Para no olvidar- Concierto de Quique González
Lugar: Pabellón Hermanos Induráin . E. MARTÍNEZ (27/5/2003)
Músicos: Quique
González (voz, guitarra, armónica, teclado); Eduardo Ortega
(violín, teclado, guitarra); José Nortes (guitarra); Juanjo
Ramos (bajo); Enzo Filipone (batería).
Asistencia: Baja.300 personas.¨LF.1.3FI1.FOR1¨ N unos tiempos poco
propicios para aventuras musicales cuyo fin primordial no
sea la mera rentabilidad económica, muchos consideraban
cuando menos temerario organizar un concierto como el que
Villava acogió en la noche del sábado. Aunque Quique
González es, sin disputa, uno de los talentos más
sobresalientes de la escena musical española, algo que la
crítica reconoce de manera unánime, no estamos frente a uno
de esos artistas capaces de arrastrar multitudes. Por eso,
hubo quien dudaba de la idoneidad de un recinto como el
Pabellón Hermanos Induráin, con un aforo muy amplio, para
un recital que, como se presumía -y así ocurrió finalmente-
no iba a contar con gran afluencia de público.
Sin embargo, los malos presagios y el ambiente algo gélido
que reinaba en el lugar -apenas 300 personas aguardaban al
músico- se disiparon en cuanto Quique, con una puntualidad
digna de encomio, apareció en el escenario. Cabizbajo, tan
tímido como siempre, con su guitarra acústica y una
armónica como únicas compañeras de viaje, el cantautor
empezó a desgranar su repertorio más lírico, ése
que le ha
situado en la estela de otros grandes de la canción española,
como Enrique Urquijo o Antonio Vega. Los acordes de Día
de feria abrieron una primera tanda de ocho temas -cuatro
de ellos todavía inéditos- en los que el artista, alternando
las
seis cuerdas con el piano, rayó a alturas magistrales. Piezas
como Avión en tierra y Permiso para aterrizar trenzaron un
nudo en las gargantas de los allí presentes, que apenas se
atrevían a romper en aplausos por temor a quebrar la magia
del momento. La aparición, al violín, de otro gran
instrumentista, Eduardo Ortega, deparó versiones intensas e
irrepetibles de Pequeño rock and roll, En el disparadero o
esa joya que es Ayer quemé mi casa.
El ambiente íntimo y recogido de los primeros cincuenta
minutos se desvaneció -momentáneamente- cuando Quique,
tras un pequeño descanso, compareció de nuevo, arropado
ahora por toda su banda. Los irresistibles compases de
Pájaros mojados le sirvieron para dar rienda suelta a su lado
más rockero. Acompañado por unos músicos de excepción
-José Nortes a la guitarra y Juanjo Ramos (Secretos) al
bajo- y por la buena fortuna de un sonido impecable, el
madrileño se empleó a fondo durante media hora con temas
enérgicos y vibrantes (39 grados, Torres de Manhattan...).
Los asientos, que en la primera parte del recital fueron de
agradecer, enseguida comenzaron a resultar molestos, ya que
la banda contagiaba un entusiasmo difícilmente reprimible.
El primero de los tres bises devolvió al Quique más
introspectivo y melancólico. Aunque tú no lo sepas
(dedicada al "maestro" Enrique Urquijo), la maravillosa
Estación de servicio o Reloj de plata dejaron de nuevo
boquiabierto al respetable, que por entonces ya empezaba a
hacerse cargo de estar asistiendo a un espectáculo de los
que ya, por desgracia, escasean.
Pero la fiesta siguió, en un crescendo que parecía no tener
fin: Polvo en el aire, Don't think twice, it's all right
(simpático homenaje a Dylan en el día de su cumpleaños),
Bajo la lluvia, La ciudad del viento... En el backstage, con
un Quique exultante y todo el público puesto en pie, puso el
broche de oro a una velada de ésas que no se olvidan. Dos
horas y media de actuación, veintiséis canciones -siete de
ellas nuevas-, tres bises... Un lujo que muchos no deberían
haber dejado escapar.
E. MARTÍNEZ
Viernes 16/05/03
Sala Galileo Galilei -Carlos Prieto
21.30 horas (al final fueron las 21.50)
Nuevo concierto de Quique González en la Galileo y mejor que el de
abril,
que fue mejor que el de marzo. Como este hombre hace lo que quiere pues
aunque estaba anunciado en la puerta como acústico luego lo fue a medias,
a
ratos.
