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�El SABADO: Sombra del Reposo Espiritual� �Por t�nto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a; comida o bebida, o en cu�nto a d�a de fiesta, o luna nueva, o d�as de reposo; cosas que s�lo son sombra de lo que ha de venir.� (Colosenses 2:16-17) La revelaci�n del Antiguo Pacto, con todo y haber sido gloriosa, tuvo un caracter limitado. Por lo t�nto, el Nuevo Pacto, que es superior en su revelaci�n, interpreta y explica al Antiguo Pacto. As�, el escritor de la carta a los Hebreos ind�ca que todas las porciones del Antiguo Pacto fueron tan s�lo �copia y sombra de las cosas celestiales� (Heb. 8:5). Sus leyes, sus ritos, sus ceremonias y su se�al s�batica, fueron �representaciones de las cosas celestiales� (Heb. 9:23), y tuvieron solamente �la sombra de los bienes futuros� (ya tra�dos en Cristo) y no la forma misma de las cosas� (Heb. 10:1). El asunto de la observancia de ciertos d�as jud�os, entre ellos el d�a de reposo semanal es tratado por el apostol Pablo. El primer pasaje en consideraci�n es Colosences 2:16-17, que a la letra dice: �Por lo t�nto, que nadie se constituya en vuestro juez con respecto a comida o bebida, o en cu�nto a d�a de fiesta, o luna nueva, o d�a de reposo; cosas que s�lo son sombra de lo que ha de venir.� El apostol Pablo coinside con la interpretaci�n que el escritor de la carta a los Hebreos hace, en relaci�n a la funsi�n representativa y simb�lica de las fiestas solemnes jud�as, incluyendo la se�al sab�tica del Antiguo Pacto. El S�bado, como la se�al del Antiguo Pacto fue una �figura, un simbolo, o una imagen� que represent� algo superior a s� mismo, y que s�lo ser�a revelado con la llegada del Nuevo Pacto. Pablo concluye que nadie tiene el derecho de imponer sobre aqu�l a quien Cristo ya ha liberado, la carga de una ley ya obsoleta, que s�lo fue sombra de algo mejor, y que no hace sino condenar al hombre por su inhabilidad de poder cumplirla cabalmente. Sin embargo, la interpretaci�n de que en este pasaje Pablo se refiere al s�ptmo d�a tiene fuerte oposici�n en la tradici�n sab�tica, que descarta la frase �d�as de reposo,� como una posible referencia al S�bado semanal, argumentando que Pablo se refiere a los d�as de reposo anuales como la pascua y el d�a de la expiaci�n, y a otras festividades jud�as. Por lo t�nto, responderemos a �sta objeci�n, citando la mayor evidencia b�blica posible. En primer lugar, debemos analizar el contexto inmediato del pasaje. La expresi�n �por lo t�nto,� es una �conjunci�n,� la cu�l une las palabras e ideas del pasaje, y se�ala la relaci�n existente entre los pasajes previos y el texto en estudio. En los versiculos anteriores, Pablo habla de filosof�as, tradici�nes de hombres, principios elementales del mundo, y de la circunsici�n. La referencia es a las costumbres que los judaizantes quer�an imponer sobre los creyentes gentiles. Esto es evidente, por el contraste hecho entre la circunsici�n (la se�al de admisi�n al judaizmo), y el bautismo (la se�al de admisi�n al cristianismo). Note que Pablo utiliza la palabra delitos, y no pecados (v.13). Esto es significativo, porque la palabra delito define la violaci�n de la Ley como una �falta legal.� Esto encaja perfectamente con la declaraci�n del verso 14; �habiendo cancelado el documento de deuda que consist�a en decretos contra nosotros, y que nos era adverso, y lo ha quitado de en medio, clavandolo en la cruz� (Col. 2:14). Pablo establece que Cristo ha quitado la maldici�n que la Ley establec�a por su infracci�n, incluyendo las la sentencia de muertee por violar el d�a de reposo. �Cristo nos redimi� de la maldici�n de la Ley, habiendose hecho maldici�n por nosotros� (Galatas. 