ISQUITIPE
Boletín independiente adherido a Aproasbaires
Asociación
para la protección
del ambiente
serrano - Buenos Aires - Argentina.
Número 66 - Abril del 2007 ![]()
Isquitipe:
voz aborigen que significa cañada. Así se denominaba el pueblo de Río
Ceballos, Provincia de Córdoba, lugar donde nació el boletín.
EL
MALON DE
escribe Marcelo Valko
Durante
los meses en que el Malón estuvo instalado como tema cotidiano en los medios de
difusión escritos, radiales y cinematográficos, ocurrieron los episodios más
paradójicos e inauditos de los que se tenga memoria en relación con una
demanda de estas características. Menciono algunos de ellos. El 9 de julio de
1946, los casi doscientos maloneros con sus caballos y mulas, desfilaron junto a
regimientos de infantería por las principales avenidas de Rosario, para
terminar alojados en cuarteles del Ejército. Nunca antes indígenas argentinos
había marchado con tropas del Ejercito, salvo, claro está, cuando lo hicieron
en calidad de trofeos de guerra.
Cuando
el Malón de
En
virtud de la antinomia “civilización o barbarie”, en el momento del reclamo
kolla, la percepción del grueso de la sociedad argentina oscilaba entre no
advertir la presencia de los indios dejándolos en las sombras, o en su efecto,
considerarlos como habitantes de un territorio que invariablemente los remitía
a un pasado inculto y salvaje. En 1946, el indio vivo que respira, sueña y
tiene necesidades era un asunto “inactual”, no era “marquetinero” ni
siquiera para los especialistas. De hecho, las carreras universitarias de
antropología se crean recién en 1957 en La Plata y al año siguiente en Buenos
Aires.
Lo
inusual del caso fue que a medida en que se produjo el desplazamiento de los
kollas hacia Buenos Aires, entre el 15 de mayo al 3 de agosto de 1946,
comenzaron a ser objeto de una impactante cobertura periodística que irá in crescendo en forma proporcional con su cercanía a la Capital.
Esta aparente contradicción, tiene que ver con el propósito inicial del
gobierno de convertir a los maloneros en un ejemplo de los alcances de la Nueva
Justicia Social. Radios, periódicos y noticieros cinematográficos se ocupaban
de kollas usurpados, brindándoles un espacio destacado con titulares,
entrevistas y primeras planas. Tras ser homenajeados por el Congreso Nacional,
atendidos por el mismísimo Perón, su Vicepresidente y varios ministros, con
muestras de enorme simpatía por parte de la ciudadanía y del arco político,
en menos de un mes pasaron de ser “huéspedes oficiales de la Justicia
Social” a transformarse en una incómoda
presencia que se obstinaba en permanecer en Buenos Aires a todo trance “sin
pagar un centavo, sin esfuerzo, sin trabajo”. Una fuerza conjunta de tropas de la marina y policía federal los
expulsó aduciendo “órdenes de la Presidencia”. Fueron desterrados a sus
provincias en un tren con custodia especial para que no pudiesen descender antes
de arribar a Abra Pampa, su lejano destino en el confín de la república. A
partir de aquel momento, prácticamente todo el periodismo que hasta allí se
había encolumnado para narrar sus padecimientos y lo justo de sus reclamos, se
lanzó sin transición sobre ellos difamándolos burdamente o, en el mejor de
los casos, manteniendo un mutismo tan escandaloso como cómplice. Como dirá el
periódico La Voz de Luján,
regresaron a sus lares “con el cerebro estragado por el vértigo de la
civilización”. Los kollas desaparecieron de las primeras planas y retornaron
a la invisibilidad habitual, sumando una nueva desilusión a su largo memorial
de frustraciones.
Resulta
imposible incursionar en el Malón de
Hoy,
61 años después, podemos preguntarnos: ¿Quién habla del Malón de
Marcelo Valko es psicólogo y escritor. Su
obra prima se llama “Los indios invisibles del Malón de
Para aquellos lectores que deseen adquirir
la obra y no tengan posibilidad de acceder a la feria, le pedimos que nos
escriban a nuestra dirección que los pondremos en contacto con el autor
Los indios invisibles del Malón de
Marcelo Valko
Colección Osvaldo Bayer, Editorial Madres de
Plaza de Mayo
En
¿CON QUIEN LO ASUSTABAN A UD CUANDO
ERA CHICO?
A
nosotros nos asustaban con el viejo de la bolsa, doña Solapa, la llorona, la
mano negra, etc, etc.
Me
acuerdo de las horribles láminas de la clase de religión donde nos mostraban
una enorme víbora acechando a Eva que comía tranquilamente su rica manzana.
Tardábamos semanas enteras en “metabolizar” esas imágenes.
Era
el recurso del terror para contener los espíritus inquietos, léase nosotros,
los inofensivos niños.
No
queremos ser exagerados, pero a lo mejor esa aparente travesura cultural alimentó
el terrorismo que desde distintos lados se señoreo en la sociedad argentina.
Disciplinar
desde el miedo, es una modalidad hoy que progresivamente va en desuso, aunque
periódicamente aparece de múltiples maneras en la sociedad , de lo cual nos
sorprendemos, lo que habla que estamos bastante saludables en ese aspecto.
Le
pasamos la descripción del diablo que hace el criollo que va a presenciar la
obra del Fausto de Goethe
y que admirablemente canta Hilario Ascasubi
¡Viera al Diablo! Uñas de gato,
flacón, un sable largote,
gorro con pluma, capote,
y una barba de chivato.
Medias hasta la berija,
con cada ojo como un charco,
y cada ceja era un arco
para correr la sortija.
19 de Abril- día del indio americano
La conmemoración del día
del indio americano se estableció por iniciativa de México en 1940 por tratado
que
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Porque todos los estudios hechos, que a mí
siempre me chocaron un poco, tratan al indio separado de la sociedad, es decir
por un andarivel corre la historia nacional, y por otro corre la historia de las
comunidades indígenas.
Carlos Martínez Sarasola- Antropología
popular
Los científicos suelen decir que uno tiene que ver para creer, pero
yo sé que uno tiene que creer para ver.
Dr.
Bernie Siegel
Estimo que toda enfermedad guarda, en última instancia, relación
con una falta de amor, o con un amor solamente condicional,... y estimo además
que toda curación está relacionada con la aptitud para dar y aceptar amor
incondicional.
Dr.
Bernie Siegel
Estoy
convencido que el único infierno que existe es la incapacidad para el amor.
Dostoievski
Chistines
médicos
- Doctor, tengo tendencias suicidas, ¿qué hago?
- Págueme ya mismo.
- Doctor, me caí y me duelen mucho las piernas.
- No se preocupe, no es nada; dentro de unos días estará
trabajando.
- Uy, que bueno, me va a conseguir trabajo.
- Doctor, entiendo que se vista de blanco, pero ¿por qué tanta luz?
- Hijo mío, soy San Pedro..
- Si su colega me revisó hace 5 minutos y me dijo que estoy
- fantástica. Precisamente,
quiero comprobarlo...
- Corbata marrón.
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