El concierto con la sala otra vez llena tuvo 3 partes: acústico en
solitario, acústico acompañado y eléctrico.
a.- Concierto Acústico en solitario: Fue la primera parte del concierto
y
parte del segundo bis final. Se centró sobre todo en temas que formarán
parte de Kamikazes enamorados alternándose Quique con la guitarra (aveces
acompañada de armónica) y el teclado. Empezó con El pequeño
desastre que
origino y también sonaron en la primera parte Avión en tierra
o Dos tickets.
En el segundo bis arrancó un Cuando tú éramos reyes ante
el clamor de los
que somos más veteranos además de Polvo en el aire o La Casa
Cuartel. Hubo
un par de temas hasta ahora inéditos, en la primera parte uno llamado
Palomas en la quinta y otro en los bises. Por cierto este último se
lo
dedicó a Johny Cifuentes que parece ser que andaba por la sala, uno
de mis
ídolos de juventud dijo. La dedicatoria fue recibida con bastante frialdad,
como si la mayor parte de la gente no tuviera ni idea de quién es Johny,
para otra vez habrá que aclarar que Johny es de los míticos
Burning. La
parte acústica estuvo muy bien aunque sobre todo en el arranque Quique
estuvo algo acelerado, sin pausas casi entre temas.
b.- Concierto Acústico acompañado: Esto fue por un lado el tema
que cantón
con Pancho Varona al que invitó a subir. En realidad fue un tema compuesto
de dos: Y si amanece por fin de Sabina y Por el camino estrecho de Quique,
cantando ambos y con guitarra de Panchito fueron intercalando las estrofas.
Muy bonito que quedó. También tocó acompañado
sólo de Eduardo Ortega al
violín Pequeño rock and roll con QG a los teclados (esta es
tuya siempre
Silvi), una versión muy curiosa, rara pero bonita, y creo que también
solos
fue Disparadero sólo aquí con Quique a la guitarra y armónica.
En el final
de esta parte del concierto se les añadió Basilio Martí
a los teclados
c.- Concierto Eléctrico: fue la sorpresa del concierto ya que no se
esperaba
nada eléctrico. Quique presentó a su nueva banda para estos
conciertos
próximos con Basilio a los teclados, José Nortes a las guitarras,
Juanjo
Ramos (como una leyenda del rock español le presentó) al bajo,
y Enzo
Filippone a la batería (creo que Enzo fue el batería en la gira
de Personal,
pero no lo juraría). La banda suena muy bien, con la única voz
de Quique, en
general no hay coros aunque esporádicamente los hicieron Juanjo y José
y
apoyándose sobre todo en los teclados de Basilio como base musical.
Desde
que Carlos Raya no suele estar el peso de las guitarras ha ido descendiendo
en los conciertos de Quique y José Nortes juega un papel más
bien
secundario. José Nortes es lo que yo siempre he denominado (y que nadie
se
enfade que no lo digo en tono peyorativo) un guitarrista orgásmico,
de estos
guitarras que cuando tienen un solo ponen unas caras de placer absoluto, que
parece que llegan al orgasmo pero no acaban de llegar, pero resulve muy bien
su papel en los momentos en que adquiere protagonismo. En el concierto sonó
mucho de Pájaros Mojados (hicieron todo el disco menos Avenidas de
tu
corazón y Supermán) así que en la parte eléctrica
tocaron Pájaros, Torres de
Manhattan, Fiesta de luna llena, Aunque tú no lo sepas (preciosa versión),
En el backstage (tema final), Miss Camiseta Mojada y de Salitre la propia
Salitre, Ciudad del viento, 39 grados... Durante toda la parte eléctrica
esporádicamente apareció Eduardo Ortega con su violín
(especialmente
protagonista en La ciudad del viento y Aunque tú no lo sepas)
En defintiva un concierto excelente al que sólo pondría de reparo
que me
pareció que el público estuvo algo frío para el gran
concierto que fue.
Y que mañana me voy a ver a Springsteen y se lo va a tener que currar
El
Boss para que salga más contento de lo que salí el viernes
Anoche en Oviedo. A ver qué os parece.-Mª T
Crónica aún algo resacosa y desordenada, pero sincera y emocionada.
Anoche estuve en la "fiesta de la luna llena" acompañada
de muchos más "pájaros mojados" de los que esperaba
encontrarme. Antes de Quique tocó Pablo Moro, un gijonés (si
no es así corregisdme)que merece ser descubierto.
