ISQUITIPE
Boletín independiente adherido a Aproasbaires
Asociación
para la protección
del ambiente serrano
- Buenos Aires - Argentina.
Número 86 - Diciembre de
2008 ![]()
Isquitipe:
voz aborigen que significa cañada. Así se denominaba el pueblo de Río
Ceballos, Provincia de Córdoba, lugar donde nació el boletín.
Hay tantos maneras de referirse a esta verdadera sentencia de “el valor de la palabra” que cuesta comenzar a desarrollar este tema
Nuestros abuelos , cuando usaban esta expresión, hacían referencia a respetar la palabra empeñada en los innumerables tratos y contratos de la vida. Para ellos era un compromiso lo que se acordaba “de palabra”. Y nada lo debía romper. Estaban justamente haciendo esto: darle valor a la palabra.
Sócrates enseñaba usando la palabra: “los diálogos socráticos”. Los pitagóricos no confiaban en la escritura, que vulgarizaría sus enseñanzas. Todo quedaba registrado en el hablar de los maestros a los discípulos.
Las antiguas culturas americanas eran en su mayoría culturales orales. No dejaron testimonios escritos. Fueron los conquistadores -a través de los Relatos escritos- los que nos cuentan todas las vivencias que tuvieron al llegar aquí, relatos que es necesario decodificar, porque están inficionados por su punto de vista europeo.
Ciertos historiadores sostienen que con la escritura comienza la historia humana. Antes de eso estaríamos en la prehistoria, poniendo de manifiesto la importancia que las sociedades le dieron al lenguaje escrito. Nosotros sabemos que es una distinción arbitraria ya que si bien la escritura es un paso importante en el desarrollo de las sociedades, no por eso puede ser elevado a una categoría distintiva para condenar a las sociedades sin escritura.
Porque en realidad la escritura comienza pronto a ser un elemento de poder y estratificación social en la mayoría de las sociedades. Están los que saben leer y escribir y los que no saben hacerlo. Están los legos - faltos de letras o noticias - y los letrados, los que manejan las letras. Y están los doctores que manejan los conocimientos y saben escribirlos y, por eso, decirlos bien.
El hablar pronto pasa a ser un hecho menor: lo importante es escribir. A la escuela primaria vamos a aprender a leer y a escribir. ¿Y a hablar?. Bueno, parece que a hablar ya sabemos, porque lo aprendimos en la casa, con nuestros padres y nuestros familiares y vecinos.
El hablar es una de las primeras formas de comunicación; está teñida de mensajes emocionales porque lo hemos aprendido en nuestros primeros años en contacto con nuestros padres que son los grandes amantes, formadores y protectores de los niños. Con el lenguaje oral aprendemos a conformar los pensamientos sobre las personas y las cosas, es decir sobre el mundo del que formamos parte.
El hablar es un verdadero arte creativo, ya que tenemos que ensayar permanentemente nuevas formulas para dar a conocer nuestras inquietudes y emociones. Por eso el lenguaje es algo fluido que se modifica con el tiempo y con los diferentes lugares donde habitan los pueblos hablantes.
Después cuando aparecen las reglas gramaticales, escritas, por supuesto, entonces aparece eso de que “habla mal”: no respeta las reglas gramaticales. Estas reglas tardan en aceptar los cambios inevitables que conlleva el uso del lenguaje.
El hablar puede ser algo íntimo, que quede entre las personas que lo escuchan y participan en el diálogo. ¡Ah claro, si Ud. quiere que quede grabado lo deberá escribir!. Quizás ése haya sido un valor de la escritura en sus orígenes, pero hoy en día con las tecnologías modernas es posible grabar lo que se dice o filmarlo en imágenes y de esta forma desaparece aquello que era una “ventaja” de la escritura.
Daniel Mutombo, un lingüista africano de la Republica Democrática del Congo, nos dijo en una entrevista en Buenos Aires la siguiente sentencia:
“los conquistadores (franceses) se fueron (del Congo) pero nos dejaron el lenguaje”
pensamiento profundo que demuestra que el lenguaje extranjero es, además de una forma de comunicación, una forma de desarticular a los pueblos y sus culturas locales.
Los conquistadores españoles en América tuvieron serios problemas para
“darse a entender” con los nativos, ya que este continente estaba lleno de
lenguas distintas de acuerdo al extenso territorio. Para simplificar tanta
diversidad, ya existían las lenguas generales, que al lado de los idiomas
locales, anudaban a los distintos pueblos teniendo el carácter de una segunda
lengua. Así sucedió con el quechua en los territorios del antiguo incanato, el
náhuatl en México, el tupí y el guaraní en Brasil, etc.