3:13). Por otro lado, a�n si Pablo no tuviera en mente especificamente al S�bado semanal, �ste caer�a dentro de la categor�a de d�as de reposo. Es decir, la referencia a �los d�as de reposo� es una referencia a todos los d�as de reposo �habidos y por haber� del calendario jud�o. Pero en realidad esto no hace ninguna diferencia, pues el Antiguo Pacto en su totalidad, incluyendo su se�al del S�bado ha sido abolido con la llegada del Nuevo Pacto, ratificado por la sangre de Cristo; el Cordero de Dios. En segundo lugar; el s�ptimo d�a, encabezaba la lista de todas las fiestas jud�as. La observancia del S�bado ten�a caracteristicas rituales y ceremoniales, por lo que era considerado como una fiesta religiosa m�s. En Lev�tico 23, Dios le di� a Moises una lista completa de las fiestas que el pueblo deb�a observar. La primera en citar, fue la fiesta semanal del S�bado: �Habl� el Se�or a Moises diciendo; Habla a los hijos de Israel, y diles: Las fiestas solemnes del Se�or, las cuales proclamar�is como santas convocaciones son estas: Seis d�as se trabajar�, pero el s�ptimo d�a ser� de descanso y santa convocaci�n; ning�n trab�jo har�is� (Lev. 23:1-3). El resto del cap�tulo enumera una por una todas las dem�s fiestas religiosas. Separar el S�bado del resto de las fiestas jud�as, y darle un significado diferente, es ir en contra la contundente evidencia b�blica. En tercer lugar, Pablo utiliza un modismo hebreo, que con algunas variaciones de orden, categoriza todas las fiestas y d�as especiales del juda�zmo; incluyendo el s�ptimo d�a de la semana. Es decir, la inclusi�n de �dias de fiesta, luna nueva y d�as de reposo� en el mismo enunciado, era una designaci�n com�n que los escritores b�blicos usaban para referirse a todas las �santas convocaciones,� y �fiestas solemnes� de los jud�os. La siguiente es una lista con alg�nos pasajes del Antiguo Testamento que comprueban lo dicho, y que apoyan nuestra interpretaci�n de las palabras de Pablo a los Colosences: �Y han de estar presentes . . . para ofrecer todos los holocaustos del Se�or todos los d�as de reposo, las lunas nuevas, y las fiestas se�aladas� (1 Cro. 23:30-31). �Y lo hizo conforme a lo prescrito por cada d�a, ofreciendolos conforme al mandamiento de Moises, para los d�as de reposo, las lunas nuevas, y las tres fiestas anuales� (2 Cro. 8:13). �Para los holocaustos de la ma�ana y de la t�rde, y los holocaustos de los d�as de reposo, en las lunas nuevas, y en las fiestas se�aladas, como est� escrito en la Ley� (2 Cro. 31:3). �Y al principe le corresponder� proveer los holocaustos . . .en las lunas nuevas, en los d�as de reposo, y en todas las fiestas se�aladas� (Ezequiel 45:17). �. . . para la ofrenda cont�nua, para el holocausto continuo, los S�bados, las lunas nuevas, las festividades� (Nehem�as 10:33b). �Por t�nto, nadie os juzgue con respecto a comida o bebida, d�a de fiesta, luna nueva, o d�a de reposo; cosas que s�lo son sombra de lo que ha de venir� (Col. 2:16-17). Compare las palabras del apostol Pablo con la de los pasajes arriba citados, y note la similitud. Es il�gico pensar que los escritores del Antiguo Testamento no incluyan al S�bado semanal en la designaci�n de �d�as de reposo, o S�bados.� Note adem�s, que la mayor�a de los pasajes se refieren a las �ofrendas y holocaustos� que deb�an ser presentados en �stos d�as, conforme a la Ley. �Si el s�ptimo d�a no estuviera contemplado en �stos pas�jes, la obligaci�n del pueblo para presentar ofrendas y holocaustos en el S�bado quedar�a nulificada, y la Ley sobre las ofrendas ser�a cumplida parcialmente.