Bruja

En plural: brujas

1: Término despectivo para referirse a una mujer de aspecto feo y desagradable. También se le llama así a la mujer que tiene mal carácter o realiza actos perversos o mal intencionados, especialmente si es fea y vieja.

2: Mujer que practica la brujería. Persona que realiza rituales, cultos y actos de magia o hechicería para dominar la voluntad de las personas o modificar los acontecimientos, especialmente si provoca una influencia dañina o maléfica sobre las personas o sobre su destino. Persona que en algunas culturas hace predicciones, invoca a los espíritus y ejerce prácticas curativas utilizando poderes ocultos y productos naturales; también suele aconsejar y orientar a las personas que acuden a consultarle.

Aunque muchas mujeres que se dicen brujas o que practican la brujería no son más que engañadoras y charlatanas, hay personas que invocan a los demonios para que éstos intervengan en sus "trabajos". Esta clase de brujas son una auténtica representación del mal y la perversidad; son malas, crueles, astutas, manipuladoras, no tienen sentimientos y le rinden culto a Satanás a través de rituales y sacrificios de animales y seres humanos. A las brujas un verdadero cristiano no debe tenerles miedo, pues el poder de Dios es muy superior a cualquier fuerza oscura o demoníaca.

3: Clienta que recurre a la ayuda de brujas o hechiceras para realizar rituales, conjuros y actos perversos, ya sea para obtener algún beneficio personal o para afectar a otras personas.

4: Artista o cantante que realiza rituales esotéricos o satánicos sobre el escenario durante sus conciertos o presentaciones, recurriendo casi siempre al uso de coreografías y simbología masónicas o illuminatis y haciéndolos pasar como parte de su espectáculo.

 

Cómo reconocer a una bruja:

  • Les gusta mandar, controlar y manipular a los demás, especialmente a su familia (marido, hijos).

  • Algunas son muy mal habladas (a veces solamente en su casa y nunca en público) y les gusta estar metidas en pleitos de todo tipo (legales, discusiones familiares, demandas, chismes, política, etc.)

  • Controlan y chantajean mucho a sus hijos varones y no aceptan la idea de tener nueras. Si sus hijos se casan, le harán la vida imposible a la nuera para que deje a su hijo. Casarse con el hijo de una bruja es peor que echarse cien alacranes encima.

  • Le tienen un gran apego al dinero y hacen cualquier cosa para obtenerlo, inclusive matar o hacer sufrir a seres inocentes.

  • No sienten ningún remordimiento de sus actos perversos.

  • Se alegran cuando a alguien cercano a ellas le va mal y les cuesta disimular su alegría. Fingen interesarse en sus problemas y pedirán detalles de todo para parecer que se preocupan.

  • Son infieles y tratan de engañar al marido en cualquier oportunidad que se presente, ya que en realidad no lo quieren.

  • Les gusta estar cerca de sacerdotes jóvenes o inexpertos para vigilarlos o manipularlos, pero se cuidan muy bien de aquellos sacerdotes santos y/o ancianos con experiencia que pueden reconocerlas.

  • Se infiltran en los templos católicos para diversos propósitos, entre los que están: ofrecerse como "ministras de la comunión" para robar hostias consagradas, profanar la Eucaristía, manipular, seducir o confrontar a los sacerdotes, etc. Eligen este tipo de templos porque saben que la verdadera doctrina y presencia de Jesucristo está allí y no en las iglesias protestantes.

  • Tienen mucha labia y facilidad de palabra. Su discurso puede parecer elocuente y muy convincente. De esta manera engañan a muchas personas, especialmente a los varones.

  • Las que ya están viejas usan peluca o postizos para disimular la escasez de cabello y las canas. (Aclaramos que las mujeres que usan estos accesorios no quiere decir que sean brujas por el sólo hecho de usar una peluca. Tienen que reunir varias características de las que aquí se mencionan).

  • A veces sus manos las delatan. Pueden ser regordetas con los dedos cortos, gordos y terminar en punta. Otras veces pueden ser muy delgadas, con aspecto cadavérico y sus huesos pueden estar deformados.

  • Odian a los hombres en general.

  • Son abiertamente feministas y partidarias del aborto. Algunas brujas utilizan clandestinamente fetos y niños recién nacidos para hacer sus trabajos y rituales; como son la elaboración de velas negras, consagraciones, etc. Hay algunas mujeres que se embarazan a propósito en fechas específicas para ofrendar su hijo al demonio.

Ver también:

Brujo