Cábala...
Cábala para iniciados e Iniciados.
Daremos en estos documentos una visión general de esta Ciencia y deseamos que esos elementos ayuden a cada uno a seguir profundizando.

SALOMÓN ESTÁ EN EL ORIGEN DE LA SABIDURÍA: PROVERBIOS
DAVID ESTÁ EN EL ORIGEN DEL CULTO: LOS SALMOS
MOISÉS ESTÁ EN EL ORIGEN DE LA LEGISLACIÓN: EL PENTATEUCO.
Para ser un estudiante de Cábala hay que ser un lector paciente, dedicado y observador. Nada ayuda más a alejarse de la sabiduría que las actitudes desesperadas.
En la búsqueda del conocimiento, la aliada más grande que podemos tener es la prudencia.
Cada uno de los versículos seleccionados de la Biblia, es base del templo interno que debemos formar para entender la cábala.
Lee con detenimiento, con profundidad, con espíritu de buceadores expertos.
Las palabras son como piedras que esconden secretos y por eso hay que analizarlas una a una.
Las palabras crean un enredado laberinto que subyuga y pierde a quienes entran con el pretencioso orgullo de los “sabios”. Es ciertamente, la humildad, el hilo de Ariadna necesario para comprender los laberínticos senderos de esta Ciencia Sagrada y Trascendental.
El reflejo de la Cábala ha iluminado la vida y los tiempos de grandes hombres. Tiempos que se convirtieron en épocas importantes para el descubrimiento de las leyes secretas de la sabiduría.
El subrayado es una llamada para la meditación.
Haré referencia de varios autores; Maestros y estudiosos de esta Ciencia para ampliar las reflexiones y observar con criterio epistemológico la sabiduría.
Observemos que en la Biblia; como libro sagrado, portador también de la TRADICIÓN INICIÁTICA, se mencionan varias veces las palabras: DECRETOS, MANDAMIENTOS, LEY, PALABRA, SABIDURÍA Y PRECEPTOS.

Sugerencias para los que hagan este estas reflexiones:
Estudiar que significa e implican estas palabras y lo más importante, su contenido.
Salmos 119, versículos: 25 al 30.
25 Aquí me tienes en el polvo hundido: reanímame conforme a tu palabra.
26 Te he contado mis andanzas y tú me has escuchado: enséñame tus decretos;
27 Señálame el camino de tus mandamientos y yo meditaré en tus maravillas.
28 Yo me deshago en lágrimas de pena; sosténme conforme a tu palabra.
29 Aleja de mí el camino de la mentira y dame la gracia de tu ley;
30 he elegido el camino de la verdad y he preferido tus sentencias.
Salmos 119. versículos 89 al100.
89 Tu palabra Señor, permanece eternamente, más estable que los mismos cielos;
90 tu lealtad perdura por todas las edades, tú fijaste la tierra y ahí está;
91 según tus decisiones, todo subsiste hoy, pues todas las cosas están hechas a tu servicio.
92 Si tu ley no hubiera hecho mis delicias, yo hubiera perecido en la miseria;
93 jamás me olvidaré de tus preceptos, pues con ellos me has salvado la vida;
94 tuyo soy, sálvame, pues busco tus preceptos;
95 los malvados me acechan y buscan mi ruina, pero yo sigo atento a tus decretos;
96 he visto el fin de toda perfección; tus mandamientos son infinitamente amplios.
97Cuanto amo tu ley: todo el día estoy pensando en ella;
98 tu mandamiento me hace más sabio que mis enemigos, y siempre está conmigo; 99soy más listo que todos mis maestros, porque medito en tus decretos;
100 soy más sabio que todos los ancianos pues guardo tus preceptos.
Cuando se trata de la comprensión de lo que significa, ya que nos conduce la Sabiduría, encontramos en la Biblia estas enseñanzas.
En ellas se mencionan claramente el árbol, los senderos, las columnas de derecha y de izquierda, los árboles, la espada flameante y otros símbolos que debemos comprender.
Proverbios 2, versículos del 1 al 9.
