ISQUITIPE
Boletín independiente adherido a Aproasbaires
Asociación
para la protección
del ambiente serrano
- Buenos Aires - Argentina.
Número 81 - Julio de
2008 ![]()
Isquitipe:
voz aborigen que significa cañada. Así se denominaba el pueblo de Río
Ceballos, Provincia de Córdoba, lugar donde nació el boletín.
Si hubo algún elemento que produjo importantes cambios en las sociedades tanto aborígenes como criollas, sin duda que uno de estos fue el caballo.
El caballo, junto con los vacunos, fue un animal “importado” por los españoles.
Hemos dedicado otro número de este boletín a tratar como se reprodujo este noble y valiente animal, en las pampas argentinas.
La remanida tesis de que las grandes manadas de caballos salvajes de la pampa tuvieron su origen en algunos ejemplares “olvidados” por Pedro de Mendoza en la primera fundación de Buenos Aires, resulta muy cuestionada, por diversas razones. Otras hipótesis son que estas manadas provendrían: o bien de caballos de los conquistadores españoles de Chile, o bien de las tierras charrúas. En fin, al respecto no hay nada definitivo.
Pero a pesar de que el caballo moderno no existía antes de la llegada de los conquistadores españoles, hemos encontrado en un Museo de Amboy, Provincia de Córdoba, ejemplares fósiles de un caballo americano hallado por jóvenes investigadores de ese museo, que data de 10.000 años, lo que quiere decir que los caballos autóctonos – de porte mucho más chico que los conocidos por nosotros – existieron hace mucho tiempo y que se extinguieron hace mucho tiempo, también. Curioso ,¿verdad?
.......
Cuando nos referimos en el título al criollo, nos referimos al gaucho, considerado por cierta cultura modernista, como el personaje central de nuestras pampas.
También hemos hecho referencia en su oportunidad a que el término criollo, como se lo designa es equívoco, ya que criollo en sus orígenes, quería decir el hijo de europeo nacido en América, o sea de pura sangre española, cosa que no se parece en nada al gaucho, que más bien es un hombre de sangre americana, o mezcla de sangre indígena y española, aunque también puede ser de sangre puramente indígena.
Pero en fin , vamos a obviar las palabras y su significado.
¿Qué sería de la cultura gauchesca si le faltara el caballo? Casi que nada.
La vida del gaucho es el manejo del noble animal, sus destrezas en los oficios del campo. El caballo fue su compañero de aventuras, en las buenas y en las malas.
“Fueron los soldados del ejército del general José
de San Martín que cruzaron la cordillera de los Andes para unirse a sus
hermanos y libertar a Chile y Perú.
Acompañaron
en la defensa de las fronteras a sus más de cien caudillos (el uruguayo
Artigas, el salteño Güemes, los altoperuanos, hoy bolivianos, y muchos otros),
cuyas estatuas proclaman en las ciudades de Argentina, Uruguay y Bolivia la
“verticalidad” de los auténticos héroes populares.
Los “pestíferos” gauchos de las montoneras y republiquetas hicieron morder el polvo a los perfumados generales godos, servidores del rey de España.” (Rodolfo Puiggros- Periódico El Día, México, Sábado 12 de abril de 1975)
Abierta,
elemental, casi secreta,
Tiraba
el firme lazo que sujeta
Al
firme toro de cerviz oscura.
Se
batió con el indio y con el godo,
Murió
en reyertas de baraja y taba;
Dio
su vida a la patria, que ignoraba
Y
así perdiendo, fue perdiendo todo.
....
Fue
el matrero, el sargento y la partida.
Fue
el que cruzó la heroica cordillera.
Fue
soldado de Urquiza y de Rivera,
Lo
mismo da. Fue el que mató a Laprida.
.....
Nunca
dijo: soy gaucho. Fue su suerte
No
imaginar la suerte de los otros.
No
menos ignorantes que nosotros,
No
menos solitario, entró en la muerte.
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En cuanto a los pueblos indígenas de la llanura, como es el caso de los ranqueles, pampas, tehuelches, mapuches, etc, el caballo también fue un elemento que hizo cambiar profundamente sus sociedades.
El caballo, para el indio de las pampas, era su transporte, su instrumento de guerra y maloneo. Y su alimento, ya que prefería la carne de caballo a la carne de vaca.
