Y Dios
dijo no
Le pedí a Dios
que me quitara mi orgullo
Y Dios dijo "no", me dijo que no era
Algo que El tuviera que quitarme
Si no, que yo tenía que entregar.
Le pedí a Dios que me concediera paciencia,
Y Dios dijo "no" me dijo que la paciencia
Es producto de la tribulación
No se concede, se conquista.
Le pedí a Dios, que me diera felicidad,
Y Dios dijo "no"
Me dijo que Él da bendiciones
La felicidad depende de mí.
Le pedí a Dios que me evitara dolor
Y dijo "no" dijo que el dolor y
El sufrimiento me apartan de las
Preocupaciones mundanas y que
Me acercan mas a Él.
Le pedí a Dios que hiciese crecer mi espíritu
Y Dios dijo "no" me dijo
Que debo de crecer personalmente
Pero que él me podaría
De vez en cuando.
Le pregunte a Dios si me amaba
Y Dios dijo "si" me dijo que había
Dado a su único hijo y que había
Muerto por mi
Y un día estaré en el paraíso
Porque tengo fe.
Le pedí a Dios que me ayudara
A amar a otros, como Él
Me ama y Dios dijo:
"AL FIN ESTAS EMPEZANDO
A ENTENDER"
Poema enviadopor: YULIANA
IGLESIA NECESITA:
Jóvenes activos, comprometidos y dispuestos
a sujetarse a una autoridad para apoyar la
visión pastoral, el pago será
un increíble crecimiento a nivel individual y
grupal.
No dejes pasar esta oportunidad, Si quieres
ser parte de este cambio,
acércate a tu pastor.
"Mantén tu Fuego Ardiendo"
La senda
se va haciendo impenetrable,
Es un velo de sombras el camino;
A tientas va el viajero persiguiendo
La ilusión que se fue y que ya no vino ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!
La noche se echa ya por las veredas,
El silencio se tiende en los caminos,
Y hay todavía esperanzas rezagadas
Que en carrera agitada van volviendo ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!
Hay tempestad arriba ... ni una estrella ...
Los senderos están resbaladizos;
No se distingue nada, ni una huella,
Y un viajero perdido va cayendo ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!
Mira cómo el ideal padece frío,
La vida se ha enfermado de tinieblas;
Y ese mal de las sombras va envolviendo
Todo lo que es más bello, hermano mío ...
¡Mantén tu fuego ardiendo!
No te asuste la noche,
La mañana vestirá luminosa en su alegría;
Pero en tanto la luz va esclareciendo,
¡Mantén tu fuego ardiendo!
Mantén tu fuego ardiendo ...
Defiéndelo del viento, ¡te lo apaga!
Cúbrelo de la lluvia, ¡te lo ahoga!
Y mientras cuesta arriba vas subiendo
O cuesta abajo ya vas descendiendo,
¡Mantén, siempre mantén, tu fuego ardiendo!
POEMA ENVIADO POR:
Virgilio
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