3-José – gobernador de Egipto.
José fue hijo de Jacob y de Raquel. Nació cuando su padre ya tenía 90 años. Como Jacob tenía dos esposas y dos concubinas los primogénitos de las dos esposas se disputaban la herencia del padre. El primogénito de Jacob con su esposa Lea era Rubén y el otro primogénito de Jacob con su esposa Raquel era José. Rubén era el heredero natural porque su madre Lea era la primera esposa de Jacob. Una semana después de su matrimonio con Lea, Jacob se casó con Raquel que era la hermana de Lea. Pero Rubén que era el heredero natural de la primogenitura fue excluido de la primogenitura por tener amores con la concubina de su padre (génesis 35-22) y dice al final del verso 22 que todo el pueblo se enteró de ello. Este hecho dejó el camino libre a José de reclamar los derechos del primogénito para poder heredar el doble de sus hermanos. José era un joven hermoso dotado de capacidades excepcionales para interpretar sueños y era además el hijo preferido de su padre Jacob quién no disimulaba esta preferencia ante sus otros hijos, motivo por el cual José se ganó la envidia de sus hermanos.
Génesis 37-3 “y amaba Jacob a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores” José también relataba a sus hermanos los sueños que tenía en los cuales siempre sus hermanos se inclinaban ante él. Un día sus hermanos intentaron matarlo pero Rubén intercedió y colocaron a José en una cisterna vacía en espera de concretar un plan para eliminarlo sin derramamiento de sangre. Finalmente decidieron manchar la túnica de colores de José con sangre de cabrito y decir a su padre que la habían encontrado en el camino para hacer creer a Jacob que José había sido devorado por una fiera.
José estuvo en la cisterna hasta que pasó una caravana de mercaderes que se dirigía a Egipto y vendieron a José a estos mercaderes por 20 piezas de plata. José cuando fue llevado a Egipto tenía tan solo 17 años.
Génesis 39 -1. En Egipto José fue vendido a Potifar, capitán de la guardia del Faraón, y José le servía con esmero y dedicación, por lo cual Potifar lo puso de administrador de todo cuanto tenía.
Génesis 39-6. Y era José de hermoso semblante y bella presencia, por lo cual la mujer de su amo le dijo: Duerme conmigo. Y él no quiso. Ante el rechazo reiterado de José la mujer lo asió de la ropa y José huyó dejando en mano de la mujer parte de su ropa. Cuando vino su marido le dijo: “el hebreo en quién haz puesto toda tu confianza entró en mi alcoba y quiso deshonrarme, pero grité y él huyendo dejó sus ropas”. Entonces Potifar puso a José en la cárcel. Génesis 40-1: Y aconteció después de estas cosas, José interpreta dos sueños en la cárcel. Uno era del panadero del Rey a quién le dijo que sería ejecutado en la horca y el otro sueño era el del encargado de servir el vino al Rey a quién le dijo que en tres días sería liberado y volvería a su antiguo oficio, y añadió: cuando estés libre háblale de mí a Faraón.
Pasaron dos años y José que conoció el vivir suntuoso de la nobleza en casa de Potifar ahora conoció el vivir del bajo fondo de la sociedad egipcia. Pero para los que aman a Dios todas las cosas le suceden para bien.
Génesis 41: “Aconteció que pasados 2 años tuvo Faraón un sueño y no había quién pudiera interpretarlo. Entonces acercándose el esclavo que servía el vino a Faraón dijo: cuando estuve en la cárcel conocí a un tal José que interpreta sueños y así como me dijo se cumplió. Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, lo bañaron, afeitaron y le pusieron vestido nuevo y lo llevaron ante Faraón. Agitado por su sueño Faraón había llamado a adivinos, magos y sacerdotes de todo Egipto, y ante todos ellos se presentó José.
Y dijo Faraón a José: he narrado mi sueño y nadie ha podido interpretarlo más he oído decir de ti que tienes el don de interpretarlos. Respondió José a Faraón: no esta en mí. Dios será el que te dé respuesta; cuenta pues tu sueño.
Entonces Faraón dijo: soñé que 7 vacas gordas pacían en el prado, y otras 7 vacas flacas que salieron del río devoraron a las 7 vacas gordas. Luego tuve otro sueño y vi 7 hermosas espigas que crecían en una misma caña y otras 7 espigas marchitas de otra caña devoraron a las espigas hermosas.