1 Hijo mío, si tú recibes mis palabras y guardas dentro de ti mis mandamientos,
2 haciendo tu oído atento a la sabiduría e inclinando tu corazón a la inteligencia;
3 si llamas a la prudencia y levantas tu voz a la inteligencia;
4 si la persigues como a la plata; si excavas buscándola como un tesoro,
5 entonces comprenderá el temor del Señor y descubrirás el conocimiento de Dios.
6 Porque es el Señor el que da la sabiduría y de su boca procede la ciencia y la sensatez.
7 El reserva su auxilio para los hombres rectos, es un escudo a los que practican la honestidad.
8 El protege a los que practican la justicia, vigila el camino de los fieles,
9 entonces tu comprenderás la justicia y la equidad, la rectitud y todos los caminos
del bién.
Proverbios 3, versículos del 13 al 18.
13 Bienaventurado el hombre que ha encontrado la sabiduría, el hombre que ha adquirido la inteligencia;
14 porque adquirirla vale más que adquirir plata, y poseerla más que poseer oro.
15 Es más preciosa que las perlas, y todos los tesoros que puedas desear no la igualan.
16 En su diestra tiene larga vida, y en su izquierda riquezas y honores.
17 Sus caminos son caminos de delicias, y sus senderos son todos de paz.
18 Es un árbol de vida para los que la abrazan, y los que la poseen son bienaventurados.
Génesis 1, 29.
“Y añadió: “Yo os doy toda planta sementífera que hay sobre la superficie de la tierra y todo árbol que da fruto conteniendo simiente en sí. Ello será vuestra comida.”
Génesis 2. 8, 9, 15, 16, 17.
8 El Señor Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y en él puso al hombre que había formado.
9 El Señor Dios hizo germinar del suelo toda clase de árboles agradables a la vista y apetitosos para comer, el árbol de la vida, en medio del jardín, y el árbol de la ciencia del bién y del mal.
15 El Señor Dios tomó al hombre y le puso en el jardín de Edén para que lo cultivase y guardase.
16 El Señor Dios dio al hombre este mandato: “Puedes comer de todos los árboles del jardín; 17pero del árbol de la ciencia del bién y del mal no comerá, porque el día en que comas ciertamente morirás”.
Génesis 3, 4.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: “¡No, no moriréis! 5Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal”.
Génesis 3, 22.
22 Después dijo: “¡He aquí al hombre, que ha llegado a ser cómo uno de nosotros por el conocimiento del bién y del mal! ¡No vaya ahora a tender su mano y tome del árbol de la vida y comiendo de él viva para siempre!
Génesis 3, 24.
24 Expulsó al hombre, y puso delante del jardín de Edén los querubines y la llama de la espada flameante para guardar el camino del árbol de la vida.
Hebreos 11, 1 al 3.
1 La fe es la garantía de las cosas que se esperan, la prueba de aquellas que no se ven.
2 Por ella recibió testimonios de admiración los antiguos.
3 Por la fe conocemos que el mundo fue creado por la palabra de Dios, de suerte que lo visible tiene una causa invisible.
Hebreos 12, del 1 al 13.
1 Precisamente por eso también nosotros, envueltos como estamos en una gran nube de testigos, debemos liberarnos de todo aquello que es un peso para nosotros y del pecado, que fácilmente nos seduce, y correr con perseverancia en la prueba que se nos propone,
2 Fijando nuestra mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quién, para obtener la gloria que se le proponía, soportó la cruz, aceptando valientemente la ignominia, y está sentado a la diestra del trono de Dios.
3 Pensad, pues, continuamente en aquel que soportó tan grande contradicción de parte de los pecadores, para que no desfallezcáis perdiendo el ánimo.
4 Todavía no habéis resistido hasta el derramamiento de sangre en la lucha contra el pecado.
5 Habéis olvidado la exhortación que os dirige como a hijos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, ni te desalientes cuando te reprenda;
6 Porque el Señor corrige al que ama, y castiga al que recibe como hijo.
7 El castigo que soportáis os sirve para educaros. Dios os trata como a hijos. ¿Hay algún hijo que no sea corregido por su padre?
8 Si estuvieses exentos de castigo, que a todos alcanza, no serías hijos legítimos sino bastardos.
9 Además, si nosotros respetábamos a nuestros padres cuando nos corregían, ¿con cuanta mayor razón debemos someternos a nuestro Padre celestial para tener la vida?.