Pero hay otro aspecto que no podemos dejar de reseñar: es el valor de la palabra como invocación, como energía formadora y armonizadora de otras, como energía del alma.
Muchas de las culturas antiguas le daban este valor. En el Kabala hebreo la palabra es el origen de muchas materializaciones. Una de las claves es el nombre de las personas, el código primero y fundamental que determinará el camino de la vida.
Las palabras para los pueblos orientales son el mantra*, cuya invocación
tiene la virtud de ordenar y armonizar las energías del mundo, que son también
la de las personas que la invocan.
*Se llama mantra a una oración corta, utilizada por los hindúes que se repite varias veces; es como un estribillo con vibraciones de sonidos especiales. Por ejemplo, Oms...
“Nuestro
padre Grande nos creó para resguardo de la selva. Para eso Nuestro Padre Grande
nos dejó la selva, la miel y todos los animales que están en ella. Para vivir
en armonía con ellos. Estamos para preservar el bosque, para que no sea
destruido. Los antiguos ya murieron. Nosotros somos los hombres del bosque. No
nos enseñaron a leer y a escribir porque no necesitamos poner nuestra palabra
en un papel . Nuestra palabra sirve por si sola, porque es nuestra alma.
Los blancos que no saben esto, necesitan poner su palabra en un papel para que
se les crea. Esto significa que su palabra no tiene el valor por sí sola,
porque tienen un alma que no procede de Nuestro Padre Grande. Nosotros no
necesitamos llamarnos por nuestros nombres. Nuestro nombre es sagrado. No debe
pronunciárselo así nomás, por cualquier cosa. Pero como los blancos quieren
llamarnos de alguna manera, dejamos que nos pongan sus nombres cristianos. Esos
nombres no tienen ningún valor. Tan poco valor tienen, que los blancos
necesitan tener un documentos que garantice la veracidad de su nombre, que de
cualquier manera es tan falso como falsa es su alma” Testimonio
del Ñanderú Narciso Acevedo Portillo de la etnia guaraní, citado por Mercedes
Dacunda “La Escuela sumergiendo la cultura autóctona”.
En el Boletín
Isquitipe Nº 71 donde nos referimos al “Ayllu, el mundo andino en acción”
decíamos con referencia a los habitantes de los Andes.
“Otro
aspecto importante de la vida del ayllu se refiere a encontrar el camino, lo que
hay que hacer en el ayllu: ¿cómo se decide cuáles son los
pasos o las decisiones que se deben adoptar?
Para esto es muy importante el diálogo entre los
miembros, el escucharse y el expresarse. Por allí va surgiendo la opinión
sabia, se van desechando los caminos equivocados, van surgiendo las verdaderas
opciones. Esta es una actividad incesante en el hombre andino”
LA CONVERSACIÓN ENTRE LOS RANQUELES
Veamos lo que decía Lucio V Mansilla en su libro Una excursión a los indios ranqueles (Cap. 20):
“Los indios ranqueles tienen tres modos y formas de conversar:
La conversación familiar
La conversación en parlamento
La conversación en junta.
La conversación familiar es como la nuestra, llana, fácil, sin ceremonias, sin figuras, con interrupciones del o de los interlocutores, animada, vehemente, según el tópico o las pasiones excitadas.
La conversación en parlamento está sujeta a ciertas reglas; es metódica, los interlocutores no pueden ,ni deben interrumpirse; es en forma de preguntas y respuestas.
Tiene un tono, un compás determinado, su estribillo y actitudes académicas, por decirlo así.
El tono y el compás pueden sólo compararse a lo que en las festividades religiosas se canta con el nombre de villancico.
Es algo cadencioso, uniforme, monótono, como el murmullo de la corriente del agua.
El mérito del interlocutor en parlamento, su habilidad, su talento, consiste en el mayor número de veces que da vuelta cada una de sus frases o razones; ya sea valiéndose de los mismos vocablos o de otros; sin alterar el sentido claro y preciso de aquéllas.(..)
La gracia consiste en la más perfecta uniformidad en la entonación de las voces. Y, sobre todo , en la mayor prolongación de la última sílaba, de la palabra final.
Esta última sílaba prolongada, no es una mera fioritura oratoria. Hace en la oración los oficios del punto final; así es que en cuanto uno de los interlocutores la inicia, el otro rumia su frase, se prepara, toma la actitud y el gesto de la réplica, todo lo cual consiste en agachar la cabeza y en clavar la vista en el suelo. (los oradores en parlamento no se miraban para no tomarlo como un desafío- Nota nuestra)
Mientras dos oradores parlamentan, los circunstantes les escuchan y atienden en el más profundo silencio, pesando el primer concepto o razón, comparándolo con el segundo, éste con el tercero, y así sucesivamente(..)