En los estudios antropológicos se acostumbrara creer que las sociedades primitivas habían sido recolectoras y nómades y después aparecían las sociedades sedentarias que incorporaban la agricultura y los asentamientos permanentes, en forma de pueblos.
Sin embargo , los estudios más o menos recientes sobre la historia antigua de los mapuches de Chile, desmiente tal aseveración. En Chile, los mapuches del sur del Bio Bio, sufrieron transformaciones que los llevaron desde una sociedad agricultora y estable, a ser una sociedad ganadera y en gran parte nómada. El responsable, además de las guerras contra los españoles, no es otro que el caballo y su par, el vacuno.
Bueno, ahora queremos referirnos a un tema especial del caballo: su adiestramiento, su domesticación, como se lo llama normalmente.
Los gauchos heredaron la forma española de domesticar el caballos, muy cruel como expeditiva. Se lo hacía castigando ferozmente al animal.
Por eso se nos ocurrió hace algún tiempo investigar la forma indígena de hacer dócil al noble y querido caballo. Y esa investigación dio origen al artículo La Doma India, que trascribimos a continuación.
Cuando apareció este artículo , dijimos que una de las fiestas típicas de la cultura gauchesca, como era el Festival de la Doma y el folklore de Jesús María, llamada La Fiesta del Color y del Coraje, debía denominarse “La Fiesta del horror y del coraje”. Ello era así porque si bien el coraje estaba en cómo los gauchos se jugaban la vida en la grupa de los caballos indómitos, el pobre animal era castigado ferozmente para ser amansado, y esto sí , era un horror.
Gracias al amigo Pablo Veloz, conseguimos un material sobre este tema, que nos sirve de base para este estudio.
Dicho material es importante por que nos pone en contacto con las culturas indígenas de la pampa, que como verán no eran tan bárbaras como han difundido algunos detractores.
Nos interesan rescatar estos aspectos de la cultura indígena, como de todo aquello que se desarrolle con estas formas autóctonas de vida, que de alguna manera permanecen en muchos de nuestras actuales costumbres. Y por sobre todo por que son productos auténticamente americanos, acrisolados en cientos de años, antes que llegaran las corrientes europeas.
Pero volvamos a estos nobles animales – que para suerte de su especie- vienen siendo desplazados en el campo, desde hace mucho tiempo, por los motores mecánicos, pero son aún en algunos lugares de imprescindible utilidad .
Tan importante llegaron a ser estos animales para los indios que no se concebía ninguna actividad del indio sin el caballo.
Dice Lucio V Mansilla en su obra “Una excursión a los indios
ranqueles”
“¿A dónde va un indio que no ensille, que no salte en
pelo?¿Al toldo vecino que dista cuadras? Irá a caballo.¿Al arroyo, a la
laguna, al jagüel, que están cerca de su misma morada? Irá a caballo. Todo
puede faltar en el toldo de un indio. Será pobre como Adán. Hay una cosa que
jamás falta. De día, de noche, brille espléndido el sol o llueva a cántaros,
en el palenque hay siempre enfrenado y atado de la rienda un caballo” Cáp.
XIX.
“Los indios se ocupan de éstos (los caballos) a propósito de todo. Para ellos, los caballos son los que para nuestros comerciantes el precio de los fondos públicos ( era otra época!!, tengan en cuenta..). Tener muchos y buenos caballos, es como entre nosotros tener muchas y buenas fincas. La importancia de un indio se mide por el número y la calidad de sus caballos” Cáp. XX.
Y este el punto: ¿Qué atención le dedicaba el indio al caballo para amansarlo?.
Dicha doma (la doma india) se distingue de la criolla desde el primer contacto con el caballo, es decir, en el tiempo que se toma para domarlo y que éste adquiera la confianza suficiente del hombre, fundada en la paciencia, la contemplación y la amenidad. (Doma india, un legado desconocido. N. Marín.) El caballo era encerrado en un corral, se lo embozaba y colocaba un cabestro (rienda) de 5 metros de largo, sin atarlo al palenque. Andaba suelto. Durante esos tres días lo alimentaba la misma persona , su adiestrador.
