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Con
su impresionante físico y después de conseguir cinco títulos olímpicos,
Johnny Weissmuller acaparó la atención de los productores de Hollywood, que lo
transformaron en el mítico personaje de Tarzán.
Para
ello, ganó dos medallas de oro consecutivas en los 100 metros libres (en París
'24 y Amsterdam '28), consiguió la tercera en los 400 metros (París '24) y
cerró sus cinco medallas de oro con dos más en los relevos 4 x 200 metros
libres (París '24 y Amsterdam '28).
En
los Juegos Olímpicos de México ´68, tras ganar cuatro medallas (dos de oro en
los relevos 4 x 100 y 4 x 200 metros libres, plata en los 100 metros mariposa y
bronce en los 100 metros libres) dijo: "En Múnich ganaré siete
medallas de oro".
No
contento con lo que había realizado, al cuarto día arrasó en los 100
metros mariposa (54''27). Una hora más tarde, ganó su quinto oro y batió
su quinta plusmarca mundial (7'35''78) en el relevo 4 x 200 metros libres. Y
al quinto día se enfrentó con la posibilidad de superar a Don Schollander,
que había conseguido cinco medallas de oro en Tokio ´64. Y lo logró al ganar
los 100 metros libres en 51''22, también con nuevo récord mundial.
Para finalizar su hazaña, Spitz participó en los relevos 4 x 100 metros estilos, nadó la posta de mariposa y compensó la increíble ventaja que había obtenido el equipo de Alemania Oriental en la primera posta, donde había batido el récord del mundo de 100 metros espalda. El combinado estadounidense ganó con un tiempo de 3'48''66, superando por 4 segundos a los germanos.
Prueba:
200 mts. Espalda
28 de
julio de 1992
Nada más llegar al aeropuerto de Barcelona ante una nube de periodistas, recuerdo que manifesté mi deseo de ver jugar al "Dream Team" americano; días después, los Juegos comenzaron a batir records para España y yo debía de estar a la altura. En la final, doblé los primeros 100 mts. en quinta posición y vi alejarse la Medalla. Faltando 50 mts. tenía a dos rivales fuera del campo de visión, sabía que era tercero; no sé de donde me salieron las fuerzas, pero logré llegar a la placa el primero batiendo incluso el Récord Olímpico. Desde que a los 11 años vi a mi hermano David ganar el Bronce en los Juegos de Moscú, no tuve otro objetivo que conseguir una Medalla Olímpica. En Barcelona pude cumplir ese sueño para el que me había preparado durante doce largos