Posición del
cuerpo:
En todos los estilos de natación las posiciones del cuerpo han de ser
lo más hidrodinámicas posibles. Esto significa que cuando nadamos,
nuestro cuerpo ha de estar en una postura de tal forma que el agua nos
frene lo menos posible, o dicho de otra forma, que nuestro cuerpo
ofrezca la menor resistencia posible al agua. Para hacerte una buena
idea de lo que significa la resistencia piensa cuando sacas una mano
fuera de un coche en marcha, si la pones en vertical el aire la empuja
hacia atrás, por el contrario si la pones en horizontal ofrece menos
resistencia al aire.
La coordinación:
Cuando hablamos de coordinación de un estilo natatorio nos estamos
refiriendo a la forma de coordinar los movimientos del cuerpo para que
además de alcanzar la máxima velocidad con la menor resistencia, la
fatiga aparezca lo más tarde posible, esto es principalmente, coordinar
el movimiento de ambos brazos, coordinar el movimiento de los brazos con
la respiración y coordinar el movimiento de brazos y pies.

La respiración:
Una de las cosas que primero se aprende en el mundo de la natación es a
realizar correctamente la respiración. Obviamente no podríamos nadar más
que unos pocos metros sin ahogarnos o tragar agua.
La mecánica de la respiración es muy simple: coger aire fuera del agua
y expulsarla dentro de ella. Este ejercicio se complica cuando se tiene
que coordinar con el movimiento de pies, brazos y cuerpo. Los nadadores
noveles tienen serios problemas para aprender esta mecánica.
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