La conversación en parlamento tiene siempre un carácter oficial. Se la usa en los casos como el mío , o cuando se reciben visitas de etiqueta (..).
Mariano Rosas tiene la fama de un orador de nota. Cuando lleguemos a su toldo, penetremos en el recito de su hogar, y cuente sus costumbres, su vida, sus medios de gobierno y de acción, será ocasión de comprobarlo con ejemplos palmarios, probando a la vez que hasta entre los bárbaros la elocuencia, unida a la prudencia puede disputarle la palma con éxito completo al valor y a la espada.
(..)me falta decir lo que es la conversación en junta.
Reúnese ésta, nombrase un orador, una especie de miembro informante, que expone y defiende contra uno, contra dos o contra más, ciertas y determinadas proposiciones. El que quiere le ayuda.
El miembro informante suele ser el cacique. El discurso se lleva estudiado, y el tono y las formas son semejantes al tono y las formas de la conversación en parlamento, con la diferencia de que en la junta se admiten las interrupciones, los silbidos, los gritos, las burlas de todo género. Hay juntas muy ruidosas, pero todas, excepto algunas memorables que acabaron a capazos, tienen el mismo desenlace. Después de mucho hablar, triunfa la mayoría aunque no tenga razón.”
LA IMPORTANCIA DE HABLAR
El
hablar es comunicarse. Es manifestar un sentido ordenado del mundo
Aunque
también se puede pregonar y organizar el desorden, el caos y la violencia.
Si
Ud. quiere guerra, pues utilice un lenguaje de guerra y la guerra sobrevendrá.
Si
Ud. quiere la paz, empiece por invocarla y que mejor que las palabras para
demostrar que la paz es importante para Ud.
Esto
tiene que ser comprendido como una verdad espiritual innegable.
Hay
que revitalizar en la escuela aquello de la expresión oral: no es suficiente
con hablar, hay que mejorar la forma de expresión para que la comunicación
fluya. Nuestros alumnos pasan por el primario y por el secundario escolar y
muchos de ellos tienen miedo de hablar en público. No se animan. Esto es:
ejercitar la palabra nos da confianza en este medio de expresión.
En
el número anterior del Boletín Isquitipe, hacíamos referencia a que el
testimonio oral de los vecinos de
Yapeyú debía tener tanto valor como los documentos escritos para acreditar el
origen mestizo del Gral San Martín.
Es
que el ideario de muchas personas esta consustanciado también con esta idea de
lo importante que es el documento escrito.
Nuestro
sistema jurídico está edificado sobre lo que se conoce como la ley positiva, o
sea, el derecho escrito, negando valor al derecho consuetudinario, que son las
costumbres o los usos sociales donde está plasmado
la justicia y la equidad de los habitantes de las diversas comunidades.
Muchos abogados - y también indígenas
- creen que la ley escrita contiene el vverdadero derecho, pero no es totalmente
cierto, y de esta forma se puede poner en duda su propio y milenario derecho
consuetudinario.
En
los Tribunales de Justicia existe la resistencia a considerar los testimonios
filmados o grabados como documentos con tanto
valor como lo que está escrito.
Bueno,
Uds. se pueden sonreír, que desde un medio escrito como es este Boletín,
estemos argumentando a favor de la comunicación oral.
Pero
no decimos que la comunicación escrita debe desaparecer. Estamos diciendo que
la comunicación escrita no debe servir para desvalorizar la comunicación oral
y en todo caso en nuestra época asistimos a una revalorización necesaria, ya
que hoy se puede grabar o filmar la palabra y por ello convertirla en un
documento que perdura.
Algunas
curiosidades:
Un
relacionista público norteamericano Dale Carnegie, descubrió que los
norteamericanos no sabían hablar o no sabían expresarse. Elaboró una serie de
charlas o cursos llamados “Cómo hablar bien en público e influir sobre las
personas” y recorrió todo el país con increíble éxito.
Uno
de los principios de Hipólito Irigoyen era el de respetar la palabra a
rajatabla. Es curioso, pero este hombre que llegó a ser el político más
popular de su tiempo no era afecto a la escritura. No dejó un solo libro
escrito y apenas unos pocos discursos. Se cuenta que a propósito de una deuda
bancaria, el banco le condonó una deuda a Irigoyen, pero éste prefirió
pagarla igual para respetar un compromiso de palabra.
Démosle
valor a la palabra en todos los sentidos del término. Debemos creer –también-
en las palabras que nos dicen.
Reivindiquemos
las culturas orales, la narración oral, todo lo que se conserva oralmente.
Eduquemos y nos eduquemos para la expresión oral.
Revaloricemos
el conversar, el encontrar los consensos, las dulces palabras.
