3 textos
espejismos
viaja por la ciudad
cinica vagancia
Te das cuenta que est�s envejeciendo cuando comienzas a ver fantasmas. Despertabas cada ma�ana, siempre a la misma hora, por alguna extra�a raz�n tu cuerpo insist�a en levantarse junto con el alba. Segu�as siempre el mismo camino; que te llevaba siempre a la misma estaci�n, donde el sonido de los vagones se mezclaba con tu m�sica, apenas viva, que al igual que t�, pasaba d�as sin hambre, horas sin sue�o, siempre volviendo donde comenz�.

Te estremec�as en la rutina, aquella que tu cuerpo hab�a adoptado sin tu mayor consentimiento desde hace ya una d�cada. Te sentabas cerca de la terminal, abr�as el estuche, sacabas la guitarra y tus dedos, alguna vez cansados y tensos por las palabras que formulaban, ahora navegaban sin rumbo fijo por las cuerdas de aquel instrumento, tu mejor amigo.

Los pasos de la gente que se acumulaba y se dispersaba a tu alrededor daban la sensaci�n de que te encontrabas acompa�ado, y aunque no fuese as�, era mejor vivir enamorado de una fantas�a que en la nada sin sentido. Fue entonces cuando la recordaste, sus largos cabellos negros, sus ojos verdes mir�ndote con dulzura, pero al mismo tiempo con pasi�n.

-�Julio? �Por Dios! Ha pasado tanto tiempo...

Mov�a su boca, sab�as que deber�as estar prestando atenci�n, cosas importantes sal�an de sus labios, pero algo te era familiar en ella. Una falda negra que llegaba a sus tobillos torneaba su figura, llevaba puesta una camisola blanca, bastante formal. Subiste un poco m�s la mirada y tras anteojos, un tanto ya pasados de lo que ahora se consideraba moda, se distingu�an dos esmeraldas, brillando como si los horrores de un cuarto de siglo no hubieran tocado aquellas pupilas. Al igual que una cascada, o una noche estrellada, cabellos negros y blancos se mezclaban enmarcando su rostro.

-Y despues de terminar la licenciatura comenc� con la maestr�a, tal como me lo aconsejaste. �Lo recuerdas? �C�mo olvidar nuestras discusiones en clase! Creo que los profesores nos ten�an pavor.

Fue entonces que tal como a Ad�n en aquel fat�dico d�a se te abrieron los ojos, te diste cuenta de tu desnudez y corriste a esconderte avergonzado.

-Disc�lpeme se�ito, �acaso la conozco?

-�Julio! No juegues conmigo, se muy bien que eres t�, y se que sabes exactamente qui�n soy yo.

-Lo siento, creo que me est� confundiendo con alguien m�s.

-No digas tonter�as, desapareciste cuando por fin tu trabajo y tus pensamientos estaban dando fruto. �Qu� fue lo que sucedi�? Te hemos... te he extra�ado tanto... y despu�s... no dejaste rastro alguno.

Cobarde, sab�as que lo eras, pero no hiciste nada al respecto, el tiempo hab�a pasado, su tiempo hab�a pasado y ya nada pod�as hacer al respecto. Volviste a levantar la mirada y por primera vez viste sus ojos llenos de tristeza, nostalgia y arrepentimiento.

-Es probable que tenga raz�n, siento haberlo molestado con los locos recuerdos de una vieja mujer. Tom�, lo siento.

Dejo caer sobre el estuche unas monedas y dandose la media vuelta camin� hacia el vag�n que se acercaba con la mirada baja, el sonido de sus tacones perdi�ndose a lo lejos.

Una melancol�a que no te hab�as permitido sentir desde hace a�os envolvi� a tu coraz�n como una ola gigante. Te dejabas llevar por ella, y tus dedos, siempre con mente propia, comenzaron una vieja balada, balada que recordaba tiempos de anta�o, de sue�os -de ella. Los pasos se detuvieron un momento, hab�a notado el esfuerzo inconciente para librar a tu coraz�n de aquella angustia a�ejada. Sin embargo no se volvi�, sino que retom� su camino.

Si, te das cuenta que estas envejeciendo cuando comienzas a ver fantasmas.
'espejismos'
(lilith nyx)
historia
calendario
fotos
integrantes
myspace
letras
club de fans
textos
escuchanos
videos
contacto
comentarios
Hosted by www.Geocities.ws

1