En 1984, Robert Gallo identificó el
virus del sida. Y todavía su origen sigue en el misterio. Sin embargo,
investigaciones recientes empiezan a definir algunos puntos de arranque
para dilucidar la cuestión. Hasta ahora, se ha dado un paso adelante,
pues varias de las hipótesis iniciales pudieron ser descartadas.
La creencia de que el mono verde africano había sido el huésped
del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), usado como trampolín
por el virus para saltar al hombre, fue el resultado de un error único.
Los bioquímicos de un laboratorio norteamericano compararon una
muestra de sangre de una prostituta africana, infectada con el VIH, con
la sangre de un mono verde, infectada por un virus parecido pero inocuo
y -por entonces todavía poco duchos en las peculiares máscaras
tras las que se esconde el VIH- creyeron que se trataba del mismo virus.
¿Fue creado por un genio del mal?
Comprobar que el VIH no es obra de un genio del mal fue más complicado.
Sin embargo, se llegó a establecer que no es un producto de ingeniería
genética. En primer lugar, porque el plazo natural para que aparezca
una nueva variedad de un virus es de medio siglo. Y tanto en el hombre
como en animales existen muchas variedades del VIH. Más de diez
en el hombre y numerosas en cabras, ovejas, vacas, gatos, chimpancés,
macacos, mandriles y monos verdes (todas estas son variedades que no producen
los mismos efectos destructivos del sistema inmunitario que el VIH). Por
lo tanto, para que hoy pueda existir esa cantidad de variedades, el virus
debería haber sido creado hacia 1920. Algo imposible, pues la ingeniería
genética empezó a desarrollarse recién hacia 1974
y en bacterias.
Por otra parte, la cantidad de personas infectadas con el VIH en el Africa
hacia 1985 (por ejemplo, el 10 por ciento de la población del Zaire)
no tendría explicación si el virus hubiese sido creado en
un laboratorio hacia 1978 (la fecha más temprana que se puede presumir),
por una simple razón: la diseminación, por rápida
que sea, no puede alcanzar semejante ritmo.
Asimismo, los análisis llevados a cabo sobre la estructura del
VIH muestran que es un organismo natural, cuya creación en un laboratorio
escapa a los conocimientos y técnicas más adelantados de
la ingeniería genética.
Hasta hace poco, los investigadores creían que el sida era un síndrome
surgido a mediados de la década de 1970. Se creía que el
primer caso denunciado en los Estados Unidos, en 1981, era la culminación
de un viaje del virus desde zonas rurales a las ciudades del Africa, desde
allí a Bélgica, luego a Francia y desde allí a Haití
para saltar de este país a los Estados Unidos. Pero ahora se demostró
(mediante el estudio de muestras de sangre congelada de chicos congoleños)
que el virus estaba presente en el Zaire en 1959.
Una enfermedad más antigua
Y así como en los Estados Unidos las primeras víctimas del
sida fueron varones adultos con costumbres homosexuales y en Haití
se difundió por el uso indiscriminado de jeringas hipodérmicas,
en el Africa negra el sida no hacía discriminación por edad,
sexo o conducta sexual.
En condiciones sanitarias que facilitaban todo tipo de infecciones y una
alta tasa de mortalidad, las enfermedades de tipo "oportunista",
características del sida, no eran especialmente diferenciadas por
los médicos en las colonias europeas. Sin embargo, investigaciones
recientes revelan que el sarcoma de Kaposi, por ejemplo, se manifestaba
entre los pobladores rurales del continente africano con bastante frecuencia.
Y este tipo de cáncer de piel es, justamente, una de las enfermedades
más estrechamente asociadas al VIH.
El sarcoma fue descrito en 1872 por el medico austríaco Moritz
Kaposi, quien lo mostró vinculado en algunos casos con una infección
pulmonar: un cuadro semejante al que se presenta hoy en enfermos de sida.
Hacia 1880 y también en el 1900 se registraron en Europa dos "brotes"
de sarcoma de Kaposi, asociados con cuadros patológicos similares
a los del sida.