No era "día de feria" en Oviedo y "bajo la lluvia"
fina y continua del norte "se nos iba la vida" con cada nota, con
cada palabra de ese "músico de guardia" tan tímido
y sincero, tan luchador, de esos que se agarran a clavos ardiendo mientras
el "salitre" de "la ciudad del viento" les azota la cara.
Quique hizo "crecer la hierba" en el "rompeolas" de todos
los corazones que nos reunimos anoche en la Santa Sebe y en más de
una ocasión volé, me dejé llevar y compré "dos
tickets" para viajar a las "calles de Madrid" con Quique y
Rebeca (¡menuda voz!), para visitar "la casa cuartel" de Kiko
Veneno con la "paloma" de Calamaro, con todos los "kamikaces
enamorados" del mundo, con Enrique... con vosotros. Porque a veces hacer
las cosas con pasión quema, pero es la única manera de volver
a ser reyes y correr detrás de los balones que te tiran "los conserjes
de noche".
Fue un concierto como los de los "discos de antes", cargado de "pequeños
rock&rolles" y de ojos cerrados, de gintonics, porritos, sentimientos
y MÚSICA así, con mayúsculas. Aparcaste tu "avió
en tierra" y te nos regasle entero. "De haberlo sabido" hubiese
llevado preparado lo que iba a decirte cuando dejaste a la soledad "en
el backstage" y saliste a repartir besos, risas y firmas.
Cuando se roza la felicidad con los dedos "todo lo demás no importa".
"Aunque tú no lo sepas" anoche se detuvo mi "reloj de
plata" y esos instantes de felicidad efímera y de música
eterna me ayudarán en mi lucha, para seguir tambié yo "peleando
a la contra".
Gracias Quique por hacerte cada día un poco más imprescindible.
Como comprobaste anoche no será nada difícil seguir encontrándonos.
Besines de salitre desde el Cantábrico.
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Cierro los ojos (Alicante
27/03/2003)) -juanan
soledad, libertad
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros del viajero
la lluvia sale corriendo para buscarnos, nosotros acabamos tropezando
con ella y nos regala unos pocos kilómetros cargados de esperanza
los recuerdos arden en mi interior bajo la leve tormenta
tras los cristales
una autopista lavada por la lluvia, la tarde se envenena de luces como estrellas
volando a ras de suelo
me pierdo en mi soledad
caigo en picado
afuera las gotas de lluvia brillan con los faros de todos los coches
me quedo con todas las imágenes
me pongo a buscar mi corazón
vagando por las canciones
cogemos la primera salida, el ruido de la ciudad trastorna todos mis sueños yo subo el volumen de mi locura sigo la huida establecida.
pregunto por el destino la gente en las calles trata de descifrar el olor de la arena mojada mientras, yo corro sobre todos los charcos buscando el escenario, llego tarde, comienza el baile cada kilómetro empieza a tener sentido todo empieza a temblar las velas casi consumidas sólo quiero irme muy lejos pero no hay vía libre .
disimulo mis emociones, busco algún rincón, miro entre todas las sombras no logro ver al pistolero desde aquí entonces me quedo congelado me doy cuenta de que sentir es más fácil con los ojos cerrados fuego en el cajón carne de cañón
vuelo en un solo paracaídas, no se muy bien hacia donde vamos,
yo quiero seguir jugando
pero me estrello cuando tu te estrellas
me quedo a solas
sensacional huida en plano largo
todos los rincones se van llenando
con las notas de un piano que colecciona pequeños retratos
la
lluvia de repente
otra noche en la que el universo frena su mecánica
días que brillan sobre el piso mojado
todos gritamos apretando
el corazón
dame la primera emoción dame otra nota criminal creo que será suficiente solicito permiso para aterrizar ahora nadie vuela solo aplausos como abrigos, reflejos, focos y notas de acompañamiento para la música unos segundos la lluvia cae ahora lentamente intensa lluvia de fe en forma de canciones sólo unos segundos palabras rápidas una guitarra dejó escapar sus ultimas canciones y a mi a mi se me olvidó parar los sueños
hoy también recuerdo que andaba perdido mientras sujetaba aquel pesado piano recuerdo una conversación un porrito recuerdo detenerme un momento entre la soledad y el frío al cerrar los ojos mojé mis sueños con la lluvia y comprendí que todo se había acabado me quedaba un último minuto para dejarme vacío, para aventurarme entre calles de luces solas un último adiós, la última pelea el último viaje la última lección para aprender a no dejar atrás todos los recuerdos de una noche que se deshizo con la lluvia
gracias por ese cable para aventurarme en un bosque lejano como aquel en el que estuviste, gracias por aquellos segundos por aquella noche fría por darlo todo tras tus estrofas por inventar mis promesas y por darme ánimos para luchar
gracias quique daremos mil vueltas a la ruleta.
