La construcción de muros rodeando ciudades o territorios se inició en los
albores de la humanidad.
La ciudad de Jericó estaba amurallada mucho tiempo antes de Yoshua.
Jerusalem también estaba amurallada. Los chinos construyeron la Gran Muralla
China, para proteger China de las invasiones de los mongoles.
Las ciudades polis de los antiguos griegos, de los antiguos troyanos y de
los antiguos romanos estaban amuralladas.
Las ciudades europeas del Medioevo estaban amuralladas para protegerse de
los enemigos.
Arabia Saudita ha anunciado recientemente un plan para construir un cerco de
seguridad de 814 kilómetros de largo junto a su frontera con Irak, como
parte de su batalla contra el terrorismo,, El proyecto que tomará varios
años en ser completado también incluirá la construcción de bases militares y
puntos de control a lo largo de la frontera. En la actualidad, la patrulla
fronteriza saudita mantiene unas 40 bases a lo largo de la frontera iraquí
en un intento por detener la infiltración de droga y los contrabandistas de
armas, a terroristas requeridos por la justicia, e inmigrantes ilegales de
Irak hacia Arabia Saudita.
El reino de Arabia Saudita inició en 2003 un sólido muro de concreto a lo
largo de su frontera con el Yemen, con una altura de 6 metros, y se
introdujo en el área neutral que separaba ambos países, lo cual dividió a
tribus radicadas en la zona. La tribu Wayilá, cuyas tierras históricas se
encuentran dentro del trazado del muro, amenazó con "volar todo". El
gobierno yemenita presentó varias quejas, sin resultado hasta ahora.
En Holanda en el área del puerto Hoek van Holland se ha edificado una valla
cuyo propósito es mantener a la gente no deseada fuera del país.La intención
es solamente evitar que los inmigrantes ilegales abandonen el puerto y
puedan pedir asilo en los Países Bajos.
En África, el gobierno de Botswana, ha erigido una valla electrificada de
2.5 metros de altura que divide entre los dos países. Oficialmente, la valla
debe evitar el paso del ganado de
Zimbabwe es sospechoso de sufrir fiebre aftosa pero la gente cree que
bloqueará la trayectoria de millares de inmigrantes ilegales que huyen de la
agitación política y económica en Zimbabwe.
En 1983, Marruecos en su política de anexión del Sahara construyó el muro
del Sahara Occidental, que en realidad es un conjunto de ocho muros
defensivos de una longitud superior a los 2.500 km . Es una zona militar con
búnkers, vallas y campos de minas, construida con el fin de proteger el
territorio efectivamente ocupado por Marruecos de las incursiones del Frente
Polisario.
El muro empezó a construirse en 1983 para mantener fuera del alcance de los
saharauis los dos tercios del Sahara Occidental, donde se hallan las minas
de fosfatos así como la zona costera que es de una gran riqueza pesquera. El
territorio más allá del muro está ocupado por el Polisario, en lo que
denominan territorios liberados, una zona hostil parte del desierto del
Sahara que posee apenas importancia económica.
Según el gobierno marroquí sus objetivos pretenden ser:
Proteger de acciones militares saharauis a las ciudades más importantes
Proteger los yacimientos de fosfatos y la riqueza pesquera
Crear una concentración de fuerzas para una mejor defensa
Eliminar o reducir el factor sorpresa
Obstaculizar cualquier ofensiva o acción armada
Limitar el efecto guerra de guerrillas.
Marruecos que inició un sistema de ocho muros, con una longitud de 2720
kilómetros, casi cuatro veces más extenso que el que quiere construir
Israel. Los ha rodeado, además, con campos minados. La construcción se llevó
a cabo en varias fases, cada una de las cuales fue aprovechada para ganarle
más tierras al Frente Polisario. La población saharaui fue partida por el
medio: 260.000 personas quedaron dentro del territorio de Marruecos y
200.000 en la frontera con Argelia. Dentro de la misma zona marroquí los
muros internos dificultan la movilidad y las relaciones entre la comunidad.
La reacción internacional ha sido mínima. En el Foro Social Mundial pasado,
de cien talleres que trataban el tema iraquí y palestino, sólo dos abordaron
el problema del Sahara Occidental. Es paradójico y cínico que Marruecos haya
enviado un escrito a la Corte Internacional para condenar a Israel y que
también lo haya hecho en la Asamblea General.
España y Gibraltar están separadas por la Verja de Gibraltar.
España ha construido muros de 6 metros de altura en Ceuta y Melilla ((
territorios africanos que Marruecos y los países árabes y/o musulmanes no
reconocen como pertenecientes a España, puesto que los consideran las
últimas colonias de europeos y "cruzados" en territorio africano, árabe y
musulmán )) para mantener a los trabajadores africanos ilegales fuera de
España.
