R U I D O
 
En el mundo moderno, el silencio se ha convertido en un artículo de lujo inaccesible y sólo se le encuentra lejos de la civilización...
Con el invento del transistor, el ruido no tuvo necesidad de alambres para llegar a los más apartados rincones...
Hoy se encuentran los radios de transistores hasta en la sopa, y los gritos de los locutores forman parte del paisaje que usted escoja para "estar en paz..."
Y sin embargo los ruidos de la radio son de los menores que azotan al mundo moderno...
Ruido ha habido en este canijo mundo en todas las épocas...
... Pero nunca ha sido tan intenso, tan acentuado y tan diverso, y a veces tan imposible de callar, como en nuestros días...
Sin embargo, nadie parece preocuparse por el aumento del ruido y se le considera como el precio a pagar por el progreso técnico... Igual que el smog: donde hay smog, hay progreso (?)
Y a nadie parece preocuparle, es porque nadie parece saber lo nocivo que resulta al organismo humano el ruido continuo y excesivo...
 
¡Qué descansada vida, la del que huye del mundanal ruido...
 
Si fray Luis de León hubiera vivido rodeado de obras en construcción, clamor de la calle, de los coches y camiones, de los aparatos domésticos, de las fábricas, de radios y televisores, no hubiera podido escribir su verso...
 
El señor hubiera acabado mal de los nervios...
 
El pensamiento y el ruido son enemigos naturales: ningún trabajo intelectual es posible habiendo ruido; nadie puede concentrarse a estudiar si se le interrumpe ruidosamente...
(Un estudio hecho en Inglaterra demostró que los niños de escuelas cercanas a los aeropuertos, eran los más burros de todo del país...)
 
(Dicho sea con perdón de los burros)
 
Y aunque el cuerpo humano parece disponer de cierta "defensa natural" contra el ruido -como la tiene contra el frío o el calor-, esa defensa parece no aguantar más de ciertos límites...
... Pasados esos límites, las consecuencias van desde los trastornos nerviosos, desórdenes digestivos, fallas de la vista, aumento en la presión sanguínea, enfermedades del corazón, locura... Hasta la muerte del individuo...
Aparentemente, la gente "se acostumbra" al ruido, pues vive rodeada de toda clase de ellos, pero si usted se fija en esa gente, verá que no está realmente "acostumbrada", sino que está más "neuras"...
Viven tan rodeadas por el ruido, que ya lo consideran "normal"... son gentes a las que el silencio les resulta raro y hasta dañino...
Desde luego, no quiere decir que su organismo ya está "hecho" al ruido, sino que viven -sin darse cuenta- en un estado permanente de tensión nerviosa. Esta gente es la que vive en las grandes ciudades...
Esa gente difícilmente se puede librar del ruido: desde que se levanta hasta que se duerme vive rodeada de toda clase de ruidos, a cuál más molestos...
Los ruidos no son producto exclusivo de la calle o las fábricas: el hogar cuenta con una serie de ruidos potentísimos, proporcionados por el "progreso":
La licuadora, capaz de volver loco al más tranquilo de los humanos...
... Añada usted la aspiradora, cada día más ruidosa; o la lavadora de ropa... La rasuradora eléctrica, los timbres de la puerta y del teléfono, los juguetes de los niños, cada vez más ruidosos; los ventiladores, el refrigerador, que no para de hacer ruido...
Y los imprescindibles aparatos de radio y televisión... ¿A qué horas hay silencio en una casa de la ciudad? A ninguna...
Hay miles de obreros que cuentan con ruido en todas partes: ruido en su casa, ruido en la calle y ruido en la fábrica... Obviamente, no rinden en su trabajo...
Los estudios llevados a cabo en la URSS, Inglaterra o Suiza, países interesados en controlar el ruido en los centros de trabajo, han demostrado que al aumentar el ruido, la productividad bajaba inmediatamente en un 25%...
... Y lo obreros y empleados cometían cuatro veces más errores que con el ruido normal...
 
