|
Los
cinco pilares del Islam
El reconocimiento de la Realidad (Shahada)
Laa ilaja il-la l?h wa anna Muhammad rasul lul-lah
(transcripci?n de la pronunciaci?n castellana), cuyo
sentido es: Nada es
real, auténtico, efectivo, salvo lo sagrado
inefable e incomprensible -a lo que se denomina Allah- y Muhammad vino
a ser testigo
de esta verdad. Este testimonio se llama la Shahada,
una f?rmula sencilla de pronunciar, pero que cuesta toda la vida
del
creyente el hacerla carne de su carne. En ?rabe, la
transcripci?n literal de la primera parte es lâ ilâha
illa Llah-- ´no
hay m?s ilâh que Allâh´; ilâh (divinidad, dios,
lo que tiene poder por s? mismo, lo
real. Después viene illa Llah: ´sino Allâh´,
la fuente de toda la Creaci?n. La segunda parte de
la Shahada es Muhammadun rasulu´Llah: ´Muhammad es Mensajero
de Allâh´.
Un mensaje de gu?a y direcci?n a través de un
hombre como nosotros.
La
peregrinaci?n (Hajj)
La peregrinaci?n anual a Meca—el Hajj—es una
obligaci?n s?lo para los que desde un punto de
vista f?sico y econ?mico pueden
efectuarla. A pesar de ello, cerca de dos millones
de personas acuden cada a?o a Meca desde todos los rincones de la
tierra,
en una oportunidad ?nica de encuentro para personas
de diferentes naciones con una misma intenci?n en sus corazones:
volver
a su Se?or. Aunque Meca est? siempre repleta de
visitantes, el Hajj anual comienza en el mes duodécimo
del a?o isl?mico (que
es lunar y no solar, y por ello el hajj y el Ramad?n
caen a veces en verano y a veces en invierno). Los peregrinos
visten
de forma especial; ropas sencillas que dejan de lado
las diferencias de clase y cultura para significar que todos son iguales
ante Dios.
Los ritos del Hajj, que son de origen abrah?mico,
incluyen la circunvalaci?n a la Ka´ba siete veces y
el recorrido, siete
veces también, del camino entre los mont?culos de
Safa y Marwa, como hizo Hagar durante su b?squeda de
agua. Los peregrinos
se agrupan después en la amplia llanura de Arafa y
se juntan en oraci?n pidiendo el perd?n de Dios, en
lo que a veces se ha
contemplado como una anticipaci?n del D?a del Juicio
Final.
En los siglos pasados el Hajj era una empresa ardua.
Hoy, sin embargo, Arabia Saud? abastece a millones de personas
con agua,
transporte moderno y avanzados servicios médicos.
La clausura del Hajj se celebra en todas las
comunidades musulmanas del mundo con una fiesta, el Id al-Adha, en la que se
reza y se intercambian regalos. Esta fiesta y la de
Id al-Fitr, el d?a que conmemora el final del Ramad?n, son
las principales
celebraciones del calendario isl?mico.
La
oraci?n (salat)
Una traducci?n de la llamada a la oraci?n es:
Dios es el m?s grande. Dios es el m?s grande.
Dios es el m?s grande. Dios es el m?s grande.
Yo atestigüo que no hay m?s divinidad que Dios.
Yo atestigüo que no hay m?s divinidad que Dios.
Yo atestigüo que Muhammad es Mensajero de Dios.
Yo atestigüo que Muhammad es Mensajero de Dios.
?Venid a la oraci?n! ?Venid a la oraci?n!
?Venid a la felicidad [en esta vida y en el M?s
All?]! ?Venid a la felicidad!
Dios es el m?s grande. Dios es el m?s grande.
No hay m?s divinidad que Dios.
Salat es el nombre que reciben las oraciones
obligatorias que se rezan cinco veces al d?a. Es la cita diaria del creyente
con su Se?or, en lo m?s hondo de s? mismo. No hay
autoridad jer?rquica en el Islam ni sacerdotes
y, por ello, las oraciones
las dirige una persona que conozca el Cor?n y cuyo
grado de abandono a Allâh sea manifiesto para los que componen
esa comunidad.
Estas cinco oraciones contienen vers?culos del Cor?n
y se rezan en ?rabe, la lengua de la Revelaci?n;
se pueden dirigir a
Dios oraciones personales en la propia lengua del
que reza al final de la salat.
