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Informática:
¿Nueva educación para todos?
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Por supuesto que
el país ideal es una utopía, pero no lo son aquellas naciones
que, a través de una buena gestión de gobierno pueden
brindar a sus habitantes lo necesario para vivir y desarrollarse como
personas: un hogar digno, trabajo, educación para todos, salud,
cultura, bienestar. Las escuelas son
la fiel muestra de la sociedad argentina de hoy. Existen dos tipos de
escuelas: aquellas a las que asisten los futuros dirigentes, y las otras,
a las que concurre el resto de la población. Las que ofrece el
estado. Un estado fundido por la corrupción. La brecha entre
unas y otras está en permanente apertura, alejándose enormemente. Si partimos de esta frase y nos detenemos a observar la actual realidad de las aulas argentinas, el objetivo lamentablemente no se ha cumplido. Está claro que no todos los chicos tienen las mismas oportunidades a lo largo del país, hallando dos grupos bien definidos (con algunos matices intermedios). En un extremo se encuentran los chicos que han tenido la gracia de nacer en una familia que cuenta con recursos para afrontar los gastos de un colegio privado: los Informatizados, por llamarlos de alguna manera. En el otro, cada vez más numeroso, figuran aquellos niños que no se acuerdan cuando fue la última vez que comieron: los llamaremos marginados digitales, si bien esta marginación es la consecuencia de otras más graves. Entre ambos grupos existen notables diferencias y posibilidades. Y con respecto a las Nuevas Tecnologías en la Educación, existe en el medio lo que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) llama Brecha Digital que los separa. Los niños
que pertenecen a este grupo, con todo derecho cuentan con la tecnología
en la escuela y tal vez en su hogar. Y eso está muy bien. Aprenden
los temas con Software Educativo, acceden a Internet para buscar la
última información, juegan y se divierten, aprenden algo
de la ciencia Informática, están capacitados para operar
un cajero automático o un teléfono celular, asisten a
las olimpíadas de Internet, y tantas otras cosas. Los niños que pertenecen a este grupo no saben de computadoras. No hablan de Internet. No les interesa demasiado el tema; les importa más ir a la escuela sólo para poder saciar el hambre. Y no saben qué beneficios puede traerle a ellos la Educación Virtual, si no tienen idea de lo que es una vida digna. No pueden concentrarse a causa del hambre y frío que pasan, y lo peor es que esta situación crece y cada vez son más los niños que conforman este grupo. Son los que se desmayan en el aula porque hace días que no prueban bocado. Tal vez no puedan terminar los estudios básicos. Tal vez desde chicos ya están condenados a la miseria y la ignorancia. Ni piensan en el secundario. Algunos se esforzarán y llegarán más lejos que sus padres. Algunos harán trabajos que nadie quiere hacer. Otros quizás no trabajen ni se preocupen por salir adelante, creyendo que el camino más fácil es vivir de limosnas de la iglesia o de un gobierno que los usa para obtener favores electorales y después los olvida una y otra vez, inculcándole lo mismo a sus hijos. Sabemos que la mayoría de las escuelas del Estado no reciben los aportes prometidos. El presupuesto educativo sufre recortes cada vez más profundos Los maestros tienen enormes problemas para cobrar un sueldo que no alcanza. Y a pesar de esta situación ellos mismos son los que, con un gran esfuerzo, consiguen lo necesario para que sus alumnos tengan un cuaderno y un lápiz, entre otras cosas, a pesar de su sueldo magro. Las escuelas se mantienen también por medio de las donaciones recibidas y por la cooperadora escolar. Muchas veces de ella depende la copa de leche que recibe un alumno. En estas escuelas
no hay computadoras. Hay derrumbes, inundaciones, frío. Hay chicos
que se desmayan en clase a causa del hambre. Chicos descalzos. Chicos
que se enferman de sarna en la misma escuela. Las Nuevas Tecnologías
los ha olvidado. La sociedad, el gobierno los han olvidado. El que no
sepa computación e inglés, será un potencial analfabeto |
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La
dignidad del hombre
¿y de la mujer?
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Noelia
Benvenuto |
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A
pedido de los actores.
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Todos
podemos dar vida.
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EGB 1 |