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| CAPITULO II La misteriosa escala de Oliver North en Madrid El protagonista del "Irangate" coincidi� en Teher�n con la llegada de las bombas chilenas Oliver North, principal protagonista del "Irangate", estuvo en Madrid durante su pol�mico viaje a Teher�n. Dino Seferian fue el encargado de pedir a las autoridades iran�es que autorizaran la entrada de North. El t�lex sali� de las oficinas del runano en la calle Mar�a de Molina, en Madrid. El viaje, considerado como la misi�n m�s esperp�ntica de la diplomacia de EEUU, coincidi� en Teher�n con la llegada de un cargamento de armas enviado por Pinochet. JOHN M�LLER El 707 vuela sobre el Mediterr�neo. En media hora amanecer�. Precisamente cuando la aeronave entre en el espacio a�reo de Turqu�a. La tnpulaci�n est� nerviosa. El corredor a�reo que utilizar�n para internarse en Ir�n es uno de los m�s peligrosos de la Tierra. En 1982, un avi�n argentino con armas para Ir�n, que se desvi� s�lo un par de kil�metros de la ruta, fue confundido por los radares sovi�ticos y abatido inmediatamente. Esta es la primera ocasi�n que vuelve a utilizarse ese camino desde aqu�l incidente. La ruta pasa por encima del punto donde confluyen las fronteras de Ir�n Turqu�a y la URSS. Desde la cabina del piloto -el estadounidense Richard Allen-, puede apreciarse, a la izquierda, el monte Ararat, y a la derecha las regiones de Armenia y Najichev�n. Sobre Tabriz, en la frontera de Ir�n y la URSS, se corta absolutamente la comunicaci�n radial y el avi�n debe cambiar a una altura convenida de antemano. Dos cazas F-4 Phantom iran�es aparecen de pronto y se sit�an a ambos lados del 707. Son la escolta que los guiar� hasta Bandar Abbas, la estrat�gica base iran� situada junto al Golfo P�rsico, donde se ha concentrado el esfuerzo b�lico de Jomeini. CORDEROS Y HOMENAJE.- Cuando el avi�n aterriza, los iran�es est�n felices. Llevan meses esperando las armas y saludan a los ocupantes del avi�n como si se tratara de sus salvadores. En la propia pista del aeropuerto matan unos corderos como s�mbolo de agradecimiento. Hasta los Guardianes de la Revoluci�n, con su temible aspecto, parecen felices. La primera prueba de las bombas "cluster" se ha previsto para el 20 de febrero de 1986. Cuatro artefactos son cargados en un F-4, pero los cuatro fallan. Las bombas, que deben separarse del avi�n siguiendo una trayectoria estable, tienen un problema de dise�o que las hace girar corno un remolino apenas son soltadas. Tambi�n las peque�as "avispas� que van en su interior estallan prematuramente. Dos t�cnicos chilenos llegan a Ir�n para analizar los fallos. Uno de ellos, Juan Ignacio Saver Rigau, pertenece a Ferrimar. El otro, Oscar Jara Flores, a FAMAE. Ambos introducen algunas modificaciones a la carcasa de la bomba para mejorar su aerodin�mica y el 5 de marzo se prueban otras cuatro "cluster". Todo el esfuerzo resulta in�til, porque las bombas vuelven a fallar. Los iran�es est�n cada vez m�s molestos con el material tra�do por los chilenos. Tras varias tensas reuniones en el Ministerio de Defensa iran�, se llega a la conclusi�n de que el cuerpo de las bombas debe ser completamente modificado. Los defectos de las bombas de Ferrimar dejan al descubierto la oscura procedencia de sus planos de fabricaci�n. Pese a que Cardoen hab�a sufrido accidentes con sus �cluster", el empresario se jactaba, en privado, de que quien le hab�a robado sus ideas nunca podr�a resolver los problemas aerodin�micos de la bomba. Ferrimar