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2002
año de astronómicas visiones, ya más que globalización,
todo parece la historia misma de la humanidad...
¿Fronteras, regiones, pueblos, hombres?. Aparece el miedo, los
miedos, poderosa y silenciosa arma, mata a unos, enriquece a otros.
Adán y Eva como tantos casos humanos, fueron los que experimentaron,
también los primeros. ¿Porqué? Sabían que
habían fallado.
Pero fue la muerte de Abel, que aparece la discordia y lleva a descubrir
la muerte; como después se precipita...
Hoy el miedo rodea, puede deberse a la debilidad que lleva al encierro
y en el se prepara la defensa que puede terminar en agresión.
La sociedad está sobre estimulada para defenderse, sin control,
sin refugio.
Él filósofo Francis Bacón publicó en 1620
su libro Novum organum que propuso la gran restauración
de las ciencias creyendo en el progreso del conocimiento y de las ciencias,
y en el valor de una comunidad, de una fraternidad científica
para lograrlo.
Creó la metáfora de la casa de Salomón,
el rey sabio que con su humildad contemplaba la naturaleza y transmitía
el conocimiento de las cosas en forma clara y directa, con el fin de
que los errores humanos pudieran ser identificados.
Bacón llamó a los obstáculos ídolos; los
agrupó en cuatro categorías:
1.- Los que dependen de la educación que cada uno recibe (hoy
sería la especialidad)
2.- Los que dificultan la libre comunicación de las ideas (hoy
la publicidad; tan manejada!)
3.- Los que se aferran a una determinada concepción de las cosas
y llevan a denigrar todo lo que se opone a ella (hoy las corporaciones).
4.- Los que inventan fábulas y mitos para inducir a elaborar
teorías sin fundamento sin datos a verificar, a mezclar las creencias
y confundir la ciencia con la fe (un espectáculo), atraen, deslumbran
y por último, hacen caer..
Es así que el calidoscopio parece haber perdido el orden de sus
espejos o peor aún, la veracidad de las imágenes,
ya casi se ha convertido en el salón de los espejos de un parque
de diversiones...
El miedo, los miedos: ¿a qué?, ¿A quienes?, ¿Porqué?,
¿Cuánto?, ¿Hasta cuándo?...
Miedo al futuro, al poder de la magia, al nuevo siglo, a las profecías
que anuncian cosas desbastadoras, desastres y cataclismos, a la enfermedad,
a la muerte, etc.
No los teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado; nada
secreto que no deba ser conocido. Lo que yo les digo en la oscuridad,
repítanlo a pleno día; y lo que escuchen al oído,
proclámenlo desde lo alto de las casas. MT.10, 26-27.
No tengan miedo al futuro, porque el tiempo está en manos de
Dios.
No tengan miedo al más allá porque allí está
Él esperándonos.
NO tengan miedo a la muerte porque Dios la venció por todos nosotros.
Un solo miedo se puede tener: El de no estar con el Señor. Ese
es el temor de Dios. Quién sólo teme a Dios no puede tener
miedo a nada ni a nadie (boletín dominical)
Vayan ustedes y denles de comer... (Jesús a sus discípulos).
El bien común consiste en ser felices, esa es la clave del desarrollo.
Lo que debe desarrollarse es la sociedad humana. El bien común
es la meta del desarrollo y esa palabra clave, categorizó a los
pueblos en desarrollados, en vía de desarrollo y subdesarrollados.
Calidoscopio 2001 terminó con una enumeración de ítems
para ser feliz. Hoy son incontables en número y forma las búsquedas
que solidariamente llevan a lograr la felicidad, en esa casa sin límites
y la desocupación llevó a despertar en muchos, muchísimos
las ideas, acciones, que, contagiando a otros, convirtieran el efecto
dominó de caídos a erguidos, de hambrientos a saciados,
de enfermos a saludables, de sin techo a amparados; de huérfanos
a hermanos, de tristes a alegres; porque la vida es para vivirla en
alegría, en paz, con esperanza; Es una fiesta!; hacer que nadie
se sienta sólo, que nadie esté con los brazos caídos,
levantándolos para el saludo, el abrazo, la alabanza. Quizá
no sea fácil pero no imposible hacerlo...
Cada cual tome su parte y ¡adelante! ¿Se enoja Ud.
Alguna vez? -le preguntó un periodista a la madre Teresa de Calcuta-
¿alguna vez se siente frustrada?
Si... a veces me enojo, cuando veo el derroche, cuando veo que se desperdician
cosas que podrían salvar a otros de la muerte.
¿Frustrada? No, nunca.
La oración a Jesucristo, señor de la Historia...
Podría ampliarse con la siguiente: Nuestra señora
del buen consejo, bendice nuestra patria y lleva a los jóvenes
por sendas de fe y respeto por la vida. Bendice a América Latina,
aconseja y conduce a los gobernantes por caminos de justicia y honestidad.
Bendice a todos que no falten el pan, paz, trabajo y tu protección
diaria. Amén.
Se oyen voces que parecen ecos, por resonar en toda dirección.
La respuesta se espera con fe, esperanza y a través de la caridad
solidaria, y sin fronteras...
Todo como un invisible tejido
Srta. Nilda Elvira
Figueira
Directora
Colegio San Fernando
(1957-1996)
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