Según rememoró Carlos Espinosa,
periodista y escritor, quien inició la
construcción de la Casa de Gobierno fue Pedro
Antonio Serrano "un correntino nacido en la
ciudad de Goya que fue gobernador del Territorio
Nacional del Río Negro entre 1913 y 1916,
designado por el presidente Roque Saénz Peña.
El historiador padre Raúl Entraigas, recordó
alguna vez que "en las tardes de fiesta don
Pedro Antonio paseaba por aquel minúsculo pueblo
que era Viedma enhorquetado en un brioso corcel
que escarceaba arriba pidiendo rienda. (...)
¡Cómo admirábamos los chicos a ese joven jinete
que pasaba y repasaba las pocas cuadras que
entonces había, con las riendas en la izquierda
y la fusta en la diestra".

Foto:
Construcción Casa de Gobierno |
También mencionaba
que "algún periódico lugareño lo llamaba el
ladrillero, porque el correntino se había
propuesto levantar un buen edificio para la
gobernación. Y como no tenía brazos (se
refiere a personal dependiente del Estado)
echaba mano a los presos de la cárcel. Así
se levantó la actual casa de gobierno.
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El ladrillero lo
tildaron los del bando opuesto, porque
naturalmente para levantar el edificio debió
pensar también en los hornos de ladrillos."
La obra de la casa de Gobierno que realizó el
gobernador Serrano fue la planta baja del actual
edificio, inaugurada con grandes actos el 9 de
julio de 1916 en el centenario de la Declaración
de la Independencia Nacional
Serrano culminó su mandato en octubre de 1916,
cuando asumió Hipólito Yrigoyen su primera
presidencia. Por entonces el periódico "La Nueva
Era", dirigido por Mario Mateucci, desplegó una
activa campaña con el objeto de lograr notas de
adhesión a Serrano desde todos los puntos del
territorio de Río Negro, para influir en la
decisión presidencial y que "el ladrillero"
siguiera en funciones.
Pero Yrigoyen hizo caso omiso de la novedosa
propuesta de un referéndum, lanzada por Mateucci;
designó al secretario de la Gobernación, Carlos
Evrat, en reemplazo interino de Pedro Serrano y
después de un buen tiempo, en 1920, nombró como
nuevo gobernador a Víctor Molina.
Volviendo sobre la historia de la Casa de
Gobierno vale señalar que recién después de 1925
se edificó la planta alta de la sede central del
gobierno del territorio de Río Negro, con un
gran salón de reuniones y una casa de familia,
donde vivió durante muchos años el secretario.
Entre 1934 y 1936 el progresista gobernador
Adalberto Torcuato Pagano agregó otras
dependencias hacia el fondo, con puertas hacia
un gran patio interior que estaba descubierto.
Años después se agregan más oficinas, atrás del
patio; y a los fondos sobre la calle Roca se
construyeron amplias instalaciones para los
talleres de la Gobernación, sección mueblería y
tapicería, que después se convertirán en sede de
la jefatura de Policía, en 1958.
La casa de Gobierno rionegrina permaneció sin
grandes cambios en su estructura hasta fines de
los años ’60. Fue el gobernador militar general
Roberto Requeijo quien incorporó primero una
curiosa estructura de madera y acrílico en la
mitad del patio interior, para usarla como "sala
de situación" que era el nombre modernoso que
por entonces se les aplicaba a las salas de
reuniones de gabinete.
Pero esa construcción, parecida a un vagón de
ferrocarril por lo estrecha y larga, no era
cómoda y además sus delgadas paredes dejaban
pasar hacia fuera todas las conversaciones y
recibían todos los rigores del clima. Finalmente
se la regalaron a la Municipalidad de Viedma (en
su antigua sede de la calle Buenos Aires) en
donde se convirtió en despacho del jefe comunal
capitalino.
Para 1971 el general Requeijo ordenó techar el
patio interior (hasta entonces a cielo abierto,
lo cual hacía bastante molesto circular por allí
en los días de lluvia y frío), creando lo que se
dio en llamar el "patio español" por su ligero
toque andaluz, con farolas antiguas y cerámicos
rojos. Por el mismo tiempo se construyó una
nueva "sala de situación" que ocupaba casi todo
el lateral de la calle Belgrano, donde se
destacaba un panel con televisor, grabador de
audio de cinta abierta y otros recursos técnicos
de la última generación de entonces.
Las reformas requeijistas también llegaron al
salón gris, que se alfombró y se adornó con un
enorme espejo sobre una de sus paredes,
sumándole un mapa de la provincia y una mesa
gigante de dos cuerpos.
En planta baja se incorporaron puertas
divisorias entre el vestíbulo y la entrada, y
cerrando el vestíbulo hacia el patio español. Se
instalaron sillones, esculturas, el busto de
bronce del general San Martín que antes estaba
en la plaza homónima y. una araña muy vistosa,
en fin: se dotó a la sede gubernamental de
cierta jerarquia. Esos arreglos se mantuvieron
sin grandes modificaciones hasta el año 2005.
Durante la administración encabezada por Osvaldo
Alvarez Guerrero se eliminó la "sala de
situación"; después Horacio Massaccesi introdujo
algunas reformas en el área de la secretaría
privada y fue el gobernador Pablo Verani, en su
segundo mandato, quien hizo arreglar el sector
destinado a las oficinas del primer mandatario
provincial.
Las mejoras de los últimos meses consistieron en
la pintura exterior, con un tono verde que
reemplazó al tradicional color blanco, el nuevo
techo y cielo raso para el patio español, el
embellecimiento del salón gris y la instalación
de la galería fotográfica con los retratos de la
totalidad de los ex gobernadores desde los
tiempos del territorio nacional.
Fuente:
Diario Noticias de la Costa
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