Agencia de Noticias TELAM. 25-09-2006
ROCKERO ESPA ÑOL CON CANCIONES QUE SON UN "AJUSTE DE CUENTAS"
Quique en Argentina

Artículo después de concierto de Sevilla en http://www.diariodesevilla.com
Joaquín Pérez Azaústre - 30 de septiembre de 2006

 

PRENSA DE LA NOCHE AMERICANA
(Recopilación que me mando Mamen, gracias :)

PRENSA DISCOS ANTERIORES A LA NOCHE AMERICANA
(Recopilación que me mando Mamen, gracias :)

 

Artículo que publicó el periódico Deia (12-8-2003) escrito por Jose Luis Úriz (me lo ha mandado el mismo por e-mail,)

DIARIO EL MUNDO.
Suplemento M2 (para Madrid), jueves 20-2-2003 RETRATO DE QUIQUE GONZÁLEZ
Santiago Alcanda

Artículos acerca de Pajaros Mojados

Artículo aparecido en los40.com (pincha para verlo)

 

Artículo en la web de Cadena 100 de Octubre del 2002

Q. GONZALEZ - EL ROCKERO
El más rockero de los cantautores o el más cantautor de los rockeros. Ese es Quique González. Un madrileño que con los rasgueos de su guitarra y su inconfundible voz se ha hecho un hueco en el panorama musical español a fuerza de trabajo y talento.

PÁJAROS MOJADOS
Salitre 48 nos mostraba a un Quique González desnudo, sin ornamentos. Las maquetas de aquel disco nos recordaban a los cantautores en sentido puro y duro. Pero este Pájaros Mojados es muy distinto, suena de otro modo. Con una mayor producción, las canciones del disco suenan mucho más arropadas. Pájaros Mojados es un caramelo con un increíble envoltorio musical. Un sonido grande y potente presenta el tercer disco del madrileño en el que destaca por encima de todo un tema. Quique González rescata una de las joyas de la música española de los últimos tiempo. Quique recupera un tema que escribió en su momento para Enrique Urquijo y que este interpretó de manera magistral, Aunque tú no lo sepas. La versión que nos ofrece en estos Pájaros Mojados se centra simplemente en su voz, una batería, un bajo y un piano. Precisamente es con éste último, con el piano, nos regala un solo magistral, para poner los vellos de puntas.
El nuevo disco de Quique González nos muestra la maestría del cantautor en la letras, algo que no es nuevo pero que si cabe mejora en este trabajo. Pero hay algo más. La música. En esta tercera entrega Quique muestra su madurez como artista. Sus composiciones desprenden solidez y sencillez a las que acompañan el sentido poético de sus letras.
Para esta tercera aventura Quique ha contado con sus músicos de cabecera. Carlos Raya, José Nortes o Basilio Martí se han embarcado en esta travesía junto al madrileño tal y como han hecho siempre.
Quique González ha confirmado con Pájaros Mojados todo aquello que desde hace algún tiempo venía confirmando: estamos ante un MÚSICO, así, con mayúsculas. Y para muestra un botón:

Esta mañana de verano atormentado
Me he levantado sin pegar un trago.
Todos los pájaros estábamos mojados,
Enfilados en la cuerda de tender.
Yo lo que quería era seguir soñando
Con mujeres desnudas que van al trabajo
en autobuses rojo


Otros

ABC Jueves 2/5/2202.

QUIQUE GONZÁLEZ: UNA PICA EN FLANDES.

Pablo Carrero

MADRID. El modesto y trabajadísimo esfuerzo de este especial cantautor madrileño (y que el término no lleve a equívoco: cantautor es quién escribe y canta sus propias canciones) constituye un diminuto pero reconfortante consuelo en un panorama musical que en nuestro país ha vivido pocos otros periodos tan difíciles.
Que un músico honesto y sólido, capaz de escribir formidables canciones y de defenderlas con absoluta credibilidad y solvencia acceda a arañar unas migajas del - digan lo que digan - suculento mercado discográfico español no debería ser noticia.
Sin embargo, entrar la otra noche a una abarrotada sala Moby Dick - ese modesto y encantador reducto del pop-rock madrileño - suponía la constatación de que algo de juicio queda en el disparatado mercado discográfico español.
De cualquier manera, el concierto de Quique González fue un oasis de música cálida y vibrante, hecha con convicción y apasionamiento, recibida con un entusiasmo y una entrega absolutas, con una reconfortante dosis, también, de complicidad entre público y artista, presidiendo entre las poco más de trescientas personas presentes en el local esa sabrosa sensación de estar entre los elegidos.
Acompañado por una banda sensacional, que suena ya absolutamente rodada y en el que el tremendo Carlos Raya casi no destaca solamente porque él no quiere, en la que el teclista Basilio Martí aporta generosísima ración de matices y arreglos, en la que la base rítmica suena versátil y contundente, Quique González repasó algunas de las canciones de su segundo disco, el espléndido "Salitre 48", y, sobre todo, presentó buena parte del repertorio que contendrá su próxima entrega, que, escuchando lo que se escuchó el martes, tiene una pinta más que prometedora.
Heredero a medias de la tradición pop-rockera madrileña liderada por Los Secretos y Nacha Pop y por los clásicos cantautores norteamericanos (de Southside Johnny a Tom Petty, por poner dos ejemplos fáciles), Quique González atesora un montón de virtudes que lo convierten en una seria y feliz realidad. En primerísimo lugar están las canciones: emocionantes, sinceras, certeras, perfectamente accesibles, con textos lucidos y sentidos, que rozan el tópico pero en los que finalmente se impone casi siempre una personalidad cierta. Una puesta en escena sólida, creíble para que cada uno de los conciertos sean una delicia.