10 Nuestros padres nos educaron lo mejor que pudieron para un tiempo limitado, mientras que Dios lo hace para nuestro verdadero provecho, para comunicarnos su propia santidad.
11 Es cierto que todo castigo, en el momento de recibirlo, es desagradable y motivo de disgusto; pero después, en los que se han ejercitado en él, produce frutos de paz y justicia.
12 Por lo cual, enderecen vuestras manos abatidas y vuestras rodillas debilitadas,
13 Dirigid vuestros pasos por caminos llanos para que el pie cojo en lugar de dislocarse se cure.
Santiago 1, 2 al 8.
2 Hermanos míos, tened como suprema alegría las diversas pruebas a que podéis ser sometidos,
3 Sabiendo que la fe probada produce la constancia.
4 Pero que la constancia vaya acompañada de obras perfectas, para que seáis perfectos, irreprochables, sin dejar nada que desear.
EL PADRE nunca niega sabiduría a quienes le soliciten y con constancia la busquen.
5 Si alguno de vosotros está falto de sabiduría, que se la pida a Dios –que a todos da con generosidad y sin echarlo en cara-, y le será concedida.
6 Pero que pida con confianza, sin dudar de nada; porque el que duda es semejante a las olas del mar, agitadas por el viento y llevadas de una parte a otra.
7 Un hombre así no piense recibir nada del Señor:
8 Es un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos.
Santiago 1, 12.
12 Dichoso el hombre que soporta la prueba; porque si la ha superado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a los que le aman.
Santiago 1, 13
13 Nadie diga en la tentación que es tentado por Dios. Porque Dios ni puede ser tentado al mal ni tienta a nadie,
14 sino que cada uno es tentado por su propio deseo, que lo atrae y lo seduce.
15 Después su propio deseo, una vez consentido, engendra el pecado; y el pecado, una vez cometido, produce la muerte.
19 Mis queridos hermanos, sabed que todo hombre debe ser pronto para escuchar, pero lento para hablar y para airarse;
20 Porque el hombre airado no practica la justicia de Dios.
21 Por eso, alejad de vosotros todo vicio y toda manifestación de malicia, recibid con docilidad la palabra que ha sido plantada en vosotros y que puede salvaros.
22 Cumplid la palabra y no os contentéis sólo con escucharla, engañándoos a vosotros mismos.
23 Porque si uno escucha la palabra y no la práctica, es semejante a un hombre que mira su cara en un espejo y, después de haberla visto, se olvida enseguida de cómo era.
Comienzan las preguntas: ¿Qué es la Cábala? ¿Cómo se estudia?. Estudiemos antes, lo que explican algunos autores.
“Pico de la Mirándola, dice que este término de origen hebraico, significa Tradición.
La antigua Cábala de los judíos es, según algunos autores, una especie de masonería; otros dicen que se trata de un sistema interpretativo de la Biblia y del arte de hallar significaciones ocultas en la descomposición de las palabras y del modo de producir maravillas por la virtud de los términos que se pronuncian de determinada manera.
Este saber prodigioso libra a los que le poseen de las debilidades y flaquezas humanas, les procura sobrenaturales bienes, les comunica el don de la profecía, el arte de hacer milagros, el arte de la transmutación de los metales en oro purísimo, etc.
Los judíos conservan la Cábala por tradición y afirman que Moisés la recibió del Eterno, al pié del monte Sinaí, y que Salomón estaba muy versado en ella, por cuyo motivo pudo hacer estupendas cosas y los más poderosos talismanes.
La Cábala griega, inventada, según se dice por Pitágoras y Platón, y renovada por los valentinos, extrae su poder de las combinaciones que se hacen con las letras del alfabeto helénico.
La Cábala Magna, o sea el cuerpo de la doctrina seguido en nuestros tiempos por todos los cabalistas del mundo, explica las cosas más ocultas y difíciles por la significación y arreglo de los números, de las letras y palabras, siguiendo determinados principios que constituyen las reglas interpretativas de este sistema de ver las cosas naturales y sobrenaturales.