Las oraciones se rezan al salir del sol, cuando el
sol est? en medio del cielo, cuando la sombra de un objeto es mayor
que
el objeto mismo, al ponerse el sol y a la salida de
la primera estrella en la noche. Aunque es preferible rezar colectivamente
en una mezquita, un musulm?n puede rezar casi en
cualquier lugar, en el campo, en la oficina, en la f?brica
o en la universidad.
Las persona que visitan el mundo musulm?n se quedan
impresionadas por el car?cter primordial que la oraci?n
tiene en la vida
cotidiana. El d?a del musulm?n est? dividido por las
oraciones, de modo que toda su vida no es m?s
que ir de una salat a otra;
un d?a sin paradas obligatorias en que agradecer la
existencia al Creador es un d?a profano, un d?a sin
valor.
El
´zakat´
Uno de los principios m?s importantes del Islam es
que todo pertenece a Dios y que, por tanto, la riqueza la tienen
los hombres
en dep?sito. La palabra zakat significa tanto ´purificaci?n´
como ´crecimiento´. Nuestras
posesiones se purifican reteniendo
una parte para los necesitados y, como la poda de
los ?rboles, este corte trae consigo un equilibrio y fomenta un nuevo
crecimiento.
El zakat, hablando con propiedad, no es "lo que
uno desea dar a la comunidad", sino m?s bien "los derechos de la
comunidad
sobre los bienes de cada uno". Est? fijado y,
si bien uno puede no ser justo (ya que nadie va a controlarle), no es
ni voluntario
ni depende del arbitrio de cada uno.
Cada musulm?n calcula su propia zakat de forma
individual y consiste en el pago anual del dos y medio por ciento del
capital
de cada uno.
Una persona generosa y sensible con los problemas de
sus semejantes también puede dar tanto como quiera como sadaqa
y lo hace
preferiblemente en secreto. Aunque esta palabra
puede traducirse como ´caridad voluntaria´ tiene un significado
m?s amplio.
Toda invitaci?n en general, toda celebraci?n que uno
hace, es una sadaqat.
El Profeta dijo:
´Incluso salir al encuentro de tu hermano con una
cara sonriente es caridad.´
El Profeta dijo: ´La caridad es una necesidad para
cada musulm?n´. Alguien le pregunt?: ´?qué
ocurre si una persona no tiene
nada?´ El Profeta contest?: ´Debe trabajar con sus
manos para su beneficio y dar algo de sus propias ganancias
como caridad´.
Los Compa?eros preguntaron: ´?Qué sucede si no
puede trabajar?´ El Profeta respondi?:
´Debe ayudar a los pobres y a las personas
necesitadas´. Los Compa?eros insistieron: ´?Y si
ni siquiera puede hacer eso?´ El Profeta
dijo: El debe apremiar a los dem?s
para hacer el bien´. Los Compa?eros volvieron a
preguntar: ´?Y si tampoco puede hacer eso?´
El profeta contest?: ´Debe abstenerse
de hacer el mal. También eso es hacer caridad´.
El
ayuno
Cada a?o durante el mes de Ramad?n todos los
musulmanes ayunan desde el alba hasta la puesta del sol, absteniéndose
de comer,
beber, y tener relaciones sexuales. Los enfermos,
los ancianos, los que est?n de viaje y las mujeres embarazadas o
en estado
de amamantar tienen permiso para quebrantar el ayuno
y recuperar un n?mero igual de d?as en el transcurso del
a?o. Si no pueden
realizarlo debido a causas f?sicas, deben alimentar
a una persona necesitada por cada d?a que no cumplieron
el ayuno. Los
ni?os empiezan a ayunar (y a practicar regularmente
las oraciones) desde la pubertad, aunque muchos comienzan antes.
Aunque el ayuno es muy beneficioso para la salud, se
le considera principalmente como medio de adiestramiento del propio
"yo".
El que ayuna, al abstenerse de las comodidades
mundanas aunque sea por un corto periodo de tiempo, logra una mayor
compasi?n
hacia los que sufren hambre, a la vez que profundiza
en su vida espiritual comprendiendo los cotidianos milagros de los que
depende su existencia. Aprende a valorar cada bocado
de comida, cada sorbo de bebida, la maravilla de la sexualidad que nos
ha sido dada como parte del camino de paz y placer
que es vivir.
|