En octubre del año
1918 se retira de los negocios y
vende sus acciones (o 1.400.000).
En esa época, la compañía
naviera que había fundado y
desarrollado, era dueña también
de varios buques de ultramar. El
personal estaba integrado por 5.000
tripulantes y empleados, en su
mayoría oriundos de Dalmacia,
provincia croata del Adriático.
Mihanovich los tomaba por ser
diestros y hábiles marineros,
laboriosos, emprendedores y
probos.
En
la chimenea de todos los
barcos figuraba la
insignia de la compañía:
una "M" sobre
fondo rojo, tan conocida
en el Plata. Se había
cumplido, por fin, el
sueño juvenil de
Nicolás Mihanovich, que, ya anciano,
solía contar a sus nietos.

Foto:
Nicolás Mihanovich |
Una vez se
quedó dormido haciendo
el servicio de pasajeros
y soñó: las aguas
grises del estuario eran auzadas en todas
direcciones por grandes
barcos, en cuyas
chimeneas se leía letra
M y eran suyos. Con la
voluntad férrea y el
trabajo tesonero
consiguió, al cabo de
los años, transformar su
sueño en realidad,
echando los sólidos
cimientos de lo que es
hoy la flota mercante
argentina. |
Miguel
Mihanovich, nacido el 6 de
octubre de 1862 en Doli, fue
llamado por su hermano Nicolás y,
a los 12 años apenas, llega a
Buenos Aires en 1874. Los
primeros años los pasó
trabajando y estudiando de noche.
Luego embarcó como comisario a
bordo de un vapor, propiedad de
su hermano, que hacía el
recorrido de Buenos Aires a
Bahía Blanca. En 1889 creó la
compañía de navegación La Sud
Atlántica, dedicada al tráfico
entre Buenos Aires, Bahía Blanca
y Patagones, que constituye la
línea argentina más antigua de
cabotajes fuera del estuario del
Río de la Plata. En 1907, esta
compañía construyó un
importante muelle en Carmen de
Patagones y pocos años después
contaba con nueve vapores, 18
lanchas y 2 remolcadores. Esta
compañía contribuyó mucho al
progreso de la Patagonia,
estableciendo los primeros
servicios regulares entre la
metrópoli argentina y las
regiones patagónicas. En 1909,
La Sud Atlántica se transformó
en sociedad anónima,
estableciendo los primeros
servicios argentinos de pasajeros
y carga hasta Río Grande y Porto
Alegre, en el sur del Brasil.
Suyos eran también los primeros
barcos argentinos en llevar la
carga de trigo y harina hasta
Río de Janeiro y volver con el
cargamento de yerba mate, maderas
y bananas. A mediados del año
1920, Miguel Mihanovich cede
todas sus acciones a la
Compañía Argentina de
Navegación Nicolás Mihanovich y
se retira de los negocios.
Se desligó
desde entonces por completo de
los negocios navieros, en los que,
de modestos comienzos, durante 81
años de ruda labor e intensa
dedicación, llegó a ocupar,
junto a su hermano, el primer
lugar en la marina mercante
argentina, como uno de sus
creadores ,y forjadores, llevando
el progreso a muchas poblaciones
y creando considerables fuentes
de trabajo y producción en el
país. Por haberse forjado en el
trabajo, supo gratificar
generosamente a su personal y, al
vender la compañía de vapores,
repartió entre sus empleados y
tripulantes la suma de o 75.000
oro en concepto de premios y
retribuciones extraordinarias.
Cábenos,
ahora, destacar otro rasgo
característico de los hermanos
Mihanovic: su hombría de bien,
su caballerosidad y su
generosidad. Nicolás, severo y
recto, más bien taciturno y
ensimismado, donó los fondos
necesarios para la instalación
de la Sociedad de Socorros Mutuos
Austro- húngara y el edificio de
la legación de su país. Cuando
el obispo de Temnos, monseñor
Miguel de Andrea organizó su
gran colecta de beneficencia,
hizo edificar con fondos de su
peculio las casas del barrio
obrero que lleva su nombre. Era
benefactor asiduo y generoso de
muchas entidades de beneficencia
en Buenos Aires. Su hermano
Miguel, aunque self-made-man
aprendió, además de croata y
castellano, italiano, portugués,
francés e inglés. Adquirió
amplios conocimientos de cultura
general y por su modestia,
discreción e hidalguía, fue muy
estimado en los círculos
sociales de la capital argentina.
Formó parte de los directorios
de las siguientes instituciones:
Patronato de la lnfancia, Liga
Argentina contra la tuberculosis,
Sociedad de Educación Industrial,
Institución Mitre, Centro Naval,
etc. Además, don Miguel hizo
importantes donaciones a las
instituciones culturales,
sanitarias y caritativas de
Croacia. Ayudó también con una
importante suma de dinero a
Hrvatski Radisa - organización
croata que se ocupaba de
protección, promoción,
enseñanza y orientación
profesional de los aprendices
obreros- de la que era miembro
honorario. En 1923 fundó un
importante legado para el
mejoramiento cultural, sanitario
.y económico de su pueblo natal,
Doli, y de otras aldeas de la
región ragusina, al que luego
contribuyó su hermano Nicolás.
Murió el 6 de marzo de 1938.
Don Nicolás,
debido a la obra realizada y a
sus cualidades personales, se
acreedor de muchas distinciones.
El emperador Francisco José de
Austria lo designó cónsul
honorario y le otorgó el título
de Barón, transmisible a sus
herederos. Los soberanos de Rusia
e Inglaterra lo condecoraron
también. El Rey de España le
confirió la Cruz de Segunda
Clase de la Orden del Mérito
Naval y la Encomienda de la Orden
de Alfonso XIII. En 1929; a los
83 años de edad, murió Nicolás
Mihanovich. En el Paraguay existe
un pueblo que lleva su nombre.
Ultimamente,
el gobierno argentino ha
encargado un buque fluvial que
será afectado al tráfico entre
Buenos Aires y la ciudad uruguaya
de Colonia. Podrá transportar
hasta 700 pasajeros y 50
automóviles. La nueva unidad
llevará el nombre de Nicolás
Mihanovich, en homenaje al
creador de la flota fluvial,
quien, según lo expresa la
comunicación oficial, "sintetiza
los esfuerzos de armadores y
tripulaciones para consolidar los
intereses argentinos en el
ámbito naviero".
En síntesis,
los hermanos Mihanovich eran
trabajadores infatigables,
emprendedores, verdaderos
pioneros, a la par que hombres de
bien, caballeros a carta cabal y
mecenas. Eran buenos patriotas
croatas y forjadores de la
Argentina. Honraron igualmente a
su patria de origen, Croacia, y a
su patria adoptiva, la Argentina.
Fuente: Branko Kadic
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