El estudio de lo Invisible y de sus espíritus y potencias, tiene en la Cábala Magna una importancia inmensa y se da razón de hechos del mundo físico y suprafísico de un modo especialísimo que nada tiene de fantástico ni de supersticioso, si bien la manera de explicar las causas y sus leyes, conserva un aspecto simbólico y jeroglífico, que dificulta muchísimo poder hacer una clara y rápida exposición de sus enseñanzas.
Teniendo, pues, presente que en Cábala, los términos tienen significaciones a veces muy distintas de las que poseen en el lenguaje ordinario, podremos dar cierta idea de algunos de sus principios.
Los cuatro elementos, aire, tierra, fuego y agua, es decir, el mundo físico visible, el astral de los arquetipos y el causal de las energías y fuerzas primeras, están poblados por los espíritus elementarios, que el hombre puede dominar haciéndose el dueño de los fenómenos y acciones de los tres mundos.
La Cábala no tiene el hecho por milagroso y violador de las leyes naturales, y nunca admite el milagro, y para significar la posibilidad científica de este dominio, dice que en tiempos de la inocencia de Adán, era éste rey y soberano señor de los elementos, pero que al perder, es decir, al convertirse el hombre en el ser pasional y grosero de las épocas primitivas, quedose desposeído de su fuerza dominadora, y esa es la que el hombre puede adquirir por los medios que cuidadosamente ha conservado la ciencia cabalística.
Los iniciados añaden que los dioses del paganismo y todas las categorías de genios y misteriosas entidades en que creyó la antigüedad, los demonios del cristianismo, y las apariciones de todas clases, tienen por fundamento la intervención de los citados seres que pueblan las tres regiones, y que en consecuencia muchas historias y recuerdos creídos por puras fábulas, tienen un fondo de realismo no estudiado y otras veces mal comprendido, que el cabalista conoce muy bien y puede demostrarlo reproduciendo las más estupendas maravillas con la naturalidad que distingue al más sencillo fenómeno de laboratorio.
La Cábala admite varias jerarquías de entidades que establece una escala de perfección desde el hombre a Dios, y otra que desciende desde el hombre al bruto, a la planta y a la piedra.
Domina, pues, al universo, un inmenso vitalismo; toda forma material orgánica o inorgánica, revela un ser, una entidad psicológica, formando una seriación en cuya cúspide está el hombre, punto de enlace entre las forma de vida material y las del mundo angélico o superior.
La Cábala Magna se divide en sistemas o adaptaciones, que se acomodan al modo de ser y de opinar de las distintas razas; pero el cabalista iniciado en los últimos misterios, posee la clave, la suprema síntesis que refunde estos aspectos parciales en la doctrina fundamental eterna y única, de la que diversas Cábalas son radiaciones más o menos perfectas y profundas. Actualmente existen dos grandes corrientes o aspectos del saber cabalístico: la Cábala oriental, del mundo asiático y la Cábala occidental, del mundo semítico”
¿Qué es Cábala y Kábala?
Estudiemos:
Podemos leer en el Arquéometro de Saint Yves d´Alveydre.
“Ante todo, precisemos el sentido del término Cábala. Este término tiene dos sentidos, según que se escriba, como los Judíos, con la Q, es decir, con la vigésima letra del alfabeto asirio, la que lleva el número 100, o con la C, la undécima letra del mismo alfabeto, la que lleva el número 20.
En el primer caso, el nombre significa Transmisión, Tradición, y la cosa queda así indecisa; pues tanto vale el transmisor, tanto vale la cosa transmitida; tanto vale el traditor, tanto vale la tradición.
Creemos que los Judíos han transmitido bastante fielmente lo que han recibido de los sabios Kaldeos, con su escritura y el refundido de los libros anteriores por Esdras, guiado él mismo por el gran Maestre de la Universidad de los Magos de Kaldea, Daniel. Más, desde el punto de vista científico, ello no hace avanzar la cuestión. No es por ello sino reculada a un inventario de los documentos asirios y así en serie hasta la fuente primordial. En el segundo caso, Ca-Ba-La significa la Potencia, la de las XXII, CaBa, ya que C=20 y B=2.
