gira "War", el
cuarteto regresó a los estudios Windmill Lane para sacar su próxima producción
discográfica. Esta tendría tres elementos fundamentales que lo diferenciarían
de los demás discos. Uno de ellos fue las sesiones de grabación en vivo en el
Slane Castle, lo que creó una atmósfera única en el disco. Por otra parte,
por primera vez se le concedieron a Bono totalmente los créditos de los textos,
mientras que la música permanecía bajo la firma de U2.
Pero
el elemento más importante fuer el cambio en la producción, que esta vez corrió
a cargo de dos excelentes músicos vastamente conocidos en el mundo del rock:
Brian Eno y Daniel Lanois. En octubre de 1984 salió a la venta "The
Unforgettable Fire". Este acetato nos muestra a unos músicos que acababan
de descubrir nuevos horizontes musicales; que experimentaron con todo lo que
quisieron y que siempre tuvieron a su lado a dos sabios consejeros en caso de
duda. Eno y Lanois impusieron constantemente al cuarteto nuevos y arriesgados límites,
y una vez alcanzados, les señalaban otros. El resultado dejó boquiabierto al
mundo entero.
Brian
Eno comentó por aquella época: "...La primera impresión que tuve de U2
es que ellos eran músicos de corazón de una manera en que la mayoría de los músicos
pop no lo eran. Ellos operaban desde el alma, no importe lo que esto signifique
para ti. Ellos no estaban haciendo esto porque querían estar en la portada de
una revista, o ligar a muchas chicas, o tomar drogas. Ellos estaban haciendo
esto porque tenían una pasión por algo que era tan fuerte como mi pasión por
cualquier cosa. Y la única cosa que me importa ahora, y no me importa qué
clase de alma sea, es que yo trabajo con gente con alma.(...) No hay un 'track'
representativo en el album. "The unforgettable fire" es sólo la canción
más orquestrada - en realidad no hay un estilo en el album. En realidad hay
cuatro o cinco U2s diferentes en el album - tres de los cuales no se habían
escuchado antes".
Si
bien la continuidad en "The Unforgettable Fire" no se logró del todo
como en "War", muchos consideran que las canciones ahí incluidas son
las más memorables del cuarteto. "Pride (in the name of love)" es un
himno pacifista dedicado al líder negro antirracista, Martin Luther King, o más
bien a su trágica muerte. Este tema, que fue el primero en salir como sencillo,
confirmó que a pesar de los cambios en la producción, el compromiso de su temática
seguía en firme. The Edge comenta: "Con una canción como 'Pride' tú pue
des captar el arte que imprimió el letrista. Es la única canción pop que
nosotros hemos escrito y ha tenido éxito. 'Pop' es para mí una cosa que es fácilmente
comprensible, la escuchas y puedes comprenderlo casi inmediatamente." The
Edge no miente en lo más mínimo, pues "Pride" les abre el mercado
del medio oriente y de paso del mundo entero, sin ser éste un tema dulzón y
mucho menos sencillo.
"A
sort of homecoming" describe un paisaje en medio de una catástrofe
nuclear, y esta dura temática contrasta con la increíble belleza y dulzura de
la melodía, nuevamente sin abusar de lo cursi. "The unforgettable
fire", la más instrumentada de las canciones como bien dijo Brian Eno,
"Wire" y "Bad" nos hablan de los peligros de las drogas; ésta
última merece especial atención, en primer lugar porque Bono se inspiró en un
amigo que murió a consecuencia de una sobredosis de heroína, y en segundo
porque es una joya musical difícilmente comparable con algo anteriormente
escrito en la escena del rock. "Bad" lleva a lo largo de sus más de
seis minutos de duración un ritmo lento, pero la intensidad crece y crece,
consiguiéndose así un efecto hipnotizante y que da la sensa ción de que uno
mismo ha muerto de una sobredosis de heroína. El album finaliza con una canción
de arrullo nocturno llamado "MLK", también dedicada a Martin Luther
King.
