Este
artículo está tomado de la revista ¡Despertad!
del 8 de octubre de 2004
Monteverde:
reserva natural entre las nubes (recuadros)
La
desaparición del
sapo dorado
El
descubrimiento del sapo dorado (en realidad es de
color anaranjado fosforescente)
lo realizó en la década
de 1960 el biólogo Jay Savage. Por lo visto, Monteverde
era el único lugar del planeta donde vivía. “En
1985 se contaron unos mil especímenes —indica Rafael
Bolaños, director de la reserva—, pero dos años
después quedaron reducidos a un puñado.” Hoy
se considera extinto.
El
doctor Alan Pounds, quien ha estudiado la pérdida
de veinte especies de sapos y ranas en Monteverde, afirma
que “los cambios extremados en el régimen pluvial
diario [...] precedieron inmediatamente a la decadencia
y desaparición de muchas poblaciones de anfibios, entre
ellas nuestro endémico sapo dorado”.
El
Bosque Eterno de los Niños
En
una escuelita de primaria de los campos de Suecia, un
grupo de niños de nueve años preguntó qué podía
hacer para salvar las selvas. Con la ayuda del maestro, recogieron
el dinero suficiente para adquirir en 1988 seis hectáreas
de selva amenazada. Así nació el Bosque Eterno
de los Niños. Al extenderse la fama del proyecto,
se unieron niños de 44 países. En conjunto
han obtenido fondos suficientes para aumentar el espacio protegido,
que ahora incluye miles de hectáreas que limitan
por tres lados con la reserva de Monteverde.