Artículo que publicó el periódico Deia (12-8-2003) escrito por Jose Luis Úriz

QUIQUE GONZÁLEZ

Conocí a Quique González a través de la gira que Los Secretos, ese grupo indispensable a la hora de analizar la música pop española de los últimos tiempos, hizo en homenaje al malogrado Enrique Urquijo.

Siempre he sido admirador de los hermanos Urquijo y eso me hizo seguir esa gira que tuvimos el placer de contemplar en Villava-Atarrabia. Durante ese seguimiento descubrí que una de los temas que Enrique cantaba en un espléndido disco que sacó al margen de la banda, era de Quique, la fantástica "Aunque tú no lo sepas", una canción llena de ternura y sensibilidad.

Cuando uno escucha una canción que te llega muy dentro, que te hace despertar los sentimientos que una sociedad oscura e insensible te van desgastando, siempre te surge la necesidad de conocer algo más de quién ha sido capaz de componerla. Vivimos malos tiempos para la lírica, para que la sensibilidad se traslade a cualquier cosa que hagas en la vida, sea a través de la escritura, la música, o por qué no, la política. La capacidad para sentir, para estremecerte ante un atardecer o una canción se interpreta como un gesto de debilidad. Vivimos en una época que sólo se valora la fortaleza, la contundencia, la intransigencia, la rigidez que producen la insensibilidad, y esterilizan los sentimientos.

Por eso encontrar gente como Quique González es como un oasis en medio del seco y terrible desierto de nuestra sociedad. Sus canciones nos devuelven al pasado, a los años románticos rodeados de idealismo, de batallas por lo imposible, de la utopía. Cuando éramos felices. Te ponen la carne de gallina, te invitan a vivir como antes, a vestirte de Don Quijote en busca de los molinos de viento, para luchar contra los canallas que dominan nuestro mundo.

Como no podía ser menos detrás de un cantautor que es capaz de componer canciones como "La ciudad del viento", "Salitre 48", "Estación de servicio" o "Reloj de plata", por citar algunas de las que llenan de belleza sus tres discos, tiene que haber una gran persona, pensaba al escuchar su música. Y acerté.

Lo conocí personalmente cuando tuvimos la suerte de traerlo a nuestro pueblo. Fue un concierto que como algún crítico local tituló en su crónica "para no olvidar". Dos horas y media de música en estado puro, sin trucos, sin engaños. Algo raro en esta época en la que la música basura nos inunda.

A través de las breves charlas que mantuve con él, conocí que había roto con la multinacional que editaba sus discos, porque quería crear con libertad, y hoy en día las multinacionales de la música son mafias que lo que menos les preocupa es la calidad del producto. Se había metido en un proyecto que denominaba "peleando a la contra" según la obra de Bukowski. Había escrito una especie de declaración de intenciones con el mismo título que leí con atención. Debo reconocer que me impresionó, y también que me recordó a cómo era yo en 1968. Recomiendo que para entenderlo se lea en la página web que ha abierto. www.quiquegonzalez.com

Quiero recoger como homenaje el comienzo de ese escrito. "En un artículo sobre Luis Cernuda, el poeta granadino Luis García Montero venía a decir que en un mundo en el que todo es fácilmente homologable, incluso las personas somos susceptibles de ser carne de hipermercado, así que es muy importante que predomine la conciencia individual sobre el pensamiento globalizador. En estos días, tratar de seguir tu propio camino, de ser coherente con tus convicciones, se convierte precisamente en la única manera de actuar en el mundo. ¿Les suena? A mi desde luego sí.

Es reconfortante, saludable conocer a gente que le importa más la música que el dinero, que es capaz de romper con todo lo que le puede suponer fama y grandes ventas a cambio de mantener su libertad, su honestidad. No abundan ni en el mundo de la música ni en otros campos de la vida que conozco más directamente.

Por eso hay que apoyar a esta gente, a estos artistas, a los creadores que aportan un poco de aire fresco en un ambiente casi irrespirable. Hace unos días reflexionando sobre cómo se puede hacer una política cultural de izquierdas, progresista, desde los Ayuntamientos o desde las Comunidades Autónomas en la que no domina el poder absoluto de la derecha rancia, uno de los aspectos que me planteaba era precisamente ese, desde el apoyo a aquellos artistas, proyectos culturales, que se confrontan con el poder sea gubernamental o de las multinacionales. Aquellos que son capaces de romper con lo establecido a costa incluso de su marginación. Cantautores, actores, directores de cine, pintores, escritores, escultores, como Quique González.

He vuelto a hablar con él varias veces, y lo que quisiera trasladarle es "sigue así chaval, no cambies a pesar de las presiones que vas a sufrir", aunque entiendo que dar consejos es muy fácil, lo difícil es sobrevivir en la sociedad actual con esa manera de pensar.

Pero saber que existen jóvenes que siguen peleando de esta forma, con sensibilidad, desde la honestidad, la sinceridad, sin violencia sea esta física, verbal o psicológica, reconforta. Vuelves a confiar en que esta sociedad aún se puede salvar con gente así. Sirvan por ello estas líneas como homenaje y reconocimiento a todos los Quiques González que luchan contra corriente, pelean a la contra, en una sociedad aborregada en la que no se consiente al diferente, al rebelde, al revolucionario, lo sea en cualquier campo de la vida.

Mientras tanto seguiremos disfrutando de su música -ya nos anuncia su cuarto disco con un título muy sugerente "Kamikazes enamorados"-, y apoyando en lo que podamos.

Gracias Quique, por tu música y por tu ejemplo.


José Luis Úriz Iglesias (Concejal de Cultura de Villava-Atarrabia)

Villava-Atarrabia 9 Agosto 2003

 

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