|
|
|
Escríbenos !!!
|
PARA DESPEDIR UN MUERTO
Te amé y te amo,
por eso tu partida me hace sentir
tu ausencia y te recuerdo con dolor y pena.
Acepto tu derecho a partir, a tu
hora y sin mi consentimiento.
Acepto mi dolor al extrañarte y
este enojo inexplicable, porque al partir me abandonaste.
Sé que no fui perfecto contigo,
pero fue mi vida,
lo que me fue posible,
por eso quiero despedirte sin
quedarme con culpas del pasado.
Sé que no fuiste perfecto, pero no
te culpo por nada; fue tu vida,
lo que te fue posible,
y no quiero vivir reprochándote
culpas que ya no sientes.
Te extraño,
y me parece imposible poder vivir
sin tu presencia.
Porque te amé llegué a
necesitarte; y ahora quiero aprender a amarte sin necesitar tenerte a mi lado;
quiero que mi amor no muera sino que madure y crezca.
Y aunque sienta que te necesito, sé
que no te necesito porque mi vida tiene su autonomía y su propia
consistencia,
tan claramente como sé que viví
antes de conocerte y que podré vivir cuando ya no te tengo.
Si decidiste partir aquí estoy
para despedirte.
Nada ganaría con empecinarme en
creer que no te fuiste.
Me siento con derecho ! Y con
obligación ! de seguir mi vida.
No quiero morir contigo, porque tú
no ganarías nada, y no te mostraría con eso el amor que te he tenido sino cuánto
te he necesitado.
Hoy lloro triste y apenado,
angustiado y deprimido,
! y me lo permito así, porque así
lo siento !,
pero, y aunque me cuesta decírtelo,
sé que mañana, muy pronto, volveré a vivir el gozo de la vida, llevando
conmigo tu recuerdo y también tu compañía...
Mientras te digo todo esto, me
parece imposible que te hayas ido y busco inútilmente explicaciones.
Mejor, acepto la realidad, y te
despido...
de René Trossero, Libro: "No te mueras con tus muertos"
|
|
El administrador del sitio no se responsabiliza por las opiniones vertidas por los autores. Espacio dedicado a la Salud Mental, de carácter independiente, pluralista, profesional y de opinión que promueve la actividad “psi” sin fines de lucro. |