Años mas tarde, en 1952, hubo en la ciudad norteamericana de Memphis,
Tennesee, un caso que hoy podría ser diagnosticado como un cuadro
de sida. En 1957, en México, y en 1959, en Inglaterra, dos historias
clínicas revelan posibles casos similares. Todos fueron incurables
y se alegaron causas desconocidas.
El sida, descubierto por las computadoras
Pasó el tiempo y llegó 1981, cuando la definición
del síndrome de inmunodeficiencia adquirida fue posible gracias
a la existencia de la computadora. Ese año, el Centro para el Control
de Enfermedades de los Estados Unidos comparó la incidencia epidemiológica
de ciertos casos de infección pulmonar por Pneumocistis carinii,
un germen poco común, y los relacionó de inmediato con una
deficiencia en el sistema inmune de los afectados. Comprobada que no era
una deficiencia natural sino adquirida, fue así como "nació"
el síndrome.
Al principio, los casos aparecieron vinculados exclusivamente a los grupos
de varones homosexuales, como consecuencia de la diseminación del
virus en la ciudad de San Francisco, de elevada población gay,
hecho que dificultó la comprensión de la enfermedad a los
epidemiólogos. Descubierta muy pronto la existencia de un virus
causante del síndrome, fue obvio que no había "preferencias"
por parte de aquél. La rápida conclusión fue que
el VIH ataca a todos por igual.
Descartadas las presuntas y a veces fantasiosas explicaciones de los primeros
tiempos, los investigadores exploran varias posibilidades que darían
razón de la presencia epidémica del virus en los últimos
años:
* Una posible explicación evolucionista del surgimiento repentino
del mal podría ser que el VIH hubiese evolucionado recientemente
a partir de un retrovirus del tipo lento (al cual pertenecen la mayoría
de los virus emparentados que se detectaron en distintas especies de mamíferos).
Como los retrovirus son capaces de integrar sus propios genes en los cromosomas
de la especie parasitada por ellos, pueden permanecer como huéspedes
de esa especie durante generaciones. Esto justificaría por qué
un virus que podría ser el progenitor del actual VIH habría
persistido en forma encubierta desde hace centenares o miles de años,
inclusive en el hombre y haberse manifestado en forma rápida a
través de una mutación en los últimos años.
Por qué pudo ocurrir esta aparición restallante del VIH
también posee un esbozo de explicación en términos
ecológicos, que se complementan con lo anterior:
* En el Africa ocurrieron en las décadas recientes grandes cambios.
Uno fue que las campañas de vacunación masiva lanzadas por
organismos como la Organización Mundial de la salud (OMS) lograron
erradicar ciertas enfermedades y limitar los alcances de otras, motivo
que pudo haber dejado libres ciertos nichos ecológicos para la
aparición de nuevos agentes patógenos como el VIH.
Otro cambio en el Africa: la migración de campesinos a los centro
urbanos, lugares propicios para la difusión de epidemias.
Un tercero, la extendida "modernización" de la medicina
africana, que incluye el uso indiscriminado de medicamentos inyectables
para tratar todo tipo de enfermedades, inclusive analgésicos leves
o vitaminas que pueden ser proporcionadas sin receta médica (esta
costumbre de inyectar también es muy común en Haití,
donde se conocieron brotes de sida casi al mismo tiempo que en los Estados
Unidos).
* En los países occidentales, la década de 1970 fue un período
de liberalización de costumbres sexuales, hubo aumento en la utilización
de jeringas por la aparición de nuevos medicamentos inyectables
y por uso de drogadictos, se realizaron más viajes entre continentes
como consecuencia de la extensión de las líneas aéreas
y se produjo un importante desarrollo en las transfusiones sanguíneas.
Como sostuvo recientemente la inmunóloga norteamericana Sylvia
Greenberg, "determinar el origen del virus sobrepasa el interés
puramente histórico. Si llegamos a conocer la composición
genética del progenitor del VIH, ello podría ser de gran
utilidad para la preparación de una vacuna segura y eficaz".
|