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| Bast� una mirada del joven p�rroco de Braunau-am-Inn, Franz Strasser, a la fe de bautismo de Josef Hitschfel para que nos aclarara que el Braunau que busc�bamos estaba a m�s de 300 kil�metros de all� y hoy s�lo es conocido por su nombre checo: Broumov. Antiguamente Braunau-am-Oder. Desde Praga, la capital checa, frente a cuyo Castillo hay una verdadera l�pida levantada con la |
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| Podr�a ser una fotograf�a tomada en el sur de Chile. El paisaje y las construcciones son similares. Pero se trata de Weckersdorf, en Braunau (hoy Broumov). La casa de la derecha es la numero 106, construcci�n m�s antigua que data de 1860. La otra es la 107, en cuya direcci�n naci� Josef Hitschfel, aunque esta vivienda fue construida con posterioridad a su marcha a Chile. Ambas casas y el �rbol que se yergue junto a ellas est�n protegidas por una ley del Estado checo que impide modificarlas debido a su antig�edad. Hoy, sus propietarios son una familia de profesores universitarios de Praga que las utilizan como segunda residencia. Ellos han invertido mucho tiempo y dinero en restaurarlas y mantenerlas en funcionamiento. |
| cera de las velas encendidas por Jan Palach, (el estudiante de 20 a�os, cuyo asesinato por la polic�a en 1968 fue el momento culminante de la "Primavera"), hasta Broumov hay casi un centenar de kil�metros por una carretera que se va estrechando a medida que se aleja de la gran metr�poli. La v�a avanza hasta Hradec Kr�lov� (antes K�nniggr�tz), donde es preciso virar a la izquierda para internarse en el coraz�n de la antigua |
| por haber traducido las palabras de un dirigente reformista de Broumov para un equipo de la BBC. La grabaci�n fue vista en Londres por la embajada checoslovaca que inform� de ello a Praga y autom�ticamente fue arrestada. Su dominio del ingl�s se debe a uno de los muchos avatares que han afectado a estas tierras. Cuando Hitler se anexion� Bohemia y Moravia, en 1938, y se inici� la "germanizaci�n" de la zona, la |
| regi�n de Bohemia. Un camino serpeantente cruza los poblados, entre peque�os cerros y campos f�rtiles. A pocos kil�metros de la frontera con Polonia est� Broumov, un pueblo de casas bajas de piedra y madera, cuyo mayor orgullo es su monasterio (ahora vac�o) y una catedral (tambi�n cerrada) con una grandiosa c�pula met�lica te�ida de verde por el �xido. En Broumov no hay extranjeros. El �ltimo grupo importante de forasteros lleg� aparatosamente a la cinco de ma�ana del 20 de agosto de 1968. Eran soldados polacos a bordo de tanques del Pacto de Varsovia y ven�an con la misi�n de aplastar la "Primavera de Praga" de Alexander Dubcek. Estas visitas intempestivas han hecho que los habitantes de Broumov sean desconfiados por naturaleza. Antes, por esa misma cornisa que se forma en la frontera, llegaron los sovi�ticos, los polacos y, en el siglo pasado, los prusianos. Y mucho antes de que se instaurara el Sacro Imperio Romano-Germ�nico, y la fe cat�lica se extendiera por estas tierras, por all� perforaron las fronteras de Roma los v�ndalos, germanos y otras tribus b�rbaras que se desplazaban desde Oriente. |
| De los 8.000 habitantes que hoy tiene Broumov, s�lo una persona habla ingl�s. La mayor�a utiliza el checo o el alem�n que son las lenguas regionales, o el ruso, el segundo idioma que aprenden en las escuelas. Jana Hr�bkov�, una mujer de 61 a�os casada con el administrador de la librer�a del pueblo, nos recuerda que conocer una lengua "occidental" entra�aba, hasta hace poco, un considerable peligro. En 1968, cuando los tanques sovi�ticos llegaron hasta aqu�, ella fue detenida |
| familia de Jana -de origen checo- debi� huir de aqu�. Su padre, un experto en textiles, encontr� trabajo en Egipto, que se hallaba entonces bajo dominio brit�nico. En 1948, la familia de Jana regres� a Broumov coincidiendo con la toma del poder por los comunistas. Ella se cas� con el propietario de la librer�a del pueblo que, al poco tiempo, se convirti� en el administrador de la misma, ya que todos los bienes privados pasaron a manos del Estado. Desde entonces, Jana no ha dejado de ser una connotada disidente del pueblo. Hoy encabeza el grupo de simpatizantes del presidente-dramaturgo Vaclav Havel y se encarga de repartir, en su librer�a, "chapas" del Foro Democr�tico y retratos de Havel. Sin embargo, aunque el dramaturgo sea hoy el presidente de Checoslovaquia, una cierta provisionalidad de los cambios flota en el ambiente. "En tres meses no puede cambiar todo", dice Jana, justific�ndose. Los 42 a�os de dictadura no han pasado en vano. La propia Jana, contin�a actuando con una especie de temor reverencial, casi reflejo, ante los |