y FAMAE tampoco ten�an la capacidad t�cnica para modificar las bombas. Fue necesario ponerse en contacto con un consultor franc�s que hab�a trabajado en Aerospatiale para que diera la clave de la soluci�n. Con las f�rmulas trazadas por el consultor, Stroiazzo viaja en dos ocasiones a Chile para observar c�mo marchan las modificaciones. En su primera visita, en marzo de 1986, P�rez, el agente de la CNI en Espa�a, le presenta a un personaje peculiar: el teniente coronel Carlos Carre�o Barrera, gerente comercial de FAMAE. Carre�o es un oficial de confianza de Pinochet destinado a misiones administrativas en FAMAE, pero que no ha intervenido en la violenta represi�n que el Gobierno militar ha ejercido contra sus opositores. EL "PUMA" DE PINOCHET.- La segunda visita la efect�a Stroiazzo el 20 de abril de 1986. Los chilenos aseguran que las "cluster� est�n a punto. P�rez y el franc�s se trasladan a la base militar de Peldehue, a escasos 20 kil�metros al norte de Santiago, donde se har�n los ensayos. Los militares incluso han pedido al general Pinochet que les facilite su helic�ptero modelo "Puma" para efectuar los lanzamientos, a lo que �l ha accedido. Todas las bombas funcionan, pero la experiencia no permite concluir si los fallos han quedado resueltos. Finalnente, tras nuevos retoques, se acuerda que en el mes de junio, el Boeing 707 utilizado para llevar el primer embarque vuelva a Santiago para recoger 92 cuerpos de bombas modificados -para reemplazar las del primer cargamento- y otras 73 unidades completas. Ferrimar y FAMAE garantizan completamente la seguridad de los cambios intrioducidos a las bombas y el 27 de junio de 1986, el 707 de Spanco sale de Chile, hace escala en madrid, y siguiendo la misma ruta que en el primer viaje, llega a Teher�n el d�a 29 de junio. Paralelamente, Dino Seferian ha entrado en una operaci�n mayor, con ramificaciones que llegan hasta la Casa Blanca. Tras conocer a Stroiazzo, el representante de Ferrimar en Espa�a ha puesto uno de los t�xlex -el n�mero 48175- que funcionan en su lujosa oficina de Mar�a de Molina a nombre de Spanco, la compa��a suiza propiedad del ingeniero franc�s. Desde ese t�lex parte el 27 de junio de 1986 la solicitud para que el Boeing 707 con las armas chilenas viaje a Teher�n desde Madrid. Sin embargo, dos d�as antes, desde otro t�lex -el n�mero 42458 de Madrid- tambi�n instalado en las oficinas de Seferian, se ha pedido a Teher�n que permita la entrada para los primeros d�as de julio de otro vuelo que hace escala en Madrid. Parad�jicamente se trata del mismo aparato en que han viajado las armas chilenas pocos d�as antes, pero sus ocupantes y las armas que llevan en este segundo viaje son esspecialmente delicados: se trata del teniente coronel Oliver North y del ex asesor de seguridad nacional del presidente Ronald Reagan, Robert Mc Farlane, quienes viajan a Teher�n con la misi�n de nego- ciar con el Gobierno de Jomeini la liberaci�n de los rehenes norteamericanos en Ir�n y L�bano. Al solicitar los permisos en fechas cercanas, Seferian consigui� encubrir el viaje de North con el de las armas chilenas. HOTEL HILTON, HABITACION 828.