Como
ya dijimos antes, "The unforgettable fire" confirma a U2 como una gran
banda y le da fama a nivel mundial, fama que ellos sabieron aprovechar
realizando numerosos conciertos y actividades de beneficio.
LAS
GRANDES ACCIONES BENEFICAS DE U2.
El
grupo realizó innumerables acciones benéficas a lo largo de los tres años que
siguieron a la aparición de "The unforgettable fire", de las cuales
resaltan las siguientes:
El
26 de noviembre de 1984, encontrándose el grupo durante una gira por Japón,
Bono y Adam fletaron un avión especial al enterarse de que Bob Geldof
solicitaba a músicos famosos en Londres para grabar una canción a beneficio de
los campesinos de Etiopía, que fue asolada por una terrible sequía. Los
músicos participantes: Phil Collins, Sting, Paul Young, George Michael, Duran
Duran, Bananarama, Status Quo, Spandau Ballet, Koll & The Gang, Boomtown
Rats y Boy George. El
nombre del proyecto: Band Aid. El título del tema: "Do they know it's
Christmas?". El
video de apoyo fue realizado en diciembre de ese mismo año.
El
13 de julio de 1985, cuando Bob Geldof logra convertir la hambruna de Etiopía
en un problema que preocupa a toda la humanidad, U2 participó junto a los
mejores artistas ingleses en el histórico concierto "Live Aid",
celebrado simultáneamente en el estadio Wembley de Londres y en Filadelfia, en
Norteamérica, donde también la 'créme de la créme' artística estadounidense
se presentó durante doce horas seguidas.
Meses
más tarde, el cuarteto encabezó otro concierto benéfico en su natal Dublin.
Dicho evento se tituló "Self Aid", que fue una campaña del tipo
"empléate a ti mismo" y que se realizó en pro de la enorme masa de
desempleados en Irlanda. Aquí participaron Bob Geldof (qué raro!) y sus
Boomtown Rats, Elvis Costello, The Pogues, Van Morrison, Chris de Burgh y
Clannad, un grupo de hermanos del cual saldría Enya para convertirse en
solista. Obviamente el momento culminante corrió a cargo de U2, que arrancaron
su actuación con una feroz versión de "C'mon Everybody", el clásico
tema del fallecido ídolo de los cincuentas Eddie Cochran.
Posteriormente
participaron en un movimiento efectuado en contra de la segregación racial en
Sudáfrica y que se denominó "Artists United Against Apartheid", que
conllevó la grabación de un elepé y un single de varios artistas.
Entonces
U2 descubre una organización hecha a su medida: Amnistía Internacional. El
cuarteto se une a Peter Gabriel, Sting, Lou Reed, Bryan Adams y Joan Baez entre
otros para efectuar una gira de tres semanas por los Estados Unidos denominada
"Conspiracy of Hope". Desde entonces los lazos entre Amnistía y U2
son fuertes: tanto en su revista promocional "Propaganda", que sale
trimestralmente, como en sus discos posteriores, no sólo aparece la dirección
del club de admiradores, sino también la leyenda "join Amnesty
International", incluyendo la dirección de la organización tanto en
Norteamé rica como en Gran Bretaña.
Así,
U2 y los brillantes artistas de mediados de los ochenta (y otros no tan
brillantes, pero bien intencionados) demostraron al mundo entero que los ideales
de los jóvenes de aquella época eran fuertes, y que podían conseguir milagros
si tan sólo se lo proponían. Dejaron en ridículo a muchas instituciones
gubernamentales recaudando dinero para los más necesitados y propagando una
filosofía pacifista y antirracial. Aunque hoy en día igual se celebran
conciertos a beneficio con muchos artistas, aquella época será recor dada cariñosamente
por muchos de nosotros que en aquellos entonces, como U2 y otros artistas, éramos
jóvenes, idealistas y un tanto ingenuos.