|
En
la calle Solís al 1.122, vivía una nena llamada Clara cuya
mamá era veterinaria.
Un día llegó un telegrama diciendo que la mamá de
Clara se tenía que ir a España a curar al guacamayo del
Rey Ramiro II. Clara se puso contentísima por que iba a tener que
cuidar todos los animales que tenía.
Ni bien se fue su mamá. Clara llamó a sus amigos, ella tenía
planeado un fin de semana de película.
El primero en llegar fue Marcos, a él le encantaba la patineta,
era un experto sobre ruedas, llegó y se puso a andar por toda la
casa.
Luego llegó Juli, ella no podía salir sin Loquín,
su perrito de peluche.
Más tarde llegó Claudio a él le encantaba leer.
A la mañana siguiente, la primera en levantarse fue July, ella
no soportaba ver a los animales encerrados en jaulas, enetonces abrió
puerta por puertita, ventana por ventanita. Algunos no sabían si
salir o no, otros inmediatamente salieron y empezaron a correr por la
casa.
Cuando las jaula estaban vacías se despertó Claudio, no
podía creer lo que veía, había hamsters mordisqueando
sus zapatillas, un conejo en la heladera junto a las zanahorias.
Claudio no sabía cómo se habían metido ahí
pero en fín, lo peor de todo fue ver un gato en el ventilador...
pobre se estaba mareando e inmediatamente despertó a Clara con
una fuerte sacudida.
Clara se despertó preocupada, ella tampoco podía creer lo
que pasaba, rápidamente despertó a Marcos.
Le explicaron a July que no era correcto soltar a los animales y menos
porque algunos eran peligrosos, como la víbora que podía
asustar a alguien, aunque era mansa.
Se pusieron a buscar a todos, los primeros que encontraron fueron el gato
y el conejo porque Claudio los había visto.
Luego de sacar al conejo de la heladera ponerlo en la jaula, obviamente,
con una zanahoria apagaron el ventilador, Marcos se subió a una
silla y agarró al gato. El estaba, estaba tan asustado que entró
en su canasta y se hechó a dormir, luego siguieron buscando, encontraron
al perro tratando de agarrar a la gallina, lo corrieron por todo el jardín
hasta que los atraparon, al perro lo ataron al árbol y a la gallina
la pusieron en su jaula.
Aunque cansados siguieron buscando, July se sentó en un sillón
y comenzó a llorar porque pensaba que había hecho algo muy
malo.
En ese momento sintió que algo le mordisqueaba los zapatos, ¡eran
los hámsters! Los levantó y llamó a sus amigos y
entre todos los metieron en su jaula, cerraron la puerta y la ventana.
Lo que faltaba era la víbora, todos se preguntaban ¿dónde
podía estar?.
Luego de un rato de búsqueda Marcos se cansó y empezó
andar en patineta, en el invernadero sintió que rozó con
algo; era la víbora, se asustó mucho y sus gritos atrajeron
a Clara. Fueron todos al invernadero, Marcos recordó que la víbora
era mansa, la alzaron y justo cuando la estaban poniendo en la jaula,
escucharon el auto de la mamá. Luego salieron corriendo y se sentaron
todos en el sillón y prendieron la tele, entró la mamá
y se quedó asombrada por lo acomodado que estaba todo. Más
tarde tomaron leche, se despidieron todos y cada uno se fue a su casa.
Laura-Flor.
Arnaudo y Carolina 5°C
|