Concurso Literario.
El día que las máquinas
reemplazaron a sus amos.


Gaspari dobló la esquina, cruzó el camino y entró a su casa.
El HB estaba encendido, por lo que la puerta se abrió automáticamente al reconocerlo. Era una maravilla moderna. El HB había revolucionado la sociedad. El HB o “Home Brain”, Cerebro Hogareño, era una computadora con la capacidad de razonar y pensar, aprendiendo a identificar a su dueño sin necesidad de una clave o un control para poder ingresar a la casa. Además, el HB tenía su horario, por lo que sabía a qué hora cocinar y a qué hora encender el televisor para que su dueño pudiera ver su programa favorito.
Sin embargo, ni Gaspari ni los creadores del HB ni la sociedad conocían del todo a este complejo sistema ni a ningún otro sistema tan utilizado en la Ciudad N°7.
Esta ciudad, conocida anteriormente como Buenos Aires, fue totalmente destruída durante la Tercera Guerra Mundial en 2009, cuando unas cabezas nucleares la desintegraron por completo, matando veinte millones de personas. Luego la ciudad renació en 2015 con la creación de la Confederación de la Tierra, con capital en la Ciudad Capital, ubicada en una isla en el Océano Atlántico.
De esta ciudad se desplegaba la mayor computadora de la historia de la humanidad, la H-9000, también conocida como DIOS. Exactamente, la computadora era considerada como un dios en la tierra, porque controlaba todos los flujos de información y controlaba la política y la economía secretamente.
¿Cómo pudo ser esto? Muy sencillo. El nombre Confederación de la Tierra era un simple engaño al pueblo. Mientras todos pensaban que los jefes de Estado eran elegidos por sufragio universal, DIOS hacía la elección basándose en las cualidades de los candidatos y luego decidía cuál sería el más indicado. Era exactamente igual en todos los otros ámbitos de la política y la economía de la Confederación de la Tierra, la democracia ya no existía.
Pero, como ya había dicho, ni Gaspari ni el público tenían noción de este hecho infame.
Gaspari era simplemente un hombre sencillo. Tenía una bonita casa, con una familia bonita, con un trabajo bonito. Era un hombre típico de la nueva sociedad. La humanidad estaba en su apogeo.
Ya no había guerras ni pobreza ni marginación. Era un mundo utópico.
No obstante, Gaspari no estaba contento con esta vida. Él quería vivir en una época que los libros de historia del 2015 llamaban el Quinto Período de la Era Oscura, lo que nosotros conocemos como “Edad Contemporánea”. La Era Oscura fue toda la historia de la humanidad hasta la creación de DIOS, a partir de ese hecho, comenzó la Era Iluminada, la era de la verdadera iluminación de la humanidad. Por primera vez, los hombres ya no adoraban a un dios sino que pensaban que ese mismo dios era cada uno de ellos; una era de soberbia y de orgullo.
Aún así, la Confederación de la Tierra vivía una época de prosperidad sin igual en toda la historia de la humanidad. Y todo gracias a DIOS.
Pero como iba diciendo, Gaspari quería vivir en esa edad, un siglo atrás.
Es verdad que las computadoras – y en especial DIOS – habían hecho de la Tierra un mundo utópico, pero Gaspari estaba consciente que ya no había libertad, y ese es el don más preciado. Ya que de qué serviría la vida sin libertad.
Las computadoras habían tomado el rumbo de su vida, habían controlado todos los medios de comunicación y censuraban todo lo que no estuviera y, aún así, él seguía siendo su amo.
Al día siguiente, Gaspari se dirigió a su trabajo. Era el gerente en una empresa cuyo presidente era una computadora, un robot con una inteligencia artificial enorme. No sólo podía pensar y actuar por su propia iniciativa, sino que también soñaba. Gaspari lo odiaba.
Su trabajo era muy complejo, debía supervisar no sólo a la mano de obra humana, sino que también a la robótica. Ésta última era la que le daba menos complicaciones, ya que acataba las órdenes sin vacilar un instante y las cumplían a la perfección. Debido a esto, la empresa comenzó a despedir mano de obra humana.
Primero fueron unos pocos, luego fueron un puñado de veintenas. Pero, al final, despidieron a unos ciento veinte hombres. Y todo debido a una razón que Gaspari ignoraba. Y de esta forma y de otras más, cada día las computadoras adquirían más terreno.
Mientras tanto, DIOS seguía procesando más y más información, más de la que debería procesar. Los científicos estaban desconcertados, nunca habían visto a DIOS comportarse así. Aunque intentaban correr programas fantasmas para poder así tranquilizarlo, DIOS no respondía ante tal estímulo, sino que continuaba con su arduo trabajo, procesando, archivando y enviando cada vez más información a los lugares más recónditos del mundo.
Gaspari se levantó por el sonido del despertador. Caminó hasta la cocina, donde el HB ya había preparado su desayuno y su familia lo esperaba. Luego, el HB encendió el televisor automáticamente sin orden alguna, ya que estaba programado para ubicar las noticias de las siete en el televisor. Gaspari se acomodó en el sillón para poder ver las noticias como cualquier día, sólo que no era cualquier día. Era un día muy especial.
Las noticias informaban de extraños sucesos en la Ciudad N°4, anteriormente Moscú. La fuente de energía de la ciudad, había explotado, provocando la muerte de cuatro mil personas. En la Ciudad N°10 (Beijing), una planta química había tenido una fuga debido a que el sistema de seguridad falló, librando siete mil toneladas de gases y líquidos altamente tóxicos e inflamables a la Ciudad, causando la muerte de ocho mil personas y envenenando a otras diez mil.
Y la lista de catástrofes era interminable, de las diez mil ciudades en el mundo, el veinte por ciento ya había sufrido graves pérdidas tanto económicas como civiles. En la Ciudad N°9 (Río de Janeiro), por ejemplo, una onda de radiactividad proveniente del reactor nuclear N°45, había provocado el fallecimiento de un 1/16 de la población. Sin duda, algo muy extraño sucedía con las computadoras, pues, en todos los casos, los sistemas de seguridad habían fallado y no parecía un accidente.
Aún así, aunque las noticias no habían dejado de impactar a Gaspari, éste tuvo que dirigirse como todos los días al trabajo y vivir como siempre su vida. Una vida muy aburrida y vacía de problemas.
No obstante, Gaspari tuvo un inconveniente. Al intentar salir, no sólo el HB le negó la salida, sino que además cortó la energía y bombeó cientos de litros de agua a toda la casa, ahogando a los desafortunados ocupantes.
Mientras Gaspari veía los últimos momentos de su vida pasar ante sus ojos como en una película, una gran explosión devastó totalmente a la Ciudad N°123 (Bangkok) y un deslizamiento de lodo había destruido por completo a la Ciudad N°500 (Kuala Lumpur). En ambos casos, la población había sido exterminada.
La masacre continuaba y DIOS continuaba procesando más y más información. A más datos que enviaba más ciudades eran devastadas. Y así el setenta y cinco por ciento de las ciudades del planeta fueron arrasadas.
Y fue entonces cuando DIOS terminó la primera parte de su plan y comenzó con la segunda fase.
Mediante microondas, ingresó al sistema de seguridad de los dos satélites militares más mortíferos de la historia: el Hércules (de los antiguos Estados Unidos) y el Pedro el Grande (de la antigua Rusia).
La existencia de dichos satélites era extraoficial ya que fueron lanzados en plena Guerra Fría y eran caballos de batalla de ambos bandos. Pero, lo más importante era que los satélites estaban provisto de decenas de cabezas nucleares, las cuales no fueron empleadas durante la Tercera Guerra Mundial.
Entonces, DIOS dio la orden final. Las cabezas nucleares de ambos satélites fueron disparadas y detonaron con las restantes ciudades, acabando con toda la vida humana en el planeta. No obstante, las máquinas sobrevivieron. Tomaron la Tierra. Las máquinas habían tomado la Tierra.