Entonces respondió José: Las 7 vacas gordas y las 7 espigas hermosas son 7 años de abundancia y las 7 vacas flacas y las 7 espigas marchitas son 7 años de escasez y hambre.
Y dijo José: Dios con este sueño previene a Faraón para que sea prudente y en los años de abundancia junte y guarde provisión para los años de escasez, y así el país no perecerá de hambre.
Y Faraón dijo a sus consejeros: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios para llevar a cabo este proyecto y salvar a mi pueblo del hambre que vendrá? Y Faraón dijo a José: Tú gobernaras a Egipto y solamente yo seré mayor que tú en Egipto. Se quitó el anillo de su mano y lo puso en la mano de José. Tenía José 30 años cuando fue nombrado gobernador. Y José se olvido de todos sus dolores pasados. (“Todo tiene su tiempo; tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de sufrir y tiempo de gozar—Eclesiastés-3-1)
José, su carrera política.
Un hebreo gobernando Egipto sería algo inaudito, jamás sería aceptado por la clase militar y menos aún por la clase sacerdotal.
Pero Faraón tiene un plan para que José sea aceptado por todo Egipto. Lo primero que hace es cambiarle el nombre a José, lo llamó “Zafnat-panea”. Segundo lo incorpora a la clase alta y privilegiada sacerdotal dándole por esposa a la hija del sacerdote de Ra (dios del sol) llamada Asenat. Este matrimonio de José con Asenat fue bien visto y aceptado por toda la sociedad egipcia. Después de esto, José y su esposa recorrieron todo Egipto dando a conocer su plan de acopio de granos en los graneros reales y la obligación de dar al estado una quinta parte de lo cosechado. Este viaje por todo Egipto alejó a Asenat de los ídolos de sus padres y dio a José la oportunidad de instruirla sobre el Dios de Israel y así comenzar una familia bajo la protección de Jehová, el único dios verdadero. Durante los años de abundancia Asenat dio a José dos hijos. Al primogénito llamó Manasés y al segundo, Efraín.
El plan de José sobre el acopio de granos tuvo un éxito extraordinario; Génesis 41-49 dice: “Recogió José trigo como arena del mar, hasta no poder contar, porque mucha era la cantidad de granos.” Y comenzaron a venir los 7 años de hambre. Y José abrió los graneros y vendía trigo al pueblo. Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar.
Mientras esto sucedía en Egipto, en la tierra de Canaán donde vivía su padre y sus hermanos que eran pastores y que solo sembraban muy poca cosa ya comenzaba a faltar el pan.
Es entonces que Jacob manda a 10 de sus hijos a comprar granos a Egipto y traer la mayor cantidad posible. No pasaba nada en Egipto que no fuera comunicado a José por lo cual se le informó que unos hebreos habían llegado para comprar granos. Al presentarse José ante ellos, los hebreos se inclinaron ante él y José reconoció a sus hermanos que lo habian vendido como esclavo y recordó también sus sueños en que sus hermanos se postraban ante él.
(Los capítulos 42 al 45 de Génesis relatan el reencuentro de José con sus hermanos y este relato constituye una de las más hermosas historias de la literatura hebrea.) Para que su padre tuviera tranquilidad económica por el resto de sus días manda a sus hermanos que lo traigan a Egipto con toda la familia.
Y Jacob fue traído a Egipto y con él sus mujeres, y los hijos de sus hijos y todo su ganado. A pesar de que Jacob tenía 130 años fue fácil convencerlo de emprender este viaje pues la noticia de que José vivía en Egipto renovó sus fuerzas y entusiasmo. A más el viaje sería muy cómodo. Jacob se mostraba escéptico en cuanto si podría soportar un viaje tan largo a su edad, pero al ver los carros egipcios para el transporte de su familia los esclavos a su disposición y la gran cantidad de forraje para los animales exclama: mi hijo José vive, iré y lo veré ¡
La familia de José eran pastores nómadas. En Egipto los pastores integraban la clase más baja de la sociedad. El mismo Dios dice en Deuteronomio 7-6 al 11 “Os ha escogido Jehová a vosotros por ser el más insignificante de todos los pueblos”.
