Matasanos

Palabra compuesta, mata (matar) sanos (personas sanas). Término despectivo o peyorativo para referirse a un mal médico, doctor o especialista en medicina al que se le mueren casi todos sus pacientes, ya sea por negligencia (inexperiencia o desconocimiento de la medicina) o porque los mata deliberadamente.

A menudo se trata de personas que aunque tienen una licencia, título o cédula profesional otorgadas por el estado para trabajar en el campo de la medicina, la mayoría de las veces no tienen los conocimientos y la experiencia suficientes para curar a las personas. Antes bien, terminan matándolas con sus medicamentos, terapias y tratamientos.

Casi todos los médicos actuales han sido entrenados y adoctrinados por el sistema farmacéutico para que "no curen" a los pacientes. Sus tratamientos consisten en recetar medicamentos diseñados por los grandes laboratorios del mundo que sólo alargan las enfermedades y controlan sus síntomas, pero no las curan. Estos pseudomédicos retrasan lo más que pueden la curación de sus pacientes porque de esta manera obtienen más ingresos económicos, entre otros beneficios; como viajes, reconocimientos, etc., otorgados por las grandes empresas farmacéuticas.

Actualmente, muchos médicos particulares y especialistas se han deshumanizado a tal punto que ya no les importa matar a sus pacientes ni quitarles todo su dinero en el proceso.

Podríamos incluir en esta lista a los médicos que practican abortos (sicarios), a los que realizan intervenciones quirúrgicas para alterar la apariencia sexual de las personas (sobretodo de los niños) y a los que prescriben anticonceptivos y toda clase de medicamentos peligrosos por recomendación y soborno de los mismos laboratorios.

También son incontables los casos de profesionales de la salud que descuidan o abandonan su carrera en medicina por perseguir un cargo público en el gobierno, y que sólo utilizan su título profesional para ostentarse como algo que en realidad no son.

A raíz de la falsa pandemia de coronavirus que inició a finales de 2019 y a los absurdos protocolos de atención médica y hospitalaria implementados por la OMS, una gran cantidad de médicos y personal sanitario asesinaron literalmente a muchos pacientes sanos, especialmente adultos mayores; y donde además hubo muchos otros casos de homicidio por negligencia, desatención, abandono y por intereses económicos.

Muchos pseudomédicos en todo el mundo se convirtieron en el 2020 en asesinos y promotores oficiales de esta falsa pandemia, ya que fueron sobornados o retribuidos con fuertes sumas de dinero para que difundieran el miedo al inexistente virus entre la población y para que aumentaran de distintas formas las cifras de presuntas víctimas de esta falsa enfermedad. Estos métodos de aumentar las cifras de muertos incluían la vacunación, el internamiento forzado en hospitales con respirador artificial y hasta inyecciones letales en algunos casos.

En la mayoría de los casos, y para evitar que se descubrieran estos asesinatos, se ordenaron y autorizaron cremaciones de cadáveres sin autopsia. Para esto se usó como excusa el tener una sobresaturación de cuerpos en las morgues hospitalarias y la supuesta intención de prevenir contagios de cadáveres hacia personas vivas y sanas.