“...El número XXII en letras adámicas, se escribe: Ka-Ba. Si se añade a este nombre la letra La, que significa Potencia, se obtiene la Potencia de las XXII.
“La Ciencia de los XXII, al contrario, es una verdadera Ciencia, en todo en rigor y en toda la lealtad de este término. Es la Ciencia de la Palabra cosmológica solar, creadora y fecunda al infinito como se verá. San Pablo hace ahí una ilusión manifiesta: primera Epístola a los Corintios, capítulo I, versículos 7,8,9. San Juan habla de ello más manifiestamente todavía al comienzo de su Evangelio, refiriéndose al primer término de la génesis de Moisés: El Principio.
“...Entre las numerosas claves dadas por Daniel a Esdras y a la Sinagoga que reemplazó a los Alhim, los jueces, los profetas instituidos por Moisés al lado del Sacerdocio, hay que citar la Kaba-la; en sánscrito, La, el don divino, KaBa de los veintidós equivalentes de la palabra sagrada del verbo, Kavi.

“Diccionario de Ciencias Ocultas”
La sabiduría oculta de los rabinos Judíos; las doctrinas secretas más antiguas concernientes a la Cosmogonía y otras materias divinas.
Los principios fundamentales de la Kábala son:
1ª El concepto del Absoluto;
2º La evolución del Universo, en parte por emanación y en parte por formación;
3ª La permanente comunicación mística entre Dios, la Naturaleza y el Hombre.
Según los más autorizados tratadistas de la tradición oculta o esotérica.
Afirman los Kabalistas que Henoch la enseñó a Abraham, y éste la transmitió oralmente a sus hijos y descendientes; y que Moisés, cuando fue iniciado en los misterios egipcios la escribió en sus libros en lenguaje simbólico, lo que nada tiene de extraordinario si se considera que en la época en que vivió Moisés el Templo de Thebas guardaba los archivos sacerdotales de la extinta raza roja o Atlántica y los de la iglesia de Ram, el precursor de la Raza Blanca.
Todas las religiones han conservado el recuerdo de un libro primitivo escrito en figuras por los sabios de los primeros siglos del mundo y cuyos símbolos, simplificados y vulgarizados más tarde, han suministrado a la escritura sus letras, al verbo sus caracteres, a la filosofía oculta sus signos misteriosos y a sus pentáculos.
Este libro, atribuido primeramente a Henoch –el séptimo maestro del mundo, después de Adán- por los hebreos; a Hermes Trismegisto, por los egipcios; a Cadmus, el misterioso fundador de la Villa Santa, por los griegos, era el resumen simbólico de la tradición primitiva, llamada después Cábala, es decir, tradición.
Los cabalistas indican simbólicamente los tres principales atributos de la divinidad por tres letras iod, encerradas en un triángulo equilátero.
El primer atributo es la Eternidad, el segundo la Extensión Infinita, el tercero la Substancia.
La Eternidad da origen al tiempo con su triple división: pasado, presente y futuro;
La Extensión da origen al espacio con sus tres dimensiones: longitud, latitud y espesor.
La Substancia, eterna e infinita, da origen a la materia con sus tres estados: sólido, líquido y gaseoso.
La eternidad corresponde al Padre, la extensión al Hijo, y la substancia al Espíritu Santo.
El tiempo se liga al número, el espacio a la medida y la materia al peso.
Papus dice:...”Esta gran tradición recibe el nombre de Kábala (en hebreo, KIBBEL; reunir)
La Cábala Literal.
La Cábala Literal comprende tres especies de operaciones: el Notaricom, o arte de los signos; la Gematría, que consiste en las conmutaciones y combinaciones de letras; y la Themurah, en las trasposiciones.
Un ejemplo de las transposiciones de las diferentes letras lo veremos a continuación en la palabra sagrada, con los cuales representan el juego continuo con que la divinidad creadora produce la variedad de la Unidad.