El animal cuando pisaba el cabestro paraba , aprendía a limitarse, y el hombre de a poco y sin violencia agarraba el cabestro (que tenía como dije cinco metros) se acercaba paulatinamente. Haciendo uso de todos los medios, como comida, palabras continuas, se iba acercando al animal y “haciéndose amigo de él”.
Después, comenzaba la etapa de tocarlo y manosearlo ( paletas, lomo, cogote y cabeza) para ¡he aquí la palabra clave! Descosquillarlo. De aquí nacía la gran confiabilidad que le ofrecía el aborigen al poder acercarse y tocarlo con las manos en zonas muy riesgosas.
“En ninguna instancia de la doma ambos aplicaban sus mecanismos de defensa, debido a que no lo necesitaban: el potro no corcoveaba y el pampa no jineteaba. También dejaba que el potro reconociera sus olores acercándose lenta y gradualmente, al tiempo que le hablaba con parsimonia y dulcemente. Y cuando el potro se relajaba, lo premiaba con pasto o una vaina de algarrobo.”
“Una vez que el caballo entendía que el hombre era amigable y que no le haría daño, el pampa no lo montaba en un santiamén, sino que le colocaba su panza en el lomo sin montarse, tocándolo para quitarle las cosquillas... El caballo permanecía quieto a pesar que el cabestro estaba suelto...y el domador se montaba y desmontaba cuantas veces fuera necesario... “ (Doma india. Un legado desconocido)
Esto es el principio de una técnica más completa, por supuesto. Pero lo importante es que se perciba que un método como éste soslayaba el sufrimiento, no sólo del animal sino también del hombre, que a veces es víctima de sus propios métodos brutales.
Dice el autor sobre esto: “el hombre no cumplía el rol de enemigo ( en la doma india) .. y el potro no lo asociaba con la agresión, como sucede con la doma criolla.”
En la doma india, el caballo lidia consigo mismo, en la criolla lidia con el hombre, se ejerce la “Ley del más fuerte”.
A pesar que Lucio Mansilla en su obra citada se refiere abundantemente a los caballos, no reparó en este detalle de cómo eran adiestrados éstos.
“Los blancos se sirvieron de arbitrarias teorías para manipular poblaciones que consideraban inferiores, bárbaras e inútiles. Sin embargo estos seres fueron quienes, de modo racional, supieron entender la estructura mental del equino, quienes no los trataron bestialmente y quienes utilizaron los factores lógicos, paciencia, sentido común y principalmente razón” (La doma india, N. Martín)
Esta frase que es una conclusión general por supuesto que es muy atinada. Pero yo me permitiría agregar que no solo por razones “racionales” (si cabe la expresión). Creo que la diferencia del nativo con el español, era que aquel amaba su tierra y las cosas de su tierra, de las que dependía su supervivencia, además. En la cultura india no existía esa idea de dominación y utilidad tan exacerbada en la mente del dominador blanco. Pero la cuota de amor por las cosas que lo rodeaban no es menos importante para explicar las diferencias, que por lo demás es característico de toda comunidad que habita durante muchas generaciones el mismo lugar geográfico.
Esta forma propia de domesticación del caballo fue practicada por los indios pampas y también por los tehuelches, los mapuches, huilinches, ranculches, etc.
¿Cómo les fue con este método de domesticación?.
Escuchemos nuevamente a Lucio V. Mansilla en “Una excursión a los indios ranqueles...” “De todos lados asomaban indios, al gran galope siempre, sin curarse de los obstáculos naturales del terreno, donde caballos educados como los nuestros o los ingleses habrían caído postrados de fatiga a los diez minutos por vigorosos que hubieran sido. Subían rápidamente a la cumbre de los médanos de movediza arena y bajaban con la celeridad del rayo; se perdían entre los montecillos de chañar, apareciendo al punto; se hundían en las blandas sinuosidades y se alzaban luego; se tendían a la derecha, evitando un precipicio, después a la izquierda rehuyendo otro, y así, ora en el horizonte, ora fuera de la vista del plano accidentado, cuando menos pensábamos brotaban a nuestro lado, por decirlo así, incorporándose a mi comitiva “ LVM Cáp. XIX.
Finalmente, Uds. Dirán: ¿Es ésta una de esas discusiones bizantinas o se aplica en la actualidad?.