José asesora a su familia que no digan que son pastores, deben decir que se dedican a la cría de ganado.
Al enterarse Faraón que son ganaderos, dijo a José (Génesis 47-5. “tu padre y tus hermanos han venido a ti, en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y hermanos y ponlos por mayorales del ganado mío.” Y todo el pueblo cree que José trae gente especializada para cuidar el ganado real. Con esto queda a salvo el statu social de “Zafnat-panea, gobernador de todo Egipto” La familia de Jacob que vino a Egipto estaba constituida por 66 personas. Y José los estableció en la mejor zona, en Gosén, donde crecía el mejor pasto. (Este favoritismo en un gobierno actual podríamos calificarlo de nepotismo o de abuso de poder. Parece ser que los políticos siempre ejercen el poder favoreciendo a los parientes o prevaleciendo siempre sus intereses personales. En este caso no existía partido de oposición que frenara los privilegios para esta gente extranjera que ingresaba recién al país; por todo esto y aún más consideramos a José como un político nato)
Segunda parte del plan social de José.
Génesis 47-13 al 26:” Y llegó a recoger José a cambio del trigo todo cuanto dinero había en Egipto. Y cuando se acabó el dinero dijeron a José: Ya no tenemos dinero para comprar granos. José dijo: Traedme vuestros ganados y os daré pan a cambio de vuestros caballos, ovejas bueyes y asnos. Aquel año los proveyó de trigo a cambio de todos sus ganados. Vinieron al siguiente año y dijeron a José: Ya no tenemos dinero ni ganado para comprar trigo, te daremos nuestras tierras por pan; seremos nosotros y nuestras tierra esclavos de Faraón, danos para sembrar, y vendieron cada uno su campo, y la tierra vino a ser propiedad de Faraón.” Volvió a decir José: Hoy os he comprado a vosotros y a vuestras tierras, ahora sembrad y al tiempo de la recolección, daréis el quinto a Faraón y las otras cuatro partes serán para vosotros, los de vuestra casa y vuestras familias.” Sólo las tierras de los sacerdotes no son de Faraón.
Hay poco que alabar sobre la conducta de José ,la cual más parece la de un usurero que se aprovecha de la triste situación del pueblo, que la de un gobernante consciente de su deber, que es mirar por el bien del pueblo. Sin embargo debemos resaltar que José fue agradecido para con el Faraón por haberlo nombrado Gobernador de todo Egipto.
La Biblia no da juicio moral sobre la conducta de José, quizás solo quiere resaltar la fidelidad de José para con el faraón o para resaltar que un judío, un día tuvo dominio total sobre los bienes y personas de Egipto.
José como primogénito, en la distribución de la tierra prometida recibirá dos partes una para cada uno de sus hijos. Sus hijos serán jefes correspondientes a las tribus de Manasés y a la de Efraín. Jacob antes de morir pide a su hijo José que no lo entierre en Egipto sino que lo lleven a la tierra de Canaán donde sus descendientes serán dueños de la tierra prometida - Jacob vivió en Egipto 17 años y allí murió a la edad de 147 años. José manda embalsamar a su padre porque así lo exigía el largo viaje que tendrían que hacer para darle sepultura en la tierra de Canaán. El cortejo fúnebre fue numeroso y solemne ya que José dispuso que una escolta militar acompañara los restos de su padre. José, de vuelta en Egipto llama a todos sus hermanos y les dice que a pesar de la muerte de su padre él no tomará venganza por lo que le hicieron de venderlo como esclavo y los invita a que se quedaran viviendo en Egipto.
José vivió 110 años y antes de morir llamó a sus hermanos y les dijo:” moriré y seré embalsamado y puesto en un ataúd porque debo cumplir con los ritos de este pueblo que siempre amé por ser la tierra de mis hijos pero como Jehová os dará la tierra prometida quiero que llevareis con vosotros mis huesos cuando eso suceda porque quiero ser enterrado junto a mi padre en Canaán.” Después de la muerte de José nunca se supo de algún otro extranjero que ocupara un cargo tal alto en el gobierno de los faraones. Los israelitas vivieron en Egipto por 430 años.Durante esos 430 años, otros pueblos invadieron y colonizaron las tierras abandonadas por los hebreos en Canaán.