Pero... ¿Cuál es el ruido normal? ¿Hasta dónde el organismo está preparado para soportar ruidos?
EL DECIBEL (dB) es la unidad de medida del sonido, calculada a partir del sonido más débil que registra el oído humano. Así, un sonido de diez decibeles lo es el murmullo de las hojas movidas por el viento, un ruido de lo más agradable...
Los científicos han fijado como límite de tolerancia para el organismo, un ruido de hasta ochenta decibeles, que es el producido por una moto con el escape cerrado... Más de 80 decibeles son perjudiciales al organismo...
 
Podemos elaborar así una tabla de niveles medios de ruido:

Decibeles
10 Murmullo de las hojas
15 Murmullo del mar
20 Plática normal
30 Radio a bajo volúmen
40 Refrigerador
50 Calle tranquila
60 Serrucho normal
70 Tráfico intenso, bocinazos
80 Coches, camiones, motos
90 Coche sport, lancha de motor
100 Licuadora, moto c/escape abierto
110 Avión Jet a 100 metros
120 Sierras y taladros
130 Remachado de acero
140 Avión supersónico
Hasta ahora se conoce la causa de muchos accidentes automovilísticos que parecían inexplicables: el sonido de un claxon potente (90 a 100 decibeles) hace perder la reacción visual en el que lo siente, en un 25 por ciento...
En los típicos "embotellamientos" de las ciudades, la capacidad visual de los embotellados disminuye notablemente, quedando de momento propensos a cometer más accidentes... Aparte de que el infernal ruido de 10 o 20 bocinas, le ponen los nervios de punta a todos...
Otra cosa que han descubierto los científicos, es que la sordera no es cosa de la edad, sino producto del aumento de ruidos en el mundo...
 

¿Cómo dijo?
 
Ello se supo al examinar a varias tribus indígenas de América del sur, Africa y Asia, que viven todavía en ambientes sin ruido. Resultado: Oyen también a los 20 años como a los 70...
El ruido permanente que soportan ferrocarrileros, taxistas, obreros de fábricas, pilotos de aviación, etc. va haciendo que poco a poco pierdan la audición...
 
Estoy como las autoridades: un poco sordo...
 
Y ya a los 40 años, casi todos los habitantes de la gran ciudad están medio sordos sin saberlo: de ahí que "presuman" de que ya están acostumbrados al ruido...
Los expertos estudiosos del ruido han hallado una relación directa entre el exceso de ruidos y el mal funcionamiento de una oficina. En una gran oficina de seguros de New York, se aislaron las oficinas del ruido, y los resultados fueron sorprendentes:
Los errores de las mecanógrafas disminuyeron en un 30 por ciento...
Los de los operadores de calculadoras, en un 50%
El ausentismo rebajó en un 37 por ciento y la renovación de empleados en un 47 por ciento...
Se estima que, el ruido cuesta a la industria de EEUU, unos 4 mil millones de dólares por concepto de menor producción y accidentes. Las indemnizaciones por sordera como accidentes en el trabajo, ascienden a más de dos mil millones al año...
Se considera ya al ruido como una forma de contaminación del ambiente, igual que el smog y anexas, pero más penetrante en la vida del hombre. Cada año el estruendo aumenta un decibelio, calculándose que en diez años más, la vida será imposible en las grandes urbes...
 
Si no se remedia el mal a tiempo...
Pero... ¿Cómo se puede luchar contra el ruido?
 
En la URSS, Suiza y otros países altamente industrializados, la lucha se libra en 3 frentes:
1. Estudiando las condiciones "sonoras" de las fábricas, para encontrar la forma de atenuar el ruido de las máquinas...
2. En arquitectura, buscando las soluciones que eviten que el sonido "rebote" y que sea absorbido por los edificios...
O sea, la acústica aplicada...
Se ha descubierto que la arquitectura moderna produce más ruido que el estilo "barroco" de los siglos anteriores: el sonido "se pierde" en los relieves complicados de la piedra y disminuye su intensidad...
3. Con medidas de tipo administrativo y policial, así como educativas: el ruido es muchas veces una cuestión personal...
 