Los muros africanos de España en Ceuta y Melilla fueron financiados por la
Unión Europea. En su origen las cercas estaban constituidas por una doble
muralla paralela de tres metros de altura, alambre de púa, detectores de
movimientos y cámaras. Pero cuando los inmigrantes ilegales intentaron
cruzarla, dando origen a decenas de muertos y heridos, el gobierno
socialista español de Zapatero dobló la altura de la cerca, que, en la
actualidad, llega a los 6 metros.
Mientras condenaba a Israel en los foros y en la prensa, el gobierno
socialista español de Zapatero solicitaba asesoramiento a la compañía
israelí que le construye la valla.
La India emprendió a comienzos de los años 90 el muro de separación dentro
de Cachemira –territorio en disputa entre India y Pakistán- que se extiende
por unos 550 kilómetros. La barrera está compuesta por una doble cerca de
casi 4 metros de altura, coronada por alambres de púa. Para hacerla más
efectiva electrificó varios segmentos. Entre las dos líneas de la cerca se
han enterrado innumerables minas. Pakistán afirma que esa muralla es una
violación de acuerdos previos. Pero según el gobierno de la India la
incursión de terroristas se redujo en un 50 por ciento. Aunque los efectos
sobre la población han sido mixtos, la relativa pacificación ha permitido el
florecimiento poblacional y económico a cada lado de la frontera.
La violencia intercomunitaria –entre católicos y anglicanos- que asolaba a
Irlanda del Norte determinó que el gobierno británico levantase muros de
cemento para separar los barrios católicos de los anglicanos, a los que
llamó "líneas de paz". Las puertas son custodiadas por la policía y
permanecen cerradas durante la noche. Con el aumento del clima de paz, estos
muros en vez de desaparecer se han multiplicado. Hay coincidencia de todas
las partes en que su presencia ha sido positiva, al menos hasta ahora.
Chipre que sufre el antiguo conflicto de sus comunidades griega-cristiana y
turco-musulmana. Sobre la línea de armisticio se construyó una ancha franja
de separación de 300 kilómetros de largo. El sistema, patrullado por fuerzas
de la ONU, también atraviesa sectores de la capital, Nicosia, donde algunas
de sus calles están divididas por feas murallas de cemento. Esta división
impuso que 200.000 griegos fueran expulsados del Norte y reemplazados por
50.000 turcos que huían del Sur. Hasta el año 2003 estaba prohibido el paso
de una zona a la vecina. Pese a los traumas generados, la franja tan odiada
al principio aumentó la seguridad y la estabilidad de Chipre.
La isla de Chipre está dividida entre el sur griego-cristiano y el norte
turco-musulmán por una valla rodeada de minas y patrullada por tropas de la
ONU.
La Unión Europea ha condicionado la entrada de Turquía al grupo de 25
naciones a que el gobierno de Ankara reconozca a la República de Chipre (dos
terceras partes del sur) y permita la reunificación de la isla.
La creación de esta barrera tuvo su origen tras la independencia de Gran
Bretaña en 1960, cuando griegos y turcos tuvieron roces entre ellos y en
1974 los grecochipriotas estuvieron a punto de dar un golpe de estado con el
apoyo de Atenas.
En 1983, el norte se autoproclamó la República Turca del Norte de Chipre,
pero sólo fue reconocida por Ankara, que mantiene 30 mil soldados en el
lugar. En respuesta, Turquía envió tropas, tomó control del norte y desplazó
a la población griega hacia el sur.
Aún con la promesa de extensión del acuerdo aduanero Turquía-UE en Chipre,
difícilmente conseguida por Bruselas con la espera de reconocimiento de
facto de Chipre, Turquía sigue justificando la invasión de la isla en 1974
como respuesta al golpe de Estado griego y a la « persecución » de los
Turcos, y recuerda que en mayo del 2004, los griegos rechazaron el plan de
paz Kofi Annan. Pero, primero, la Republica Turca de Chipre del Norte jamás
fue reconocida internacionalmente; segundo, el golpe de Estado y las «
minorías oprimidas » eran pretextos para una invasión planeada desde hace
mucho tiempo por la posición estratégica de la isla; tercero, el orden
constitucional fue reestablecida 8 días después y la seguridad de los Turcos
asegurada; cuarto, el plan Annan, favorable a Ankara, jamás adaptado por el
Consejo de seguridad de la ONU, era inaceptable para los griegos, quienes,
echados del norte, no podían volver a comprar sus casas, cuando todo otro
europeo podía; quinto y ultimo, anti-democrático, el Plan le concedía al
ejercito turco un derecho de intervención en toda la isla como « Estado
garante » (origen de la crisis chipriota con la constitución de 1960);
concebía la presencia de militares turcos y de 117 000 colonos anatotas;
también preveía – en caso de desacuerdo entre los dos Estados federados – la
transferencia de los poderes ejecutivos y legislativos hacia una « Comisión
Constitucional » de 9 miembros de los cuales 3 eran extranjeros y uno de
Ankara… Mientras que la parte turca se negaba en desactivar el campo minado
del ultimo Muro de Europa que separa Nicosia en dos partes, la Republica de
Chipre terminaba en desactivar el de su lado y empezaba a darles la
nacionalidad a los chipriotas turcos que la querían.