no quiere renunciar. para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
la luz se queda siempre detrás de una ventana.
al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche
nunca supo la luna explicar de qué modo aquel corazón
salió de aquella madrugada
=)
un trocito del sur en alicante... (Alicante
27/03/2003)-Noemí (Noria)
Cuántos sueños atrapados en el girar de una noria.. cuántas
verdades escritas en las paredes de una copa de gin tónic, cuántas
esperas hechas ritmo de la vida, cuántos kilómetros recorridos,
cuántos quedan por recorrer... Y es que después de todo permanece
la sensación de que todo cobra sentido detrás de una canción...
Corriendo perdidos detrás de una ilusión vamos encontrando pequeñas cosas que nos van completando, enseñándonos a ser y a creer, aferrando confiados la seguridad de que se puede vivir soñando caminos imposibles que se irán abriendo ante nosotros tan reales como queramos.
Aún tengo resaca de un alicante donde nuestra fuerza fue la fuerza en la voz de quique, donde nuestra seguridad en él fue la suya, donde lejos del frío y la lluvia detuvimos el tiempo en una estación de primavera cargada de luces de medianoche que rompieron el decorado tan ajeno del local cargando nuestras almas de aplausos, de gratitud, de cariño.
En vuelo raso alcanzo aún hoy a sentir la lluvia indiferente apoyando su mano en nosotros mientras, una vez fuera del local, tratábamos de anudar palabras que consiguieran expresar algo de lo que sentíamos..... Cayendo en picado guardo mis tesoros otra noche... recuerdos, noticias, palabras, miradas, abrazos, complicidad, canciones, huracanes de silencio convertidos en un piano, una guitarra, unas manos, una voz a la que se ha encomendado la tarea de robar al mar su magia, al tiempo la serenidad, al pasado su sinceridad, al presente la fuerza, al futuro la promesa cumplida, a nosotros el corazón...
Gracias a todos los que me robasteis esa noche un trocito de mí... joaquín, laura, semi, mawi, amparo, juanan, benny, javi super superman , cyberbob... sois todos mi noche alicantina, gracias. Y de nuevo gracias a quique por todas las noches que fueron... y todas las que seguro serán... por tanto sentimiento imposible de esconder, por tantas cosas hechas con el corazón y por salir al encuentro de lo que buscas envuelto sólo en lo que eres y en lo que crees. Toda la suerte que te mereces!
A todos...nos vemos en la siguiente parada de este viaje...
Saludos una vez más amigos (Alicante 27/3/2003) -Amparo
Hacía tiempo que sentía dentro de mi el gusanillo de volver a ir a algún concierto de Quique, así que en cuanto vi anunciado el concierto en H2O no me lo pensé y, a pesar de los 166km que separan Valencia de Alicante y de ser entre semana, me decidí a escaparme un par de días.
Lo primero que hice en cuanto llegué a Alicante y dejé los trastos en la pensión fue ir en busca del H2O. El local se encontraba en una zona de pubs en el mismo puerto.
ENSAYO
Aunque el concierto comenzaba a media noche me planté allí a las 21h con la esperanza de ver los ensayos. Tuve suerte y así fue. Quique ya estaba en el local, en un minúsculo escenario improvisado de 2 x 2 metros (y me paso...). Y ahí estábamos literalmente 4 gatos embobados observando como el Maestro hacía las pruebas de sonido del teclado, guitarra y armónicas. Por cierto, que le costó algo adaptarse a una nueva armónica (¿sustituta de la que regaló a nuestro amigo del foro?, a propósito, muchas gracias por compartirlo con todos nosotros). Se dejaron oír fragmentos de Avión en tierra, algo en ingles (¿Petty?), Ciudad del viento, Kamikaces... esto prometía.
Para los amantes de estos datos decir que Quique llevaba unos vaqueros grises, una camisa también vaquera azul clara, botas negras de cordones y su inseparable (e imitadísima, perdón por si alguien se siente ofendido) americana marrón. Llevaba el pelo algo más corto y la barba algo más larga.
