Una casa
abierta y pública, caja de
resonancia de las voces del
pueblo rionegrino durante más de
92 años
Esta
crónica intenta un
aporte al conocimiento de
la historia de este
edificio emblemático de
la capital rionegrina.
Aquel 9
de julio de 1916 fue una
jornada importante en la
Argentina. Se celebró el
centenario de la
Declaración de la
Independencia Nacional y
la inauguración del
asiento de la
Gobernación del
Territorio de Río Negro
(creada en 1884) fue una
fiesta importante (foto).
Habían transcurrido
apenas 17 años desde la
devastadora inundación
de julio de 1899, cuando
las aguas desbordadas de
la laguna El Juncal y del
río arrasaron casi la
totalidad de las
viviendas particulares y
escasos edificios
públicos de la
incipiente ciudad de
Viedma.
El 9 de mayo de 1900 el
presidente Julio
Argentino Roca firmó el
decreto que ratificaba a
la población destruida
como asiento de la
gobernación del
Territorio; y poco tiempo
después comenzaron las
obras de reconstrucción.
El primero de los
edificios públicos
importantes que se
levantó fue el Palacio
Municipal (actual Museo
Gobernador Tello) sobre
la calle San Martín, que
se inauguró para 1910.
La carencia de un
edificio adecuado para el
funcionamiento de las
oficinas de la
gobernación territorial
era una necesidad urgente
por resolver y la encaró
el gobernador Pedro
Antonio Serrano.
La mala fama de
ladrillero: Las administraciones de
los gobiernos del
Territorio Nacional de
Río Negro se manejaban
con recursos mínimos,
desamparadas de toda
protección de la
administración central.
Serrano se empeñó en
construir la casa de
Gobierno y para ello
necesitaba ladrillos.
Como materia prima no
faltaba (buena tierra,
agua y bosta de caballo)
hubo que conseguir mano
de obra gratuita, y
recurrió a los presos
alojados en la cárcel
nacional.
Era tanto el
énfasis del gobernador
en la cuestión de la
fabricación de ladrillos
que sus adversarios,
aquellos que quizás se
habían quedado con las
ganas del traslado de la
capital a otro punto del
Territorio, le endilgaron
en forma despectiva el
mote de "el
ladrillero".
Serrano no se
desmoralizaba fácilmente
y con todo
entusiasmo supervisaba,
en forma personal,
el avance de las obras.
El 9 de julio de 1916 se
procedió a la
inauguración y, desde
entonces, la
esquina de Laprida y
Belgrano se convirtió en
el vértice del ejercicio
del poder público.
Sucesivas
ampliaciones y cambios: La estructura que se
habilitó aquel día era
sólo la de planta baja,
con forma de "u"
en torno de un patio
central, al que daban las
puertas de una docena de
dependencias. No existen
registros sobre las
sucesivas ampliaciones,
con el agregado de la
planta alta.
Algunos vecinos
memoriosos mencionan que
en ese piso superior hubo
una casa de familia,
ocupada por el secretario
de la Gobernación.
En la gestión del
progresista gobernador
Adalberto Pagano,
entre 1932 y 1943, se
agregaron dependencias en
el primer piso, cerrando
el patio; y un amplio
pabellón para los
talleres mecánicos, de
carpintería, tapicería
y sastrería de la
Gobernación, al fondo de
la sede gubernamental,
sobre la calle Roca;
ocupado desde los años '50
por la jefatura de
Policía.
Durante casi tres
décadas no hubo cambios
de importancia en la sede
central de la
administración
rionegrina. En mayo de
1958 (ver después, los
días históricos de la
Casa) se convirtió en
asiento del primer
gobierno constitucional,
encabezado por el
viedmense Edgardo
Castello, pero los
cambios fueron mínimos.
Tampoco se produjeron
reformas sustanciales en
tiempos del segundo
gobernador electo, Carlos
Nielsen.
Llega Requeijo y
todo brilla: En septiembre de 1969
llegó a Viedma el
general Roberto Vicente
Requeijo. Primero fue
designado como
interventor y después (bajo
un gobierno de facto)
como gobernador de Río
Negro. Requeijo hizo
instalar, en el patio
interior, una "sala
de situación" de
acrílico y madera, larga
y angosta como un vagón
ferroviario, que resultó
incómoda y terminó
convertida en el despacho
del intendente municipal,
en la sede de la calle
Buenos Aires.
Más tarde el propio
Requeijo mandó
techar el patio interior,
medida oportuna que le
ahorraría a funcionarios
y empleados la molestia
de cruzar ese espacio en
días de lluvia o de
intenso frío. El
renovado sitio recibió,
además, una decoración
de difuso estilo colonial
español (baldosas rojas,
rejas, algunas mayólicas)
que le impusieron el
pomposo nombre de "patio
español".
Pero el inquieto general
también avanzó hacia el
frente y le cambió todo
el aspecto al vestíbulo,
con una araña rococó y
sillones, sumando el
busto del general José
de San Martín, que en
febrero de 1971 fue
removido de su
tradicional emplazamiento
en la plaza del mismo
nombre, en donde
por entonces se instaló
la estatua ecuestre que
es réplica del monumento
al Padre de la Patria del
parque del Retiro en
Buenos Aires.