En los EEUU, la llamada Ley Sensen Brenner contempla construir una barrera
de poco más de 4.5 m. de altura a lo largo de casi un tercio de la frontera
entre los dos países.
Según el Gobierno de EU, es una forma de ayudar a reducir la delincuencia y
minimizar la amenaza del terrorismo.
El proyecto, que fue aprobado de manera abrumadora en la Cámara de
Representantes el 16 de diciembre del 2005, sería una barrera de dos capas a
lo largo de algunos de los tramos más vulnerables de la frontera de 3.139
kilómetros.
En Corea, en los 240 kilómetros del paralelo 38 que dividen a la península
coreana son el último vestigio de la Guerra Fría. Los casi dos millones de
soldados que la patrullan la convierten en la frontera más armada del mundo.
Técnicamente, Corea del Norte y Corea del Sur continúan en guerra, pues el
enfrentamiento entre 1950 y 1953 terminó en un armisticio que aún se
mantiene, aunque nunca se firmó un acuerdo de paz.
Corea quedó dividida al final de la Segunda Guerra Mundial en 1945, cuando
Washington y Moscú partieron la colonia del derrotado imperio japonés.
En el conflicto no ha valido la incesante mediación de la comunidad
internacional y, paradójicamente, mientras el sur –capitalista- cuenta con
una economía floreciente, el norte –comunista- tiene la más pobre de Asia
pero desarrolla armamento nuclear mientras su población padece hambrunas.
Israel está construyendo una valla de seguridad antiterrorista cuyo objetivo
es frenar el número de atentados que los terroristas palestinos llevan a
cabo contra ciudadanos israelíes.
Después de incontables atentados suicida y ataques diarios de terroristas
árabes palestinos contra ciudadanos Israelíes, que han costado la vida a más
de mil personas y han herido gravemente a miles desde septiembre del 2000,
el gobierno de Israel decidió construir una valla de seguridad al norte de
la Línea Verde pre-1967 para evitar que más terroristas árabe-palestinos se
infiltren en núcleos de población israelíes. El proyecto goza de apoyo
masivo entre las víctimas, es decir, la opinión pública israelí que ve la
barrera como un elemento vital para su seguridad y supervivencia, a pesar de
los elevados costes.
Aunque la llamada Línea Verde nunca tuvo carácter de frontera, los que
defienden el terrorismo palestino –muchos izquierdistas y neonazis europeos-
argumentan que la valla debe construirse a lo largo de ese trazado; ellos
mejor que nadie saben que la Línea Verde, dado su enorme número de caminos y
la orografía de la región, es imposible de patrullar. Para ilustrar la
imposibilidad de utilizar la Línea Verde como frontera desde la que
defenderse del terrorismo árabe-palestino, basta decir que la gran mayoría
de árabe-palestinos que buscan trabajo en Israel de manera ilegal, utilizan
esos caminos para ir trabajar ilegalmente; asimismo, es común que
terroristas árabe-palestinos de Al-Fataj, Hamas o del Yihad, utilicen esos
mismos caminos para circular entre las partes de los territorios
administrados Palestinos evitando puntos de comprobación.
De todos los muros, vallas, verjas, la Media en general, y la izquierdista
en particular, repite como papagayos que la valla de seguridad israelí tiene
como objetivo la ocupación de territorios palestinos.
En primer lugar, Judea y Samaria –los árabe-palestinos le llaman desde 1967
Cisjordania- son tierras en disputa, originariamente judías, pero los
británicos las cedieron a los árabes. Los árabes hicieron sucesivas guerras
contra Israel y las perdieron. Lo normal y habitual en Europa en estos casos
es que el vencedor se apropie de los territorios que estaban en litigio o en
disputa, como el caso de Alsacia y Lorena, que han pasado sucesivamente de
ser alemanes, franceses a pertenecer a Francia, pues Alemania –que inició la
2ª Guerra Mundial la perdió.
El pueblo israelí está dispuesto a ceder parte de las tierras hebreas a
cambio de paz, de paz duradera.
Los árabes palestinos han aprovechado todas las oportunidades que Israel les
ha dado para desaprovecharlas.
Hamas se niega a reconocer la existencia de Israel y quiere la destrucción
completa de Israel.
