Toda acción
que el hombre realiza, tiene un impacto sobre el medio en donde es
aplicada. Este impacto puede ser de orden ambiental, social, económico,
político, migratorio, etc., dependiendo de la actividad efectuada.
Generalmente estos actos producen una combinación de los impactos antes
mencionados, pudiendo uno de ellos ser el que más efectos tenga, por lo
que sus consecuencias serán más visibles que de los demás. Para el caso
que nos interesa -el Impacto Ambiental, también pueden existir otros
impactos que vengan conexos, como por ejemplo, la falta de trabajo por
la desertificación de áreas agrícolas producto de la aplicación
irracional de insecticidas; la migración a las ciudades de pescadores de
ríos o lagos contaminados por relaves al quedarse sin su fuente de
ingreso y alimentación; las enfermedades ocasionadas por la cercanía de
las viviendas a una fábrica o mina que contamina el ambiente y los
sembríos, repercutiendo en la salud de la población; y así otros casos
que se pueden enumerar.
Lo
importante de esto es que, conociendo el origen de los efectos que estas
actividades ocasionan tanto en la población como en la naturaleza,
puedan ser mitigados o eliminados; y no, como erróneamente se considera
por muchas autoridades, el efecto es el mal menor, es el "pago" que debe
asumirse por gozar de los beneficios de una actividad económicamente
rentable, pero contaminante; como por ejemplo, gozar de los beneficios
de la actividad industrial o minera "pagando" con la contaminación de
ríos, mares y atmósfera; gozando de los beneficios de empleo y de
industrialización en zonas ecológicas o protegidas, "pagando" con la
extinción de la flora y fauna del lugar.
Al realizar
un Estudio de Impacto Ambiental, es importante tomar en consideración
estos aspectos, ya que a mediano o largo plazo, recuperar lo destruido
tendrá un mayor costo o será tal vez imposible de hacerlo: Pensar en el
inmediatismo de un bienestar efímero traerán como consecuencia problemas
que se pueden evitar hoy.