� Por lo contrario, en N�meros 28-29, la Ley enlista y especif�ca, cada una de las ofrendas y holocaustos para cada d�a, iniciando por las ofrendas diarias de la ma�ana y de la t�rde, continuando por las ofrendas semanales del d�a s�ptimo, y as� sucesivmente. Por lo cu�l, �Habl� Jehov� a Moises diciendo: Manda a los hijos de Israel y diles: Cuidar�is de presentarme a su tiempo mis ofrendas, mi pan con las ofrendas quemadas de olor grato para m� (N�m. 28:1-2). Para la ofrenda del s�ptimo di� dice: �Pero el S�bado ofrecer�s dos corderos de un a�o, sin defecto y dos d�cimas de flor de harina amazada con aceite como oblaci�n, con su libaci�n. Es el holocausto de cada S�bado, adem�s del holocausto continuo (diario) y su libaci�n� (N�m. 28:9-10). Como vemos, esta es una referencia directa a la ofrenda y holocausto semanal del d�a de reposo. Por lo que es imposible que los escritores del Antiguo Testamento, y el apostol Pablo mismo, hayan dejado fuera al s�ptimo d�a de la semana en su referencia al �los d�as de reposo.� A�n m�s, note el orden progresivo de la expresi�n, �d�as de reposo, lunas nuevas, y fiestas solemnes,� en la mayor�a de los pas�jes. Cada una de las fiestas est�n enlistadas en un orden ascendiente; S�bados (d�as), lunas nuevas (meses), fiestas (tiempos y a�os). Como hemos dicho, Pablo utiliza un �hebra�smo,� que categoriza todas las fiestas y d�as especiales del juda�zmo; bajo la frase: �dias de fiesta, luna nueva y d�as de reposo.� Pero Pablo no solamente trat� el tema de la observancia de los d�as de reposo, las lunas nuevas, y las fiestas solemnes en la iglesia de Colosas. En la carta a los Galatas, cuyo tema principal es la cancelaci�n de la Ley del Antiguo Pacto, Pablo reprende fuertemente a los hermanos de Galacia por dejarse llevar por un �evangelio diferente� (Gal. 1:6-9). Los falsos maestros judaizantes se introdujeron a la iglesia de Galacia, y persuadieron a los creyentes gentiles a circunsidarse, a guardar la Ley, y a observar los d�as festivos. Note la similitud de �ste pasaje con el de la carta a los Colosenses; �Pero ahora, ya que conoc�is a Dios,o m�s bien, que s�is conocidos por Dios, �c�mo es que os volv�is de nuevo a los d�biles y pobres rudimentos, a los cu�les os quer�is volver a esclavizar? Guard�is los d�as, los meses, los tiempos y los a�os. Temo que mi trab�jo en medio vuestro haya sido en vano� (Galatas 4:9-11). �Se d� cu�nta? �Pablo trata el mismo asunto aqu�� Notemos la similitud: d�as (S�bados), meses (lunas nuevas), tiempos y a�os (Fiestas). En �ste pasaje, Pablo llama �stas pr�cticas �d�biles y pobres rudimentos,� que tan s�lo esclavizan. En la carta a los Colosenses, Pablo les llama, �filosof�as, vanas sutilezas, tradici�nes de hombres, y principios elementales del mundo.� �Usted dec�de! �Desea continuar en la pr�ctica y observancia de un d�a que ya no tiene vigencia legitima? Pues ya ha ten�do su cumplimiento total con la llegada del Nuevo Pacto. �Vivir suj�tos a un concepto legal que asegura que un d�a en particular (s�bado o domingo), tiene un valor espiritual mayor que los dem�s es cerrar los ojos a la revelaci�n superior del Nuevo Pacto. Permitame referirle la ilustraci�n contempornea del estudio pasado; �Supongamos que usted preserva con cari�o la foto de un ser querido que est� por llegar a visitarlo. Mientras esa persona especial no llegue, usted se la pasa contemplando atentamente la foto que tiene bien preservada en un bonito marco. Pero cuando llega su ser querido, usted ya no se la pasa contemplando su fotografia, usted disfruta de su prescencia y compa�ia.� El S�bado fue esa bonita fotograf�a del verdadero reposo en Cristo. Nosotros no necesitamos ya seguir contemplando la imagen de la realidad espiritual del verdadero S�bado, puesto que ahora podemos disfrutarla como una realidad presente. |
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�Alguna vez te has preguntado de d�nde consigui� esposa Ca�n? �Son los Gigantes mencionados en la Biblia descendientes de Angeles? Si tienes preguntas sobre un Verso, o un Pasaje de la Biblia, o te interesa conocer m�s sobre un Tema Biblico en particular, Envianos tus preguntas y te enviaremos una respuesta biblica lo mas pronto posible. Oprime Aqui |
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