1 IEVE 2IEEV 3IVEE 4EVEI 5EVIE 6EEIV 7VEIE 8 VIEE 9VEEI 10EIEV 11EIVE 12EEVI.
G. Se usan las operaciones numéricas para penetrar los secretos de la naturaleza y de las escrituras.
Dividen los números en tres series, cada una de las cuales contienen nueve letras correspondientes. La primera serie está formada por los números simples de 1 al 9, a los que se denominan números pequeños; la segunda contiene las decenas; 10 al 90, llamados números medianos; y la tercera, las centenas, 100 al 400, o números grandes.
Los millares son representados como las unidades, pero con dos puntos encima.
Las letras se substituyen por números y los números por letras.
El Libro.
El libro a que hemos hecho referencia se compone de un alfabeto cabalístico y de una rueda o círculo de cuatro décadas, y por radio una escala de cuatro figuras progresivas representando a la humanidad; hombre, mujer, joven y anciano.
Tal libro, en el cual se han inspirado los libros sagrados de los antiguos pueblos, es el instrumento de adivinación más perfecto que se conoce, debiéndose ello a la precisión analógica de sus figuras y de sus números.
Se compone de 78 láminas ó figuras, clasificadas en 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. De él se derivan nuestras cartas actuales.
Los 22 Arcanos Mayores o grandes Arcanos equivalen a las 22 letras del alfabeto cabalístico primitivo, que se corresponden mutuamente uno a otro.

Las 22 letras.
Saint-Yves D´Alveydre…” La escritura es uno de los numerosos alfabetos caldeos de XXII Letras, y en aquella la tradición patriarcal es guardada”.
Aleph (A) = 1 primer sonido que articula el ser humano y primera letra del alfabeto, expresa la idea de unidad y de principio.
El ser, el espíritu, el hombre o Dios; el objeto comprensible; la unidad madre de los números; la substancia primera.
Expresa la causa, la fuerza, la actividad, el poder, la estabilidad; el hombre como unidad colectiva.
Beth (B) = 2, designa lo anterior y activo. La casa de Dios y del hombre, el santuario, la ley, la gnosis.
Ghimel (G) = 3, la plenitud, la generación. Símbolo del órgano femenino
Daleth (D) = 4, la iniciación, el poder, el tetragrama, la piedra cúbica o su base. La Naturaleza divisible, abundancia, división, nutrición.
He (H) = 5, indicación, demostración, enseñanza. Símbolo del aliento, principio vivificante, vida absoluta y toda idea abstracta; alma, espíritu; como sufijo lo femenino, y a veces expresa la veneración.
Vau (V, U) = 6, encadenamiento, unión, lucha, antagonismo, combinación, equilibrio. Es el punto que separa al Ser del No Ser. Es el término de conversión que permite el tránsito de una naturaleza a otra.
Es el símbolo del verbo, de la palabra interior, de la luz del intelecto. Gramaticalmente sirve para verbalizar las raíces.
Zain (Z) = 7, arma, espada, triunfo, realeza. Indica la tendencia, el esfuerzo dirigido a una finalidad determinada, la causa final, la refracción luminosa.

Relación con el Taro:

Sugerencia 2: Completar las 22 letras y sus significados.
Estará dada con información del Dr. S. R. de la Ferriére sobre la C.K.Q. y otros autores.
Anexamos: El Alfabeto Hebreo, El Árbol Cabalístico, El primer capítulo del Génesis en Hebreo y un cuadro de Papus sobre la organización de la TORA.
Sugerencia 3: Cada integrante del curso debe tener un juego de cartas del tarot, recomendamos el llamado Tarot de Marsella.
El alfabeto Hebreo y los alfabetos de 22 letras, el árbol, el tarot y la Biblia en Hebreo son elementos importantes para el estudio de la Cábala; además de libros trascendente como: el Sefer Yetzirat, el Talmud, las Clavículas, La Mishna, Gemarah, el Arqueómetro, otros y las obras del Dr: Serge R. de la Ferriére.
Shanti.
ENLACES COMPLEMENTARIOS ... cuadros, gráficos:
El árbol básico El árbol de los PP El Árbol del YYY pag 212 El árbol de la pag. 65 del LNF
El alfabeto hebreo con detalles a mano: El cuadro de letras Caldeas y Hebreas
Las letras Hebreas y el Taro Varios Árbol de la Vida y Letras Hebreas con sus valores
Sobre El Árbol de la Vida