Días históricos
para la Casa : La jornada del 1 de mayo
de 1958 fue un día de
fiesta para la Casa de
Gobierno, porque ingresó
por primera vez en ella
un Gobernador de la
Provincia de Río Negro,
el abogado Edgardo
S. N. Castello, elegido
por el pueblo de la
provincia de Río Negro.
Castello tomó juramento
a los miembros de su
gabinete y después, ante
el reclamo popular,
salió al balcón que se
abre a la plaza San
Martín y pronunció un
emotivo discurso. Aquel
día comenzaba una etapa
activa y distinta entre
las paredes de la sede
principal del Gobierno de
Río Negro, se trabajaba
mucho a toda hora, para
fundar y establecer las
bases de la joven
provincia.
Con idéntico fervor
cívico se vivieron las
fechas del 12 de octubre
de 1963, cuando asumió
Nielsen; y del 25 de mayo
de 1973, día de la
asunción del gobernador
Mario José Franco. Pero,
sin dudas, el 10 de
diciembre de 1983 hubo
entusiasmo y alegría de
proporciones, porque el
inicio del mandato del
gobernador Osvaldo
Alvarez Guerrero
señalaba el final de la
dictadura más trágica
de la historia argentina.
Después de la definitiva
recuperación de la
Democracia la Casa de
Gobierno de Río Negro ha
palpitado diversos
momentos de trascendencia.
Pero se destacan las
visitas efectuadas, en
dos oportunidades, por el
entonces Presidente de la
Nación, Raúl Alfonsín.
El 16 de abril de 1986 en
el patio colonial,
repleto de invitados
especiales y periodistas
de todo el país,
Alfonsín le entregó a
Alvarez Guerrero el
proyecto de traslado de
la Capital Federal al eje
interurbano Viedma-Carmen
de Patagones-Guardia
Mitre (ver foto).
Después, el 17 de julio
de 1987, se produjo la
ocasión excepcional de
la visita de dos jefes de
Estado a la sede
gubernamental rionegrina.
Ese día Alfonsín
llegó nuevamente a la
Casa de Gobierno
acompañado por el
presidente del Brasil,
José Sarney. Los
mandatarios de los dos
países vecinos firmaron
un acta de
complementación
binacional llamada "Acta
de Viedma" y se
asomaron juntos al
balcón del frente, para
saludar a una importante
cantidad de vecinos.
Jornadas de
bronca y tristeza: La otra cara de esas
jornadas de brillo y
lucimiento de las
instituciones
republicanas lo
constituyen aquellos
momentos en que la Casa
de Gobierno sufrió
agresiones por parte de
enfurecidos manifestantes,
que ocasionaron daños de
importancia. En octubre
de 1995, cuando el Estado
de Río Negro afrontaba
una crisis financiera sin
precedentes y adeudaba el
pago de sueldos a los
empleados públicos, una
numerosa columna del
denominado Frente de
Gremios Estatales a poco
estuvo de tomar por la
fuerza la sede del
Ejecutivo. El ataque
dejó huellas en ventas y
postigos, y por eso luego
-durante largo tiempo- el
portal principal estuvo
protegido por una malla
metálica.
Pasaron los años, la
administración
rionegrina recuperó
solvencia y se efectuaron
significativos trabajos
de arreglo en la sede
oficial (ver después: La
renovación del 90º
aniversario), pero en
junio de 2007 un
inesperado conflicto con
los trabajadores de la
construcción, que
reclamaban fuentes
laborales a través de la
obra pública,
desencadenó una violenta
pedrea sobre el edificio,
con la quema de
neumáticos que propagó
la humareda en todo el
sector que da la calle
Laprida. Las reparaciones
posteriores volvieron a
dejar todo en orden y la
propia UOCRA (Unión
Obrera de la
Construcción de la
República Argentina)
compensó al Estado con
mano de obra para
refacciones en el Hogar
de Tránsito de Cáritas
de Viedma.
Los arreglos
del 90º aniversario: El gobernador Miguel Saiz,
séptimo mandatario
elegido por el pueblo
rionegrino y décimo
titular constitucional
del Ejecutivo, dispuso
una serie de arreglos en
el edificio con motivo
del 90º aniversario de
su inauguración, para el
9 de julio del 2006.
Los trabajos efectuados
consistieron
fundamentalmente en el
pintado integral del
inmueble, que en su
fachada exterior
abandonó el color blanco
que lo había
caracterizado durante
varias décadas (el
frente era de ladrillos
sin revoque, al principio)
para adoptar el
verde claro que luce
actualmente. También se
colocaron canteros verdes
sobre calle Laprida, una
serie de farolas en todo
el entorno y un nuevo
sistema de iluminación
ornamental.
En el interior se
reemplazaron el techo y
el piso del patio
cubierto, hubo pintura
general y se instaló la
galería fotográfica de
los gobernadores, con los
retratos de todos los
jefes del gobierno desde
los tiempos del
Territorio Nacional.
Esta es, en apretada
crónica, la historia de
la Casa de Gobierno, un
sitio abierto y público,
caja de resonancia no
sólo de los actos
gubernamentales sino,
también, de músicos y
artistas que, de tanto en
tanto, "copan"
su ya tradicional Patio
Colonial.
Fuente:
Diario Noticias de la Costa
|