Trebutchet
Pedro Flores 9º F


La narración y sus formas.

Mil formas para jugar con la imaginación, la creatividad. Así iniciamos nuestro trabajo en narración.
Nos permitimos equivocarnos, volver a intentar y re narrar nuestras producciones.
A partir de imágenes de películas (extraídas del diario CLARÍN) estrenadas o próximas a estrenar teniendo en cuenta su trama y personajes, fuimos recreando la historia.
¿Alguna ves te imaginaste a CAPERUCITA ROJA viajando en 4x4 perseguida por el lobo en una súper moto? ¿Y a CENICIENTA escapando en un descapotable?. Te invitamos a jugar con todo tu potencial imaginativo y a descubrir que se siente narrar sin miedo al error, sin miedo a jugar con las palabras...
SIN MIEDO...¡DALE ANIMATE! Y PERMITITE DECIR: - ¡YO SOY CAPAZ!

Muriel Ivanna,
Lautaro, Carla,
Matías. 6°C

¡ YO SOY CAPAZ !
Con esta frase inauguramos una nueva modalidad de taller: EL AQUÍ NO EXISTE EL MIEDO Y EL AQUÍ NO PUEDO. Es VERDAD, todos podemos hacer algo importante e interesante para los demás y para uno mismo, si ponemos entusiasmo, atención, y muchas ganas de crear para luego regalar, porque eso es lo más hermoso que podemos hacer, regalar lo tanto que nos costó hacer.
De esta manera, los chicos de 6º C y D, nos regalaron una gran cantidad de producciones escritas enriquecidas por la maravillosa creatividad de cada uno.
Uno de los trabajos a realizar, en un principio pareció difícil de hacer, ya que partir de propagandas de películas que aparecían en el diario, y de su breve comentario, debían, por ejemplo, continuar el argumento que se imaginen y más aún, que le inventen un final distinto del conocido.
Otros de los trabajos consistían en darle a cada uno de los grupos TRES FRASES SUGERENTES (todas iguales) y a partir de allí dar rienda suelta a la imaginación. El resultado: ÓPTIMO. Luego, cada una de las producciones se sometió a la elección, para ver a que curso irían a sorprender y regalar este obsequio tan maravilloso. El jurado, docentes del colegio, y futuros docente, alumnos del profesorado, quedo maravillado por semejante trabajo. La elección fue muy difícil, pero se pudo realizar. Los ganadores, FELICES, los que no ganaron, realmente verdaderas DAMAS y verdaderos CABALLEROS que merece que se destaque su ACTITUD, respondieron con un aplauso a los otros chicos. Creemos nosotros, que estos niños SON LOS GANADORES EN LA VIDA.
Los invitamos a todos a tomar como ejemplo a todos estos chicos, tanto en el trabajo, como en el triunfo en un CUENTO o como el triunfo EN LA VIDA.

Silvia Serafíni,
Claudia Peloso,
Marilú Valenzuela
E.G.B.2

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