El cine es un vicio
estrictamente para solitarios.
MCV

DIARIO DE UN CRÍTICO


Junio 6

El sitio no ha cambiado: una pérgola pedagógica y remilgada entre bares. Es un pacto implícito no sentarse ni acercarse. Nada convincente hasta ahora para el lector. Pero la pérgola está detrás de un cine.

Este otro sitio sí que ha cambiado. Pasé por aquí cuando la rotonda estaba en construcción. Me escapé temprano del trabajo para ir a ver Vidas al límite. Polvazales arrechos, camiones; y uno tenía que cruzar a pie sobre el polvo. Me encontré con unos amigos que no quería ver. ¿Cómo meditar después del cine con alguien que te habla de otra cosa? Hoy en el bus recordé a Patricia Arquette en esa película en un pathos alelado y con un solo ángel de la guarda que se llamaba Nicolas Cage. En ese mismo cine, que es una especie de cine de mi buena suerte he visto también: Se7en (que critiqué muy mal en El Nuevo Diario), El paciente inglés, The Truman Show, Belleza Americana, El verano de Sam, Erin Brockovick. Todas "en distintos climas" como decía el macho R.D. de las mujeres.

Vuelvo a Vidas al límite: me meto en un taxi después de la película, veo todo allá afuera en las calles como Martin Scorsese; es de noche, adoro los taxis, más exactamente el asiento trasero de los taxis (no quiero correr el riesgo de una charla no buscada con el chofer), es el mejor sitio para meditar la película. A veces me asaltan ahí las hadas buenas. Saliendo de ver El verano de Sam fue por supuesto Mira Sorvino. Arquette sólo podía aparecer tiempo después como una pluma atemperada por el aire y la música en un escenario y clima sentimental (son metáforas de moda: están implícitas o explícitas en Belleza Americana y Forrest Gump, ésta última la película más sofocantemente idiota de las recientes décadas).

Desperdicié mucho tiempo buscando una libreta con resúmenes de películas. Y los resúmenes eran más bien pobrecitos. Pero había multitud inusitada de poemas y poemitas chuecos y sentimentales. Uno proclamaba estentóreamente:

En vos perdí una imagen

Así que ya desde entonces era estéril en imágenes.

Pequeñas convenciones:
1. no te dejes invadir por lo que dicten otros críticos
2. la proximidad del otro crítico es un tormento (vacila la promiscuidad, la generalidad, lo gregario)
3. atempera tu pasión

junio 7

Imagino una película sobre la vida de Nietszche. Protagonista : Albert Finnley;: nada emocional sería verdadero en él, todo lo emocional sería sano, fuerte y optimista, es decir, histriónico.

Dice RFR que la crítica literaria forma parte de la disciplina filosófica (¿lo adultero?). Esa desesperación entre lo abstracto y lo concreto del cine y de la crítica de cine, esa mutación o mutabilidad de papeles. No me refiero a la crítica meramente informativa ni peor aún a la crítica comercial. Me refiero a la que nace de una profunda convicción o de una profunda frustración (que es casi lo mismo).

Envidio, como todos los críticos, a los otros críticos. Admiro la resolución en poco párrafos. O lo que los probos y ridículos poetitas nicas llamaban "la garra". Metáfora leonina tenemos.

¿Qué siente Ud. cuando le mencionan un nombre? ¿Ve sombras, no? Las sombras, las ánimas se animan en el cine. Lectura favorita a inicios de década: Robert Bresson, Andre Bazin. A finales de década: Kierkegaard. Todos superespirituales. Pero otro peligro de la crítica es aludir a "lo humano" o "lo espiritual" sin evidenciar la transmutación a imágenes. Góngora la supera (aunque no era crítico de cine) :

"ciego sin lumbre en cárcel tenebrosa".
Uno piensa en películas de cárcel. En lo oscuro de la sala de cine. Decía MCV, por otra parte, que el cine es vicio de solitarios. Y de masturbatorios, añadiría este crítico.

Junio 8

LOCUTORA DE LA RADIO: ...y conforme uno va viendo a ese persona le va teniendo más cariño...