¿En qué consiste la educación contra el ruido?
 
Primero que nada, en convencer a la gente de que el ruido es un enemigo de la sociedad y una manifestación de egoísmo, es decir...
Un ataque a los demás...
Circular con una moto con el escape abierto o un autobús en iguales condiciones, no es más que una agresión al derecho común a descansar y disfrutar de una poca de paz...
Ya sobre la advertencia pública y reiterada de que el ruido provocado es un delito contra la salud y la sociedad, se pasa a la práctica...
Con leyes y reglamentos contra el ruido...
En París, por ejemplo, se ha prohibido desde hace años el uso de "sirenas" de bomberos, patrullas y ambulancias, supliéndolas con sonidos menos escandalosos... A los camiones urbanos les pusieron silenciadores y a los tarros de basura, cubiertas de goma o plástico...
En Moscú está absolutamente prohibido usar el claxon, así como circular en la noche con vehículos ruidosos o en el día por las zonas escolares y universitarias. Fuertes multas castigan a los infractores...
En Suiza, toda una colección de leyes protegen a la población contra los payasos del ruido. Una fiesta ruidosa en la madrugada, acaba casi siempre en la cárcel... En Inglaterra se ha aprobado ya una ley que limita a 85 decibeles el ruido de los automóviles y 90 el de las motocicletas y autobuses o camiones de carga. Lo mismo en el estado de California...
Reglamentos estrictos existen ya en los E-Unidos y Europa en lo que respecta a los aviones... Desde silenciadores hasta especificaciones del ángulo en que deben despegar los aviones Jet o supersónicos de los aeropuertos...
En casi toda Europa está prohibido el uso de autoparlantes callejeros para publicidad comercial o política...
(Y no se diga la publicidad gritada desde aviones o helicópteros, como se hace aquí en México...!)
En Argentina ha quedado prohibida la propaganda comercial en las calles por medio de altavoces, fijos en las tiendas o circulando... (¡Aunque se trate de discursos oficiales!)
En Francia está prohibido encender el radio de transistores en trenes, autobuses, metro, restaurantes, y todo tipo de establecimientos públicos... cosa que sería ideal hacer en México.
 
Ah, pero dicen los radiodifusores que cortan la libertad...
 
En Ginebra, dar un portazo fuerte al salir de un coche, constituye un delito penado por las leyes (y no se diga circular con el escape abierto!!)
En todos esos extraños países europeos, hasta el gobierno cumple los reglamentos contra el ruido: las barrenadoras y demás monstruos con que se arreglan las calles, deben tener silenciadores...
¿Y México?
México es el país de las leyes... que no se cumplen...
Cuando se cumplan, nos quedamos sin gobierno...
Somos el paraíso del ruido; donde los locutores gritan, los juniors circulan en autos sports con el escape abierto, los comerciantes atarantan con sus altavoces en plena calle, las ambulancias corren como locas con la sirena aunque el chofer solo vaya a comer, donde todo mundo puede llevar su radio prendido en los camiones, o poner su "alta fidelidad" a todo volúmen a las tres de la mañana...
Sólo en México se permite que desde un avión se esté gritando a todo volúmen un producto comercial o que en el metro se oiga a todas horas música estruendosa (y al rato anuncios comerciales...)
Y es que la educación de gobernados (y gobernantes) en México deja mucho que desear, lo que viene a confirmar lo que dijo el que dicen que dijo:
 
El ruido hace nacer en el ignorante la idea de que es fuerte...
 
De cada uno de nosotros, pero también de la aplicación por parte del gobierno de las leyes contra el ruido, depende que la vida en las ciudades se haga más llevadera: el ruido nos afecta a todos...
 
Un problema que origina en gran medida ruido es la  sobrepoblacion
 
 
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