- Stroiazzo, quien viaj� a Teher�n junto a su hijo Bernard los primeros de julio para presenciar las pruebas de las bombas, coincidi� con North en los pasillos del hotel Hilton. El rudo teniente coronel norteamericano hab�a tomado la habitaci�n 828, pr�cticamente enfrente de la de Stroiazzo que es la n�mero 839. A los pocos d�as, cuando North se marcha, la polic�a iran� clausura la habitaci�n con sendos sellos de la Revoluci�n. Esta vez, las pruebas t�cnicas de las "cluster" se efect�an en Merabad, el aeropuerto militar m�s pr�ximo a Teher�n. El procedimiento se discute con el propio jefe de las Fuerzas A�reas iran�es, coronel Abadin. Dos d�as antes de que se efect�en las pruebas, un amigo de Abadin llega hasta el hotel Hilton. El jefe de la Fuerza A�rea iran� saldr� pronto de viaje por Europa y necesita dinero. Roozbanian, el amigo de Abadin, pide 200.000 d�lares para el viaje del coronel a cambio de asegurar el �xito de las pruebas. Stroiazzo accede a pagar la suma. UN "PHANTOM" EN EL DESIERTO.- El 11 de julio, Stroiazzo y su hijo, junto a los ingenieros chilenos Saver y Flores, suben a un gigantesco helic�ptero Chinook que los traslada al campo de pruebas, situado cerca de Qom, la ciudad natal del Ayatol� Jomeini. Dos bombas "cluster" son cargadas en un Phantom que pilota el propio coronel Abadin. Minutos despu�s ya estaba sobre la zona de lanzamiento. Stroiazzo levant� los ojos hacia el cielo y vio como el F-4 lanzaba la primera bomba. Un segundo despu�s, el artefacto estall�. Al pasar cerca de la torre de control, los observadores pudieron apreciar que el aparato perd�a combustible por uno e sus tanques. Pese a todo, la aeronave sigui� su vuelo, describi� un amplio c�rculo sobre el desierto y regres� al campo de tiro. El piloto suelta la segunda bomba, pero �sta estalla sin alcanzar a separarse del avi�n. Uno de los reactores del Phantom comienza a incendiarse y se puede ver c�mo Abadin acciona los extintores para apagar el fuego. El avi�n desaparece detr�s de unas monta�as y vuelve tambale�ndose. Cuando parec�a que podr�a intentar un aterrizaje de emergencia, entra en barrena y se estrella. Dos paraca�das quedan flotando en el aire. Los Guardianes de la Revoluci�n, que tambi�n hab�an venido en el Chinook rodean r�pidamente a Stroiazzo, su hijo y los chilenos. Les quitan los pasaportes, prometi�ndoles que se los devolver�n cuando se aclare lo ocurrido. Al d�a siguiente, el Ministerio de Defensa responsabiliza a Spanco del accidente y los da�os causados. Todos los extranjeros son retenidos en el hotel Internacional, con prohibici�n absoluta de mencionar lo ocurrido en Merabad. La p�rdida del caza molesta a los iran�es. Ya les resulta dif�cil encontrar repuestospara mantener en el aire su F-4 y m�s encima ahora pierden uno de una forma absurda. El alto mando revolucionario sabe que ni con todo el dinero de los fondos reservados de la NIOC pueden conseguir un aparato de fabricaci�n norteamencana, aunque sea de segunda o tercera mano. Por lo tanto, la informaci�n es clasificada como "top secret". Stroiazzo consigue hablar un d�a con su esposa y le explica en clave lo que ha ocurrido: "Los p�jaros estaban enfermos. D�le a Fernando P�rez que venga, porque hay un contrato importante por firmar". Una semana despu�s del accidente aparecen en Teher�n Fernando P�rez y el director general de Ferrimar, Aldo Pesce. No saben lo que ha ocurrido, pero apenas de dan cuenta del arresto de sus compa�eros cogen un avi�n de vuelta a Francfort. El 25 de julio, tras una larga negociaci�n con las autoridades y gracias a sus viejas amistades en la NIOC, Stroiazzo consigue que su hijo Bernard salga del pa�s. A cambio de su salida, las autoridades iran�es exigen que mientras no se compnese el avi�n perdido en el accidente, siempre deber� permanecer en Ir�n un miembro var�n de la familia Stroiazzo. LEA EL CAPITULO III: Rehenes de Jomeini |