YO: Pero yo vi poco a Robert Mitchum

MARIA: Eso es demasiado íntimo, no podrías escribirlo

YO: Por qué no?

También le tenía cariño a Al Pacino. No en Any given sunday sino en Donny Brasco. Y también en Heat. Un día fui lo suficiente osado como para ir solo al cine González, es decir, sin María. Adentro del cine y la película (...Brasco, que por supuesto no es ninguna obra maestra) me comenzó una fiebre de demonios, casi deliraba. ¿O eran las imágenes el delirio? ¿Me gustan los patéticos? Al Pacino es patetista consumado. Susan Sarandon también.

No dije muñecas lloronas como Libertad Lamarque. Hablé de transposiciones paternales. En Donny Brasco el "hijo metafórico" es Johny Depp. ¿Pero quién era la esposa de Depp? ¿Tal vez Gwylneth Paltrow, que también fue patética esposa de Brad Pitt en Se7en, y patética esposa de Michael Douglas, en No Me Acuerdo, y patética novia de Jud Law en El Talentoso Mr. Rypley? No me gustan las patéticas. Esas patéticas pecas. Recibo el impecable libro de Ardis Nelson sobre el Infame (Cabrera Infame, ya se sabe.). Lo acaricio con delectación. Recuerdo otro chiste favorito (y casi privado). Se debe al profesor Wilfrido H. Corral que defendiendo a Angel Rama habla del

"jardín de infantes inglés (sentido amplio) que manejaba y enseñaba a manejar Rodríguez Monegal".
No digo nada del Infame (el Infante en su jardín), me callo las injurias. La fiebre era intestinal, y pasé la noche en vela. Cerré mi contrato de ir al cine solo. Además, había ratas en el cine. Me las mostró María. Caminaban entre los espectadores con garbo pero con prisa. Los domingos lluviosos salíamos del cine muy tarde y yo mismo parecía una rata con prisa aunque desgarbada, arrastrando a María por
"ciertas calles medio vacías".
La musa, el ángel, era Mira Sorvino en una película inexplicable en la que ella era hacker, ¿es posible?

Junio 12

Te das un día corporal y redondito. Una bola de billar es el día: monocroma pero brillante. Un día que encadena y es grillo y almohada: vi una foto erótica de Jessica Lange. Vi nubes altas desdibujadas: manieristas, Cariacci, nubes de porcelana, pornolana, pornonada.

Uno creía aquellos años que The postman always ring twice, la de Bob Rafelson, era una buena película. Pero dice el crítico que no, que lo único que tiene es la incandescencia / erótica (sobre la mesa) / de Jessica. ¿No es suficiente?

Con una película me sedujo Emma Thompson. Howards End. Pero es una película inflada (o inflamada). Y como me lo hizo notar María, algo idiota. Le consulté sobre la hacker. Me lo confirmó, y me dijo que también sabía artes marciales.

Para Tricolorcito El verano de Sam merece un ¡Regular! Para Tricolorcito El coleccionista de huesos merece un ¡Mala! Es peor Larita el Bufido. Para él Juana de Arco (la de Besson) es ¡Excelente!

Esto es mi incendiario, diría Palacios, el poeta.

Junio 13

Todos los elementos, con sus voliciones respectivas, se acomodan en el espacio. Ninguno me reconoce. Algunos son seres humanos y no los reconozco. Tendría que llevar una cámara para verlos uno a uno.

Leo un viejo diario de hace veinte años. Veo a los muertos, los jóvenes, los viejos cines. La aventura del Poseidón. La niña de la mochila azul. Kramer vs. Kramer. Todo envejece como papel. Luego regreso a la oficina: cargo sudores, muertos, cabellos que no son míos.

Balada última: olor a bacalao y talco. Así me despedí de la muchacha anónima y poco mostrenca. Se destacaba entre las otras que eran pequeñoburguesas (la vida es la hoja de parra: claridad, no ensuciés el objetivo) por su forma de andar.

Le dije al Enredado Crítico: resiento tu forma de circunnavegar la mierda. No ves nada, sólo te enredás en palabras. Y has comprometido toda tu verdad crítica en amistades y bares. Un prostituto de la crítica.