Hablemos
con elocuencia, recitemos y cantemos.
Logremos
que las palabras puedan ser un verdadero mensaje del corazón.
Valoremos
a los que no escriben, pero que sin embargo tienen mucho que decir.
QUEDA PROHIBIDO
Pablo Neruda
Queda prohibido llorar sin aprender
levantarte un día sin saber que hacer
tener miedo a tus recuerdos…
Queda prohibido no sonreír a los problemas
no luchar por lo que quieres
abandonarlo todo por miedo
no convertir en realidad tus sueños…
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen menos que la tuya
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha…
Queda prohibido no crear tu historia
no tener un momento para la gente que te necesita
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita…
Queda prohibido no buscar tu felicidad
no vivir tu vida con una actitud positiva
no pensar en que podemos ser mejor
no sentir que sin ti, este mundo no sería igual…
Éste es el sentido de la Minga como práctica ancestral
de los pueblos indígenas de los Andes. Es un esfuerzo colectivo convocado con
el propósito de lograr un objetivo común. Cuando se convoca una Minga, esta
tiene prioridad sobre otras actividades que se posponen para cumplir con el propósito
común. Por esto, todas y todos los colombianos que le apuestan a la construcción
de un país de pueblos y sin dueños, tienen un espacio en la Minga para
debatir, criticar y proponer desde sus sentires y sus dolores.
En tanto demandamos la participación activa de lo
colombianos, también proponemos que la coordinación de la Minga debe ser
colectiva, de esta manera sus resultados no tienen dueños. Los logros son del
colectivo y nadie de manera particular puede apropiárselos. Porque las Mingas
ponen en evidencia la madurez de los pueblos. La disciplina, la capacidad de
actuar en comunidad, la humildad, el aporte del esfuerzo individual máximo para
un logro colectivo, la conciencia de que lo común supera lo particular, pero
cada esfuerzo particular es esencial. Estos son los elementos que demuestran la
cualidad ejemplar y ejemplarizante de una Minga. Esta Minga de los Pueblos
responde al mismo propósito y sentido.
Minga
de Resistencia Social y Comunitaria
Bogotá,
Colombia, 24 de noviembre de 2008
CÓMO PREPARAR UNA BUENA
PARRILLADA PARA LOS AMIGOS...
Una vez que un hombre se ha decidido a hacer una
parrillita, hay una serie de acciones encadenadas que se ponen en marcha....
1) La mujer compra la comida
2) La mujer hace la ensalada, pela las papas, prepara el chimichurri y hace el postre.
3) La mujer prepara la carne para la parrilla, la pone en una bandeja junto con los utensilios necesarios y la lleva al exterior, donde el hombre ya se encuentra sentado ante la parrilla, con una cerveza en la mano o campaneando un whiskycito.
Ahora, el punto culminante de la actividad.
4)
EL HOMBRE PONE LA CARNE EN LA PARRILLA....
5) La mujer lleva los platos y cubiertos al exterior.
6)
La
mujer informa al hombre que la carne se está quemando.
7) Él le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra cerveza
y que le dé volumen a la música, mientras se ocupa de la emergencia.
Y ahora ¡¡¡¡¡otro momento culminante!! !!!
8) EL HOMBRE RETIRA LA CARNE DE LA
PARRILLA Y SE LA DA A LA MUJER.
9) La mujer coloca las tablas para carne, la
ensalada, el pan, los cubiertos, las servilletas y las salsas y
lleva todo a la mesa.
10) La mujer quita la mesa, friega los platos y... ¡¡¡¡¡otro momento importante!! !!!: el hombre le pide que sirva EL CAFECITO...
11) TODOS FELICITAN AL HOMBRE
POR SUS DOTES CULINARIAS Y LE AGRADECEN LA ESPLÉNDIDA COMIDA.
12) El hombre pregunta a su mujer qué le ha parecido el no tener que cocinar.
Cuando ve que ella se queda muda y lo mira con cara de sargento furioso, llega a
la conclusión de que...
... no hay manera de complacer a las mujeres
(agradecemos esta sonrisa a Jorge Maldonado)
COSAS DE PERROS
Si los perros
no van al cielo, cuando muera quiero ir a donde ellos van
Will Rogers
¿Alguna vez te
preguntaste que pensaran nuestros perros de nosotros? Me refiero que llegamos
del supermercado con el más maravilloso botín: pollo, cerdo, media res: deben
creer que somos los mejores cazadores del mundo
Anne
Tyler
Para dirigirse a Isquitipe-Boletín mensual de distribución gratuita-: Carlos Freytag Redactor ( i ) rresponsable- [email protected],

Esto es todo, muchas gracias y hasta la próxima