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La Puerta 
      de
Alicia Gonzalez Bäcker

Aquí estoy para abrir la puerta. ¿ Será la última ?.
Cuanto esfuerzo continuo, tantos sinsabores, tristezas, dudas y algunas alegrías efímeras hasta llegar a ese punto, donde queda poco tiempo para contemplar lo realizado, nada de tiempo para rehacer lo que no fue constructivo, y el futuro, no existe, ni para mi, ni para otros.
Creo, que esta es la última puerta, ya no poseo la misma sed que me invitaba a continuar en busca de agua cristalina, para calmarla, ya no tengo la ilusión, ni la fantasía de que alguien pueda cruzar junto a mi esta puerta.
Ya no existe en mi, ni la idea de una aventura, los deseos se fueron apagando de a poco, algunos permanecen, por ejemplo, el de querer tener una muerte rápida, de no tener enfermedades crueles y largas, ni el de llegar a ser más viejo y deteriorado, siempre permanece el deseo de que a mis seres queridos, hijos y nietos les vaya mejor, en este mundo lamentable que no es fiel a las finas fragancias de las flores, ni a la bondad majestuosa de la música, ni a la variedad de colores que abunda en el universo y aquí, yo, aquí, colocando el pié en ese escalón, que solamente yo percibo y temo pisar, para poder averiguar la verdad, que se puede divisar si atravieso la puerta, la última, la que me separará para siempre de esta instancia, para llevarme a otra esfera, por un túnel íntimo, extraño, que es inútil de explicar a los demás, por que este camino, es único y sólo lo conoce el que lo transita.
Pero, si no me empujan ¿ seré capás de traspasarla ?.
¡ Qué triste realidad la de ser intrascendente, frágil, temeroso y hostil !
¡ Qué ruido infernal !, seguramente, son los jóvenes vecinos que llegan de algún boliche, total duermen de día y no les importa molestar a los demás.
Sí, son ellos, el que habla, es el que tiene el brazo lleno de tatuajes.
¡ Cuidado, Damián, estás en curda !, eso que no tomamos tanto, apenas unas cuantas cervezas. ¡ No hables en voz tan alta, Fede !, mirá si despertás al viejo cascarrabias que vive al lado. ¡ Que me importa, che ! ¡Que se muera !, creo que con la cara demacrada que tiene le queda poco, siguió diciendo Fede. Lo que sé, es que es amargado el viejo, debe ser triste llegar así, medio enfermo, tan solo, a veces le tengo lástima, contestó Damián.

Amanece, creía que estaba lejana la madrugada.
¿ Acaso pensé que la noche duraría lo que duraría mi agonía ?, cómo si la noche pudiera ser eterna y oscura, pero a veces en las noches brotan siluetas brillantes y se desviste la propia luna entre la multitud de estrelitas dialogando entre ellas.
¡Cómo ladra ese perro!, es el de la vecina que vive arriba, seguramente oyó los ruidos que hacían lo muchachos.
Amanece, entonces, me animo, extraigo fuerzas, no siempre fui un anciano triste y acabado, no siempre caminé sin rumbo, no siempre estuve solo y como si no fuera nadie o representara a la nada y allí voy, abro la puerta, la abro y me llevo la gran sorpresa, no era la puerta que creía.
Era la penúltima puerta.
¡ Ahora ponen música, estos pajarracos!, si, están escuchando a Charly García, estos no se cansan, y bueno, en otra época, yo también fui joven y bien que me gustaba la farra, si me abrá recriminado mi vieja, ¡no llegues tan tarde, hijo!
Ahora me queda algo de tiempo todavía.
¿ Serán días, años, horas o momentos?
¿ Quién pudiera saberlo?
Para llegar a la otra, el fin, sólo me queda esperar, pacientemente, esperar, casi como si fuera un pequeño sorprendido por las luciérnagas, inquieto por los fantasmas y conmovido por fantasías.
Intrigado, vagabundeando entre jardines distintos, descifrando nuevas palabras con contenido, investigando en el verdadero amor universal que acerca a los seres humanos diferenciándolos de las cosas sin vida y disertando ante mi próxima y segura muerte.
Por eso no me termino de convencer y espero que abra el nuevo día, el sol pinta las copas verdes de los pinos, todo reluce, trina algún pájaro y un dulce, fino e invisible hilo me separa de la muerte. Pero hoy todavía estoy aquí, con los ojos llorosos de alegría porque aún en el alma estalla un canto nuevo
 
 
 
 
 
 




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