Junio 14

Pierdo el tiempo no lamentablemente. En la librería veo entrar al Gordo y su Sirviente. Aquel sebáceo, éste atolondrado. Pregunta el Gordo con voz aflautada por el Libro. ¿Ya lo encontraste?

El libro no estaba. El asco sí estaba.
Es el tipo de personas que deberían ser violadas.

Otros dísticos:

Nadie debería ser violado.
Nadie debería ser esclavo.

Este crítico es de izquierda, pero su diario es más heterogéneo. Lo que no resiste la ideología dura son las pasiones cuando se presentan sin disciplina. Somoza Debayle no lloró en el sepelio de su padre. Aunque una cámara norteamericana [de cine] captó el inicio de un sollozo. Esto parece la foto de Hitler al final de Anda y Mira (Elim Klimov). La foto del niñito Adolf con su pelo castaño crecidito y su pava.

La ideología dura (ya había pensado en los fascistas) no se rinde al savoire vivre. En cambio todo lo reduce a etiqueta. No estoy por la pornografía años setenta tampoco.

Junio 15

"Días en blanco qué sería de mí"

Julia Roberts entra a un sitio, una oficina, por ejemplo, y no es un escándalo sensorial. Sonríe, y tampoco es un escándalo sensorial. Hace una película en que, en resumen, queda en duda que ella sea tan sólo un elemento sensual. Por ahí anda la crítica hoy.

Mientras no pruebes lo contrario eres Madame Bovary. Tarareas un canto viejo que cantaron las bacantes (procesadas como han sido todas por Hollywood más que por los modernistas hispanoamericanos). Eres la Conchita de Buñuel para hablar de mitologías. Allá al fondo, en la cancha de basketball, los jugadores son cupidos. Cupidos homosexualizados en el pase de la bola y la acariciada del culo. Pero no. Yo tengo tu culo cerca. Tu culo platónico de bestia alunada (como los viejos caballos de Dalí, ya que te ha dado por españoladas). Cantas pésimo. Yo no te respondo. Soy la barca de Caronte, no Caronte ni Dante ni el principe Hamlet. Mientras no pruebes lo contrario eres Ofelia. Casualidad que Ofelia navegue, que yo navegue. (A propósito de esto último cualquier poetita nica, digamos F.T., habría creído que esto es un poema. Pero es sólo una diatriba.)

He visto repetidamente la reiteración naturalista y burguesa del tiempo en supuestos diarios íntimos.

Repetidamente no incumbe a un paisaje momentáneo que se repite y sin embargo es diferente (son más productivas en este caso las webcams, al menos la WebCam platónica ideal).

Repetidamente por estructura: eso es lo que empobrece. No hay otra forma de ser que la de ser cultural, y ser cultural implica siempre altas dosis de conciencia. La letra siempre pide más y la inocencia de la red es falsa.

Rimbaud va en un tren nocturno. Las sombras se agitan afuera, es decir, cobran vida y asustan. Un soldado idílico en un campo de hierbas con un orificio de bala en la sien. Una cerveza bebida con delectación tras una caminata larga por el mundo.

Junio 16

Casa nocturna, el fuego apagado. El fuego de los cuerpos siempre fue.
Algo de piedra guardábamos.

ELLA: Vos envidiás a Octavio Paz
EL (imaginándose palabras erizadas en el vacío): No, no es eso
ELLA: Tal vez sea
EL: Tal vez sea político. El le volaba verga a los sandinistas. Vos sabés eso.
ELLA : No, no sé

Luego el silencio del sueño.

El peligro de la contracultura es que es poco cultural. Ignora una tradición. Es frágil, golosa, "juvenil", casi fascista. No acepta ni la agresividad ni la lucha ni el dolor prolongado.

¿Se trata de un autorretrato?

Junio 19

El día es un pétalo mustio. Todo recortado contra el gris del cielo.

Los cuerpos no dan consuelo; quedan esas dudas de las familias.
Y no, no seré quién planifica cómo ser secuaz.
Los jóvenes se distinguen: fuman y toman coca cola.

