Para una peña virtual
De la noche venimos y a internet llegamos todos virtuales e
imaginarios
No mas gritos, quizas mayusculas en vez de cafe, digamos imagenes y
Real Audio no mas voltear paginas con dedos secos links al tacto
del boton en el mouse
No se si me quejo o me admiro despues de todo no tengo porque saber
nada en contemporaneidades postmodernas que se deconstruyen las
unas a las otras
Mis amigos son un link mas en el adress book yo soy una direccion
de email y la distancia queda abolida con un click en esta fria
oficina de basilea las palabras calidas de nuestra gente se cuelan
via ethernet
Quien lo hubiera dicho somos un monton de electrones azules
dispersos en una red planetaria
 índice
De una conversacion, a la peña
Caminar por el filo de esa navaja... ese filo solitario y
reconocerse en los que amamos, en todos y en ninguno
darnos cuenta que este camino se recorre compartido... y no
necesitar compañia porque siempre estoy acompañado. a ti te escribo,
tu que lees y me acompañas...
Las palabras se acaban
queda el reconocernos en los trazos torpes de este teclado, queda
tanto silencio compartido que llega y no sientes tu respiracion y
lo que miras no lo miras, y no sabes si estas
y en ese momento paseas en solitario por tus caminos sean con
corazon o no, pero tus caminos.
Ven!? Lo escribo y entonces se que las palabras no alcanzan dejemos
que el aire nos lo diga, que la lluvia nos hable de tierras lejanas,
de amigos que hablan sin decir palabra, de hermanos que se
extrañan...
Un abrazo, hermanos
Hasta que nuestros huesos reposen en la dulce tierra y seamos el
viento y la lluvia, hasta mañana en el espejo, hasta el proximo
email...
 índice
El mar
a Dita, ese mar
Primero fue una mañana y las ganas y el terror de sumergirme en tus
manos
Y vinieron los dias las noches nos fuimos descubriendo en
el asombro de un pez en la risa de otra ola en la muerte del
primer ahogado en el viento salado que no para en Neruda...
Vinieron y se fueron los años y paso la gente
Tu siempre pasaste y sin embargo nunca siempre diferente y siempre
ahi volviendo a empezar, muriendo en la playa y naciendo en la
arena inmenso animal gris y verde y negro y azul
me diste el primer atisbo de otro mundo el primer atisbo de muerte
el primer nacimiento al amanecer cuando crecen en tus fronteras
los rosados dedos de la aurora
Y siguieron corriendo los años, en esta carrera estupida que
llamamos vida te fui olvidando te olvide tanto que me vine a esta
ciudad de rio me vine a creer que no te necesito me vine a seguir
corriendo
Y tuvo que ser una estatua tonta la que me recordase quien soy
Ese cliche del abra de Copenhagen la nostalgia la nostalgia de
lo perdido la perdida del mar al que no se ha de regresar esa
sirena que no vuelve, que tampoco es humana
me sente en la piedra de al lado, entonces, y recorde lo perdido,
recorde las noches de viento recorde un peñero y la sonrisa del
pescador a Beltrana alla en Mochima recorde la primera vez al lado
del mar de noche recorde la ultima
Ahora estoy de vuelta a este teclado frio a la luz triste de
este monitor ajeno
El recuerdo del mar que se enreda en las lineas de sangre de mi
muñeca como esa otra vez ha de quedarse conmigo
hasta el ultimo regreso
 índice
sin titulo
Cae la niebla y el rio esta de pronto mas tranquilo
Caen las hojas, los arboles mas solos las calles se cubren de
amarillo
La guerrera sigue mirando como pasa el rio la veo cada dia que
cruzo el puente bronce frio y ojos tristes carne y huesos tristes,
tambien
Sin embargo el otoño sigue ahi y la niebla es cada vez mas hermosa
el sol no la levanta y todos los perfiles se hacen mas suaves
Algunas hojas se divierten con la gente los niños se divierten con
las hojas y mi bicicleta pasa al lado, como ausente
la ausencia el ultimo refugio despues del fracaso de tantas
caidas de todas las noches frias de este otoño que empieza
 índice
Poemas Copyright © Inti Suárez Gráficas y Diseño
Copyright © Milko Ramsés González All Rights Reserved
Volver al
índice principal
|