No se separó en ningún momento de su habitual gintonic, ni dejó de pisarse los pies continuamente como hace siempre. ¡¡Ese es mi Quique!!
21:51 horas. El ensayo llegaba a su fin. Se ultimaban detalles; focos azul y rojo. Se improvisaba una caja-mesa para las armónicas cubriéndola con una tela y adornada como de costumbre con unas velas. Quique apuró cigarro y gintonic. Pancho (¿Varona?) al teléfono; le da una muy buena noticia: ¿Pero eso ya esta confirmado? Estupendo. Recoge móvil y cargador, una rápida visita la baño y a cenar
Antes de marcharse se quedó conversando con dos de los gatos, otro se había marchado a mitad de las pruebas (se que está muy arrepentido de ello, ¿verdad Alberto?). Yo disimulaba tomando algunas notas para la crónica. Me encanta conversar con él pero a solas me puede la timidez y no soy nadie...
CONCIERTO
A dos horas del concierto... Me puse a elegir algunos temas por si se trataba de un concierto a la carta. En el pub sonaba Mclan entre otros. Conocí mientras esperaba al cuarto gato; un músico novel que hacía poco que conocía musicalmente a Quique y esperaba entusiasmado el comienzo del concierto. Conocía y reviví perfectamente esa sensación. Iba a entregarle al final del concierto a Quique un cd de maquetas con la esperanza de recibir la aprobación del maestro. Amenizamos con conversación la espera a pesar de la altísima música.
A las 23:30 ya estaba con la tensión a flor de piel esperando la dosis de sensibilidad que me transmite Quique cada vez que le veo y que cada vez necesito con más urgencia. Esto es una adicción en toda regla. Afortunadamente aparecieron unos recientes amigos con los que compartir esos eternos minutos... el concierto y la noche.
Por fin, a las 24h llegó Quique. Saltó la barra tras la cual había guardado la guitarra, preparó las armónicas, las velas, dio las buenas noches... ¡todo listo!
Comenzó el concierto al piano...
Polis sin pelis
Discos de antes
Pequeño rock&roll. Ante el continuo murmullo y ruido de la sala
y la falta de respeto de algunos que se empeñaban en continuar con
la dinámica habitual del pub en el que, por si no se habían
dado cuenta, AHORA estaban dando un concierto... Quique se levantó
del piano y dijo que lo lamentaba pero que no podía seguir tocando
así. Que necesita un mínimo de silencio para poder meterse en
las canciones e interpretarlas como es debido. A mi me parece que lo que pedía
era algo lógico y natural consecuencia de una falta de educación
y respeto mínimos de algunas personas. Volvió a intentar tocar
el tema pero ya no fue lo mismo. Se confundía, lo dejó (lástima,
es un tema precioso que me habría encantado escuchar al piano) y sacó
la guitarra.
Peleando a la contra. Retomó el concierto con este tema inédito. Un momento muy apropiado para tocarlo. La gente mostró su apoyo siguiendo la canción con palmas.
Ciudad del viento. En mi opinión hizo una versión magistral de este tema. Concluyó con una cerrada ovación del público.
Día de feria. Tras este tema encendió un cigarro y las velas.
Fiesta del al luna llena
Salitre. El público, entusiasmado y entregado, cantamos con Quique parte de este tema que también terminó con una cerrada ovación. Fue un momento mágico. Quizá por eso lo eligió para darnos a conocer una importante y fresca noticia: de ahora en adelante va a editar sus propios discos. Esto supondrá que la promoción, infraestructura, equipo, logística... etc correrá de su cuenta haciéndole poco competitivo en el mercado musical. Como él mismo dijo: ya me han avisado varias personas que me voy a ostiar así, pero es lo que siento que debo de hacer dado como está hoy el panorama discográfico español. Pero yo estoy segura de que el boca a boca funcionará una vez más en este caso y que Quique, como mínimo, seguirá llenando locales y vendiendo discos. Mucha suerte y cuenta con nosotros.
Polvo en el aire
Casa cuartel (Kiko Veneno)
Kamikaces enamorados
Paloma (Calamaro)
"Dias que se escapan de las manos". Dijo que este tema no llegó a meterse en Pájaros Mojados pero que seguro que caería en el próximo disco.