Hay grupos de especialistas en la cuestión que la aplican en el adiestramiento de caballos, como es Oscar Scarpati Schmid, quien ha creado un método propio basado en la doma india. (La doma india de caballos. Scarpati Schmid O –Magazín equino 34-36.2000.2.8)
Bueno, es éste el pequeño espacio de reflexión para ir recuperando nuestras cosas. Ya sabemos que la doma criolla no es el único método de amansar caballos y espero que también pueda servir para crear nuevos hábitos más acorde con el respeto de la naturaleza (que es respetarnos a nosotros mismos).
Fuentes utilizadas:”Cuarto de milla: el caballo más versátil. Lastra E. La doma india: un legado desconocido. N. Marín; La doma india de caballos. Scarpati Schmid.O El método de doma en el caballo cuarto de milla. Méndez Prates. S.
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...éste es uno de los poemas más lindos de Armando Tejada Gómez. Así que aquí se lo dejamos y espero que lo disfruten.
La
vida dos veces
Miren cómo sonaba allá en mi barrio agreste
este nombre caído en los mares lejanos:
Toddy Deussán. Un chico alimentado a lirios.
Una flor de su madre que soñaba otra vida.
Supe que no quería que jugara conmigo
porque yo era la forma del pánico y el hambre
y la más descarada miseria por el mundo.
Pero Toddy, esa gracia hecha de mimbre y aire,
vivía hipnotizado por mi gran aventura.
Cuando huía del ojo celoso de su madre
se acercaba a mi sombra con cierto desenfado,
me mostraba sonriendo sus ignotos tesoros
y me buscaba el lado más pájaro del alma.
El descubrió en mis ojos cierto país del sueño
donde se desnudaba un ángel con harapos,
algunos yacimientos de enterrada inocencia
y un gran rompecabezas de ternura en mis manos.
Un día, ya vencidos por nuestra resistencia,
los padres me dejaron entrar en el santuario,
nos sirvieron un río de leche y mediaslunas
y yo los deslumbré dibujando caballos.
Después, siguió la vida, como siempre sucede,
volvió el viento de agosto y crecieron los árboles;
sus padres, que tenían el sueño de otra vida,
una tarde ceniza se mudaron de barrio.
Yo olvidé al canillita en un cruce de esquinas,
entré al jornal violento del vino y los obrajes,
vestí los portentosos pantalones del viento
y descubrí mi oficio de fábula y guitarra.
Toddy, se llama Alfredo Deussán, vive en Mendoza,
casó con otro mimbre hace muchos veranos,
seguramente tiene un puñado de niños
y es una pajarera su comedor de diario.
Acaso, un año de éstos, cuando vuelva al oeste,
llame a su puerta clara y despierte sus pájaros,
sólo porque un amigo es la vida dos veces
y desde aquella tarde no dibujo caballos.
Armando Tejada Gómez
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América de erratas está harta.
Tanta promesa agraria
dormida en los papeles
tanta legislación sobre
el pan y las vacas
tanto prócer mentido en
plazas y colegios
tanto amor en exilio
tanto horror en las
armas.
América
de erratas – Maxi Ibáñez
Pueblos que cantan siempre
tendrán futuro...
Mercedes Sosa
'Una
manzana cada día, de médico te ahorraría'
(Proverbio español)
“En
Potosí, el cacique Cumbia puso sus dos mil querembá al servicio de la causa
libertadora, que junto a los puneños integraron los ejércitos del Norte. Los
chiriguanos y otros guaraníes pelearon junto a Manuel Belgrano en el frente
noreste y los kollas se unirían a Martín Güemes en la defensa de la frontera
norte.”
Los indios en la Argentina -
Isabel
Vignati
|
El que desee
información sobre el libro “INDIGENAS Y CONQUISTADORES DE CORDOBA”
de Aníbal Montes, donde conseguirlo, el contenido, sobre el autor, etc,
lo encontrará en nuestra página, cuyo link lo tienen abajo, en color
azul. Gracias |
Para dirigirse a Isquitipe-Boletín mensual de distribución gratuita-: Carlos Freytag Redactor ( i )rresponsable- [email protected],

Esto es todo, muchas gracias y hasta la próxima