Los nazis querían la destrucción del judío. Los islamonazis de Irán, junto
con que Jesbulá, en el Líbano y Hamas, quieren la destrucción del "judío" de
los estados, de Israel.
En segundo lugar Palestina era el nombre que Roma a finales del siglo II dió
a la provincia de Judea, cuando la destruyeron por su rebeldía y resistencia
a a la ocupación romana.
El pueblo que vivía en Palestina era única y exclusivamente el judío.
En tercer lugar los árabes-"palestinos" que habitan en Israel vienen de
Arabia y su expansión musulmana, y la mayor parte de estos
árabes-"palestinos" son nietos o biznietos de jordanos y sirios que
emigraron a Tierra Santa cuando los pioneros judíos levantaron el país.
En cuarto lugar, los árabes-"palestinos" consideraban hasta 1967 Samaria y
Judea como parte de Jordania, nunca reclamaron a los jordanos estos
territorios hasta esa fecha, puesto que eran "posesión" jordana, ni tampoco
reclamaron nunca la franja de Gaza, puesto que era "posesión" de Egipto.
En quinto lugar, los árabes-palestinos lo que querían era la plena ocupación
árabe de Israel y no aceptaban la independencia de los judíos. Para los
árabes era una ofensa que los judíos, tanto los diezmados por el Holocausto
en Europa, como los judíos que vivían en el mundo árabe y que eran dhimmis
–ciudadanos de segunda categoría con menos derechos que los ciudadanos
musulmanes- tuviesen la "arrogancia" de vivir independientemente de ellos y
no ser sus vasallos.
En sexto lugar, siempre ha habido continuidad histórica judía en Israel, no
así de la árabe.
En séptimo lugar, los árabes han utilizado los países fronterizos con Israel
para atacarla desde sus fronteras y han utilizado al caballo de Troya de los
árabes-palestinos para atacarla desde el interior.
En octavo lugar, los árabes nunca habían utilizado la palabra "Palestina" ni
"palestino/s" hasta que la oyeron de los judíos, que la utilizaban en Europa
para nombrar Tierra Santa o Israel.
En último lugar, los árabes-palestinos no desean ninguna independencia, sólo
la destrucción de Israel y para ese fin utilizan el terrorismo, tanto en su
vertiente panarabista nazional-socialista de Al-Fataj y grupos afines, como
la vertiente islamista de Hamas
Los antisemitas de antaño se han transmutado en antisionistas y en anti
Israel. Para los nostálgicos del Gulag y huérfanos de Stalin, la nueva
bandera que enarbolan es la del totalitarismo islamista y panarabista. El
antisemitismo no murió en Auschwitz, se ha transmutado en anti Israel
La Media occidental en general, y la izquierdista en particular omite las
vallas anteriormente citadas y sólo recuerda insistentemente la de Israel y
la compara estúpidamente con la de Berlín.
El muro de Berlín fue construido para evitar que los ciudadanos alemanes
huyesen de la cárcel socialista –comunista alemana, de la RDA.
La valla de seguridad antiterrorista de Israel es para evitar que los
terroristas árabe-palestinos cometan atentados mortíferos y asesinos contra
ciudadanos israelíes. En esta valla nadie ha muerto hasta la fecha.
Las vallas africanas españolas de Ceuta y Melilla son para evitar que entren
ilegales en España y ya llevan varios muertos.
Los nostálgicos del muro de Berlín quieren hacer creer a todo el mundo que
las vallas antiterroristas son iguales al muro que ellos –los comunistas-
construyeron en Alemania para evitar la salida de ciudadanos hacia el mundo
libre y capitalista.
El cinismo de la izquierda en general y la comunista en particular es
exagerado, mientras critican una valla de seguridad para evitar la entrada
de terroristas, justifican que Cuba sea una isla fortaleza, "amurallada" por
el mar, de la cual sus ciudadanos no pueden salir, excepto si poseen
salvoconductos.
Ahora que Arabia Saudita quiere construir un nuevo muro, fronterizo con
Irak, a parte del que tiene con Yemen, la Media occidental lo ignora.
Tampoco recuerda el muro entre musulmanes y cristianos en Chipre, bajo
ocupación turca-musulmana y sin estar reconocido por ningún gobierno,
exceptuando el de Turquía. Hay negociaciones para la entrada de Turquía en
la Unión Europea y nadie quiere recordar de que va el muro entre las dos
partes de la isla.
Los nostálgicos del Gulag y huérfanos de Stalin, que han transmutado sus
nombres por "iniciativas", o "izquierdas unidas", o "eco socialistas" y que
ocultan sus nombres, por el descrédito de sus paraísos socialistas que la
historia ha mostrado, quieren olvidar el muro que los marroquíes han
construido en el Sahara y hacen como el gobierno magrebí, mientras
fortifican sus muros, critican la valla antiterrorista de Israel.