


Ciudad de los Niños: Costa Rica.
Los hijos crecen y nos entusiasma verlos crecer. Elvis Scoot, el niño del machete, llegó a representarnos en los Juegos Nacionales en carreras de velocidad. Y ganó!! Tambié,, junto con Jorge Luis Quirós, formó parte de la Selección Nacional de Balonmano. Los años todavía permitían mantenerse en forma y jugar a buen nivel. Me tocó defender los colores del San Francisco y la verdad es que bastante dignamente. Mi ahijada, Yahaira María, llenó de alegría mis dias en Ciudad de los Niños (Costa Rica)
Recibíamos visitas pintorescas...
La prensa lo presentó como el gran animador deportivo de España y él, con un gracejo especial, supo poner en alto los colores patrios. El caso es que el bueno de "Manolo el del bombo" llegó para animar al Club Deportivo Cartaginés en la exagonal del Campeonato Nacional de Futbol y de paso ganarse unos dólares. No quise privar a los niños de la presencia de tan pintoresco personaje.
A veces, era necesario recorrer el río para recoger a nuestros niños.
Recorriendo el rio Sarapiquí y el rio San Juan para visitar familias de escasos recursos. Para el que lo sabe amar, el mundo se quita su careta de infinito y se vuelve sencillo como un niño y dulce como una canción. Cuánto aprendí en aquellas giras de la ternura y sonrisa espontánea ajena a las cosas y a las comodidades! Nunca ví una sonrisa igual. Cascada de La Paz
Solentiname, Nicaragua.
Llegué a la Boca de San Carlos a las dos de la madrugada. Debía desplazarme a Solentiname, a la isla de Mancarrón Grande, pero todas las barcas estaban ocupadas. Por fín y por 30 córdobas me permitieron ir las tres horas de viaje en el techo. La verdad es que no me podía quejar de vista panorámica. El resultado era invariablemente el mismo: la familia aumentaba con nuevos hijos. Había que estirar el arroz y los frijoles, pero, después de ver sus caras, quién se atrevía a cerrarles las puertas.





















(frontera Costa Rica-Nicaragua). Menudo paquetico me entregaron: dos "tobobas", tres "terciopelos", una "coral" y "una mano de piedra". En el Instituto Cloromido Picado las cambiaría por ampollas de antiofídico para repartir por las comunidades.