Ya no seré joven: sólo los azúcares. Me perdí todas las "altas noches", el porvenir de la Sra. Miller. Cómo ven, no morí congelado en la nieve. También me perdí las marcas más altas de polvos. No sólo los olvidados y serenos. Sino los que me hicieron un héroe comercial y dadivoso.

¿Adivinan Uds. cuando el crítico se mete en sí mismo? ¿O hunde la cabeza como el Dr. Caligari?

Junio 20

Llueve demonios. Son demonios deslustrados, extensos: es lo que llueve sobre los techos de los críticos. En otras casas no.

Retienen: la caricia al padre, el flato, el semen, la mano en intención de adiós.

Son criaturas que odian.

Tengo un ejemplo: un charlatán discursurero que pasa por "crítico" en nuestra provincia: no tiene cura, está comprado por la sorpresa del público como un vendedor de best sellers (valga la redundancia) más.

Vi La niña de tus ojos: una película triste a pesar de los chistes, como casi todo el cine español menos Almodóvar. Un proverbio sobre el cine provinciano en temporada de botas militares: dilúyete y sé procaz. La Schygulla no parece ella porque ha envejecido.

El día húmedo, al extremo que una muchacha tiene plumas en el pubis, plumas insertadas como si su piel fuera la de un pájaro. Entonces los dos nos reímos. Después, mucho tiempo después, seremos enemigos, pero hoy reímos.

Estuve torpe frente al médico como siempre, mis dolencias se diluían, las maceraban manos irónicas y recortadas. ¿Qué iba a hacer yo sino ver esas manos?

Junio 21

Viva el absurdo y péselo. Ud. no se llamará nunca Andre Breton.

Varios pie de fotos.

La mujer del párpado caído. El sucio maromero. Marat prelavado. Imágenes.

Soñé el otro día con un hijo de Somoza.

"Así que tu padre es famoso".

Era una casa opaca con corredor interior, tufo a creolina; y le dábamos la espalda al jardincito arrinconado y ruinoso.

"Así que desde Cardenal todos buscan en mi familia la epifanía".

Junio 22

El tiempo: la cajita de cristal. ¿Qué hacer en el tiempo?

Hablar con Juan por teléfono esperando que mis palabras sean cada vez menos graves. Y así me diluyo. Esperando no temer el futuro. Pero la enfermedad es enriquecedora: te empuja a olvidar la melancólica estación otoñal y la previsión en grandes tajadas isomorfas y amenazantes (La Amenaza Fantasma) del tiempo.

Sólo queda el cine. Al final del tiempo sólo quedará el cine. Como en Solaris o El planeta de los simios.

(Solaris comienza con un documental sobre Solaris. El planeta de los simios acaba con una metáfora distópica: una ficción posible.)

Junio 23

El pasillo huele a ratas muertas. Era como si cruzaran el aire con "las alas del deseo".

Junio 24

Tuve el sueño deseado, película de grano quemado con mucha carne humana que como en los poemas modernistas era de oro.

Julio 4

Two times shy.

Julio 10

Octavio Paz en circuito cerrado: recorre La Palabra al revés y derecho para dar en la palabra, la modestísima palabra. Eso es anticinematográfico. Hay que ir a algún lugar.

Almuerzo (no ojos) en una gigantesca tienda de comida (no puedo decir comidería). Estamos aquí todos felices contaminados por las cifras y las marcas. Todos hermanados: el puto, la puñeta, el reloj casio, madam y mandam.

Las marcas ya las conoces oh sobrio lector mi hermano.

También hay que regresar. Con hambre diamantina.

La soledad tiene anatomía. ¿Buscas su perineo?

Eso pregunto recorriendo estancias vacías. Leo el comienzo de Wuthering Heights. Nos matará a todos la nieve.

Julio 11

Las vallas. La gente que se agita. La mañana con un libro y un taxi. Cruza la humedad. Un loco saca de su asiento a un señor respetable, aunque rengo. ¿Cómo contará el suceso? El buen suceso.

Julio 17

La oración ya fue dicha. Ya fue dicha (bliss?). No me carcelearon ni tuve un mago en la almohada.

Agosto 11

TE QUIERO MUCHO MARIA DEL CARMEN

TAMBIEN QUIERO A ANGEL

Continuación

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