Backstage. Durante el concierto algunas personas dijeron: No a la guerra. Quique hizo oidos sordos o respondió con un breve: claro que no a la guerra, pero desde hace muchos años, no solo ahora. Pero de repente hizo un alto en el concierto y hizo una reflexión sobre todo esto. Comentó que no le gusta decir nada al respecto porque, dentro de este corrompido y deshumanizado mundo en el que vivimos, le parece que momentos como ese concierto son para tratar de disfrutar y evadirse un poco y así olvidarse por unos minutos de los horribles asuntos en que nos meten desaprensivos como la gente que nos gobierna y que decide por nosotros, que son unos putos farsantes, les odio. Fueron palabras intensas y cargadas de sentimiento y razón. Los que allí estábamos mostramos nuestro acuerdo y unanimidad con un gran aplauso.
Fito
Aunque tu no lo sepas. JaviSuperman puso una nota de color acompañando con su silbido los silencios de la canción. Personalmente me gustó que lo hiciese, quedaba bonito... aunque hay que trabajarlo un poco, ¿eh? ;p
Dame permiso para aterrizar
Quique se despidió y trató de encenderse un cigarro... pero no le dejamos más que darle una calada hasta que logramos subirle de nuevo al escenario...
¿?. Tal y como me chivó Noemi (record guinnes de conciertos de Quique, ocho en lo que va de año...a falta del de Madrid el 11, ¿o no?) y según dijo Quique en un concierto: se trata de una de esas canciones cortitas de fin de disco. No se el título ni fui capaz de apuntar ninguna frase...
Rompeolas. Como sabéis aquí acostumbra Quique a sustituir: cogerte con vicio por follarte con vicio, pero en esta ocasión se le olvidó. Al llegar a este punto, los habituales cantamos, por supuesto, follarte con vicio. Se rió y a la siguiente estrofa lo cantó como siempre en directo con una muestra de complicidad e ironía.
Volvió a bajar del escenario unos segundos.
El pequeño desastre que origino. Dedicó esta canción a Sabina.
Avión en tierra. Concluyó en concierto con este precioso tema y se despidió diciendo que parecía que: parece que la noche estaba difícil pero al final hemos conseguido remontarla gracias a vosotros.
Fue un concierto muy sentido por ambas partes, público y artista (porque eso es lo que eres y lo que haces Quique, ¡Arte!). En numerosas ocasiones Quique dejaba asomar una media sonrisa bajo el flequillo al escucharnos seguir los estribillos, o callaba para comprobar si habíamos hecho los deberes. En varias ocasiones acompañamos con palmas el ritmo de la canción o se improvisó un breve aplauso a mitad o al comienzo de algunos temas. Fue una noche muy especial, la verdad.
Finalizado el concierto se acercaron a él muchas personas para saludarle, charlar y felicitarle. Como había demasiado ruido (el mejor adjetivo para la música que ponían...como podéis imaginar encabezado por los grandes éxitos de OT) cogió sus cosas y su inseparable gintonic y salimos todos fuera del local a pesar de la lluvia y el "frescoño" que hacía. Nos resguardamos bajo un techo al lado del local.
Por nuestra parte le pedimos hacernos unas fotos (Joaquín y Mamen, sois unos rajaos... ¡¡pareceís nuevos!!) y estuvimos animándole en su nueva aventura musical. Le dijimos que contase con nuestro apoyo. Noemí le entregó una simpática foto hecha en uno de los conciertos que agradeció mucho. Le dimos también las gracias por todo, cosa que él hace mucho y que nosotros no solemos hacer.
Mientras Quique seguía hablando con gente nos pusimos a charlar con Juanen y Javi-Superman. Resultaron ser gente encantadora. Espero poder escanearos pronto esas fotos e Villena y que nos encontremos más.
Finalmente Quique terminó charlando con ellos. Más cómodo todavía y entre amigos se encendió un porro. Tras un rato le ayudaron a llevar sus cosas al coche... (el gintonic lo dejo abandonado, pero seco, en el suelo... que conste...).
Nos quedamos comentando el concierto y charlando un buen rato. Juanen y compañía se acercaron a despedirse, gesto que agradecimos enormemente.
Y aunque parezca mentira... creo que ya no tengo nada más que contar... Seguimos atentos a nuevas batallas.
Aprovecho para mandar un abrazo a mis nuevos amigos: Laura, Noemí,
Joaquín, Mamen, Alberto, Juanen y SuperJavi... Sois encantadores. Y
por supuesto a Ana Isabel, Cailos, Álvaro y Alicia.
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