Frases
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Heinrich Heine (1797-1856) Poeta alemán.
Vivir no es sólo existir, / sino existir y crear, / saber gozar y sufrir / y no dormir sin soñar. / Descansar, es empezar a morir.
Gregorio Marañón (1887-1960) Médico y escritor español.
La vida es muy peligrosa. No tanto por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein (1879-1955) Científico judío.
La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.
Sören Kierkeggard (1813-1855) Literato y filósofo danés.
La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
Ernesto Sábato (1911-?) Escritor argentino.
¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.
Pedro Calderón De La Barca (1600-1681) Dramaturgo y poeta español.
Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Proverbio italiano.
Vivir en la Tierra es caro, pero ello incluye un viaje gratis alrededor del sol cada año.
Anónimo.
La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué importa? El que la goza la halla corta, y el que la sufre la halla larga.
Ramón de Campoamor (1817-1901) Poeta español.
La vida es un arco iris, que incluye el negro.
Yevgeny Yevtushenko, Poeta ruso.
Un poco de Discepolín, el más grande. Esta canción la puso en boca de una mujer, pero daría lo mismo si la cantase Netaniahu o cualquier otro neo-liberal:
QUEVACHACHÉ
(Tango verdad)
Piantá de aquí, no vuelvas en tu vida.
Ya me tenés bien requeteamurada.
No puedo más pasarla sin comida
ni oírte así, decir tanta pavada.
¿No te das cuenta que sos un engrupido?
¿Te creés que al mundo lo vas a arreglar vos?
¡Si aquí ni Dios rescata lo perdido!
¿Qué querés vos? ¡Hacé el favor!.
Lo que hace falta es empacar mucha moneda,
vender el alma, rifar el corazón,
tirar la poca decencia que te queda...
Plata, plata, plata y plata otra vez...
Así es posible que morfés todos los días,
tengas amigos, casa, nombre... y lo que quieras vos.
El verdadero amor se ahogó en la sopa:
la panza es reina y el dinero Dios.
¿Pero no ves, gilito embanderado,
que la razón la tiene el de más guita?
¿Que la honradez la venden al contado
y a la moral la dan por moneditas?
¿Que no hay ninguna verdad que se resista
frente a dos pesos moneda nacional?
Vos resultás, -haciendo el moralista-,
un disfrazao...sin carnaval...
¡Tirate al río! ¡No embromés con tu conciencia!
Sos un secante que no hace ni reír.
Dame puchero, guardate la decencia...
¡Plata, plata y plata! ¡Yo quiero vivir!
¿Qué culpa tengo si has piyao la vida en serio?
Pasás de otario, morfás aire y no tenés colchón...
¿Qué vachaché? Hoy ya murió el criterio!
Vale Jesús lo mismo que un ladrón...
Perdón, hay otro grande, quizá el más grande, nuestro querido Albert Einstein. He aquí algunas frases suyas que vale la pena meditar, claro que, después de entenderlas:
Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.
Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro.
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad del hombre.
La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Comienza a manifestarse la madurez cuando sentimos que nuestra preocupación es mayor por los demás que por nosotros mismos.
En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.
Cuando me preguntaron sobre algún arma capaz de contrarrestar el poder de la bomba atómica yo sugerí la mejor de todas: La paz.
La mujer, está donde le corresponde. Millones de años de evolución no se han equivocado, pues la naturaleza tiene la capacidad de corregir sus propios defectos.
¡Triste época la nuestra! Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.
Cada día sabemos más y entendemos menos.
Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás; es la única manera.
Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.
El hombre encuentra a Dios… detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
Las proposiciones matemáticas, en cuanto tienen que ver con la realidad, no son ciertas; y en cuanto que son ciertas, no tienen nada que ver con la realidad.
Si tu intención es describir la verdad, hazlo con sencillez y la elegancia déjasela al sastre.
Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no lo es, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío.
El azar no existe; Dios no juega a los dados.
Hay dos maneras de vivir su vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro.
No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela.
Se debe hacer todo tan sencillo como sea posible, pero no más sencillo.
La formulación de un problema, es más importante que su solución.
No sé con qué armas se luchara en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuáles lo harán en la cuarta Guerra Mundial: Palos y mazas.
No tengo talentos especiales, pero sí soy profundamente curioso.
Una velada en que todos los presentes estén absolutamente de acuerdo es una velada perdida.
Si no chocamos contra la razón nunca llegaremos a nada.
Lo más incomprensible del mundo es que sea comprensible.
La teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia.
Cuando las leyes de la matemática se refieren a la realidad, no son ciertas; cuando son ciertas, no se refieren a la realidad.
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