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Escríbenos !!!
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Fue en el
jardín de un manicomio que conocí a un joven de rostro pálido y
hermoso y lleno de encanto. Sentándome a su lado sobre el banco le pregunté:
“¿Por qué estás aquí ?” Mi padre quiso hacer de mí una reproducción de sí mismo; también mi tío. Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre. Mi hermana mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir. Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta. Mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo. Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo”. Enseguida
se volvió hacia mí y dijo: Yo respondí: “No, soy un visitante”. Y el añadió:
“ Oh, tú eres uno de los que vive en el manicomio del otro lado de la
pared”.
de Khalil Gibrán
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